La siguiente charla puede considerarse magnífico epílogo al discurso de Seth Godin sobre el futuro del negocio musical. Ideas, muchas, y muy inteligentes, que quienes quieren un futuro para esta industria no deberían despreciar en absoluto. Pido perdón por anticipado si la traducción te chirría, y es que la jerga de Godin no es fácil de llevar a la lengua de Quevedo.
Seth Godin
Cosas que puedes aprender del negocio musical, mientras se derrumba.
La primera regla es muy importante, démosle el número cero.
0. Lo nuevo nunca es tan bueno como lo viejo, al menos ahora. Pronto lo nuevo será mejor que lo viejo, pero si esperas será demasiado tarde. Te permitimos ser nostálgico respecto a lo viejo, pero no te engañes pensando que va a quedarse contigo para siempre. No lo hará.
1. El rendimiento pasado no es garantía de éxito futuro. Toda industria cambia y eventualmente se diluye. Sólo porque hiciste dinero haciendo algo de alguna forma ayer no hay motivo para creer que tendrás éxito igual mañana.
El negocio musical tuvo un gran rendimiento durante el baby boom. Empezando con Beatles y Dylan, todo era gastar dinero. Según aparecía la posibilidad de gastárselo por parte de los adolescentes, junto con el nacimiento del rock, la invención del transistor, y el cambio en los modelos morales, la curva de crecimiento creció y creció.
Como resultado, el negocio construyó a su alrededor enormes sistemas. Organizaciones muy pesadas, super-tiendas dedicadas, la industria de las giras, márgenes de beneficio enormes, la MTV, y mucho más. Un sistema perfectamente engrasado. La pregunta es: ¿Por qué se merecía durar para siempre?
No se lo merecía. Y el tuyo tampoco.
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