Alarma nuclear

"No sé cómo se luchará la Tercera Guerra Mundial, pero sí sé cómo se luchará la cuarta: con piedras y palos" - Albert Einstein

¿POR QUÉ OLVIDAMOS TAN PRONTO?

Actualmente el arsenal atómico planetario supera las 46.000 cabezas nucleares, cuando en 1945 sólo había tres. La superación de la Guerra Fría ha llevado a las sociedades occidentales a un olvido clamoroso de los peligros que encierran esas apocalípticas armas. La situación es cada vez más descontrolada, ya que los despojos de la antigua máquina de guerra de la URSS circulan en forma de plutonio y uranio por las redes del tráfico ilegal de armas. La India y Pakistán han demostrado que la proliferación nuclear es un hecho. El mundo ha adoptado irresponsablemente la postura del avestruz, pero la amenaza es mayor que nunca.

¿CUALES SON LOS PELIGROS?

Los peligros actuales son la propia existencia de las armas nucleares y termonucleares, que nos exponen a un abanico de riesgos a menudo imprevisibles. Los ordenadores que detectan y responden los eventuales ataques nucleares pueden fallar. Los terroristas pueden adquirir y utilizar estas armas. Los militares pueden equivocarse al calibrar una amenaza: en 1995, Noruega lanzó un satélite meteorológico al espacio, lo que fue interpretado erróneamente por Rusia como una amenaza nuclear americana. Boris Yeltsin tuvo delante el botón nuclear listo para ser disparado, durante varios minutos. El mundo entero estuvo en esos momentos a merced de un sólo hombre alcohólico y caprichoso.

¿CUALES SON LAS SOLUCIONES?

Sólo hay una solución: la eliminación de todo el armamento nuclear del planeta.

Links

Nuclear Control Institute

El reloj del Día del Juicio Final

Boletín de científicos nucleares

Costes del programa atómico de EEUU

Nukefix, programa para evaluar el riesgo nuclear

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Comentarios
  • #1 por Carlos el 24/06/2004
    las potencias nucleares nos someten desde hace mucho tiempo a un chantaje de terror emocional y no podemas hacer más que olvidar y vivir el día a día, quizás sea un poco como el avestruz, pero cada vez que pienso en el inmenso riesgo que supone el armamento nuclear y lo inutiles que son los que los controlan pienso que estamos vivos de milagro. Quizás sea eso un milagro.