Los domingos de un soltero.

Luz, silencio, sueños. El sol destierra residuos de oscuridad; la noche anterior huye hasta un rincón de mi habitación, y permanece oculta, entre una silla, y un par de zapatos. El cuarto está bañado en penumbra. Mis ojos se entreabren lentamente.

Recuerdos, sentimientos confundidos con el alba: Amanecer.

Hace unos meses mis domingos de soltero eran un auténtico infierno. El encierro en casa ya no resultaba "especial". Ya no tenia nada de fascinante. La soledad y el descanso, se habían convertido en una pesadilla.

Solía levantarme tarde, sobre las 15:00 h. Esquivar o no la comida en casa de mi madre, era una decisión que ni siquiera me aportaba interés. El primer cigarrillo del día, con el estómago vacío, y el corazón aún más. La televisión encendida, algun libro entre manos, cuyas hojas apenas leía. El comedor casi a oscuras. El alcohol aún en las venas.

En ocasiones comía de pié, devorando un sandwich en un par de bocados. Un vaso de leche. La ducha podía esperar unas horas.

¿Dormir de nuevo? ¿Encender el ordenador? Inernet, y una lectura rápida del correo. Hispasonic y cuatro cigarrillos en poco mas de una hora. Un cierto agobio me consumía, una claustrofobia melancólica y mortuoria me acechaba.

El teléfono sonaba. La idea de ir al cine con algun colega no me apasionaba. En caso afirmativo, solía disfrutar poco de la película.

Si me quedaba en casa, terminaría por regresar a la tumba-cama, y encerrarme en una burbuja intemporal: un espacio a medio camino entre la llegada del domingo, y el fín de la noche anterior. Un retraso al avance de la realidad dentro de mi cabeza; jugaba con el tiempo, yo Dios de las resacas.

Gracias a Dios, ahora los domingos han cambiado un poco. Acepto y me tomo con más humor este día tan extraño, y contradictorio. El domingo del soltero ha mejorado. Aunque no vaya al cine intento llenar mi casa de amigos. Y durante la tarde, mi amiga me visita y me ayuda a seguir adelante.

Tengo también nuevos amigos en aquel messenger que tanto odiaba; me lo tomo todo con más calma. Yo diría que soy más optimista, más positivo. Temo menos el lunes, y viajo con serenidad hasta estados emocionales más dignos.

No me complico la vida. No me devoro tanto la olla. Al menos intento creer que es así.

Quien sabe cuanto durará este estado de gracia.

Quien sabe cuando volveré a pensar en la muerte.

Quien sabe.....

......y polvorienta, la noche anterior respira, la percibo, la siento entre las ropas de ayer; pero ahora no es un castigo sinó una esperanza, y un fragmento de realidad que significa que aún estoy VIVO.

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Comentarios
  • #1 por Briar el 06/02/2006
    Tienes razón, un soltero en domingo sólo puede pensar si aún sigue vivo... Keep on rockin´...
  • #2 por Daniel el 07/02/2006
    enhorabuena por la "mejoria". No pienses cuando durara, solo disfrutala.
    y mañana...Dios dira!
    Un saludo

  • #3 por Miguel el 07/02/2006
    Los domingos cuando no tienes pareja son una mierda, o una bendicion, cuando muchos dedican ese tiempo a otro, tu puedes dedicar ese tiempo a ti mismo, crece, nada mas adentro en un interior (sin llegar a lo uraño)
    salduos
  • #4 por A. el 08/02/2006
    Alguien escribió:
    Luz, silencio, sueños. El sol destierra residuos de oscuridad; la noche anterior huye hasta un rincón de mi habitación, y permanece oculta, entre una silla, y un par de zapatos. El cuarto está bañado en penumbra. Mis ojos se entreabren lentamente.



    Simplemente ... precioso .