Hablando sobre Ciencia ficción.

Hola.

A parte de gustarme la buena música, la carne asada y el buen Tequila, tengo por gusto la lectura. Me gusta leer porque encuentro en ello una sensación de bienestar. Es catártico.

Y una de las temáticas que más me agrada leer, es la literatura fantástica de ficción científica, o lo que es lo mismo: Ciencia ficción.

Por medio de este Blog espero conocer colegas hispasónicos que gusten de la misma afición por la Ciencia ficción escrita, así como presentarles periódicamente (bueno, al menos en cuanto al tiempo libre lo permita), algunos comentarios sobre obras que he leído, que leo actuálmente, o que quiero leer. También escribiré un poco sobre los autores, sobre eventos o publicaciones que sean de interés.

Y bueno como todo lo que tiene un motivo debe tener un fin, y todo fin tiene que tener un principio, comenzaré con uno de los más grandes escritores (que no el mejor) de Ciencia Ficción (de Ahora en adelante CF) de todos los tiempos. Muy a mi pesar, honor a quien honor merece: El buen doctor Isaac Asimov.

UN GUIJARRO EN EL CIELO

Tengo que admitir que le tengo una manía especial a Isaac Asimov, el es autor de cerca de 400 obras o más (muchas más) de ciencia ficción, y es tal vez, uno de los más reconocidos escritores a nivel mundial actuálmente. Donde había CF, ahí estaba el buen Doctor. Su obra se caracterizaba por ser sencilla y de fácil comprensión, sin enrevezamientos ni tramas complejas. Tal vez sea por eso que este humilde servidor le tenía manía, pero no una manía de "le tengo admiración", si no una manía de "No me explico por qué gusta tanto". Sus obras más reconocidas muy seguramente serán La trilogía de la fundación (o "el ciclo de trantor" como muchos la conocemos), Bóvedas de Acero, Yo, Robot, El sol Desnudo, Los propios dioses... son muchas para enumerarlas todas.

I. Asimov ya tenía publicado infinidad de relatos y compendios exitosos en revistas de tipo pulps de estados unidos, sobre robots y las tres leyes de la robótica, sobre el imperio galáctico de las fundaciones, sobre tramas donde existía el temor a las guerras, y a los extraterrestres malos malillos, gracias al amarillismo de aquellos días. Pero no fue hasta 1950 cuando vió nacer su primer novela "Un Guijarro en el cielo", y como este es el primer escrito en mi blog, pienso que este post debería ser sobre la primer novela y no sobre la biografía del buen doctor (ya habrá tiempo para eso, después), así pues, procedo a reseñarla.

En esta novela se perfila el imperio galáctico, y por primera vez nació el nombre de Trántor como después conoceremos en la primer trilogía de las fundaciones. Como es de suponerse, a Asimov se le va un poco la Idea, ya que era tal vez uno de sus primeros trabajos "grandes" y aunque gracias a su gran capacidad y a su enorme, fácil e intelectual forma de narrar una historia, se aprecia una inmadurez tremenda.

Un Guijarro en el cielo es una novela que sigue el viejo pero no gastado cliché de "El Bien contra el Mal" y tiene como base el mensaje de "nunca debes juzgar a alguien o a algo por su apariencia, credo, o procedencia". Imaginemos la tierra en el año 827 de la era galáctica, cuando la humanidad a trascendido y colonizado las galaxia tan ampliamente, que ya hasta los colonizadores han olvidado el planeta de su procedencia, y reniegan de aquellos "Terrestres", esos que son radioctivos y que son un mal para la galaxia completa. Existe pues, una lucha de poderes entre los terrestres y los espaciales, siendo Trántor la capital de la galaxia, a la cual todos los planetas y sistemas solares deben subordinamiento, la Tierra es la única población autónoma pero no independiente del imperio. Ya podrán imaginarse la compleja situación política que esto implica.

La tierra está fuera del imperio, pero no por gusto, sino porque el mismo imperio la ha alejado de sus dominios por tenerle miedo a la radioactividad que de ella emana, por lo cual, no hay viajes ni exportación comercial de la tierra a cualquier parte del imperio, sin embargo existen personas, cientificos y profesionales con la creencia de que la tierra es el planeta madre y aunque muchos cientificos e historiadores renieguen de la teoría, se cree que es muy posible que así sea. Ahora bien, los terrestres son orgullosos y aumentan así las malas negociaciones. Por si fuera poco, a los terrestres se les tiene considerados como bárbaros gracias a una ley que en la tierra se convirtió en una necesidad: Obligatoria eutanasia al cumplir los 60 años de edad.

En medio de toda esta poliquitería e increíble trama, aparece nuestro protagonista principal de una forma no menos fantástica e increíble, y cito de la contraportada del libro: "Joseph Schwartz paseaba ensimismado por las calles de Chicago. Levantó un pie en el siglo XX y se encontró con que lo había plantado en el año 827 de la Era Galáctica.".

Nuestro amigo resbala y cae en el suelo, pero siglos y siglos después, ¿Cómo?... nadie supo, ni el mismo Asimov, más sin embargo, así fué.

Otro de los puntos flacos de la novela, es el ataque a proyectiles con una sustancia biológica mortal por parte de los terrestres contra los espaciales... Si asimov se hubiera molestado en explicar si eran proyectiles a motor sublumínico, otro gallo nos cantara. Pero por lo pronto así nos dejó. y no se comprende el porqué de la angustia de los protagonistas quienes deben de contar con tamaña tecnología.

Es una novela agradable, fácil de leer, pero también fácil de olvidar... No es la mejor novela de Asimov, pero fué su primera. Asimov es Grande, aunque a algunos no nos guste, Asimov será recordado por mucho tiempo, y con justa razón.

Saludos pues

hurm

Un Guijarro en el cielo.

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