Ludiguer - al loro - mi sector

Mi sector

La otra tarde llegué de trabajar y como mi mujer y el pequeñajo no estaban en casa, me senté en el sofá esperando que me llamaran para acudir al lugar donde ellos estaban esperándome, así que nada más sentarme, mi loro me miró y me dijo, “¿Cansado?”, “no excesivamente”, le conteste, “pero vienes del trabajo, ¿no?”, insistió, “sí, ¿y?”, afirmé, “no sé, pensaba que vendrías cansado”, continuó diciéndome, “bueno, lo justo, unos días te cansas más y otros te cansas menos, ya sabes como es esto”, le respondí, “no, no sé”, me reprochó, “en realidad nunca me has contado qué haces en el trabajo”, alcé la vista hacia la jaula y le dije, “¿debía?”, entonces se acercó con pasos torpes hacia los barrotes de su jaula y me dijo, “no, pero no sé muy bien de donde procede el dinero que me alimenta”, “pues no te preocupes que es todo legal”, le respondí, pero no se quedó muy satisfecho así que volvió a la carga, “ya, pero la gente que trabaja en empresas como la tuya, ¿qué hace?”, entonces sin pensarlo mucho le dije, “hombre, hace muchas cosas, pero para que te hagas una idea, te voy a hablar de lo que es el sector en general, y ya luego si es necesario entramos en detalles”, eso pareció gustarle más así que me dijo, “de acuerdo, ¿sois muchas empresas?”, y parándome a pensar lo justo le conteste, “la verdad es que yo diría que demasiadas, y la cuestión es que hay muchos tipos diferentes de empresas que intervienen en que el trabajo salga, generalmente mal, pero el caso es que sale, por eso prefiero agrupar bajo el nombre de mi sector, a todas aquellas empresas que de un modo u otro intervienen en la cadena”, y mientras le decía esto cogía una pipa que rondaba por el suelo de su jaula y tirando la cáscara me decía, “vale, pues dicho esto, soy todo orejas”, me giré hacia su jaula colocando un brazo sobre el respaldo del sofá y empecé a contarle, “mira, para empezar, yo siempre he dicho que así como cuando una empresa tiene un certificado específico o pertenece a algún grupo importante, el nombre de éste aparece en toda su documentación, en la documentación de mi sector, todas las empresas deberíamos indicar en algún lugar bien visible lo que yo creo es el eslogan nuestro y lo que verdaderamente ya nos define”, entonces mi loro me dijo con interés, “a sí, y ¿cuál es esa frase para la posteridad?”, así que tomando aire le dije, “Donde todo avance siempre supone un gran paso atrás”, “muy revelador”, me comentó, así que le medio sonreí y continué, “pero tanto es así, que yo creo que es la única actividad en la que aún para partir de cero hay que hacer progresos antes, es decir, si fuéramos un constructor que decide tirar la finca que acaba de construir porque no es de su agrado, nosotros antes de derrumbarla para volver a construir otra, deberíamos apuntalar las de los laterales, apartar los cables de la luz, proteger las tuberías y quitar los cristales”, y colocando la cabeza de un modo que si yo intentara hacerlo me saltaría tres o cuatro vértebras por el aire me dijo, “o sea, que estáis varios pasos por detrás del cero”, “más o menos”, le ratifiqué y seguí, “para que te hagas una idea, yo cada vez que oigo que ha habido una reunión de las altas cúpulas pensantes me echo a temblar porque pienso que al día siguiente voy a tener que poner un cuño más del que ponía, hacer una fotocopia que no hacía, o rellenar un formulario que hasta ahora no existía”, y deshaciendo su postura del cuello me dijo con acierto, “o mejor aún, rellenar un formulario que hasta ahora no existía, hacer una fotocopia de él y luego sellar el original y la copia”, “pues sí”, le confirmé, “así es. O te enteras de que el próximo día 1, porque siempre es el día 1, se pone en marcha un sistema que conecta tu ordenador con la NASA y a través de la tostadora de pan mientras te haces unas tostadas para el almuerzo, escaneas los documentos que vía teletransporte aparecen en la pantalla del destinatario y ya en ella, cada dato va a su campo del fichero correspondiente ya que el sistema 9.5 distingue la información útil de la que no lo es, así que al recibirlo te emite la factura y los documentos y éstos se imprimen en las impresoras que cada destinatario ha asignado previamente, y si ésta está ocupada, el sistema por sí mismo busca la impresora más cercana al usuario correcto para imprimirla mientras con un mensaje en la pantalla te avisa de este cambio y además te recuerda que aún no has hecho la primitiva esta semana, junto con los 6 números que más se repiten en lo últimos diez años, te sugiere una combinación, y avisa de que en la nevera de tu casa sólo te queda leche semidesnatada, así que tú lees eso y dices, ¡vaya maravilla!, y eso ya entra en vigor el próximo 1 con lo que estás deseando que llegue ese día. Y el día 1 llega y efectivamente entra en vigor la maravillosa novedad, pero lamentablemente resulta que ese día por saturación se cae la línea telefónica, la tostadora la han traído, pero resulta que hay una por cada tres usuarios y no han tenido en cuenta el tamaño del pan y éste se sale por todas partes; por un error de programación han confundido la primitiva con la quiniela y te da como sugerencia una combinación de seis cifras, pero en la que solo hay 1, X y 2 con lo que se hace difícil acertar una primitiva; en vez de decirte qué leche te falta en la nevera lo que hace es empeorar el estado de la de uno propia y el teletransporte va, pero no se sabe muy bien a dónde teletransporta, sólo se sabe que las cosas salen, pero no si llegan o no. Total, que en dos días te ha tocado aprenderte un procedimiento de 204 puntos y sus apartados y subdivisiones para casi nada, ya que debido a los pequeños problemas surgidos en el día de su implantación, y otros muchos en los sucesivos, han decidido posponer su uso total y hacer que momentáneamente el método antiguo y el nuevo convivan, y en mi sector el término momentáneamente significa que con suerte dentro de tres años ya habremos conseguido que al menos una de las muchísimas cosas que íbamos a hacer con el nuevo sistema esté en funcionamiento”, entonces me miró medio asustado y me preguntó, “¿y qué opinan los demás?”, en ese momento le miré resignadamente y le respondí, “pues cuando lees la prensa especializada del sector se te sube la moral, porque ves que la noticia de la reunión de la implantación del nuevo sistema y el resto de noticias te las aderezan con palabras como liderazgo, sinergia, logística, I+D, I+D+I, Tecnologías de vanguardia, gestión y optimización, divisiones integrales, metodologías, maximización de recursos, minimización de costes, globalización, plataformas, desarrollo, factores que inciden, que se acometen actualizaciones, emergencias, convergencias, divergencias, etc., etc., y todo es bonito y brillante”, y con ese tono socarrón que a menudo utiliza mi plumoso amigo me matizó, “sí, pero como no entregues el formulario que hasta ahora no existía, con su fotocopia sellada en la otra parte de la ciudad antes del plazo estipulado, no has hecho nada, ¿me equivoco?”, “en absoluto”, le contesté con resignación, “y luego por si te queda duda de cómo a alguien se le ha ocurrido semejante idea, lees esas infumables entrevistas que hacen a los mandamases de turno que después de ensaladas de las palabras que antes te dije, para crear un ambiente distendido el periodista les hace preguntas del tipo, ¿cuándo prefiere cepillarse los dientes antes de elegir la camisa que se va a poner o después de un buen libro?, o ¿Dónde le gustaría perderse, en un estercolero hediondo, pestilente y fangoso en una gélida noche invernal de truenos o en un vertedero nauseabundo al sol plagado de insectos, roedores y aves carroñeras rodeado por granjas de ganado porcino en un día de verano a las cuatro y veinte de la tarde?, o ¿Sabría decirme tres sinónimos de anemómetro?, o del estilo de - Atardecer en una isla, palmeras que se mueven con el vaivén del viento, olas suaves y ¿bañador de color …?-, y ya cuando el entrevistador ve que el entrevistado sigue entrando al trapo, por aquello de no quedar como un pardillo delante del sector, en vez de decirle que se meta ese tipo de preguntas por donde le quepan ya que eso no son ni preguntas ni son nada y no hay manera de contestarlas, nuestro preguntante de turno se ve rebosado por un ataque de intelectualidad e ingenio y empieza a disparar ráfagas de preguntas del estilo de, - termine la serie con la palabra que falta: Arcipreste, Deltoides, Agropecuario y …- o -¿Cuál de estas palabras no encaja con las demás, Barítono, Esdrújula, Lepidóptero y Amigdalítica.,- o se le ocurre hacer bonitos juegos de palabras haciéndole elegir entre, ¿Utópico o un tópico?, ¿vacilar o balizar?, ¿Hervidas o herbicidas?, ¿Jamón o Japón?, ¿conocido o escocido?, ¿marrulla pollina o merluza y tollina?, y ya lo más de lo más, ¿un dónde o dos cuándos?, y lo gracioso es que el mandamás de turno, no sólo contesta a las preguntas, sino que además las razona y es capaz de decirte que prefiere un dónde a dos cuándos, porque el dónde te da una sensación espacial y te remonta a un lugar, mientras que los dos cuandos te hace recordar lo efímero del tiempo, o alguna memez por el estilo”, al oírme decir eso, mi querida ave se quedó como pensando y dijo entre dientes, o lo que quiera que tenga en la boca, “hombre pues tiene sentido”, “calla, calla, ¡Qué va a tener sentido!”, le reproché, “es una frase tan hueca como las que dicen ellos y como sus aspectos, y si los vieras en las fotos sabrías a qué me refiero. Siempre tan monos con su corbata, zapatos de marca y tirando de PDA de última generación y coche último modelo…”, y tras decir esto fui interrumpido por mi amigo para decirme, “cuando deberían llevar ramal, herraduras y tirar de un carro”, le miré fijamente y le dije, “tú lo has dicho. Pero eso no es todo, pues donde mires en el diario ves siglas, muchas siglas, en cualquier lugar ves noticias del tipo -El proyecto ODEP ha sido rechazado por el OLUC dado que los ALLOP4 y OBAR3 no reunían el estándar exigido por el protocolo ATUP45, lo cual imposibilita la implantación del ENEP5 antes del plazo marcado por la AGIF, así que ahora deberán intentarlo por la vía de la ADAMAM o de la AJAP-”, “¿y alguien se entera de lo que quiere decir la noticia?”, me preguntó con extrañeza mi plomoso amigo mientras se sacudía las plumas, “ni el que lo escribe, tanto es así que te dan ganas de leerla del revés a ver si te enteras de algo”, le respondí tajantemente para seguir contándole maravillas del sector, “pero lo bueno es que los huecos que dejan las siglas los ocupan los nombres de las empresas, congresos y otros eventos, los cuales pueden ser, o todo un alarde de originalidad, es decir, del estilo de qué se juntan tres amigos para hablar de los precios a cobrar el año que viene y el congreso se llama Tresamigcobañqvie, y se quedan tan anchos, o de una empresa encargada de transportar lechugas a Suiza y luego a la vuelta de allí se traen queso, y la empresa se llama Trasporlechuasui & Traigques, o también un homenaje al buen gusto. ¿Que hay un señor llamado Camilo Bronchales y se dedica al transporte?, pues nada, la empresa la llamaremos CABRONTRANS, o ¿que José, Diego y Domingo crean una empresa y se encarga de la distribución de mercancías, pues ya está Distjodido, S.L., y por supuesto la empresa de Oscar García Tolosa se llamará O.G.T. y obviamente nuestro amigo Oscar no tendrá ningún reparo en asociarse con su amigo Rojo y llamar a la empresa O.G.T. + Rojo , o si no nos gusta lo anterior también podemos mezclar lo autóctono con lo sajón y llamarnos Evaristo worldwide, Benigno Packages, Eusebio Best Prices y cosas por el estilo”, tras oír esto, mi plumosa mascota se fue a su recipiente de pipas, cogió una y mientras se la comía me decía, “pero seguro que hay momentos en los que os juntáis todos y hacéis fiestas conjuntas y cosas por el estilo, yo lo he visto en otras empresas y sectores”, “claro”, le respondí con tono irónico, “en unirnos estábamos pensando. Para que veas la unión que tenemos todos los días del año menos uno, te diré, por ponerte un ejemplo que comprendas, que nosotros en Navidades nos vamos tomando los días de vacaciones por eslabones dentro de la cadena de modo que si nos dedicáramos a hacer pan y venderlo, por poner un ejemplo cotidiano, nosotros lo que hacemos es que el día que el distribuidor de harina libra trabajan los hornos y cierran las panaderías y luego el día que cierran las panaderías trabajan los hornos pero no los vendedores de harina. Con lo cual hay días que puedes hacer tanto pan como harina te quede, pero ese pan que has hecho no lo puedes vender pues no han abierto las panaderías, y por otro lado hay días que el vendedor de harina está trabajando pero no tiene a quien vender su producto porque los hornos están cerrados, y las panaderías han abierto, pero no tiene nada para vender pues no hay quien haga pan ese día”, pero al decirle eso me miró extrañado y me dijo, “pero ¿por qué has dicho que todos los días menos uno?”, así que dirigí la vista hacia su jaula y le dije, porque hay un día en el que todos hemos de ser amigos por obligación, y ese día nos juntamos todos en torno a mesas llenas de comida y bebida y olvidamos que mañana nos estaremos acuchillando por la espalda igual que lo hacíamos ayer, mientras cogidos los unos de los otros y con un profundo arrastrar de eses nos decimos lo mucho que nos apreciamos y queremos”, “veo que tienes un buen concepto”, me dijo con voz irónica, “lo que no sé es que haces aún en él”, así que sin mucho pensármelo le respondí, “porque mi sector es como aquel señor al que ves paseando trajeado y desde fuera dices, ¡caray, qué tipo tan elegante!, y quizá esa sea la parte que nos atrae a todos en un principio, pero luego conforme vas conociendo al personaje elegante te vas dando cuenta de que no lleva camisa, sólo la pechera con la corbata cosida al cuello y los puños de la camisa cosidos a los de la chaqueta, los calcetines los lleva pintados, los zapatos inmaculados por fuera pero llenos de agujeros por la suela y un par de números más pequeños de su talla, la ropa interior es la misma de hace 10 años, los bolsillos son falsos para ahorrar tela y el cinturón es una mísera cuerda de esparto que se esconde debajo de la chaqueta, y lo que es mucho peor, el verbo pensar se lo deja todos los días en el felpudo antes de entrar a la oficina. Pero para cuando te das cuenta de esto ya es demasiado tarde y ya no puedes salir de él tan fácilmente”, y dicho esto, sonó el teléfono y era mi mujer para indicarme el lugar al que debía acudir, así que colgué, apagué las luces y me fui a reunirme con ellos.

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