Ludiguer-Un mayo en la vida-Capítulo 01

Ludiguer - Un mayo en la vida - Capítulo 01

 

Día 2 de mayo, jueves. A las 8,30 de la mañana y tras ponerse esa ropa que había elegido para la ocasión, Lewis se disponía a salir de su casa cuando se dio cuenta de que por error había cogido su habitual cartera marrón cuando en realidad debía haber cogido la negra más deteriorada, ya que en ella había puesto la noche anterior toda la documentación que requería para su nueva etapa en la vida. Así que tras hacer el cambio de billeteras, dio un beso a su mujer e hijo, lanzó un hasta luego a su loro el cual fue correctamente correspondido y salió de su casa rumbo a la oficina de empleo que le habían asignado. Como era su costumbre cuando la distancia a recorrer no era superior a los tres cuartos de hora, más o menos, y la climatología lo permitía, que era el caso, a ella fue andando, y mientras andaba iba pensando en qué se encontraría allí y cómo iba a ser esta nueva situación que, para bien o para mal, le había tocado vivir. Y por un lado lo veía con ilusión ya que necesitaba perder de vista a algunos de sus antiguos compañeros y sus costumbres, pero por otro lado, quizá si no le hubieran obligado a dar este paso, él no lo hubiera dado voluntariamente, ya que a sus 42 años y tras 15 en el mismo sitio, romper con el pasado y empezar de nuevo en otro lugar no era lo que más le apetecía, pero no es menos cierto que un cambio de aires sí que empezaba a ser necesario. “Bueno, seamos positivos”, se dijo a sí mismo varias veces, y cuando no habían pasado ni veinte minutos desde que empezó a caminar, ya había llegado a la puerta de la oficina, pero viendo que aún era pronto optó por hacer tiempo dando una vuelta por las calles cercanas, y así dar ocasión al personal a llegar e instalarse en sus puestos, por lo que a las 9,15 más o menos decidió entrar, y allí se encontró con un pequeño recibidor que daba paso a una gran sala donde los empleados tenían sus mesas alrededor de un gran número de filas de sillas que estaban situadas en el centro de ésta. En la pared del fondo se abrían dos puertas que supuso debían dar a dos despachos al igual que las dos puertas de la pared opuesta a éstos, y luego distribuidos por los rincones y huecos entre las mesas estaban los muebles archivadores, las impresoras, la fotocopiadora, la torre con el ordenador central, la máquina del agua y un par de percheros ahora con perchas vacías debido a la época del año, así que buscó un lugar más o menos centrado que no estuviera ni muy lejos ni muy cerca de nada y decidió sentarse en la sala de espera como aguardando a que alguien le llamara para ofrecerle un empleo, pero la mañana pasó y mucha gente entró y salió de la sala y nadie se dirigió a él para ofrecerle nada, así que a eso de la una y diez decidió que debía tomar el camino de vuelta a casa.

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