Ludiguer-Un mayo en la vida-Capítulo 05

Ludiguer - Un mayo en la vida - Capítulo 05

 

Miércoles, 8 de mayo. Hoy Lewis ha llegado un poco más pronto a la oficina de empleo, como a eso de las 9,10 y ya se ha encontrado a Mr. Marth en la puerta en mangas de camisa revisando unos papeles mientras se fuma ávidamente un cigarrillo, Lewis entra y como de costumbre se sienta en la sala de espera, como su nombre indica, a esperar, pero hoy, posiblemente movido por el hecho de que el día anterior le fue bien y se le hizo la mañana más corta, ha decidido fijarse nuevamente, pero esta vez hasta incluso tomando anotaciones en unos papeles en blanco que a tal efecto se ha traído de casa, en la manera peculiar de trabajar de Mr. Marth, el cual ya entra de la calle con su expediente revisado y se dirige hacia la mesa de una de las compañeras llamándola por su nombre, Eleanor, y deja el expediente sobre su mesa y coge otros papeles desapareciendo a su velocidad habitual, pero nada más irse éste, y tan rápido como le es posible, Eleanor se levanta pues parece que Mr. Marth no sólo ha cogido los papeles que se tenía que llevar, sino también otros que estaban debajo y que nada tenían que ver con los anteriores, así que Eleanor los recupera mientras mira a otra compañera con cara de decirle que las aceleraciones no son buenas consejeras y antes de sentarse sacude del expediente que le acaban de dejar en la mesa algo que parece ser ceniza del cigarro de su compañero y luego cogiendo la primera hoja del expediente se la pone en la cara a la altura del ojo para ver a su compañera a través de lo que parece ser una quemadura de cigarro en el papel, y al bajarse el folio sigue en su cara la sonrisa irónica como dando a entender que otro documento quemado por uno de sus cigarrillos, y tras la sonrisa de complicidad entre compañeras, la mirada de Eleanor se va hacia los ojos de Lewis, sentado muy cerca de su mesa, que le devuelve otra sonrisa cómplice, para bajar su mirada a sus folios en blanco inaugurando sus anotaciones con las siguientes peculiaridades que él entendía que tenía el que fue su empleado del día:

 

* Mr. Marth,

- Fuma como una topera.

- Mucho ruido y pocas nueces.

- Va muy rápido pero a ningún sitio.

- Confunde los términos trabajar y producir.

 

Si bien es cierto que para escribir esto se tuvo que cambiar de silla, pues uno de los tubos que había sobre él estaba fundido y no era muy agradable escribir con menos luz, además de que los gritos que salían del despacho contiguo no le dejaban concentrarse mucho en lo que quería escribir, lo cual, una vez plasmado en su papel, leyó, subrayó y adornó varias veces durante la mañana, para con el recuerdo de este episodio y transcurrida la mañana sin nada nuevo que destacar, decidiera pasadas la una y diez, llevar a cabo el mismo ritual de costumbre y emprender la vuelta a casa.

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