Mis historias de amor.

Autobiografico, sucedio este sabado.

La forma en que aceptamos la casualidad, es lo que diferencia a un ingenuo de un desconfiado. El primero simpre creerá que todo lo que le pasa es fruto de un destino del que no es partícipe ni culpable cuando la tragedia de un desconfiado, es que, no siempre tiene motivos para serlo.

Mi abuela siempre dice que nunca hay que confiar en alguien que desconfia de los demas, y que posiblemente sea el tipo de persona que se mea en la piscina, solo porque él piensa que ese tipo de bañador ajustado que esta a su lado lo esta haciendo. Un desconfiado siempre te dirá que sólo desconfia de quien le da motivos para hacerlo, aprender a valorar si alguien te esta dando motivos, o no, para desconfiar de él, es lo que diferencia a un desconfiado de un paranoico.

Tratar con ingenuos es mucho mas facil, porque sabes que lo son, precisamente, porque confian en los demas, puedes confiar en ellos. Son el tipo de persona, que, ahún sabiendo que todos nos meamos en la piscina, ellos no serian capaces de hacerlo

No hace demasiados años que llegué a la conclusión de que yo era un auténtico paranoico, habia perdido totalmente la razon, y ya no era capaz de valorar si alguien me estaba dando motivos para desconfiar de el, o no. A pesar de que yo soy de los que no se mean en la piscina, desde que oi que ponen unos liquidos que tiñen el agua al contacto con la orina, claro.

Esta vez la situacion era muy complicada, porque a sus ojos, yo era un ingenuo, y ella para mi, alguien en quien no poder confiar. Supongo que todas las abuelas dicen lo mismo, y si aparentas ser un desconfiado acrecentas la desconfianza de los demas hacia ti. Dada la situación, mis bazas eran limitadas, y ya sabia que todo estaba perdido. La conocí hace dos meses, hasta ese momento, todo habia sido relativamente sencillo. Solo un par de complicaciones a las que no di demasiada importancia. Ella acababa de salir de una relación muy larga, si yo fuera ella, no me complicaría la vida con alguien como yo, pensé.

El Martes quedamos en el centro, era mi cumpleaños, hacia sólo 4 años por estas fechas que habia dejado de ser un ingenuo, precisamente, ese dia también coincidia con la fecha de mi nacimiento, y eso sí quería celebrarlo. El plan era bastante sencillo, nos tomamos unas cañas y cada uno a nuestra casa. Ella quiso tener un detalle conmigo esa tarde y me enseño las entradas de una fiesta muy sofisticada, mañana me apetece ir a esta fiesta contigo", ¡me dijo!

Ya era mañana y me puse la ropa que ella me indicó apropiada para el acontecimiento, quedamos en el mismo sitio de ayer, pero su actitud hacia mi, o eso me parecio, era algo diferente, estaba cansada y se mordia demasiado las uñas. Un paranoico, precisamente por serlo, o más bien, por intentar dejar de serlo, se informa de muchas cosas, hace poco lei que morderse las uñas de forma insistente es un sintoma de ansiedad. Sus uñas dejaron de sufrir cuando me dijo que no queria ir a la fiesta, que estaba muy cansada, y que despues de trabajar iría a casa de su compañera a pasar la noche con ella. Así que allí la deje, en el trabajo, con su evidente cansancio y sus uñas mucho más tranquilas.

Como gran desconfiado, intenté volver a ser ingenuo por un momento, tranquiliza mucho, valoré todo lo que pasaba como fruto de la casualidad. Pasé una tarde relativamente relajada, esperé a la noche para acordarme de ella y quise tener un buen detalle, los mensajes de movil son un buen indicador de los estados de animo y una gran herramienta para los que los timidos no tengan miedo a decir lo que sienten, pero son más frios, engañan. Como ya no tenía nada que perder, porcuré ser realmente emotivo, manipule mi propio estado de animo hacia ella para probar su reacción ante esa emocion, estas cosas también las hacemos los paranoicos.

Cuando hace dos meses que conoces a una persona, eres conciente de cuando algo que pasa respecto a ella es anormal, fruto de una evolución juntos, o en el peor de los casos, las dos cosas. Me resutó muy raro no obetener respuesta temprana ante tal emoción y decidí llamarla por teléfono, no respondía, fueron varias llamadas sin respuesta, en total creo que no más de tres, una cuarta llamada hubiera revelado mi condición de paranoico, pero todavia no era el momento de descubrirme.

Era yo el que me mordia las uñas ahora, al rato fue ella la que por fin me llamó, cogí el telefono pero el ambiente se escuchaba mucho mas que su voz, el ruido de fondo coincidia, más o menos, con el de una fiesta. A partir de aqui me senti justificado a volverla a llamar, pero fue imposible. Al rato, por fin obtuve respuesta a mi gran emoción, su mensaje era tan emotivo, y sin embargo, tan frio como el mio, lo que decia, era mentira, ¡seguro!. o eso pense.

No me apetece recordar como al final conseguí que me llamara, pero lo hizo, mis sospechas se confirmaban, yo no era apropiado para esa fiesta y ella decidió ir con su amiga, todo claro, sin estar planeado, fruto de la casualidad, no pensaba ir, fue a su casa y no pudo decir que no, sus sinceras disculpas. Es el momento en que un desconfiado valora la casualidad de forma ingenua, y yo a pesar de todo, soy buena perosna.

Me olvidé de la fiesta, y pense que lo más apropiado era no delatar mi condición, de momento, era mejor que ella pensara que era un ingenuo, de esta forma sabría si de verdad era de fiar.

Otro gran acontecimiento se preparaba a los pocos dias del último despropósito, el cumpleaños de un amigo de ella, y yo, a pesar de todo, ¡estaba invitado!. Hasta su madre estaría alli, un elemento indispensable en la toda tragedia amorosa. Sabía que me estaba preparando para una gran batalla, seguramente mi última batalla con ella. La fiesta era bastante seria, la mayoria de los invitados, por su forma de vestir, pensaban que aparentaban mucho menos edad de la que tenian, gente muy educada y cortes. Se formaron varios grupos sin llegar a sentirme realmente identificado con ninguno, estaba bastante fuera de lugar, pero lo que mas me preocupaba es que se me notara.

Ella estaba sentada en el sillon con tres amigas, una de ellas, su compañera, con la que fue a la dichosa fiesta, la cuplable de la tragedia, a la que no pudo decir que no, la que pudo con su cansancio y con su conciencia y la arrastro hasta allí en contra de su voluntad. La otra, también era su compañera. En ese momento yo estaba mucho más comodo dentro de la celebración, y ellas se sentian relajadas a mi lado. Estaban hablando distendidas de la fantástica fiesta del otro dia, perturbó mi mente darme cuenta, con notoria mala pata, por parte de ella, que esta ultima amiga delato su presencia en la fiesta, a la que no debeira de haber asistido si, de verdad, todo hubiera sido fruto de la casualidad, se confirmo mi desconfianza, había sido planeado. Recuredo haber estado en bastantes fiestas, pero recuerdo con mucho más cariño aquellas en las que se producen situaciones desagradables, grandes pasiones, llantos, peleas, pero era evidente que aquella no era una fiesta de adolescentes, me contení.

Mi estado de animo era decandente, trate de buscar apoyo en alguien en mi misma situación. Era otro invitado díscolo, homosexual, como la mayoria de los que alli estaban, pense que era la única persona que estaría dispuesta a escucharme, note en su actitud que estaba sufriendo un desengaño, otra persona dentro de la fiesta, en este caso el anfitrión. Era un chico muy joven que ya conocí en otra ocasión, aparentaba mas edad de la que tenía, me ofrecio sus oidos, yo mi sinceridad. Le conte lo que me había pasado, él noto mi desesperación. La fiesta acabó sin mas altibajos, mi plan estaba elavorado, mi orgullo perjudicado y mi peinado realmente deteriorado por el calor que allí hacia.

Nos movimos a otro sitio, una discoteca gay, ¡como no!. Hasta allí fuimos en taxi, yo con ella, su madre y un amigo. Un viaje muy rápido, no hubo tiempo para muchos devaneaos. Yo necesitaba sacar dinero, y era el momento adecuado para quedarme a solas con ella, me acompañó al cajero. Llegaba el momento de la verdad, "me he dado cuenta que me engañaste con lo de la fiesta", le dije, "no es asi, eres un paranoico", en realidad la conversación fue mucho más larga, pero esto es lo que realmente interesa al lector. Me pidió que me marchara a casa, que no era el momento para hablar y que mañana lo hariamos, aparte, me volvio a recordar que era un paranioco, en algo tenia que tener razón

Ya dentro de la discoteca, me sentí incapacitado para ocultar mi estado de ánimo, cualquier detalle, mirada, me producía un dolor isoportable, los invitados empezaron a ser conscientes de la situación, nadie queria estar a mi lado, allí pasaba algo y era imposible ocultarlo ya. Mi creatividad por fin estaba estimulada, estaba todo a mi favor, ella, su madre, sus amigos, cientos de homosexuales sin camiseta enseñando sus cuerpos davidianos a la masa, solo faltaba un elemento perturbador, que desencadenara un desenlace como la situación merecia. En el momento adecuado apareció, era un chico fraces, o quiza suizo, incluso más apuesto que yo, empezo a hablar con ella, sentía el deseo mutuo entre ambos. En mi rostro ya no se reflejaba la deseperación, alcancé la lucided de un suicida y en mi rostro se aparcó una sonrrisa. Con gran suerte ese angel se dirigio a mi, me pregunto que si yo conocia a esa chica, que el la conoció el otro dia en un fiesta, todas las piezas encajaban. Ella se dio cuenta que hablaba con el, se puso muy nervisoa, y trató de apartarme de su lado de una forma zafia, "vete a pedir una copa", me dijo. Solo hay una frase adecuada definir una situción asi "no es lo que parece", pero lo que parecia, lo parecia mucho, la imagiación del lector seguro que es tan calenturienta como la mia.

Lo que vino despues es la parte mas desagadable de la historia, discutimos agriamente, llegó a reconocer su falta de compostura y me aseguro que todo lo que habia pasado era fruto de la casualidad y de mi imaginación. No se si acabé meandome en la piscina, si fuí un paranoico o si quiza no deberia haber confiado en una persona que cree que soy un ingenuo, pero la proxima vez, seguro que haré más caso a mi abuela, que de esto sabe mucho. Nunca la volví a ver despues de aquella noche, ni ganas que me quedaron, porque fuera o no fuera real lo que paso, eso es lo que senti, que es lo que verdad importa.

¿Te gustó este artículo?
0
Comentarios
  • #1 por carvalladolid el 29/06/2004
    No escribo guiones, pero lo podria intentar, ¿por que lo dices?

    Un saludo.
  • #2 por neomad el 29/06/2004
    Carva querido, que lo pario, que tienes una buena narracion. Realmente tu relato transmite sensaciones. Y el primer parrafo es de antologia... sigue escribiendo que hace bien.. saludos, neomad.
  • #3 por pajariko el 30/06/2004
    Piensa lo peor y acertaras, esto es mi experiencia por ahora. Si te contara mis desventuras..., yo tb me he escudado mucho en la ingenuidad haciendome el tonto y no se porque!! Por ser un poco pasota, por no querer discutir, por intentar ser bueno.
    Pero por ser bueno al final te toman por Gilipollas!!
  • #4 por Briar el 30/06/2004
    Intenso... Con esa profundidad con brochazos frívolos tan característica de Carva...