Oidualk capitulo I

Oidualk se levantó como cada vez que tenía turno de Noche, cansado, con mal cuerpo y, sobre todo, con pocas ganas de trabajar. Era el peor turno de todos. Se levantó por la parte de la cama donde solía durmir Miranda. Desde que le dejó tenía la casa hecha un ascó. No había barrido ni limpiado la casa. La cama estaba sin hacer desde hacía meses y el numero de migas en el sofa empezaba a ser realmente incómodo. "Mañana limpiaré", se dijo. Entró en el cuarto de baño, se duchó, se limpió los dientes y se fué para Metro. El ascensor que subía hasta el "UPground" estaba hoy lleno de gente. Entre todo el mundo divisó a su vecina Gladis, la vieja chismosa que se quejaba siempre de que como no recogía el correo, su buzón se veía asediado por las revistas porno que no recogía, impidiendole a ella recoger su correo con normalidad. La miró con algo de desprecio al principio, que luego se convirtió en preocupación: estaba llorando. Se acercó como pudo, empujando a la gente en aquel asfixiante recinto.

- Señora Gladis, ¿que le pasa?, ¿puedo hacer algo por usted? -le dijo Oidualk.

- Ay, Oidualk, que bueno que te encontré - dijo secandose las lágrimas - mira que me acaban de telefonear del hospital, mi hermano... - comenzó a llorar.

- Tranquilicese ¿Que le ha ocurrido a su hermano?

- Que le han atacado. Le han robado y le han pinchado... - siguió llorando, nerviosa, temblando.

- Pero ¿cual es su estado? ¿Le ha dicho algo el médico?

- No, no, el médico no, me ha llamado él.

- Entonces no se preocupe, si le ha llamado el mismo no es grave.

- ¿Usted cree? Mira que si le pasa algo... es la única familia que me queda...

- Tranqulícese mujer, si está en el hospital ya no puede pasarle nada malo.

- Oidualk, por favor, usted es policía, busque a ese desgraciado que le ha robado a un pobre heptagenario...Pobre, el susto que se habrá llevado.

- Vamos, Gladis, por suerte para él y para usted

no podré ocuparme de su caso - dijo con una sonrisa.

- ¿Por qué no? Somos vecinos, ¿no va a ayudarnos?

- Porque soy del departamento de homicidios -dijo con una sonrisa. La enorme puerta del ascensor se abrió por fin, y toda la muchedumbre que se alojaba dentro comenzó a andar hasta el anden del monorail.- Ahora vaya a ver a su hermano y dele un abrazo.

- Gracias hijo, pues voy a cojer el 720, que va para el hospital Saint Joseph, bueno, el que ahora se llama Dr. Wizenberg. Hasta luego.

"Mira que robar a un pobre viejo", se dijo mientras entraba en el monorail. Las puertas se cerraron y el zumbido de los motores electromagneticos del monorail le llevaron hasta la comisaría central.

Como todas las noches, la comisaría estaba llena de putas y chulos con las manos en la espalda y esposas en las manos. Llegó hasta su despacho después de recorrer un sinfín de pasillos. Se sentó en su mesa y comenzó a revisar archivos. Al cabo de un rato, el pesado de Zuir se le acercó.

- ¿Qué, hace ya seis meses que no mojas o es mañana?

- No, es mañana.

- Pues a juzgar por la cara de fustrado sexual que tienes diría que no. Alegraté, mañana celebraremos tu "desaniversario".

- ¿Qué coño de palabra es esa?

- Es un término que he inventado para definir fechas en las que no tienes nada que celebrar.

- ¡Qué estupidez!, perdona que te diga.

- Di lo que quieras, pero cuando yo haya muerto se me recordará por inventar este término, ya que nadie, nunca nadie en la historia de la humanidad hasta hoy, 27 julio de 2099 se había percatado de que había días en los que no se podía celebrar nada.

- Eso no es así...

- ¿Como que no?, soy un genio, ríndete a la evidencia.

- Alicia en el pais de las Maravillas, Feliz día de tu NO CUMPLEAÑOS.

- Oudialk, te gusta sabotear todo lo que hago, ¿verdad? - sonó el teléfono - Sí, sí, bien, deja que lo apunte, vale, vamos para allá - colgó.- Oudialk coje una chaqueta, vamos a dar un paseo.

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Comentarios
  • #1 por maldita el 11/08/2005
    muy bueno lo de los nombres...

    voy a por el segundo capitulo.