Rec


Abordamos el momento mágico de la grabación. El momento en el que el técnico de sonido te da la entrada y se ilumina el Rec. Simulamos una conversación entre Psicoescénico y Luna, una bajista semiprofesional que en estos días está grabando con su grupo su segundo álbum.





Luna: ¿Cómo puede ser que cuando voy a grabar a un estudio, aun llevando los temas muy bien preparados, en la toma que supuestamente va a ser la buena nunca sale bien?. Siempre aparecen errores que me obligan a repetirla, o a pinchar a mitad de la canción. En los ensayos esto no ocurre. No lo entiendo.


PsicoEscénico: Es muy común que la, o las primeras tomas en una grabación casi nunca sean las buenas. Es curioso que si el técnico te dice que pruebes a tocar sin grabarte, esa toma sale bien, vamos que podría ser la buena. Menos mal que los técnicos de sonido son conscientes de esto y a veces engañan al músico y le graban.


L: Si, si, cuando me dan la entrada a grabación es cuando no sale bien, mientras no me de la entrada las veces que la voy tocando sale genial. No lo entiendo.


PS: La respuesta a esto ha sido comentada por algún hispasonico en este blog. Esto ocurre porque cuando vas a grabar quieres hacer TU MEJOR TOMA, así de importante, la mejor. Pero la pregunta es: ¿Porqué la mejor?, ¿acaso en los ensayos quieres hacer siempre tu mejor toma?.


L: ¿En los ensayos?, no, no. En los ensayos no me preocupa esto, más bien me preocupa que salga bien y nada más. ¿Y en el estudio, porqué la mejor toma?, que pregunta!!!, pues porque voy a grabar y debe quedar perfecto.


PS: Muy bien, pues si debe quedar perfecto en la grabación, en los ensayos debe quedar también perfecto. Lo que no puedes pretender es que en los ensayos quede..., digamos bien o muy bien y en la grabación quieras tocar al límite de la perfección. En la grabación debe quedar igual que en los ensayos, ni mejor ni peor. Tendrás que cambiar de estrategia. O en los ensayos siempre al límite de la perfección, o en el estudio simplemente buscar lo mismo que en los ensayos, es decir, que quede muy bien sin más pretensiones.


L: Si pero, ¿qué quieres decir que ensayo mal?, ¿que debería esforzarme más en los ensayos por buscar la perfección?


PS: Seguramente en la mayoría de los ensayos lo intentas hacer cada día mejor. No creo que el problema esté en los ensayos, el problema está en que en el estudio buscas cosas prácticamente imposibles. Cómo bien dices, lo que buscas en los ensayos es simplemente tocar y nada más. ¿Verdad que sin buscar nada especial normalmente sale bien o muy bien?. Pero claro, llegas al estudio y es diferente, quieres hacerlo lo mejor posible, perfecto, impecable. Pues este cambio de mentalidad o mejor dicho, este cambio de objetivo es lo que te hace fallar. Tu objetivo en el ensayo es simplemente practicar, mejorar, aprender, etc. En el estudio en cambio, el objetivo es la perfección. ¿no ves algo raro?


L: Si puede ser.


PS: ¿Cómo es posible que en los momentos importantes, cambies algo tan fundamental como tu funcionamiento diario?. Es como si Fernando Alonso entrenara a fondo en cada vuelta y el día de la gran carrera buscara ir aun más a fondo, al límite de la perfección. Seguramente no terminaría ni un solo gran premio, se iría fuera de pista. En los entrenamientos su objetivo sería apurar mucho las curvas y en la carrera apurarla aun más para hacer menos tiempo que en los entrenamientos. Conclusión, salida de pista. Lo que tendría que hacer Alonso sería no buscar nada ni por encima ni por debajo de lo que está acostumbrado. Es decir, no cambiar el objetivo.


L: Vale, ¿pero, como puede ser que por querer hacerlo bien aparecen los errores?. ¿Querer es poder ¿no?.


PS: Querer no es poder, querer es simplemente querer. De ahí, a que lo consigas va un mundo. Hay un gran número de variables a controlar y la voluntad simplemente es una más, no la panacea. Saber cómo hacerlo es lo más importante, porque si no sabes cómo, no conseguirás lo que quieres. Mira, la clave está en que cuando tienes un objetivo, ese objetivo va a marcar tu atención (o concentración como prefieras llamarla). En el ejemplo anterior, Fernando Alonso en los entrenamientos tendría el objetivo de apurar las curvas. Este objetivo le obligaría a estar pendiente de las referencias para apurar la frenada al llegar a cada curva. En la carrera en cambio, su objetivo cambia. Ahora necesita apurar aun más las curvas ya que su intención es ir más a fondo todavía, así que durante la prueba tendría que cambiar esas referencias y buscar otras nuevas para poder ir más rápido, ya que las de antes no sirven. Y claro, como no las ha entrenado, seguramente tendría problemas.

En tu caso, cuando ensayas ¿de qué estás pendiente?.


L: Pues de tocar sin fijarme en nada especial, bueno hay un tema que debo fijarme en un contratiempo a la mitad para cuadrarlo, porque a veces se me va, pero en general no te sabría decir. De nada en especial. Toco y ya está.


PS: ¿Y en la grabación?


L: Pues precisamente ayer grabé y creo recordar que estuve pendiente de que mis dedos fueran al sitio correcto y con la presión correcta para que no apareciera ese efecto que no me gusta, si, ya sabes, como si trasteara el bajo. Eso que ocurre si no pisas bien la cuerda y cuando lo oigo me saca de quicio. También en otros temas me fijé en no fallar ni una sola nota. No suelo fallar, pero alguna vez sí y quise controlarlo.


PS: En definitiva, en el estudio estás excesivamente pendiente del movimiento técnico para hacerlo bien, cosa que no haces en los ensayos. Como mucho en los ensayos te fijas en saber en qué momento estás de la canción, en el ritmo que te marca la batería y en pocas cosas más. Esta sutil diferencia hace que el afrontamiento de una situación y la otra sea completamente distinto, ya que cambia tu objetivo y consecuentemente cambia tu concentración.


L: Pues ahora que lo dices, es verdad. En los ensayos estoy pendiente de cosas muy diferentes al estudio. ¿Y qué puedo hacer?.


PS: Pues para cambiar algo, lo primero que hay que hacer es ser consciente de dónde está el error, cosa que según parece ya lo eres. Después debes ser consciente de cómo funcionas en los ensayos, cuál es tu objetivo en los temas y en qué cosas te fijas. Se trataría de fijarte durante varios ensayos en lo que realmente haces. Si quieres puedes hacer una prueba para entender dónde está tu atención en cada caso. Toca un tema sin ninguna pretensión. Seguidamente intenta grabarlo haciendo tu mejor interpretación, pero la mejor de verdad, ni un mínimo error. Verás que tu atención cambia.

Dos o tres ensayos previos a la grabación o a la actuación, dale prioridad a esto. Es decir, ensaya dándole sobre todo importancia a dónde estás mientras tocas. Esto te ayudará aun más a “grabar” mentalmente tu sensación en el cuarto de ensayo (objetivo y concentración). En los momentos antes de entrar a la pecera, o de salir al escenario, párate a pensar un minuto en esto mismo. En recordar esa sensación “grabada” para poder buscarla en el estudio. Recuerda cual será tu objetivo, piensa que simplemente hay que buscar lo mismo de siempre, aquello que estás harto de hacer y nada más.

Antes de entrar a grabar hazte un par de preguntas: ¿qué voy a buscar?, ¿voy a fijarme en algo en especial?. Después, será mucho más fácil saber mientras tocas si estás concentrado o no. Si no lo estás, podrás inmediatamente volver a fijarte en las cosas que te fijas siempre y cuanto antes vuelvas a ello, menos riesgo de que aparezca el error.

En definitiva, una vez conozcas tu funcionamiento en el ensayo, cuando vayas a un estudio o cuando tengas un directo, nunca pretendas algo diferente a lo que haces en los ensayos. Es decir, nunca cambies de objetivo. Si lo haces, estarás cambiando tu concentración y estarás en riesgo de que la toma no sea buena.


L: Ok, lo probaré y te diré algo.







¿Y a ti, te ocurre lo mismo?. ¿Has pensado alguna vez las cosas que cambias del ensayo al estudio o al directo?.



Por PsicoEscénico.

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Comentarios
  • #1 por Futhark el 25/09/2007
    muy interesante, aunque además de los puntos ya comentados añadiría también el factor de la confianza, sentirse cómodo en el entorno.

    Por ejemplo, no es lo mismo estar haciendo una toma en casa donde sabes que puedes tomarte el tiempo que quieras, que ir a un estudio donde pagas y no tienes un minuto que perder, creo que eso es un motivo más para ponerse nervioso.

    Saludos!
  • #2 por weld el 27/09/2007
    en muchas ocasiones mi primera toma es la que mejor me ha quedado....luego he intentado mejorarla y ha sido imposible.... :¬)
  • #3 por Onionkid el 28/09/2007
    Muy bueno, muchas gracias por poner en marcha este blog!
  • MOD
    #4 por Teo Tormo el 01/10/2007
    Es interesante. Trabajé en un estudio durante un tiempo y me vi en la posición contraria, la del técnico. Cuando las tomas no salían durante mucho rato, yo mismo ordenaba parar la grabación, cogía al músico y lo sacaba de la cabina a charlar de cualquier cosa que no fuera la grabación durante un buen rato, a poder ser tomando una cerveza. Cuando tenía al tipo un rato hablando de cualquier otra cosa, le decía "bueno, métete a grabar un momento, así lo terminamos y seguimos hablando", el tío entraba y le salía la toma buena. Efectivamente parece ser que si haces que la persona se descentre un poco en su obsesión por la perfección técnica, le sale bien.
    Quizá tenga que ver con aquello de la "memoria muscular", si tus manos ya saben perfectamente como tienen que tocar un tema, que movimientos debes hacer sin tener que pensar demasiado, ponerte a pensar en eso mismo quizá altere esa reproducción mecánica que ya tienes aprendida.
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    #5 por --15112-- el 01/10/2007
    Yo partiria, de que es una nueva situación, un nuevo entorno al que no estas cotidianamente habituado. Una nueva acústica, diferente espacio, personas, etc.. conlleva una adaptación que tienes que concienciarte en ese momento y encontrar el mayor rendimiento. Lo primero es ensayar unos minutos pensando en sacar el mejor sonido, adpatación de la acústica, dinámica, técnica, fraseo,etc... entonces la mente empieza a calcular los nuevos valores, adptandolos al nuevo entorno y llegando a encontrar el punto dulce del lugar, encontrar esa nueva ecualizacion. Posteriormente hay que concentrarse en lo técnico y eso hay que tenerlo mamado antes de ir al estudio y el tercer paso tocar con el duende(con sentimiento, comunión con la música).
    Llegar a ese momento hay personas que duran mas o menos según su experiencia, actitud, preparación de la obra. Y claro si no tienes preparada bien la obra, pueden venir tambien esos nervios, añadiendolo a los nuevos factores, son más nervios, y si tienes un mala actitud pues apaga y vamonos. Hay que recalcar lo del duende es la comunion del interprete con la música, es un estado especial de concentración, la mente entra en una situación especial, como un trance. Despues de la superación de la técnica de cualquier obra es el momento de desarrollar nuestro duende,de hacer magia.
  • #6 por PsicoEscenico el 01/10/2007
    Efectivamente las situaciones nuevas pueden generan ansiedad, siempre y cuando para ti esa situación sea importante. Todos recordamos nuestro primer día en el instituto o nuestro primer día en el trabajo. Lo primero será siempre (como dice Belosound), adaptarte a la nueva situación.

    Altcala, sin duda es el mejor ejemplo para demostrar que querer no es poder. Obsesionarse con la perfección es un error que suele aparecer mucho en la grabación. Querer tocar al limite de la perfección es un mal que algunos músicos cometen en el estudio.
    Saludos.
  • #7 por Rafa Tuñón el 01/10/2007
    seguid así, gracias por todos los consejos, seguiremos en la busqueda de las sensaciones que nos ayuden a enlazar el pensamiento y la concentración en lo que ya estamos habituados a hacer. Es importante lo que comentais, si logramos crear un "backup" de las sensaciones que nos han llevado por el buen camino en un momento dado para luego recrear esta situación mental e iteriorizarla, creo que habremos conseguido dominar un poco aquellos miedos que nos pueden hacer errar.