Sobre componer y arreglar
ivalladt blog el 28/07/2008 | Visto 395 vecesBien. Uno de los secretos mejor guardados por nosotros, simples escuchas, hacia las cadenas musicales y las discográficas, es que sabemos perfectamente a qué se refieren cuando dicen que Chenoa o Enrique Iglesias «han compuesto todos los temas de su último disco». Es el momento en el que entra en juego el arreglista, ese mago capaz de convertir un simple tarareo en un conjunto completo de melodía, armonía y ritmo, renunciando además a cualesquiera derechos de autor sobre el mismo, a cambio de una comisión de auténtico mercenario.
Pero a veces, claro, la relación no es entre estrella y mercenario, sino casi de igual a igual. Entonces es cuando comienza el lío. Un colega neoyorkino escribe desesperado en un foro:

«Soy guitarrista y compositor, y una amiga me pidió ayuda para terminar su disco. Trabajamos juntos sobre 10 canciones en total. Algunas me llegaron sólo con melodía y letra, sin ningún cambio de acorde, así que escribí los cambios de acorde e incluso en una canción cambié completa la melodía del estribillo. En un par de temas escribí un puente y un middle-8, y en otra canción me trajó una canción completa en la que tuve que reescribir todos los cambios de acorde y la sección rítmica y el groove para que se pareciera a otra canción que a ella le gustaba. Después de estas primeras sesiones nos juntamos con un par de conocidos míos para darle chicha a la parte de bajo y batería. Sugerí un par de cambios de acordes más en este punto, pero nada que yo mismo no considere simplemente arreglar.
Desafortunadamente cometí el error que nunca más cometeré de no definir o discutir el proceso de co-escritura en este punto. Ahora el disco está terminado y me gustaría aparecer en los créditos, pero mi amiga dice haber escrito las canciones al 100% y que mis contribuciones son arreglo, transcripción y producción. He buscado online y he encontrado quienes dicen que sólo la letra y la melodía son la canción. ¿Es posible que esto sea cierto?
¿Es arreglar o co-escribir crear los cambios de acorde para una canción completa? No me gusta quedar como un capullo pero me cuesta mucho creer que escribir todos los cambios de acorde para una canción no sea componer. Si algún escritor o productor con más experiencia me responde con una pequeña dosis de realidad, me vendrá fenomenal. Desde luego cambiaré mi opinión si el estándar de la industria coincide con lo que dice mi amiga.»
¿Qué le podríamos contestar? ¿Es posible consolarle, o realmente el arreglista es el menosmola del negocio?
Foto de Diario de un Diablo.
«Dropping science like when Galileo dropped the orange!» —Beastie Boys

-50% letra
-50% musica (25% melodia y 25% armonia).
Tu nombras tres situaciones:
- Cuando la cancion te viene con letra, melodia y aunque sea tres acordes (y tu hagas un superarreglo), la cancion es completa del autor.
-Cuando la cancion viene con solo letra y melodia: si tu pones los acordes (o sea, la armonia) tienes un 25% de los derechos de esa cancion.
-Cuando añades un fragmento, por ejemplo un puente: aqui debes llegar a un acuerdo con el compositor para que te ceda un tanto por ciento de los derechos (lo minimo para poder cobrar derechos de autor debe ser un 10%).
Yo como arreglista y compositor he tenido alguna situacion de esas, y la moraleja es:
"hay que pactar antes de ponerse a trabajar"
Espero haberte ayudado.
Animo y un saludo.
Fuera broma, como ponen en muchos bares "si por fiar consigo amigos y por cobrar los pierdo, prefiero no fiar y mantener los que tengo". Pactar ahorra dolores de cabeza.
Salu2 a to2
Escribir es letra.
Lo que ha hecho el chaval es arreglo/producción.
(salvo donde dice que ha creado partes nuevas o ha cambiado el estribillo...)
pero bueno asi es la vida por eso yo trabajo solo y desde luego trabajo mas feliz y comodo sin duda
Como dice Koitz_roller: "Pactar, ahorra dolores de cabeza"
Es lo mejor ;-]
Hay gente que acepta y otras que no.
Realmente el tema de las editoriales y las discográficas es un mundo nauseabundo.
La editorial se queda el 50% de los derechos (es por esto que muchos autores crean su propia editorial). El productor también quiere un trozo del pastel, el artista también y todo el que se cruce por enmedio.