Vas a llamarme cutre Iker, pero si es para cambiar esporadicamente la altura, lo más práctico es (si la pedalera lo permite) ponerle calzas a las patas o si no hacer uno con asientos de varias alturas intercambiables o algo así. Creo que el mecanismo para hacerlo regulable (y fiable) tiene que ser muy complejo y en ese caso igual sale más cuenta comprarlo.
Mira como está el que yo toco:
(en...
Bueno, a improvisar aún no llego jeje. Por lo de llevar nada es mas que llevo conmigo las partituras a tocar (no toco nada de memoria) y suelo llevar justo las que voy a usar, aunque desde ese día tengo unas pocas allí por si las moscas :D
jajaja, muy bueno!
A mi también me ha pasado el saltarse un canto, decir mal el título a la gente, o decir "esto hoy no se canta" y luego esperar mirando para arriba, más que mala intención debe ser que se les va un poco la pinza... :D
Hola Iker, creo que has dado en el clavo, quizás lo que debe mirarse es que quien acceda al órgano muestre interés y respeto por el instrumento. Está bien que se impida el acceso a alguien a quien el instrumento y su cuidado le importe un bledo, pero incluso en el caso de un pianista que no haya visto uno en su vida está bien que pueda tocarlo y quien sabe, puede que al enfrentarse al instrumento...
Como podemos ver en esta reseña de un concierto de hace un año, hay más gente que valora a aquellos que mantenemos los órganos sonando e incluso se aprovecha un concierto (protagonizado por un autodidacta y un estudiante de conservatorio mano a mano, apoyándose y no poniendose trabas) para reconocer esta labor
http://pablosiana.blogspot.com.es/2012/08/tributo-los-organistas-anonimos.html