Joe, 2 canciones seguidas tio !! como se nota que tienes tiempo puñetero...o estas en paro ? jeje..es broma .
Este tema suena extraño pero enganxa, no se.
Tambien me ha gustao.
Es de un tío algo retrasado en la América Profunda al que le hacen la vida imposible hasta que, cuando ya ha crecido, se venga asesinando y devorando con crueldad a algunos de ellos. La policía lo encuentra y la prensa va al pueblo donde ocurre. Allí encuentran al único amigo que ha tenido que le defiende un poco y desvía la atención hacia los verdaderos monstruos.
El principio con la policía, la estructura, todo. Es increíble, es perfecta. No lo entiendo.
Te pongo la letra.
Se acerca a ellos,
en la mano un cuchillo,
inclinado adelante
y en los ojos un brillo
de perro perdido,
de loco, de asesino,
de comedor de carne,
de gustos poco sencillos.
En su sala privada,
¿quién sabe qué ha hecho?
¿Qué dicen los huesos
que adornan el techo?
Clavados con arte,
poesía en el cemento,
lamidos por fuera,
sorbidos por dentro.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
¿De qué son las cintas
que hay en el suelo?
¿Y las pegatinas?
¿Qué ponen encima?
Mejor es no verlo,
sé que dan miedo,
quien las ha visto
ya es un recuerdo.
Y aunque esté de más,
esta es la verdad:
no es un chico malo,
quizás se ha desviado,
no ha encontrado el camino,
lo han dejado de lado,
no ha sido querido,
fue maltratado.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
Jugaron a ahogarlo,
quemaron sus dedos,
reían al atarlo,
fue un cenicero,
se comió la basura,
partieron sus brazos,
su poca cordura
la hicieron pedazos.
Ahora es un monstruo,
y es fácil decirlo,
pero yo lo conozco,
he sido su amigo,
sé cuánto ha sufrido,
lo sé, lo he visto,
cómo escupían
en sus dientes partidos.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
Yo he estado allí dentro,
creo que lo he dicho,
yo vi cómo daba
sus primeros gritos,
cómo lloraba,
muerto de miedo,
sucio de babas,
tirado en el suelo.
¿Qué pasó en el granero?
¿Quién fue el primero?
Un imbécil aburrido.
¡¡Ahí va el monstruito!!
Deformado, enfermo,
ser libre es un mito,
caminar un delito...
¡¡Ahí va el monstruito!!
¿Que si sospechaba?
Quizás sí, si lo pienso,
pero no me preocupaba
y no, no lo siento.
Le humillaban,
quebrando su aguante,
les esperaba
esa muerte extravagante.
Este tema suena extraño pero enganxa, no se.
Tambien me ha gustao.
Qué baterías, qué ambiente más perfecto para mí.
Tengo una letra que encaja perfectamente aquí.
Es de un tío algo retrasado en la América Profunda al que le hacen la vida imposible hasta que, cuando ya ha crecido, se venga asesinando y devorando con crueldad a algunos de ellos. La policía lo encuentra y la prensa va al pueblo donde ocurre. Allí encuentran al único amigo que ha tenido que le defiende un poco y desvía la atención hacia los verdaderos monstruos.
El principio con la policía, la estructura, todo. Es increíble, es perfecta. No lo entiendo.
Te pongo la letra.
Se acerca a ellos,
en la mano un cuchillo,
inclinado adelante
y en los ojos un brillo
de perro perdido,
de loco, de asesino,
de comedor de carne,
de gustos poco sencillos.
En su sala privada,
¿quién sabe qué ha hecho?
¿Qué dicen los huesos
que adornan el techo?
Clavados con arte,
poesía en el cemento,
lamidos por fuera,
sorbidos por dentro.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
¿De qué son las cintas
que hay en el suelo?
¿Y las pegatinas?
¿Qué ponen encima?
Mejor es no verlo,
sé que dan miedo,
quien las ha visto
ya es un recuerdo.
Y aunque esté de más,
esta es la verdad:
no es un chico malo,
quizás se ha desviado,
no ha encontrado el camino,
lo han dejado de lado,
no ha sido querido,
fue maltratado.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
Jugaron a ahogarlo,
quemaron sus dedos,
reían al atarlo,
fue un cenicero,
se comió la basura,
partieron sus brazos,
su poca cordura
la hicieron pedazos.
Ahora es un monstruo,
y es fácil decirlo,
pero yo lo conozco,
he sido su amigo,
sé cuánto ha sufrido,
lo sé, lo he visto,
cómo escupían
en sus dientes partidos.
América profunda, espero que te hundas.
América profunda, espero que te hundas.
Yo he estado allí dentro,
creo que lo he dicho,
yo vi cómo daba
sus primeros gritos,
cómo lloraba,
muerto de miedo,
sucio de babas,
tirado en el suelo.
¿Qué pasó en el granero?
¿Quién fue el primero?
Un imbécil aburrido.
¡¡Ahí va el monstruito!!
Deformado, enfermo,
ser libre es un mito,
caminar un delito...
¡¡Ahí va el monstruito!!
¿Que si sospechaba?
Quizás sí, si lo pienso,
pero no me preocupaba
y no, no lo siento.
Le humillaban,
quebrando su aguante,
les esperaba
esa muerte extravagante.