Subido el 29/06/2012
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templanza
Descripción
Ernest Hemingway dijo:
El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.
Esta preciosa y rotúndamente cierta frase; me viene al pelo para definir el título de mi nueva producción; Templanza.
La templanza significa sobriedad. Es la virtud por la cual empezamos a darnos cuenta de cuáles son nuestras necesidades reales y que van, por tanto, alineadas a nuestro bienestar y desarrollo, y cuáles son imaginarias y producto de los deseos inagotables que nacen de las carencias que produce el ego y son por tanto perjudiciales. Desde la sobriedad se manejan de manera adecuada los recursos, evitando tanto los excesos como las carencias.
La templanza es la virtud que permite dominar racionalmente los apetitos y moderar la atracción hacia los placeres sensibles y el uso de los bienes creados. La disposición natural al gozo puede hacer obrar desordenadamente al ser humano. Existe en él una rebelión de los diferentes egos contra el dominio del propio espíritu, contra el vivir consciente y el obrar adecuado.
La moderación, la medida y la castidad, al mantener y defender el orden en el propio interior, crean los fundamentos necesarios para la realización del bien. Sin la templanza, el instinto de la propia afirmación que hay en el ser humano rebasaría todas las fronteras y anegaría todo cuanto encontrase en su marcha. Se perdería la orientación y el raudal de energías jamás encontraría el mar de la perfección en que deben desembocar. La templanza no es el caudal, sino la madre del río que canaliza sus ímpetus y su velocidad y abre el paso preciso.
Espero que disfruteis del tema, tanto o más; como yo produciéndolo.
El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.
Esta preciosa y rotúndamente cierta frase; me viene al pelo para definir el título de mi nueva producción; Templanza.
La templanza significa sobriedad. Es la virtud por la cual empezamos a darnos cuenta de cuáles son nuestras necesidades reales y que van, por tanto, alineadas a nuestro bienestar y desarrollo, y cuáles son imaginarias y producto de los deseos inagotables que nacen de las carencias que produce el ego y son por tanto perjudiciales. Desde la sobriedad se manejan de manera adecuada los recursos, evitando tanto los excesos como las carencias.
La templanza es la virtud que permite dominar racionalmente los apetitos y moderar la atracción hacia los placeres sensibles y el uso de los bienes creados. La disposición natural al gozo puede hacer obrar desordenadamente al ser humano. Existe en él una rebelión de los diferentes egos contra el dominio del propio espíritu, contra el vivir consciente y el obrar adecuado.
La moderación, la medida y la castidad, al mantener y defender el orden en el propio interior, crean los fundamentos necesarios para la realización del bien. Sin la templanza, el instinto de la propia afirmación que hay en el ser humano rebasaría todas las fronteras y anegaría todo cuanto encontrase en su marcha. Se perdería la orientación y el raudal de energías jamás encontraría el mar de la perfección en que deben desembocar. La templanza no es el caudal, sino la madre del río que canaliza sus ímpetus y su velocidad y abre el paso preciso.
Espero que disfruteis del tema, tanto o más; como yo produciéndolo.
Equipo utilizado
Ableton
Reason
UMX25
AKAI MPK 49
M-AUDIO OXYGEN 49
Akai APC40
Pioneer HDJ-500
Reason
UMX25
AKAI MPK 49
M-AUDIO OXYGEN 49
Akai APC40
Pioneer HDJ-500
Descargable
Sí - Descargar
Comentarios
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un saludo!!
Este arcano nos enseña la unión de los opuestos, dice que todo tiene su contrario, el que se transforma finalmente en su complemento. Tiene que ver un poco con templar el caracter.
Algo similar a lo que has expuesto en tu introducción.
Buen tema.
Tiene mucho de templanza, pero también un cierto espacio explorativo que te permite sondear dentro de ti mismo, hasta encontrarte o encontrar lo que realmente eres.
Mis aplausos,
Moon
Haciendo caso de la lección aprendida no me extenderé innecesariamente en mi comentario
Lo he disfrutado y me has hecho reflexionar. Y es verdad, que no es decir por decir.