Grabación

Cambridge 10, lo último en restauración de audio degradado de CEDAR

La aparición de Cambridge 10 nos permite corregir una ausencia clamorosa en la dilatada historia de hispasonic. Aunque inalcanzables para muchos, no está de más mirar a la especializadísima gama de productos de CEDAR. Ya desde sus inicios hace 30 años y hasta hoy, los sistemas soft y hard the CEDAR no son para cualquiera, pero el enfoque exclusivo de su actividad y catálogo hacia la mejora del audio degradado los mantiene como referencia.

CEDAR

CEDAR es la cara más visible de los resultados de los equipos de investigación sobre algoritmos DSP de la Universidad de Cambridge. 30 años de dedicación exclusiva a las diferentes situaciones en las que la mejora del audio ya registrado es necesaria han ido consolidando su especialización en ese terreno y su fama y dominio en una gama más que alta estratosférica de las herramientas para recuperación de grabaciones audio y voz ante diferentes tipos de contaminación. También ofrecen servicios, realizando en sus propias instalaciones el procesamiento.

Para muchos casos, especialmente en el campo de las grabaciones musicales realizadas con bastante mimo en un estudio o en un directo, la ocasional necesidad de una pequeña mejora, eliminación de ruido, etc. puede quedar resuelta con las facilidades de suites más generalistas de otros desarrolladores (por ejemplo Izotope). Enfrentando problemas realmente graves es donde CEDAR vive en una especie de Olimpo. Incluso con los problemas comparativamente menores, CEDAR ofrece la ventaja de que los resultados que obtiene en tiempo real a menudo exigen en otros productos trabajar en largas sesiones de cálculo mientras tomamos un café o una cena. Allí donde el tiempo es oro o directamente no existe (eventos en vivo, conferencias, radiodifusión y tv,…), o allí donde la recuperación parece poco menos que imposible, es donde CEDAR acostumbra a salir a relucir.

Es un nombre habitual en ámbitos como archivos sonoros o audio forense para recuperar y mejorar el sonido de antiguas grabaciones en pizarra o vinilo, en cintas almacenadas largo tiempo, en grabaciones digitales que comiencen a manifestar errores, en entrevistas realizadas en ambientes llenos de ruido, o en las grabaciones policiales y análisis periciales que han de llegar a aportar pruebas para una investigación. También en situaciones en vivo como las conferencias en ferias, locuciones y entrevistas durante eventos deportivos, en los que las cabinas no existen o están mal acondicionadas. En definitiva en esas situaciones a las que a cualquiera nos da miedo tener que enfrentarnos.

Muchas de sus herramientas cuentan con nombres autodescriptivos (Declic, Debuzz, Dehiss, Denoise, Decrackle…) que ha ido creciendo desde un pequeño ramillete a un catálogo múltiple, en el que aparecen también algunas utilidades como ecualización, procesos de dinámica y observancia de niveles, etc. que asociamos al mastering, pero que toman sentido como complemento que permita el tratamiento completo.

Su catálogo muestra hoy formatos que van desde productos software (ya sea en standalone, o incluso en plugins para ProTools o VST) con los diferentes algoritmos que han ido generando individualmente o combinados en suites como Cedar Studio, llegando hasta hardware pensado desde una perspectiva de ‘servidor’ y dotado de enormes capacidades de cómputo y de facilidades para el uso compartido y simultáneo en varios proyectos/ordenadores/usuarios. Lo que no cambia es el enfoque hacia un mercado de élite, con precios siempre de 4 y 5 cifras. Sí, he dicho bien ‘siempre’: incluso las versiones plugin. ¿Un VST de miles de euros? Efectivamente.

Cambridge es el nombre del sistema hard que representa la cúspide de su catálogo, y en el que se pueden integrar aquellas herramientas que cada tipo de usuario necesite, aunque también se ofrece preconfigurado hacia distintos enfoques (TV/difusión, forense, etc.).

Cambridge V10

Con su V10 Cambridge incorpora varias novedades, que podéis encontrar comentadas en su web. Me ha llamado especialmente la atención, viniendo de CEDAR, lo que pueda llegar a suponer FNR, una herramienta volcada hacia la parte más ‘forense’ que ayuda a recuperar una voz dentro de un entorno contaminado con ruido de otras varias voces u otras gracias igualmente difíciles, pese a la simplicidad de los controles frente a lo abrumadora que es la tarea. Pensad en una cafetería animada, en un ambiente con ruido constantemente variable como una grabación en un vehículo en carretera, etc. Ese tipo de difíciles retos son los que enfrenta este nuevo módulo destinado a hacer sobresalir la voz deseada, gracias a algortimos pensados de forma específica para el habla y que, siendo adaptativos, son capaces de seguir por sí mismos las variaciones del ruido ambiente.

Es el elemento más estrictamente nuevo que incorpora V10, dado que otras novedades se refieren más bien a la inclusión en Cambridge de cuestiones que ya eran conocidas formando parte de soluciones ‘plugin’ para otros entornos (ProTools, VST, Pyramix) como por ejemplo Retouch7 (un sistema de ‘retoque’ manual para intervenciones espectrales delicadas) o DNS one with learn (con su gestión adaptativa del seguimiento y supresión de ruido).

Para una visión global, aunque no completa, de la oferta actual de CEDAR condensada en poco espacio, puede valer la lista de facilidades y opciones que Cambridge V10 permite y que, tomada de su web, tenéis en este cuadro.

CEDAR Cambridge V10
Funciones y opciones de CEDAR Cambride
http://www.cedaraudio.com

Si acudís a verlo en su propia web, haciendo clic en cada opción accederéis su descripción, pero en  resumen, y centrándonos en las cuestiones de mejora audio, encontráis:

  • Para tareas de restauración: Auto Dehiss, NR-4 y 5 (reducción de ruido), Declickle-2, Vintage Decrackle (eliminación de ruidos tipo vinilo, etc.), Debuzz-3 (adiós al hum, ruido de motores, aire acondicionado…), Declip (reconstrucción de problemas de recorte por saturación en grabaciones digitales), Phase Correction.
  • Específicamente enfocados al habla con ruido: DNS with Learn (dialogue noise supression), y el nuevo FNR.
  • Para el tratamiento de problemas localizados, con mayor intervención manual localizando y ajustando cada punto conflictivo: retouch (tratamiento espectral), manual declick, dethump.
  • Y herramientas orientadas principalmente a audio forense, con todo tipo de sistemas adaptativos ya sea monofuente o capaces de aprovechar la existencia de múltiples tomas para conseguir sobresalir adaptativamente la señal deseada frente a las interferentes.

Siempre una referencia que hay que tener en cuenta, por si algún día nos cae una labor difícil en estas lides.

 

Más información (configuraciones y precios son bajo demanda) | www.cedaraudio.com

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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Comentarios
  • #1 por Mister Carrington el 14/01/2016
    Pues junto a la noticia de Celemony con su Melodyne 4, salvando las distancias, me han dado la alegría del año.

    Personalmente he tenido la suerte de trabajar dos veces, en lo 90, con Cedar. Como dice tú, es otra cosa y otra liga.

    Y siguiendo con herramientas que nos han ayudado a reconciliarnos con nuestro trabajo quiero destacar otro invento de Celemony, el software CAPSTAN.

    Así que bienvenidas estas nuevas herramientas; miel para nuestros pobres oídos.
  • #2 por Rosa Mari P. el 14/01/2016
    Yo los he usado en demos personales en Lexon, tanto en su versión en rack como en la de plugin de Pyramix.También para Sadie
    Junto con algorithmix nova y renovator, de los mejor que había.
    Esta nueva versión promete mucho; aunque la versión profesional de Izotope Rx 5, como eliminador de clicks y de ruido es brutal y a un precio bastante razonable para lo que ofrece; para ruidos incidentales (una tos o el ruido de un asiento en un concierto) nada como renovator.
    En audio forense esta herramienta (para quién sepa; no para quien sólo sepa dar al on), por la cantidad de alternativas que ofrece para detectar el contenido a rescatar de sus complementarios interferentes, como señalas Pablo, es la mejor alternativa.
    La versión para Pyramix no era tan costosa, creo que no superaba los tres mil euros.
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  • #3 por denisboidi el 18/01/2016
    Muy interesante. De momento también me quedo con el Izotope Rx5.