Informática musical

Músicos con discapacidad logran crear música con su cerebro y la tecnología

Nos levantamos de la cama sin saber si el día será el último para poder interpretar un instrumento, grabar un sonido o manipularlo. Difícil saber que tanto valoramos nuestro quehacer y la oportunidad de dedicar nuestros días a la música, eso lo sabrá cada quien. 

¿Qué haría el violinista, si por alguna razón, un accidente de la vida lo deja incapacitado para volver a deslizarse sobre las cuerdas de su instrumento? ¿qué sería del compositor si no pudiera mover sus manos ni usar su voz para bosquejar sus sinfonías?

Realmente no necesitamos suponer las historias, porque hay quienes han pasado por tan difíciles momentos y hoy, gracias a la tecnología, pueden volver a componer e interpretar la música, así sea desde formas que antes no habrían tal vez imaginado, como es el caso de cuatro músicos que protagonizan una corta nota de la BBC, quienes no pueden hablar o moverse, pero gracias a una nueva tecnología desarrollada en colaboración entre la universidad de Plymouth y el Royal Hospital de personas con discapacidad neuronal, han podido volver a crear música.

La tecnología en cuestión permite leer determinada actividad psico-eléctrica del cerebro y utilizarla para crear piezas musicales. Consiste en un sistema donde integran una serie de luces junto con fragmentos de partituras musicales. Esta información se emite al músico, quien va enfocando y seleccionando elementos. Un sistema anexo rastrea constantemente el proceso neuronal y, en la zona trasera del cerebro donde se registra actividad visual, se transforma toda una serie de registros y formas musicales.

Como comentan en el vídeo, el sistema además de identificar los patrones musicales en los que se enfoca la percepción, permite asumir ciertos valores de amplitud a partir de la intensidad del foco de atención, generando una posibilidad de dinámica a la pieza, la cual es ejecutada por un intérprete que lee los datos emitidos por un computador conectado a cada compositor.

Aunque claramente altera el proceso de composición y no se ha de comparar con lo que sería normalmente crear música, es un impresionante y conmovedor experimento donde se está regalando pura vida: darle de nuevo a alguien la posibilidad de componer e interpretar un instrumento, en un momento donde había perdido la oportunidad de hacerlo es sin duda un meritorio desarrollo que demuestra el profundo impacto de la tecnología, que en este caso, se concibe a futuro como una herramienta que permita trabajar con pacientes que tengan diversas necesidades, buscando así expandir el proceso ya iniciado desde lo musical.

Miguel Isaza
EL AUTOR

Miguel se define como un oyente e investigador que relaciona la filosofía, el arte, el diseño y la tecnología del sonido. Vive en Medellín (Colombia) y es el fundador de varios proyectos relacionados con el diseño sonoro, como Infinite Grain, ÉTER, Designing Sound y Sonic Terrain.

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Comentarios
  • #1 por Aiko Jones Buey el 18/02/2016
    Increible :))
  • #2 por AlexTrackOne el 18/02/2016
    que pasote!
  • #3 por TATTLER el 18/02/2016
    Brutal. Ya podrían invertir los gobiernos más en este tipo de proyectos, aportan felicidad, esperanza e ilusión a miles de personas con serios problemas de movilidad y autonomía. Además nos sería devuelvo en algo tan emocional como lo es la música... Bravo!
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  • #4 por ECL el 19/02/2016
    Increible ¡¡¡¡¡

    Si lo que tenemos sobre los hombros se usase siempre para estos fines seríamos la envidia de los marcianos ¡¡¡