VirSyn presenta iSyn Poly para iPad

La gente de VirSyn ha presentado iSyn Poly, un nuevo integrante de su familia de aplicaciones para iOS, presentado como un completo estudio de producción de música electrónica, ofreciendo varios sintes, cajas de ritmos, etc.
En total se incluyen tres sintetizadores diferentes (dos monofónicos y uno polifónico), junto con una caja de ritmos controlable por medio de 9 pads. Cada sintetizador fue creado a partir de modelado analógico e incluye un filtro pasa bajas, generadores de envolvente y diversas opciones de modulación y procesamiento por medio de efectos.
La caja de ritmos es basada en samples y viene programada con 70 kits, con ocho samples cada uno. Entre estos grupos se tienen samples de las populares 808 y 909, baterías generadas con sintes modulares, y otros sonidos de cajas de ritmos clásicas. iSyn Poly integra además un sistema de mezcla y secuenciador, y es compatible con el protocolo CoreMIDI.
La aplicación está disponible ahora mismo desde la App Store. Tiene un precio de $9,99 y funciona únicamente en iPad.
Lo que no me gusta nada es que se sigan diseñando interfaces gráficos imitando a los sintetizadores de antaño con minúsculos knobs que en nada aprovechan las ventajas táctiles del iPad. Si vamos a usar un iPad dejémonos de fotorrealismos retros estúpidos y usemos un interface gráfico acorde al hardware que estamos utilizando con pads XY o cuando menos grandes deslizadores, nada de minúsculos knobs.
El problema es que mucha gente, incluyendo algunos desarrolladores, no han entendido que el iPad no es un PC sin teclado. Es, sencillamente, otra cosa; y por tanto los programas se tienen que hacer de otra manera.
El problema viene ya de mucho antes. No es que los desarrolladores de interfaces gráficas no hayan entendido que un iPad no es un PC sin teclado (lo cual no es tan evidente como tu afirmas), es que no entendieron algo mucho mas evidente y es que un PC no es un sintetizador analógico. Es que un Knob circular tampoco pinta absolutamente nada cuando se trata de manejarlo con el cursor del ratón o con el touchpad de un portatil, no digamos ya con un dedazo grasiento sobre una pantalla resbaladiza...
La culpa ha sido sobre todo del marketing que ha hecho prevalecer la nostalgia sobre la funcionalidad.