Informática musical

Wavesfactory The Tack, más que un honky-tonk piano

Acostumbramos a asociar el sonido 'honky-tonk' al de un piano groseramente desafinado y descuidado, que rezuma su mala vida en forma de mal sonido. Pero no todo es tan simple, como demuestra esta librería de Wavesfactory.

The Tack parte de un piano tratado, más que desafinado. Los tack-piano son pianos en los que se han introducido clavos, tornillos u otros elementos para conseguir un sonido teñido con un ataque más metálico y de caída inicial más abrupta. Eso no significa necesariamente ahondar adicionalmente en la desafinación interna de cada nota, desajustando entre sí las distintas cuerdas que lo forman, que es lo que solemos asociar a un honky.

Sin duda, y así lo demuestran los ejemplos audio, tiende enseguida a recordarnos rag-time, sonido de club, y ese tipo de atmósferas pero este tack-piano tiene sus propios matices, que son más de timbre que de defecto de afinación.

Si este tipo de sonoridad te atrae, puedes echar un oído a los ejemplos oficiales. O también a los varios discos de los Beatles en los que Mrs. Mills tocó un piano vertical tratado. Era un Steinway Vertegrand que había en Abbey Road y en el que lacaron los macillos para darles mayor rigidez. Era otra forma de obtener este tipo de sonoridad 'tacked' que Wavesfactory quiere recuperar en esta nueva entrega.

The Tack es una revisión / ampliación de la librería antes denominada W-Honky. Ambas parten del mismo piano vertical, pero ahora se añaden capas con el sonido 'tack'. Los propietarios de W-Honky pueden obtener The Tack gratuitamente, y para nuevos usuarios tiene un precio de 10€ hasta el 1 de marzo (el precio ordinario sera de 20€).

En la web de Wavesfactory están las especificaciones sobre número de capas, tamaño en disco, etc., algunas de ellas se describen en este vídeo.

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

¿Te gustó este artículo?
5
Comentarios
  • #1 por Mister Carrington el 12/02/2015
    ¡Cómo me gusta ese sonido y ese clásico Rag Time! Es una de las cosas que me obligan a practicar y practicar, y practicar...

    Precio 10.
  • #2 por pablofcid el 12/02/2015
    Ja,ja. Yo con el rag no puedo, Exige demasiada técnica andar moviendo la mano izquierda para reemplazar el bajo y a la vez hacer los acordes. Con tanto salto me mareo. Ya me gustaría (no en sí por el estilo, más por la técnica), pero entre los muchísimos límites que tengo, ese queda postergado.

    Con intentar seguir (malamente) los Bach, Mozart y Burmuller de mis hijos me basta y sobra para tocar desprósitos indignos de sus autores. Menos mal que el pop es más tragadero y que los guitarras no suelen pedirte que te luzcas, más bien que no les tapes, y con rellenar más un adornito de cuando en cuando la cosa traga.
    1
  • #3 por Mister Carrington el 12/02/2015
    Seguro que puedes como yo: el tempo a 30 ppm. Jajajajaa.
    Tengo un disco donde los malditos van casi a 200ppm. ¡Qué rabia!
    1
  • #4 por pablofcid el 12/02/2015
    Peor que tener un disco de esos en casa es tener un hijo que con 10 años ya tocaba rag sin problemas y que sigue empeñado en demostrar que la barrera del sonido no está en sus dedos.
    A ver quién se atreve a la vergonzante ejecución a 30 bpm