En las aulas de Microfusa

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Continuamos nuestra ronda de entrevistas a empresas e instituciones del mundo académico musical. Nos hemos acercado a las dependencias de Microfusa en Barcelona -que también tiene sede en Madrid-, y hemos charlado un buen rato con David Vives (Director) y Ángel Valverde (Jefe de Estudios), conociendo la mecánica de la escuela y descubriendo sus puntos de vista sobre cuestiones delicadas, como el declive de los estudios de grabación. Microfusa está celebrando sus 20 años de historia, en los que ha pasado de dar clases con un Portastudio a ofrecer Masters tan reputados como el de Sonido Multicanal.

Estudio en Microfusa



En 20 años de vida, habéis sido testigos de muchos cambios en el sector de la música y la enseñanza. ¿Cuales son los más importantes?

El concepto de trabajar con sonido es más accesible que nunca a todos los públicos.

Ángel: el cambio más significativo para mí es que el concepto de trabajar con sonido es más accesible que nunca a todos los públicos. Antes era un lujo poder entrar en un estudio o manejar un buen micrófono; hoy día cualquiera puede grabar su maqueta en casa. Lo importante es enseñar a hacerlo bien. La producción musical se ha convertido también en ocio, y hay que dar los conocimientos a este nuevo tipo de usuarios.

David: en nuestro primer año, los cursos se hacían con un Portastudio, un Atari y un SPX90; eso era todo. Te pasabas mucho más tiempo explicando las máquinas que con el proceso artístico y de audio. Pero hoy en día la mayoría de alumnos saben moverse por un software, y puedes ir directo a los conceptos más importantes.

¿Cómo es la forma de trabajar en Microfusa? Cómo se equilibran práctica y teoría?

Ángel: El objetivo principal es preparar a futuros profesionales, que la gente salga de aquí preparada y con una cierta confianza, no sólo en ellos mismos, sino que también otorguen esa confianza a las empresas, que las empresas vean que están preparados para asumir responsabilidades. Esto se consigue con un buen conocimiento de los aspectos teóricos y muchas horas de experiencia práctica en situaciones reales.

David: A lo largo del curso de un año, los alumnos hacen aproximadamente un tercio de teoría y dos tercios de práctica. Lo dividimos en tres niveles de un trimestre cada uno: el inicial tiene una mitad de teoría y otra de práctica; luego está el nivel de sonido profesional, que es un 40% de teoría y un 60% de práctica, y finalmente está la especialización, que es casi todo práctica.

Vuestros cursos online son bien conocidos, pero nos preguntamos si realmente pueden compararse con un curso presencial. ¿Cómo funcionan estos cursos?

Ángel: En cierto momento, percibimos que llegaban muchos alumnos de fuera, pero viajar a otro país para adquirir formación no es algo que todos puedan permitirse. Por tanto, nos planteamos ya hace años abrir una escuela on-line para dar acceso a los mismos contenidos de los cursos Microfusa en idioma español. Comenzamos haciendo cursos básicos, de producto (Cubase, Sound Forge). Pero luego implementamos el Curso de Sonido en formato on-line, que implica un año de seguimiento al alumno por parte de instructores de Microfusa. Una vez terminado, el alumno puede venir a completar su formación con un período práctico intensivo de unas tres semanas. El curso online, junto con este período de prácticas, equivale a estar un año con nosotros en el curso presencial -sin contar el trimestre de especialización-.

Aula de informática



Lo que más interesa a los alumnos es sin duda la salida profesional que puedan ofrecer vuestros cursos ¿Cómo responde Microfusa a esas inquietudes?

No hay ninguna área del sonido en nuestro país donde no esté un alumno de Microfusa trabajando

Ángel: Te responderé con una realidad: a lo largo de nuestra trayectoria de 20 años, nuestro mejor aval es decirte que no hay ninguna área del sonido en nuestro país donde no esté un alumno de Microfusa trabajando. Incluso en festivales como el SONAR, Primavera Sound... por todas partes hay alumnos de Microfusa. Puede que no lo consigan inmediatamente, pero a la larga ocupan esas plazas. Las empresas confían en esos alumnos... ¿qué más se puede pedir?

El título que se pueda otorgar desde cualquier institución es tan válido como la calidad del profesional. En el mundo del sonido puedes tener la titulación más alta otorgada por una institución extranjera, pero el día que te pones en un estudio o frente a dos mil personas en un directo, ahí demuestras lo que vales.

David: Nuestro título es privado, pero lo importante es saber. Da igual el título que lleves a una empresa: si no sabes, te echarán al día siguiente. Si respondes y eres una persona espabilada y adaptable, con capacidad de aprender, te vas a quedar. En el sonido, quien sabe y vale, trabaja. Microfusa tiene un nombre dentro del sector, y muchas veces las empresas prefieren a alguien que ha estudiado aquí, pero al final lo decisivo es la capacidad del alumno.

Pero ¿tenéis algún acuerdo de prácticas con empresas? ¿Bolsa de trabajo?

David: Las empresas lo que hacen es llamarnos y nosotros les aconsejamos el perfil de alumno más apropiado para sus intereses. Tenemos convenios con muchas empresas -de televisión, radio, etc-. Estas empresas nos van pidiendo gente regularmente. No vendemos nada de esto como parte del curso, porque a veces sale trabajo y a veces no, pero quien se interesa un poco siempre consigue resultados.

Un alumno talentoso, sin duda, tiene como mínimo la posibilidad de realizar prácticas al terminar su formación en Microfusa

Ángel: Los convenios son una forma de introducir a los alumnos en empresas a las que no accederían con su currículum inicial. A un estudio de altísimo nivel no le interesa tener un alumno que recién empieza, a no ser que sea dentro de un convenio de prácticas como los nuestros. Un alumno talentoso, sin duda, tiene como mínimo la posibilidad de realizar prácticas al terminar su formación en Microfusa. El año pasado acabaron 50 y pico alumnos el curso de sonido directo. Pues bien: todos están trabajando ahora. Acabaron en junio, y en julio estaban trabajando y con contrato.

Sin embargo, otras especializaciones van a menos en este sentido: la grabación en estudio está entre ellas. Están cerrando los estudios grandes, que reclutaban a más gente.

David: Se dice que ya no hay trabajo en estudios, pero la cuestión es que ya no se trata de presentar tu currículum en un gran estudio de grabación, sino de montar tu propia empresa. Esto se lo planteamos muchas veces a los alumnos: acabado el curso, tienen la formación y conocimientos suficientes para montar su propio negocio musical.

Cursos DJ



¿Notáis entonces la crisis de los grandes estudios de grabación?

Ángel: nuestra división de venta de productos está notando cambios muy claros en esto. Ya no se venden tantas mesas o material "grande": se vende software y hardware para estudios más pequeños. En definitiva, los alumnos cada vez vienen más mentalizados de que su futuro laboral no tiene por qué consistir en ser contratados por una empresa. En muchos casos, se trata de adquirir los conocimientos y después saber venderlos, ya sea como freelance, como técnico... en múltiples campos. Y no todo es grabar música.

David: Antes no podías dar calidad sin un equipamiento carísimo, pero ahora las cosas han cambiado. Excepto en lo que se refiere a acondicionamiento acústico, en lo demás uno puede montarse un buen estudio por su cuenta, sin una inversión enorme, y conseguir grandes resultados.

Se supone por tanto que hay un interés del mercado en la especialización. En este sentido, ¿qué podéis contarnos sobre vuestros cursos Master?

En el master de Producción Musical hemos tenido a gente como Phil Manzanera, Marc Parrot, Manolo Aguilar...

Ángel: Los Cursos Master son una adición nueva, de hace 5 o 6 años, y están teniendo gran éxito. No sólo porque salen alumnos muy preparados, sino porque son un punto de contacto con grandes profesionales de la industria, que participan como docentes en nuestros cursos. Por ejemplo, en el master de Producción Musical hemos tenido a gente como Phil Manzanera, Marc Parrot, Manolo Aguilar... Los traemos aquí para dar clases, como algo habitual en nuestros cursos. En el Master de Sonido Multicanal, el más novedoso que tenemos, han pasado técnicos como Marc Blanes, Jordi Arqués, Jaume Puig... Este master es único en España: los propios instructores lo han reconocido.

David: Estos cursos se hacen una vez al año, y es cierto que son caros, pero se da muchísimo nivel. Esta gente te explica cómo producen ellos, y esto vale mucho. Además, los alumnos pueden practicar luego lo que se les ha explicado. El Master de Producción Musical tiene un atractivo especial, y es que se da formación sobre el negocio de la música, sobre cómo hacer que vendas a un público determinado. Es una parte dedicada a la industria musical, más allá del rol típico del productor.

Estudio en Microfusa



Se os ve muy orgullosos del Master de Sonido Multicanal. Ángel, tú eres el director del Master; cuéntanos algo más sobre él.

Ángel: La primera edición de este Master fue el año pasado, y hemos tirado la casa por la ventana. Hemos tenido a nuestros alumnos realizando prácticas en los estudios Soundtrack, los más importantes en cuanto a sonorización de cine en nuestro país. Los propios estudios han estado encantados de dar esta oportunidad a los alumnos. No es casualidad que muchos de ellos hayan conseguido quedarse a trabajar allí al terminar el curso. Se hicieron actividades muy interesantes, como una grabación surround en el programa de Buenafuente, o en un partido de fútbol.

David: Este master está por delante del mercado. Creemos que en un par de años, la gente ya estará acostumbrada a tenerlo todo en 5.1. Actualmente se limita mucho al cine, pero estos alumnos serán los pioneros de la aplicación del surround en todos los campos.

Por último, aportemos algo de luz a la confusión de tanta gente a la hora de elegir estudios. Muchos dudan entre estudios universitarios, técnicos, titulaciones privadas... ¿cual es vuestra postura sobre esto?

Ángel: Nosotros creemos que cuanta más formación, mejor. La formación que damos no la puede ofrecer ninguna institución homologada, sencillamente porque el número de horas de dedicación práctica y el equipamiento que se requiere no es algo que se puedan permitir esas instituciones. Nosotros nos permitimos cambiar nuestro temario continuamente para adaptarlo a las novedades y tendencias del mercado. ¿Puede una Universidad hacer eso? No. Como también les cuesta traer a profesores más actuales que pueden hablar del día a día del mundo del sonido, porque tienen sus compromisos. Nosotros ofrecemos, entre Madrid y Barcelona, 15 estudios de sonido, más aulas prácticas y teóricas, informática... ninguna Universidad tiene esto.

Pero realmente no es mejor lo uno o lo otro. Lo ideal son las dos cosas: tener una formación universitaria es fundamental, pero la formación práctica que puede dar un centro como Microfusa es también esencial para ser creíbles ante la industria de sonido de nuestro país.

Lo ideal es tener el conocimiento teórico que te da la Universidad, y luego un conocimiento mucho más práctico, que te da una escuela privada como la nuestra

David: Te cuento mi caso personal. Yo fui alumno de la primera promoción de Microfusa; antes había estudiado Ingeniería de Telecomunicaciones (Imagen y Sonido) en la Universidad La Salle. Pero en la Universidad apenas toqué equipamiento, y tuve muy pocas prácticas. Es muy interesante estudiar en la Universidad, pero es otro oficio: ingeniero de sonido. Aprendes a diseñar la acústica de un estadio, o diseñar un amplificador, pero no aprendes a grabar un grupo musical en ese estadio. No puedes salir de una Universidad e irte a sonorizar un concierto: falta algo entremedias. Por tanto, lo ideal es tener el conocimiento teórico, de ingeniería, que te da la Universidad, y luego un conocimiento mucho más práctico, que te da una escuela privada como la nuestra. Si no puedes con todo, haz una de las dos cosas, pero lo ideal son las dos cosas.

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