Informática musical

La tentación de la máquina: Brian Eno sobre la carencia de lo humano en la producción musical actual

Hoy en día vivimos en un mundo donde lo cibernético no se plantea en términos de máquinas que cobran vida humana, sino de humanos que nos hacemos cada día más máquina. Más allá de la discusión entre si lo considerado natural se llegará a fusionar con lo artificial en todo el sentido de la palabra, desencadenando la singularidad y tiñendo el mundo de la más embelesada distopía, estamos ante un panorama diverso donde lo biológico y lo humano se ven constantemente atravesados por la máquina, que si bien es fruto mismo del desarrollo de lo natural, puede encasillar nuestros procesos en vías que no necesariamente han de ser las apropiadas.

Y si bien en estos tiempos el término mismo de lo humano queda en entredicho, en tanto el antropocentrismo se ve cuestionado por las múltiples relaciones que hallamos en diversos contextos de la naturaleza, es claro que una de las críticas más importantes en torno a lo humano radica hoy en día en su dependencia a la idea de lo exacto y lo perfecto en términos de lo racional, y que esto llevado a su extremo, representa un grave peligro para el arte, donde más que concebir la razón y el corazón como independientes, los cobija bajo un mismo techo.

No está separada la herramienta del proceso creativo, como no está separado el músico mismo de su instrumento. De hecho la música es sin duda una de las expresiones donde más se halla la idea de indivisibilidad entre el sentir y el hacer, donde comprendemos cuán íntima es la labor de crear. Y es claro que la tecnología, como todo en la vida, no es en sí buena o mala, en tanto su función es libre como la de las primeras piedras afiladas, que se utilizaban para cortar árboles y construir otras herramientas o cubrir determinadas necesidades, pero también sirvieron para asesinar personas. La tecnología a lo largo de la historia ha estado siempre atravesada por el mismo dilema, que no se limita a su función utilitaria y condensa a su vez un amplio abanico de posibilidades, consecuencias, tesoros, enseñanzas; como el martillo, sirve para construir y destruir, pero solo será lo que es en tanto es puesto en acción.

En el campo de la tecnología musical, es innegable la profundidad que ha alcanzado la máquina, desde las abundantes oportunidades de procesamiento, hasta la gran cantidad de herramientas de visualización del sonido, pasando a su vez por la posibilidad de grabarlo, retorcerlo, mezclarlo y manipularlo de miles de maneras. Sin embargo, en nuestro momento post-digital estos avances son también de doble filo, porque si bien son eso, avances, a la vez pueden representar un retroceso en la experiencia estética, en el proceso creativo, en la producción misma y con ello en la capacidad de expresión de las ideas, emociones, experiencias o manifestaciones que condensemos en el quehacer musical.

Por ello es importante de vez en cuando detenernos a reflexionar sobre cuanto la máquina hace por nosotros, qué tanto le dejamos a su favor y cómo las herramientas que utilizamos pueden atentar contra el arte mismo en tanto lo someten a estándares inventados y falsas ideas de cómo debería ser o no la música en el mundo actual. Ante esto, vale la pena contemplar a consciencia las palabras que expresa al respecto Brian Eno, quien es no solo uno de los artistas y productores más importantes de la música de nuestros días, sino que además es un interesante explorador de la tecnología, siempre portando bajo la manga cuestiones y reflexiones al respecto. Escuchemos:

"La tentación de la tecnología es de alisar todo; tú estás escuchando algo una y otra vez y hay allí un fragmento donde la batería está un poco salida y simplemente piensas en tomar otro fragmento de batería y ponerlo allí y por supuesto, al hacer esto el efecto inmediato es ‘oh, esto es mejor’ pero cuando sigues haciendo esto lo que gradualmente haces es homogeneizar toda la canción hasta que todos los fragmentos suenan iguales, hasta que cada parte de guitarra rítmica es perfecta, hasta que, de hecho… ya no hay evidencia de vida humana después de todo.”

Mejor no lo pudo haber dicho, aunque abre claramente el camino a una inagotable discusión donde seguramente se verán envueltos nuestros juicios de valor, tendencias o preferencias, dado que si bien no es como tal algo perjudicial el hecho de editar y pulir sonidos al máximo –y de hecho en ciertos géneros o maneras de producir es requisito– de fondo la pregunta no es únicamente por el hecho de buscar ritmos o melodías de x o y formas, sino de cuánto dejamos que la máquina afecte. No tanto lo que la máquina haga, puesto que hay productores que de hecho le dan a la máquina suma importancia en el proceso, pero aún así conservan la creatividad en su manera de trabajar. Aquí la afección surge por ello no en el hecho de emplear estas herramientas, sino en la relación misma que tenemos con estas y el equilibrio que existe entre el fantasma humano dentro del robot.

Hoy podemos editar audio en milisegundos, generar espacios digitalmente en blanco sin ruido notable de señal; tenemos aplicaciones que entrenan nuestros oídos, correctores melódicos para vocalistas e instrumentos, o herramientas que reemplazan automáticamente baterías; conocemos valores estándar para las mezclas, ecualizadores de alta precisión, presets con configuraciones inmediatas, mesas de mezcla inteligentes, nuevos plugins cada día e incluso herramientas de mastering al vuelo. Sin embargo, ¿Es esto una ganancia o una pérdida? ¿Es la perfección lo que buscamos o realmente lo importante es lo que fluye en el latir mismo de la música? ¿Cómo medir el talento cuando flotamos entre la precisión digital de una melodía y la “imperfección” de nuestra voz?

Quizás son muchas las preguntas que pueden surgir de una cuestión como esta, pero una cosa sí es clara: el futuro de la música no puede medirse en lo sofisticado de la máquina en términos de supuestos ideales de perfección. La música está en los oídos y los corazones, se respira primero en el espíritu y la sensibilidad. Aunque seguirá siempre siendo matemática, científica y basada en la comprensión de lo exacto, es ante todo un arte aleatorio, que fluye realmente en lo que no se controla con la mera razón, en aquello que solemos denominar error, pero siempre termina siendo pura creatividad.

Basta con escuchar los discos "de antes" para saber que albergan tanto el pasado como el futuro: el primero por sus precarias formas de grabación y producción que moldeaban la calidad y el proceso mismo, el segundo porque ser limitados en comparación con lo de hoy, les permitía enfocarse más en cierta esencia lo que hoy pedimos: más fluidez, más error, más de lo humano, más misterio, más posibilidad de lo inconcebible. Hoy hemos de pensar el futuro no como un mero paraíso de utelsilios electrónicos de alta precisión sino como un lugar donde el arte del sonido, aun entre voltajes y bits, siga siendo imperfecto como la poesía, orgánico como la vida y natural como las fuerzas del cosmos. A fin de cuentas es ante todo un arte de la escucha y por más máquinas que integremos en el proceso, sentir en profundidad lo que suena probablemente nunca será una tarea del algoritmo.

Ahora pensemos en algunos ejemplos... ¿En qué producciones crees posible hallar esta bondad del error y lo imperfecto?

Vía Open Culture

Miguel Isaza
EL AUTOR

Miguel se define como un oyente e investigador que relaciona la filosofía, el arte, el diseño y la tecnología del sonido. Vive en Medellín (Colombia) y es el fundador de varios proyectos relacionados con el diseño sonoro, como Infinite Grain, ÉTER, Designing Sound y Sonic Terrain.

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Comentarios
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  • #1 por X/Y/Z el 01/08/2016
    Bueno, la tecnologia esta ahi, y como en todo lo que no hay a que hacer son empachos, solo usar lo que necesitemos en ese momento compositivo, con nuestro propio criterio y gusto.
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  • #2 por 330126 el 01/08/2016
  • #3 por powerstudios el 01/08/2016
    Solo hay que ver la visitas que tendrá este post vs nuevo sinte de Behringer,
    lo vemos en unos días, o horas....
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  • #4 por BlahBlah el 01/08/2016
    #3

    Jo jo jo jo jo !!
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  • #5 por X/Y/Z el 01/08/2016
    No me refería a empachos artesanales o digitales, si no a que se tiende a abusar del uso de las múltiples posibilidades de una herramienta. Es como pretender querer pintar un cuadro con tantas gamas de colores mezcladas que al final solo obtengamos un lienzo con una textura de color mi**da.
  • #6 por exabyte el 02/08/2016
    El problema no está en quien crea la música si no en quien la valora.
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  • #7 por DeLoreal el 02/08/2016
    Alguien escribió:
    Basta con escuchar los discos "de antes" para saber que albergan tanto el pasado como el futuro: el primero por sus precarias formas de grabación y producción que moldeaban la calidad y el proceso mismo, el segundo porque ser limitados en comparación con lo de hoy, les permitía enfocarse más en cierta esencia lo que hoy pedimos: más fluidez, más error, más de lo humano, más misterio, más posibilidad de lo inconcebible.


    :plasplas: :plasplas: :plasplas: :plasplas:
    Que bonito, si señor.

    A la pregunta... ¿En qué producciones crees posible hallar esta bondad del error y lo imperfecto?

    Creo que hay artistas de diferentes géneros, que siguen aplicando esta teoría (consiente o inconscientemente) a su música. Mark Eitzel y por supuesto, Radiohead son uno de los claros ejemplos de un artista con "melodía", imperfecciones y errores (¿azar?, ¿intencionados?)... Pero no solo en estilos "alternativos", creo que en la electrónica más experimental hay artistas con un gran talento a la hora de componer usando la tecnología más avanzada y demostrando que puede estar tan viva (e incluso más) que música basada en instrumentación más clásica, Plaid, Autechre, Aphex, Venetian Snares, etc, son un claro ejemplo de artistas que siempre han ido un paso más allá usando sus equipos electrónicos de una manera expresiva, como una extensión de su cerebro
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  • #8 por 8noise el 02/08/2016
    Magnífica reflexión.

    La tecnología nos da mucho, pero debemos tener siempre presenta aquello que nos quita como artistas. El problema es que eso "que nos quita" nos lo quita de una forma tan imperceptible que es difícil hacer una reflexión previa y, sin quererlo, perdemos libertad creativa.

    Además, también está la necesidad de ofrecer rendimiento, de hacer las cosas para ayer y la poca valoración del trabajo bien hecho.

    Por otra parte la tecnología ofrece un cobijo seguro (pero en muchas ocasiones engañoso) para todas aquellas dudas que tenemos cuando componemos o producimos. No estoy seguro si esa nota queda bien ahí.....por si acaso cuantizo.....Aquí le falta algo......me pongo a navegar en un mar de presets en lugar de pensar qué quiero ahí y ese sonido, no se....por si acaso le subo eq aquí o le quito allí...... Somos esclavos de muchos "atajos" que nos resultan cómodos pero nos impiden avanzar como artistas.
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  • #9 por orient3 el 02/08/2016
    Hoy en día en términos de producción y a grandes rasgos me da igual escuchar música tecno o metal. En ambos casos oigo samples disparados, cuantizacion, síntes o guitarras que casi suenan como síntes. Todo editado, todo igual. He grabado a gente que no eran capaces de tocar sus propios temas. Teníamos que buscar los compases buenos de batería, bajo y demás y repetirlos como si fuera Midi. Y son muy buenos músicos técnicamente. Imagínate los malos.
    En mi opinión es un retroceso, una cierta mentira, para el público y para el músico.
    ¿El fin justifica los medios?
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  • #10 por Romansky el 02/08/2016
    Los medios son el fin en si mismos, ....si no pueden tocar sus temas no son buenos técnicamente.

    Todo tiene su punto, combinar interpretaciones con secuencias o programación, Sun Ra usaba cajas de ritmos, lo mismo que Radiohead o Underground resistance con Timeline, combinando secuencias con instrumentos ejecutados, ....

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  • #11 por Pablo el 02/08/2016
    Grande Eno, me lo he planteado mucho en mis últimas producciones con Ableton Live, warpeas todo lo warpeable y cómo mola, pero te quedas con esa sensación, ains...
  • #12 por qretz el 02/08/2016
    De acuerdo con sus comentarios, de hecho precisamente estoy saliendo un poco del tema VST para volver a los deditos ... y estoy disfrutando.
  • #13 por Lisboetas el 02/08/2016
    malditas automatizaciones!!.......con lo que mola retorcer potes
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  • #14 por grizzvolga el 02/08/2016
    Hola Miguel,

    Con todo el respeto, me parece que el título del artículo es un poco "misleading".

    Esperaba encontrar la reflexiones de Brian Eno sobre el tema en cuestión, y de Brian Eno sólo hay un video de 36 segundos con un ejemplo puntual. El resto del artículo son reflexiones personales tuyas. No pretendo decir que tus opiniones sean menos válidas que las de Brian Eno, ni muchísimo menos... pero aquellos de nosotros que hemos entrado aquí buscando específicamente las opiniones Brian Eno, nos hemos quedado un poco decepcionados.

    Un saludo!
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  • #15 por Julius@Wikter el 02/08/2016
    Automatizar está bien,
    Poder corregir algunos errores está bien.
    Poder usar compresores multichancla.
    Usar maximizadores.
    Ecualizar.
    Hacer las tomas necesarias.
    Lo malo es basar la creación en el proceso, y no en ideas. Que tampoco es tan malo al final, pero lo que no se puede pretender es sacar temas a base de técnicas de producción.
    Es bueno empezar con ideas y que éstas queden plasmadas con buen gusto.
    En ocasiones, la idea también puede ser experimentar técnicas de producción... Sino, que se lo pregunten a toda es legión de click'n'cuts...
  • #16 por Lisboetas el 02/08/2016
    #15
    "Lo malo es basar la creación en el proceso, y no en ideas. Que tampoco es tan malo al final, pero lo que no se puede pretender es sacar temas a base de técnicas de producción."

    lo secundo

    (y lo tercero ;) )

    respecto a lo de clicks 'n cuts...que podria ser ams o menos mi rollo...el asunto es usar la tecnica como ayuda en la creacion sonoro...y despues a la brava...sin cuantizar jjjj
  • #17 por cambios el 02/08/2016
    Hay algunas maquinas hardware que precisamente lo que deberian de manejar mejor es lo que peor hacen, como por ejemplo el quantizar exactamente de la manera que quieres, siempre hay algun fallo, me suele pasar y me cabrea mucho, en cambio con el sequenciador del pc como hago los loops a mano nota a nota pues es mas dificil que me equivoque..

    El glitch es un genero que me parece raro, soy mas de trance o techno, pero reconozco que esas sequencias desacompasadas y esos retales de sample le dan un cierto ritmo diferente y eso es oxigeno para los oidos en mi caso.

    Quizas explore este genero en breve, ya que estoy por hacerme con otra grovebox, una que tiene un sampler bastante decente, quizas me dedique a hacer composiciones con retales y a lo mejor sale hasta algo curioso.


    un saludo
  • #18 por SOHAM el 02/08/2016
    al final lo importante no es la perfección del sonido, sino más bien que lo que se quiera transmitir llegue al oyente y se le transmita, aunque sea con ruido de fondo (como woodstock, que no suena de lujo, pero es la ostia).
  • #19 por milesybird el 03/08/2016
    Mas razón que un santo. La deshumanizacion en la musica de hoy en dia es increible. Solo lo advertimos los que nos gusta, y hemos aprendido y crecido con musica interpretada por personas.
    Todo lo bueno volvera.
  • #20 por no-musico el 03/08/2016
    La conclusión que yo obtengo es que hemos perdido el objetivo principal, la canción.
    El objetivo debe ser la canción, con su melodía, estructura y arreglos o ambiente.
    Esa idea que tenemos en la mente antes de grabar o a medida que vamos trabajando en ella, de como queremos que suene al final es lo importante.
    El objetivo in mente puede ser una canción repetitiva o variada, con una batería cuantizada 100% o una batería con variaciones en su timing, de ambiente sudoroso o de ambiente frio sintético, que suene mecánica o que suene humana, etc.
    La tecnología debe ser un instrumento para llegar a nuestro objetivo audible.
    Pero me temo, y a eso creo que se refiere Eno, y creo que casi todos sentimos lo mismo, que la relación se ha pervertido. En la mayoría de las producciones, se busque el tipo de canción que se busque, se está imponiendo la producción perfecta, intachable. Y es una mayoría aplastante.
    Sin que seamos conscientes de ello, la tecnología software actual DAW, y las producciones, productores y canciones de moda, así como las escuelas y estudios de música y producción y revistas como Sound on Sound, Future Music, etc ,(y creo que sin que halla una voluntad en ello o una mano oculta), fomenta la producción perfecta, a poder ser con pocos errores. Y para ello cada vez tenemos acceso a cada vez más instrumentos y conocimientos. El arreglo de golpes de baterías, de timing, de fine tunning en las voces, de dinámica en todo, a niveles muchas veces exhaustivos, efectos perfectamente ajustados a tiempo, sonidos de instrumentos pregrabados (loops) intachables en su sonido y tempo etc etc etc
    Por todo ello, creo que existe toda la moda de vuelta al sonido analógico y pluggins que imitan el sonido analógico . Porque inconscientemente nos hemos dado cuenta de ello, de que la creatividad se está perdiendo ahogada en las posibilidades del software y el impulso recurrente que siente el ser humano de dirigirse hacia la perfección.
    Aún así no creo que la solución sea la vuelta a los métodos tecnológicos del pasado, pero si que creo que la tecnología y ambiente musical actual nos incita
    al aburrimiento de la perfección.
    Solución??? Ni idea......
    Por cierto, mi nombre "no músico" es en honor al gran gran Eno, por si no se notaba, ja ja
  • #21 por DeLoreal el 03/08/2016
    Creo que otro factor que no se tiene en cuenta es la educación musical del oído y los gustos personales. Las nuevas generaciones de oyentes se están acostumbrando (siempre hay excepciones) a escuchar esta música "perfecta" y cada vez los cuesta más abrirse a músicas "libres". ¿que esta fuera de tiempo o afinado?, eterna discusión. Recuerdo cuando el fallecido Bowie saco su maravilloso disco Hours, y con el tema que abre el disco, Thursday's Child tuve una gran discusión con un muy buen amigo compositor que me aseguraba que la voz estaba desafinada y para mi estaba perfecta... Como le dije, sufres del síndrome "melodine". Me interesa mucho más el juego con la afinación que las maquinas. Me interesa mucho más estudiar el sistema harmolodico de Ornette Coleman que los 30.000 plug-ins que hay en el mercado, porque tengo claro que con estos estudios me voy a acercar mucho más a crear algo personal que leyendo manuales y apretando botones
  • #22 por no-musico el 03/08/2016
    Muy bueno lo del Sindrome Melodyne¡¡ tienes toda la razón del mundo.
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  • #23 por X/Y/Z el 03/08/2016
    #21

    Músicas perfectas e imperfectas han existido siempre, no es que los jóvenes escuchen "perfecciones" (que muchas veces no lo son) de ingeniería de sonido, eso como siempre va con los tiempos y las modas.

    El problema son los repugnantes porqueros que alimentan a su ganado con radio-formulas y campañas mediáticas dignas de psicópatas de los de mal rollo, que de todo hay, y que de todo todo el mundo padece en una mayor o menor medida.

    Me dedique a la publicidad, se como funciona ese apestoso mundo, esa gentuza es la culpable de que un alto porcentaje del publico sean unos paletos ignorantes... Y no solo en la música.

    ¡ Viva el mal, viva el capital !.
  • #24 por DeLoreal el 03/08/2016
    #23 Sé perfectamente de lo que hablas, yo también me he dedicado a "eso", pero no quería ser tan "directo"
  • #25 por Mery Ann el 03/08/2016
    Fuera de lugar, en los 80 con estos medios no se sabe qué se hubiese hecho, sin ir más lejos ya se auguraban tendencias con la moda Fairlight CMI... hoy es lo msmo sólo que pulido al nanomilímetro.
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