Esta es la hermana pobre de la famosa saga TR de cajas de ritmo de Roland. No tiene nada que ver con las míticas TR808 (puramente analógica) y TR909 (híbrida); la TR505 es totalmente digital. Salió a primeros de los 90. No sé a qué precios podrá comprarse ahora en el mercado de segunda mano, pero ya era barata en su día, y ahora tienen que dártela casi regalada.
Su construcción es enclenque, toda de plástico, y su aspecto es más bien desangelado; de color blanquecino (se ensucia fácilmente), y con los pads grises. Parece una Nintendo. Incluye un solo set de samples de percusión muy sencillito, con 16 muestras PCM muy cortas y primitivas, que imitan sonidos reales (vagamente). No busques pegada ni cuerpo en ellas.
Tiene una polifonía de 8 notas -es fácil que se corten unos sonidos a otros-. No tiene efectos ni ofrece control sobre los sonidos. El secuenciador ya no es por pasos, como las clásicas TR, sino por patrones. Tampoco tiene salidas individuales; una salida estéreo y gracias. La verdad es que la pobre no da una. Al menos tiene conexión MIDI para utilizarla desde el ordenador.
Sinceramente, la tuve 4 o 5 días y me deshice de ella. No tiene mucho sentido conseguirla en los tiempos que corren, a no ser que tengas un interés coleccionista.
En fin; no se puede hacer gran cosa con la TR505, pero algunos son capaces de encontrar oro en cualquier parte. En este vídeo, un usuario le añadió 4 potenciómetros (no sé qué controlarán), y la convirtió en "la máquina de hip-hop industrial perfecta", según él (sí es cierto que esta caja de ritmos tiene cierto predicamento entre los amantes del hip-hop). Bueno, al menos da una idea de lo que puede ser la TR505 con procesado; no está mal:





