Sintetizador digital basado en muestras PCM. Fue lanzado en 1993, como sucesor del Roland JD-800 y desde el primer día se convirtió en un clásico. Puede considerarse así mismo como el predecesor de los famosos JV y XV que vendrían después.
Según algunos usuarios es uno de los mejores sintetizadores digitales de la historia de Roland.
En mi opinión es una gran máquina, capaz de crear todo tipo de sonidos, aunque en los que mejor destaca son en las atmósferas, pads y emulaciones analógicas. Su principal defecto es su baja polifonía (sólo 24 voces para ser un módulo multitímbrico).
Es capaz de aceptar una tarjeta de expansión de la serie SR-JV, y la más recomendada es la Vintage Synth. Gracias a esta ampliación convertiremos a nuestro JD en una auténtica "bestia" analógica.
De segunda mano se están vendiendo por 300 € aproximadamente, lo cual es un punto teniendo en cuenta que hay VST que cuestan lo mismo.






