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Levinson Blade R-2

  • Raul Cabezali
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    Opinión de Raul Cabezali el 14/08/2017

    Lo mejor: Mueble. Mástil comodísimo. Afinación/entonación.

    Lo peor: Hardware algo frágil (clavijero).

    Mi primera guitarra seria. La compré en 1992 con dos meses de mi primer sueldo. Me costó 120.000 ptas, cuando la Fender Stratocaster American Standard costaba 110.000. En aquella época era un pastazo considerable.

    Se trata de una "superstrato" con tres singles, un previo llamado VSC (Variable Spectrum Control), clavijero de bloqueo y otras mejoras respecto a la Stratocaster tradicional. El VSC tiene tres posiciones, una neutra en la que el VSC está en bypass, una posición de boost de agudos y graves y una posición de boost de medios. Para controlar estas opciones, dispone de tres potenciómetros en la parte trasera.
    A diferencia de los Sperzel y similares, que cuentan con una rueda en la parte inferior para bloquear la cuerda, en esta guitarra el clavijero bloquea la cuerda usando una especie de "cabeza de tornillo" en la parte superior del poste de la clavija. El sistema funciona correctamente, pero es un punto débil, y de hecho se me rompió el tope del poste de la cuerda Mi aguda al apretar. Funciona sin problemas, pero, bueno, está roto y es una pena.
    Otro punto débil en el hardware es la cabeza de la tuerca del alma. Ajustándola un día se abrió uno de los orificios de la cabeza y ya no es posible moverla (salvo que un lutero haga obras y le cambie la tuerca).

    La madera es Ash y Maple. Mi guitarra está barnizada en color "miel" transparente, con golpeador negro y hardware dorado. Es preciosa a la vista. El mástil es de 24 trastes con diapasón de palorrosa (creo, pero es muy oscuro) y los trastes son jumbo. La tocabilidad es perfecta y muy fácil.

    En cuanto al sonido, es quizás demasiado hi-fi. Para algunos intérpretes resulta algo "floja", pero en el estudio es donde se nota la calidad de sonido, sin estridencias, sin ninguna frecuencia fuera de sitio, absolutamente silenciosa en cuanto a ruidos.

    Desde 1991 ha sufrido avatares diversos: le he cambiado de pastillas varias veces (Fender Texas Special, Fender SCN noiseless, Seymour Duncan SSL1...). Con tanto cambio he quemado el VSC, y actualmente tiene unas GFS Lil' Killers, dobles en formato single, que no son ni chicha ni limoná, pero suenan.

    Aquí un video con las GFS:

    https://www.youtube.com/watch?v=ag32AKgAjT8