Harrison Audio Flex-10, una interfaz de audio que se cree una consola de mezcla
El mercado de las interfaces de audio ha crecido mucho —y en general bastante bien— en la última década. Pero esa realidad choca de lleno con otra, como es el hecho de que también es un mercado que se ha homogeneizado mucho. La mayor parte de las propuestas son muy similares entre sí. Y no parece que los fabricantes quieran correr demasiados riesgos en un mercado tan suculento. Por eso me ha llamado tanto la atención la apuesta de Harrison Audio con Flex-10, una adorable interfaz de audio de 32 bits con un llamativo diseño que recuerda a las imponentes consolas de mezcla de la época dorada de Harrison.
Harrison Audio Flex-10
Construida sobre un robusto chasis metálico, la nueva interfaz de Harrison busca recuperar la herencia sonora detrás de grabaciones históricas de artistas como Led Zeppelin, Queen, ABBA o Michael Jackson. Su rasgo visual más distintivo es la inclusión de vúmetros analógicos conmutables para monitorizar las salidas principales o secundarias, evocando la estética de los puentes de medición de sus mesas clásicas. En el apartado de conversión, el dispositivo utiliza tecnología de última generación a 32 bits y 192 kHz, ofreciendo una configuración de hasta 10 entradas y 12 salidas —contando ADAT— mediante una conexión USB-C class-compliant en macOS y con controlador ASIO dedicado para Windows.
La ruta de grabación analógica incorpora dos previos de alto rendimiento equipados con el circuito de saturación por transformador H-Drive, diseñado para entregar la calidez y el color musical propios de la serie 32 de los años 70. La sección se complementa con filtros de paso-alto y paso-bajo inspirados en los de los diseños originales, y pensados para moldear el tono y limpiar frecuencias desde el mismo proceso de captura. Además, cada uno de los dos canales de entrada cuenta con su propio punto de inserción balanceado para integrar procesadores de dinámica o efectos externos de forma directa.
El panel frontal facilita el acceso rápido a dos entradas de alta impedancia para guitarra o bajo, acompañadas de dos salidas de auriculares de alta corriente con controles de volumen independientes. En el panel trasero, la interfaz dispone de dos entradas de línea, dos salidas de monitorización estéreo independientes con potenciómetros dedicados y puertos MIDI de 3,5 mm. La conectividad se puede ampliar mediante 8 canales de entrada y salida ADAT para conectar preamplificadores adicionales o integrar el equipo en entornos de estudio de mayor escala.
El paquete se completa con la suite Harrison Creator Pack, que incluye instrumentos virtuales, procesadores, loops y muestras de marcas como Solid State Logic, Slate Digital o Native Instruments, junto a una licencia completa del DAW Harrison Mixbus 12.
Precio y disponibilidad
La nueva Flex-10 ya se puede ver en algunas tiendas a un precio oficial de 657 euros + IVA. La previsión de envío está fijada para el mes de septiembre.
Más información: Harrison Audio