Moog Model 112 y Model 210: no son sintes, sino amplificadores para sintes y cajas de ritmos
Moog Music ha anunciado el Model 112 y el Model 210, dos combos de amplificación pensados para sintetizadores, teclados, cajas de ritmos, pedales de modelado y preamplificadores. Se trata de equipos FRFR (rango completo, respuesta plana) que tienen como objetivo mantener la identidad original del instrumento sin alterar su sonido, a diferencia de lo que ocurre con un ampli de guitarra tradicional. «El Model 112 y el Model 210 fueron diseñados para preservar esa identidad, no colorearla», explica Joe Richardson, presidente de Moog Music. Ambos amplificadores ofrecen amplificación analógica con latencia imperceptible.
Los dos modelos incorporan un mezclador estéreo de 4 canales, salidas para conectar a la PA del local o sala y conectividad Bluetooth.
Esto sorprenderá a más de uno, ya que Moog está fuertemente asociada a la pura fabricación de sintetizadores. Sin embargo, no es la primera vez que diseña amplis. A finales de los setenta, cuando Norlin era dueña tanto de Moog como de Gibson, un pequeño equipo de ingenieros de la firma creó los amplificadores Lab Series: modelos para guitarra y bajo, como el L5, y uno de teclado, el K5. Se trataba de equipos de transistores cuya distribución corrió a cargo de Gibson. La Bob Moog Foundation conserva un ejemplar con el número de serie uno. Por tanto, podemos decir que con los Model 112 y Model 210, Moog vuelve a la amplificación tras más de cuatro décadas.
El Model 112 monta un woofer de 12 pulgadas y un motor de compresión de 1 pulgada. Es un equipo biamplificado que ofrece 440 W RMS (880 W de pico). Su respuesta en frecuencia se sitúa entre 49 Hz y 20 kHz a -3 dB, con una extensión de 40 Hz–20 kHz a -10 dB y una dispersión de 100° × 100°. Con un peso de 21,7 kg, un asa superior y unas medidas de 52 × 53,7 × 31,4 cm (alto × ancho × fondo), Moog lo presenta como la opción portátil para estudio, ensayos y bolos pequeños, o como monitorización personal.
El Model 210, por su parte, cuenta con dos woofers de 10 pulgadas y un motor de compresión de 1 pulgada, en un diseño de 2,5 vías. En este sistema, un woofer se encarga del rango completo y el segundo solo de los graves, con respuesta hasta 35 Hz. Ofrece 550 W RMS (1.100 W de pico), con una respuesta que va de 38 Hz a 20 kHz a -3 dB (y hasta 35 Hz–23 kHz a -10 dB). Peso 31,7 kg y lleva asas laterales y ruedas extraíbles; con unas medidas de 56 × 61,5 × 33,7 cm, Moog lo destina a escenarios grandes y giras, así como al uso con bajos de sinte o baterías electrónicas.
Los dos equipos comparten acabado en madera forrada de Tolex, esquinas metálicas y rejilla de tela con un aire vintage. La biamplificación permite gestionar por separado las frecuencias graves y agudas.
Tanto el Model 112 como el Model 210 incluyen un mezclador analógico estéreo de 4 canales, con cuatro entradas estéreo en jack de 6,3 mm. El canal 1 dispone de una entrada XLR con previo de micro. La ecualización maestra, configurada en tres bandas y con topología Baxandall, se aplica a la señal combinada.
En cuanto a las salidas, cuentan con conexiones balanceadas estéreo en XLR y jack TRS para enviar la señal a la PA de la sala, con lo que el amplificador puede funcionar como monitor de escenario. También incluyen una salida de línea para subwoofer y una salida de auriculares con control de volumen propio, para ensayar en silencio. La conectividad Bluetooth 6.0 (A2DP y AVRCP) permite reproducir pistas de referencia para tocar encima.
Ambos amplificadores son compatibles con Stereo Link, lo que permite conectar dos unidades para obtener un estéreo real.
Mientras Moog anuncia «amplificación totalmente analógica» en su web, la nota de prensa enumera etapas de clase D.
No está de más recordar que Moog Music es propiedad de inMusic desde 2023. Tras la adquisición, la marca sufrió despidos en su sede de Asheville y trasladó su producción a Taiwán. En 2025 presentó el Messenger, su primer sintetizador bajo la etapa de inMusic, atacando con decisión el segmento asequible.
Con este nuevo movimiento queda claro que los actuales dueños tienen la intención de diversificar la marca y sacarle más partido explorando nuevos terrenos, sin salirse demasiado de los sintes, por ahora. Pero eso podría cambiar, y tampoco sería una novedad tan sorprendente, ya que Moog no ha sido ajena históricamente a estas incursiones: recordemos, por ejemplo, la Moog Guitar en 2008.
Model 112: 799,99 €
Model 210: 999,99 € (precios oficiales)
Ambos modelos están disponibles en los distribuidores oficiales de Moog. ¿Qué os parecen estos nuevos combos para sintetizadores? Podéis comentar en nuestro foro de sintetizadores.