Tato Audio Aline: un secuenciador compositivo que convierte la interacción en música
En los últimos años, hemos pasado de un mercado que parecía ofrecer "solo" secuenciadores hardware rígidos y tradicionales, a otro en el que lo generativo es el protagonista absoluto. Pero Tato Audio, una pequeña empresa —creo que brasileña— nos propone un enfoque distinto con Aline, un dispositivo diseñado bajo la premisa de que "la música es un lenguaje", y que un buen secuenciador debe servir tanto para expresar ideas como para comunicarlas con facilidad. No se trata por tanto de que la máquina componga por nosotros, sino de que nos permita articular nuestras ideas de forma clara, flexible y directa gracias a una paleta de herramientas inspiradoras y creativas.
Tato Audio Aline
Aline es un secuenciador compositivo de 16 capas (o secuenciadores individuales), cada una de las cuales puede asignarse a 15 instrumentos que funcionan a modo de buses o grupos. La clave está en que cada capa puede operar de manera independiente, pero también interactuar con las demás, modulando parámetros como el gate, la velocidad o el tono de otras capas. Esta interacción cruzada es uno de los pilares del dispositivo y permite construir patrones complejos, evolutivos y con un comportamiento muy orgánico.
Para generar contenido musical, Aline ofrece nueve motores distintos, cada uno con un enfoque propio. Desde Play, que permite introducir notas directamente o mediante controladores MIDI, hasta Grid, pensado para trabajar con acordes en pasos concretos. También incluye motores más algorítmicos como Euclidian, un generador euclidiano con control de acentos y tamaño de secuencia; Line y CNR, que están orientados a la creación de patrones aleatorios o basados en distribuciones probabilísticas; o Progress, que facilita la construcción de progresiones de acordes ajustando tono, tamaño y número de voces. A ellos se suman motores de interpretación como ARP o 303, este último, como intuiréis, inspirado en el flujo de trabajo del secuenciador de instrumentos clásicos como el TB-303 de Roland.
El modo Index es otro de los elementos destacados del concepto, ya que desde él se gestionan las interacciones entre capas, motores e instrumentos. Aquí también se configuran escalas, fuentes de clock y parámetros globales. Aline puede sincronizarse mediante MIDI, USB, clock analógico o su propio reloj interno, lo que facilita su integración en setups híbridos y modulares.
Precio y disponibilidad
Aline ya está disponible a través de algunos distribuidores seleccionados, como Juno Studio, a un precio aproximado de 420 euros.
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