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Review del Numark NDX500

29/11/2014 por Teo Tormo Actualizado el 01/12/2014
Veredicto
El NDX500 de Numark es un reproductor de gama económica con una enorme cantidad de funcionalidades. Resulta ideal para setups de poco presupuesto en clubs pequeños, discomóviles, bares o cabinas caseras, y quienes los compren no echaran en falta muchas funciones a pesar del bajo precio pagado.

Precio

No es ninguna novedad decir que el mercado de reproductores para discjockeys se está reduciendo enormemente, ya que muchos fabricantes están poniendo sus esfuerzos en lanzar controladores —un mercado del que al parecer pueden obtener mejor rentabilidad—. Denon no saca nada nuevo y simplemente baja los precios de lo que ya hay, Stanton parece totalmente fuera del mercado, Reloop no saca ningún reproductor desde hace cuatro años y Akiyama no da señales de actualizar ninguno de sus reproductores. Pioneer es una de las pocas marcas que sigue lanzando reproductores, aunque manteniendo una política de precios bastante elevada, y además de eso tenemos a… Numark.

Aunque erróneamente poco tenida en cuenta por muchos DJs, Numark tiene el honor de haber desarrollado productos tan válidos como los reproductores CDX, HDX o iCDX, dispositivos con los que se introdujeron novedades y mejoras funcionales en los reproductores para DJs: perfecta emulación de la bandeja giratoria de un plato, uso de un disco duro en un reproductor, posibilidad de conectar dispositivos de almacenamiento USB o uso como controlador MIDI. Numark fue una auténtica marca pionera en esos aspectos y llegó a adelantarse hasta en un año a otras marcas. También fue una de las primeras marcas en fabricar un controlador para DJs con un enfoque realmente serio, el NS-7, producto que además le sirvió para iniciar una sólida relación con Serato, marca para la que han lanzado una serie de controladores certificados para ser usados con su software.

En los últimos años Numark ha estado defendiendo la serie de reproductores NDX, de construcción barata y precio económico, pero con modelos que llegan a tener bastantes funciones —como el NDX800 y el 900, que incorporan efectos, control MIDI, y el segundo incluso interfaz de audio—. Numark ahora actualiza tras varios años la gama NDX con el NDX500, capaz de reproducir música almacenada en dispositivos USB, CD de datos y CD de audio, y también funcionar como controlador MIDI, HID (con Serato DJ) y con su propio interfaz de audio. Por su nombre y aspecto parece no entrar en el tope de gama de la marca, pero en realidad supone el inicio de una renovación de sus reproductores, con un precio muy bajo —en torno a 250€—, y funciones bastante actualizadas.

Construcción, controles y funciones

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Externamente el NDX500 es muy similar al NDX400 (aunque en funciones es más bien cercano al NDX900), pero el aparato tiene un aspecto más sobrio gracias a que se ha eliminado el color plateado por un acabado en pintura negra mate bastante decente. El cuerpo del reproductor está construido principalmente de plástico, y tiene una cubierta de chapa fina con acabado brillante en la pintura. La altura del dispositivo es la estándar. Debo decir que en general tiene mejor aspecto del que parece en las fotos oficiales del catálogo de Numark.

Todos los botones son de plástico traslúcido retroiluminado con un click duro; es el típico detalle de la gama “económica”. En la parte inferior izquierda tenemos los clásicos botones Play y Cue, de un buen tamaño y con iluminación en azul y rojo respectivamente. Sobre estos dos botones tenemos un pequeño botón Tap que podemos emplear para el cálculo manual del BPM en caso de que el automático falle estrepitosamente (algo que en este aparato sucede en cuanto le pones a reproducir algo que no lleve el bombo a negras).

En la parte central tenemos un jog de unos 11cm, de plástico con la parte superior central metálica y sin el típico dibujito de Numark (menos mal). El jog tiene más resistencia de la habitual al giro que la que suelen tener los jogs de Numark, lo cual es muy de agradecer, y cuenta con una iluminación azul exterior bastante agradable. Alrededor del jog tenemos cuatro botones que sirven para activar diferentes funciones de reproducción:

  • Brake: con esta función activada, al pausar una canción, en lugar de pararse instantáneamente, decelerará simulando la parada de un vinilo. El tiempo de frenada puede ajustarse dejando pulsado el botón y girando el jog. El efecto es interesante, pero si haces paradas de muy larga duración se perciben artefactos en el sonido cuando ya va muy decelerado.
  • Reverse: activa de manera inmediata la reproducción invertida de la canción que esté sonando.
  • Scratch: sirve para activar y desactivar el modo scratch en el jog. Con la función desactivada, toques donde toques el jog sólo hace pitchbend; si la activas al tocar en la parte superior puedes hacer scratch. Ciertamente el jog se comporta de manera muy precisa en el scratch, pero tiene el típico problema de los jogwheels pequeños y capacitivos de este tipo de aparatos; los movimientos de scratch que hagas tienen que ser tremendamente precisos y el arranque de la canción al levantar la mano tiene cierto retardo, especialmente si no sueltas el jog con mucha suavidad. Tampoco se le puede pedir más a un jog así en un aparato de este precio.
  • Search: con este botón se activa el modo búsqueda del jog; al tocarlo nos desplazaremos muy rápidamente por la canción. Por si lo activas por accidente, o olvidas desactivarlo, tiene una especie de sistema de seguridad que desactiva el modo de búsqueda cuando el jog no es tocado en 10 segundos.

Un poco más arriba tenemos los botones de los hotcues y loops, y con ellos los dos puntos flacos del aparato. Los hotcues son tres, pero no por canción, sino por dispositivo de reproducción. Es decir, si le conectas un pendrive con 200 canciones, los 3 hotcues son para las 200 canciones, y no 3 por canción. De hecho si usas un hotcue guardado en una canción distinta a la que está sonando, salta a reproducir dicha canción desde el hotcue. En sí mismo, que sólo haya 3 hotcues no es tampoco el mayor problema; muchos reproductores baratos ni siquiera lo tienen. El problema está en el lío que puedes hacerte si disparas un hotcue equivocado y te vas a otra canción.

Respecto a los loops, tenemos los tres típicos botones Loop In, Loop Out y Reloop. Con Loop In marcas el inicio, Loop Out marca el final y desactiva el loop en curso, y Reloop hace volver al loop esté donde esté la reproducción del tema. El problema está en que aquí no hay opción de corregir un loop mal hecho; o te sale el loop perfecto a la primera, o tienes que desactivar el loop, volver atrás y volver a intentarlo, y tampoco hay opción de loops automáticos. Con todo esto, la función de loop usada mientras la canción ya está sonando en la pista con este reproductor, es algo sólo recomendable a los que tengan bastante habilidad usándola manualmente.

En la parte derecha tenemos todos los controles de tempo. Aquí las sorpresas son muy agradables. Para empezar disponemos de cuatro rangos de tempo: 4%, 8%, 16% y 100%. Con los rangos de 4% y 8% tenemos una excelente e inmejorable resolución de 0.01, que además es una delicia de ajustar con el suave fader de 100mm. En 16% la resolución baja a 0.02, pero igualmente es un parámetro de mucha precisión para un reproductor de este precio. En 100% la resolución lógicamente ya baja a 0.1, y aunque la función Master Tempo da la talla en los otros rangos, aquí al decelerar mucho aparece aliasing y todo tipo de artefactos.

Sobre los controles de tempo tenemos también unos botones: Time para elegir ver en pantalla el tiempo transcurrido de pista o restante para que acabe, Single para que la reproducción se detenga al acabar la canción o que todas las canciones del dispositivo se reproduzcan una tras otra, y Prog para programar un playlist con las canciones disponibles e iniciar la reproducción automática —algo muy útil para bares, clubs pequeños y discomóviles en ciertos momentos—. A la izquierda de estos controles tenemos la pantalla, no muy grande pero retroiluminada en azul y con caracteres blancos brillantes de buen tamaño, para ser vistos fácilmente. La mayor cantidad de espacio de la misma se emplea para mostrar el tiempo de pista –donde los segundos aparecen divididos en 75 frames– a la derecha tenemos la información de BPM y ajuste de tempo, y en la parte superior una línea de tiempo que representa gráficamente lo transcurrido en la canción. En la parte inferior hay una línea de texto, que se emplea tanto para ver la información de la canción en reproducción como para navegar por las carpetas y canciones en el dispositivo. En la pantalla tenemos algunos indicadores más para saber si tenemos el aparato en reproducción o si esta es en modo continuo o single.

A la izquierda de la pantalla tenemos un encoder y un botón para la navegación. Sobre el encoder tenemos el botón para elegir entre leer del puerto USB, del CD o funcionar en modo MIDI, el botón de expulsión y el puerto USB. En la parte trasera tenemos la tecla de encendido, la toma de corriente, la salida de audio RCA, la conexión USB tipo B para el MIDI y el interfaz de audio y una conexión minijack “remote” que sirve tanto para la función fader start como para conectar un pedal de arranque remoto. No encontramos ninguna salida digital, aunque eso es algo de esperar para el precio del dispositivo.

En uso

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En general el NDX se comporta de manera bastante ágil. Reconoce muy rápido tanto CDs como pendrives con gran cantidad de archivos MP3. De hecho, estuve empleando en las pruebas un pendrive con más de 2gb de música y era reconocido en apenas unos segundos. La navegación entre carpetas y archivos es donde la cosa quizá se vuelve algo tosca; no puedes ver un listado, ya que se emplea una única línea de texto para esta tarea en la pantalla y tienes que moverte carpeta a carpeta, archivo a archivo. Por lo menos la carga de los archivos es bastante rápida.

Los botones proporcionan una respuesta inmediata de las funciones que controlan, pero como ya he indicado, son duros y su pulsación no es agradable. Otro detalle de los botones es que las serigrafías de los que hay alrededor del jog, hotcues y loops no se leen demasiado bien. Acabas sabiendo lo que es cada cosa por su posición. El control que sí funciona realmente bien es el fader de tempo: permite ajustes de gran precisión, algo que combinado con la buena respuesta del jog, hace que acompasar canciones sea realmente sencillo; no es algo frecuente en reproductores económicos. Puedes activar con el jog el modo “stutter” —esa repetición constante del último frame que sirve para hacer ajustes precisos de un punto de CUE— si con la pista en pausa mueves el jog tocando sólo el borde externo. Se desactiva volviendo a tocar el jog en la parte superior.

El sonido que saca el reproductor es bastante decente. A pesar de que Numark no hace alarde de los conversores que usa —un día os tengo que escribir algo sobre el marketing que hay alrededor de los conversores que se emplean en el equipamiento para DJs y lloraréis de la risa—, no se apreció ninguna carencia significativa más allá de aliasing y otros artefactos sonoros al usar el Master Tempo y modificaciones excesivas del tempo de la canción, algo que es más bien relativo a los algoritmos que emplea el DSP del aparato. Probados con un Xone:23C (mixer del que en breve os ofreceremos una reseña) y unos KRK-RP5 no se les podía poner ninguna pega.

El NDX500 puede funcionar también como controlador y como interfaz de audio, y aquí es donde el producto gana muchos enteros. El aparato es class compliant y no necesita drivers de ningún tipo; inmediatamente es reconocido como dispositivo de audio y MIDI tras ser conectado al ordenador (PC o Mac) . Como controlador MIDI puede enviar mensajes desde prácticamente todos sus controles, y no da ningún problema para ser mapeado con Traktor o Cross DJ. Su interfaz de audio permite usar la salida del reproductor como salida de audio del ordenador. Si tienes dos NDX500 puedes usar sus salidas de audio como las salidas independientes de cada deck de reproducción que controlen en Traktor o Cross combinando las salidas de ambos dispositivos como si fueran uno solo —bien con los drivers Asio4All en Windows o creando un dispositivo de audio “agregado” en OSX con la aplicación de configuración que trae por defecto el sistema operativo—.

En Serato DJ la cosa cambia. Desde la versión 1.7.1 los NDX500 son reconocidos inmediatamente en este software como “accesorio oficial” y automáticamente los controles e iluminación del aparato quedan asignados perfectamente a Serato DJ a través del protocolo HID. La comunicación es totalmente bidireccional, y la pantalla de los NDX500 muestra la información de pista: nombre, tiempo, BPM, estado del control de tempo, etc. Esto es algo que hasta ahora nunca se había visto en controladores de este presupuesto. Si la canción seleccionada tiene hotcues marcados, se nos iluminarán los botones de hotcue del NDX500 indicando su disponibilidad. El jog funciona con la misma precisión que cuando lo usas como reproductor independiente. El encoder del reproductor se puede usar para navegar por la librería de Serato DJ. Todos los controles quedan asignados a sus funciones homólogas en Serato DJ, con alguna excepción: cuando eliges el rango de pitch 4% en el NDX500, en Serato se elige el rango 6%; el botón Tap abre en Serato DJ las opciones de edición de grid, y el botón Break parece no tener función alguna.

No debemos confundir la categoría del NDX500 en Serato DJ. Que sea “accesorio oficial” no quiere decir que sirva para activar el software; seguiremos necesitando tener un interfaz certificado o un controlador o mixer certificado. Lo cual también quiere decir que, paradójicamente, su interfaz de audio no puede usarse con Serato DJ.

Conclusiones

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El NDX500 de Numark es un reproductor de gama económica –250€ de coste lo sitúan en el segmento más bajo– con una enorme cantidad de funcionalidades. Resulta ideal para setups de poco presupuesto en clubs pequeños, discomóviles, bares o cabinas caseras, y quienes los compren no echaran en falta muchas funciones a pesar del bajo precio pagado. Las carencias en las funciones de looping o hotcues quedan compensadas por la versatilidad del dispositivo como controlador para cualquier software y por poder ser usado como interfaz de audio. Su integración con Serato DJ es una opción a tener en cuenta por lo bien llevada a cabo que está.

Finalmente, su inmejorable resolución en el control de tempo lo convierte en una herramienta absolutamente profesional. Lamentablemente, es bastante probable que los que se guían por los precios de las cosas para valorarlas no serán capaces de apreciar el esfuerzo de Numark por ofrecer un producto como este, que permite pinchar muy decentemente por muy poco dinero. Y no es la primera vez que Numark rompe moldes en ese aspecto.

Los que necesiten funciones como poder visualizar en el dispositivo la forma de onda, sincronizar automáticamente varios reproductores, loops automáticos o jogs de mayor tamaño y alto rendimiento, obviamente deberán mirar en otra dirección, pero también tendrán que desembolsar una cantidad mayor de dinero.

Lo mejor

[Índice]
  • Su precio
  • Inmejorable resolución de control de tempo
  • Puede reproducir desde cualquier fuente
  • Sirve como controlador de cualquier software, especialmente de Serato DJ

Lo peor

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  • Botones duros
  • Función de Hotcues y Loops con muchas limitaciones

Más información, en la web de Numark.

DÓNDE COMPRAR
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