Informática musical

Soundplant 50.5, un gran aliado para directos, teatro e instalaciones

11/08/2022 por Pablo Fernández-Cid

Soundplant, para Windows y MacOS, afrece disparo de ficheros audio a partir de teclado de ordenador y recientemente también vía MIDI. La llegada de su versión 50.5 nos brinda ocasión de traerlo a portada, algo que bien podríamos haber hecho hace unos cuantos años, dado que tiene más de 20 a sus espaldas. Es una solución práctica para bases multipista, efectos o incluso más allá como posible herramienta/instrumento creativo para collage audio. Reproducción de bases, adición de efectos sonoros durante shows de música o teatro, disparos de sonidos vinculados a entornos interactivos o instalaciones audiovisuales, son solo algunos de los casos de uso típicos. Que no os retraiga de conocerlo su aspecto un tanto 'retro', pero por otra parte muy semejante al de tantísimas herramientas pro del mundo de la iluminación y el control de espectáculos.

SounPlant
soundplant.org

En su pantalla principal encontramos una matriz de celdas, dispuesta al modo de un teclado de ordenador, pero con hasta 88 'teclas' hacia las que pueden arrastrarse ficheros audio en muy diversos formatos o incluso ficheros vídeo de cuyo audio deseemos disponer. Es de muy reciente incorporación la posibilidad de asociar mensajes MIDI para disparar los audios de cada una de las 'teclas', que le da mucha más versatilidad y sentido para la comunidad hispasónica. Ahora que las matrices de 'clips' están tan a la orden del día, podríamos encontrar otras muchas formas de hacer lo mismo, como pueden ser Live o Bitwig, por la parte del soft, o múltiples samplers hardware. Pero esas vías pueden ser matar moscas a cañonazos si lo que buscamos es sencillamente poder contar con ficheros audio precargados en RAM, listos para disparo con baja latencia sin carga desde disco ni decodificación de formatos en caliente. 

Soundplant permite configurar los puntos de inicio y final de reproducción de cada muestra, así como diversas características relativas al inicio/final, como puede ser el uso de algún fundido. También permite aplicar algunos efectos incorporados. Pocos, pero socorridos, entre los que se incluye una reverb de convolución con impulsos definibles por el usuario, por señalar uno de las más avanzados. Y en todo caso para efectos muy significativos lo normal sería tenerlos ya estampados en los propios ficheros audio. Son efectos además que pueden recibir ciertas opciones de cambio aleatorio para conseguir animar lo que de otra forma sería una reproducción estática.

En la matriz se representa en todo momento qué clips están sonando y cómo se encuentra su avance. Hay entre sus modos de reproducción cosas tales como disparo único, en bucle, o en conmutación arranque/parada. Cuenta con opciones de configuración que permiten asociar a determinadas teclas el disparo no de una única muestra audio, sino de un conjunto de ellas, ya sea simultáneas, en sucesión, en sucesión aleatoria, y otras variantes. Permite también la captura de audio desde las entradas de un interfaz para grabar clips al vuelo.

Ha sido recientemente (v 50) reescrito para su optimización ante sistemas de 64 bits, incluyendo los procesadores Apple. Trabaja con multiplicidad de frecuencias de muestreo llegando a la de 384kHz tanto en el audio grabado como en sus múltiples salidas audio a través del interfaz del que disponga el usuario.

Entrar en todos sus detalles va más allá del objetivo de esta noticia, y en todo caso, tras tantos años en funcionamiento, su manual y su web son prolijos en detalles y en FAQs. Gratuito para usos no comerciales y para pruebas, para los demás casos tiene un precio de 60 dólares USA.

Más información | soundplant.org

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