Informática musical

Review de StiX, ritmos virtuales analógicos en el siglo XXI

06/05/2016 por Pablo Fernández-Cid Actualizado el 07/05/2016
7
Veredicto
Un sistema ambicioso y notablemente abierto, pero sin ser universal. Su terreno voluntariamente elegido es el de reemplazar a las cajas de ritmo de tipo analógico/vintage, pero renovadas con unas posibilidades de secuenciamiento muy ampliadas.

Pros

  • Un muy competente sustituto virtual de las cajas de ritmo clásicas
  • Sus kits e instrumentos son muy editables, tanto basados en muestras como en síntesis de percusión al estilo analógico
  • Amplias y 'modernas' posibilidades en su secuenciador de patrones

Contras

  • Tanto que ofrecer conllva también mucho que aprender
  • La falta de muestrass estéreo o multimuestras/capas puede restarle cierta vistosidad

Introducción

[Índice]

Xils-Labs mantiene el favor de muchos usuarios de sintes software VA por su sonido. StiX es su primer producto orientado a percusión/caja de ritmos. Partiendo de una inspiración ‘vintage’ añade recursos poco habituales mirando a los nuevos usos y estilos. 10 sonidos forman cada kit a disposición de la creación de patrones desde un secuenciador tipo X0X ampliamente extendido.

StiX by Xils
xils-lab.com

La generación de sonidos huye de replicar los circuitos de cajas de ritmo de renombre apostando por una arquitectura propia que combina VA, FM y muestreo elemental. Es de hecho la vía del muestreo la usada para aportar los sonidos de las 808, 909, 606, 727, SP12, LinnDrum y otras cajas ochenteras, sin pretender su recreación usando los recursos de síntesis. Quedan estos a disposición de la creación de sonidos y efectos nuevos, ilustrados también en un amplio catálogo de sonidos de fábrica, que muestran comodidad tanto en registro grave y de cuerpo, como en transitorios incisivos y brillantes.

El interfaz en ocasiones algo tosco, y la limitación de la longitud máxima de los patrones, siempre de un único compás aunque este pueda ser de un alto número de tiempos, no desdicen de sus otras virtudes, en las que destacan las posibilidades de modulación del timbre de cada instrumento desde la programación de los patrones, así como algunos recursos atípicos en la parte de creación de ritmos por pasos, con unas facilísimas opciones para conseguir la ruptura del rígido esquema 4/4 mediante divisiones arbitrarias en cada tiempo y golpes múltiples en cada paso.

Si te va la experimentación, hay territorio por explorar.

Generación de sonido

[Índice]

En las cajas de ritmo analógicas (tanto clásicas como más recientes, como pueda ser la Rytm de Elektron), cada sonido se creaba desde un circuito dedicado, en el que se disponían un mínimo de recursos hardware específicamente seleccionados para la creación del carácter de cada timbre.

StiX sin embargo replica una misma arquitectura generalista para cada una de las 10 voces que se reúnen en un kit. A cambio de esa ‘generalidad’ los ajustes para crear un determinado sonido desde cero son algo más complejos que con arquitecturas más cerradas. Los menos avezados en técnicas de síntesis recurrirán a la biblioteca de fábrica en busca de una base sobre la que retocar a la búsqueda de una mayor personalización, porque partir estrictamente desde cero puede ser un proceso un tanto dilatado y complejo para los menos duchos en síntesis.

Afortunadamente la biblioteca es amplia y organizada por familias (bombos, cajas, etc.), y cara al retoque o creación de sonidos hay dos posibles vistas: ‘easy’ y ‘advanced’. Los sonidos de fábrica están ajustados para poder ser alterados en sus parámetros más significativos a través de los controles ‘macro’ presentes en la vista ‘easy’, y como cabe esperar ‘advanced’ ofrece un detalle exhaustivo del diseño del sonido.

Edición 'Easy' de sonidos en StiX
xils-lab.com

La parte más ‘legacy’ de la biblioteca, la que se destina a recrear sonidos clásicos, a menudo hace uso casi exclusivo de la reproducción de muestras, para garantizar la fidelidad a la memoria de máquinas como las 808, 909, SP12, o Linndrum. Añadir un complemento/contraste sintético a esos sonidos es fácil despertando los osciladores y demás elementos, y generando así una capa adicional superpuesta a la muestra pura. A la inversa, sonidos sintéticos pueden beneficiarse mucho de recibir un ataque muestreado como forma fácil de incorporar una mayor definición del golpe inicial.

En esos dos escenarios el complemento entre muestreo y síntesis para la creación de un sonido es siempre bien interesante, y resulta inevitable traer a la memoria por ejemplo la Elektron Rytm o tantos otros sistemas recientes que combinan muestra y sintetizador de corte analógico.

Arquitectura de síntesis

[Índice]

Para entenderla al completo hemos de abrir la vista 'advanced'.

Edición 'advanced' en StiX
xils-lab.com

En cada sonido son 3 los osciladores que aparecen. Los dos primeros osciladores de tipo ‘VA’ y el tercero para generación de ruido o reproducción de muestras. Son amplias las posibilidades de modulación en frecuencia, tanto en automodulación como en modulación cruzada incluso con las muestras del tercer oscilador. Bienvenidas estas posibilidades de modulación a velocidad audio para abandonar el terreno de las oscilaciones convencionales y entrar en mundo de la FM analógica y las inarmonicidades y ruidos esenciales a tantas percusiones reales o inventadas. Maderas y metales percutidos, sonidos de tipo clave o cencerro, y otros muchos han de acudir a la FM para salirse del terreno natural de unos osciladores convencionales y la rigurosidad de su serie armónica. En definitiva, sí o sí, para muchos sonidos será necesario activar modulaciones entre osciladores.

Los dos primeros osciladores pueden moverse de forma continua entre varias formas de onda o bien usar generación de onda seno sometida a ‘waveshaping’ para hacerle crecer de forma controlada una colección de armónicos. Expuestos al natural, como hemos dicho, su carácter armónico los deja principalmente para crear las colas de bombos y toms, o efectos, aprovechando la modulación de su afinación desde envolventes y/o LFOs.

La reproducción de muestras en el tercero es básica, sin florituras. Puede partir del amplio juego de muestras ya incorporado, o admitir muestras de usuario monofónicas y con una duración máxima de 2 segundos cada una.

La mezcla regulable de esas tres fuentes atraviesa un filtro, basado en los de los sintetizadores de Xils-Lab, con modelado analógico, ZFD (zero feedback delay) y simulación de respuesta no lineal. Son varios los modelos seleccionables:

  • LP24 (24dB/oct basado en CEM334, proviene del PolyKB II de Xils-Lab, inspirado a su vez en el RSF Kobol/Polykobol )
  • LP12, BP6, BP12, HP12 (proviene de Syn’x 2/Minisyn’X, basado en Elka Synthex)
  • CMBF, filtro tipo peine (comb) basado en un diseño FIR
  • CMBI, filtro tipo peine (comb) basado en un diseño IIR (con realimentación)

Los filtros modelan la no linealidad interna y además puede forzarse con un ajuste ‘drive’ algo de saturación.

La arquitectura de cada voz cuenta con 3 envolventes de tipo ADSR concebidas para control del nivel general, frecuencia de corte del filtro y tono (con intensidad regulable hacia cada oscilador), aunque pueden aplicarse a través de rutas de modulación para otros usos. El control ‘Slop’ permite modificar el tipo de recorrido y duración que presentan las fases de ataque, decay y release, para adaptarse a transiciones más o menos abruptas, un poco al estilo de los controles de curva lineal/exponencial en otros sistemas.

Cualquiera de las envolventes puede modificarse de un perfil ADSR a un modo ‘R-Clap’ que permite un contorno con entre 2 y 5 redisparos próximos y que es tradicional para simular palmas, pero también puede usarse para redobles o flams.

El modo R-Clap de las envolventes
xils-lab.com

Hay también un par de LFOs en cada voz, con 6 formas de onda que pueden combinarse (se suman), y que admite si lo deseamos reinicio con cada nota. También admite sincronía con el tempo del tema, pero extrañamente carece a día de hoy de opción ‘single trigger’ que resultaría muy útil para usar las rampas a modo de envolventes adicionales (¿quizá en una futura versión?).

Una primera matriz de modulación simplificada permite dirigir 3 posibles orígenes (lfo1, lfo2, osc2) hacia 5 destinos (osc1 pitch, osc2 pitch, osc 1 wave, osc2 wave, filtro). Es una forma de dejar muy a mano algunas estrategias de modulación especialmente recurrentes al crear sonidos.

Mucha mayor libertad tenemos en el diseño de las dos ‘macros’ de modulación. Con una lista muchísimo más amplia de orígenes y destinos, permite contar con controles (visibles en la vista ‘easy’) que gobiernan varios parámetros de forma simultánea, y cuya intensidad de actuación se puede controlar manualmente con dos potenciómetros desde la vista edit.

Parecidos a esas macros pero para realizar una actuación programada en el secuenciador por pasos, existen ‘mod1’ y ‘mod2’ que son otro juego más de rutas de modulación cuyo destino es seleccionable y cuyo origen se encuentra en el secuenciador de patrones. Dentro de un patrón y en cada instrumento se puede especificar un valor de ‘mod1’ y ‘mod2’ para cada paso. Una forma de lograr impartir variaciones programadas de un sonido, para evitar la monotonía de que siempre suene idéntico y alegrando mucho más los patrones.

Además de las variaciones de sonido intencionadas y programadas para cada sonido en los patrones mediante el uso de ‘mod1’ y ‘mod2’, en la vista ‘Easy edit’ aparece el ‘polystep modulator’. Es un recurso en forma de pad XY que permite actuar sobre hasta dos parámetros en el eje vertical y otros dos en el horizontal. Pero no es un XY manual, sino automatizado. Un bola se mueve caóticamente por el pad y de ella se toma en cada paso la referencia de posición vertical y horizontal con la que generar el sonido. Para movimientos menos fluidos y más saltarines podemos incorporar más bolas hasta un máximo de 8, en cuyo caso cada nuevo golpe del instrumento tomará la posición de la ‘siguiente’ bola en un recorrido sucesivo por todas ellas. Teniendo en cuenta que cada uno de los 10 sonidos tiene su propio ‘polystep modulator’ amplias posibilidades de animar el sonido con variaciones aleatorias.

Patrones

[Índice]

En la creación de patrones una vista ‘multiple’ permite observar y ajustar las activaciones de los 10 instrumentos. El número de tiempos del compás puede elegirse, con valores por encima y por debajo del clásico compás de cuatro tiempos. En el vídeo veis cómo lo elevo a 7.

Secuenciador X0X de StiX
xils-lab.com

Pero mucho más significativo que eso, lo es el que en la línea de cada instrumento y para cada tiempo de un compás podemos elegir qué subdivisión deseamos. No hay por tanto que limitarse a elegir un tipo fijo para todo el compás (digamos un 4/4 para un aire binario, o un 12/8 para un shuffle) sino que podemos combinar con enorme arbitrariedad qué hace cada instrumento en cada tiempo. La facilidad con la que se realizan estos ajustes la apreciaréis en el vídeo, y es para mi gusto uno de los puntos bien atractivos en StiX. Especialmente cuando lo combinamos con la posibilidad de que cada golpe a su vez puede ser rellenado con una figura múltiple a modo de redoble nuevamente con el número de redisparos seleccionable. En definitiva, los amantes de los ritmos más dislocados y menos cuadriculados tienen aquí una herramienta poderosa pero de uso sencillo. Sin romperse la cabeza es inmediato probar y escuchar adornos que en otros muchos sistemas son inaccesibles o exigen complejas programaciones.

echo en falta el que los patrones puedan definirse para una duración superior a un compás. Sería bueno no estar tan limitados y poder desarrollar patrones extensos que correspondan a un juego de p.ej. 4 compases a lo largo de los cuales se desarrolle cierta variedad. Pero es algo que no está contemplado a día de hoy en el secuenciador integrado en StiX. Tendría que ser a través de programación MIDI en el DAW como podríamos acceder a algo de ese tipo, pero resta un poco de autonomía a la por lo demás excelente concepción del secuenciador de ritmos.

Otra vista posible en la sección del secuenciador es la ‘single’ que presenta el detalle de la fila de pasos de un único instrumento, pero revelando a cambio no sólo su activación/desactivación sino un nutrido conjunto de parámetros adicionales. En cada golpe podemos retocar por supuesto la velocidad, pero también la duración de gate, la posición del golpe para desplazarla respecto a la rejilla cuantizada y lograr efectos de groove, o los controles ya comentado ‘mod1’, y ‘mod2’ que son la vía para llegar a modificar el timbre, el sonido, en cada golpe.

Parámetros en cada fila del secuenciador de StiX
xils-lab.com

La organización de StiX usa el concepto ‘preset’ para referirse a un kit (10 sonidos) más un conjunto de hasta 12 patrones que usan ese kit y los ajustes de mezcla y efectos. En el fondo un ‘estado’ completo de la caja de ritmos. Los preset están organizados por tempo , estilo, autor, y otros conceptos y es posible salvar kits y presets del propio usuario. Entre los 12 patrones se pueden usar funciones copiar/pegar, típicamente para crear variaciones a partir de un mismo patrón base.

Cada una de las 10 filas de un patrón puede individualmente aleatorizarse para rellenarla, y hay también opciones para copiar/pegar entre filas o rellenar automáticamente una fila con todos los pasos activados.

Cambiar el kit con el que está sonando un preset es fácil, pero tanto eso como el pasar de un preset a otro en pleno funcionamiento genera a menudo resultados chocantes en el audio, porque todos los efectos y los sintetizadores cambian al vuelo sus parámetros. Pero en todo caso, el cambio de kit normalmente se deberá más a que estemos realizando pruebas que a algo deseado en directo o al grabar. Interesante la opción ‘smart’ que permite sustituir cada uno de los 10 sonidos por otro de la misma familia de forma aleatoria (sin hacer uso de los kits existentes).

Mezclador y efectos

[Índice]

Al cargar StiX en un host de plugins se nos ofrece la posibilidad de seleccionar el uso de una sola salida estéreo combinada o bien una versión del plugin multisalida con la que disponer de los 10 sonidos para poderlos procesar individualmente mediante recursos del DAW. El mezclador que ocupa la parte inferior izquierda de la pantalla es sencillo, con nivel, pan, mute y solo.

A su derecha aparecen los ajustes relativos a efectos. Mediante envío regulable desde cada instrumento podemos atacar a un juego de delay, reverb y phaser que son comunes y que cuentan con parámetros para ajustarlos. Además, de forma individual (a modo de ‘inserción’ en cada instrumento) tenemos la posibilidad de activar un efecto de distorsión en cada instrumento que puede combinar la actuación de un saturador con la de un reductor de nº de bits y un reductor de la frecuencia de muestro. Combinados estos tres recursos, es fácil degradar el sonido inicial de cada instrumento cuando lo deseemos.

Control MIDI

[Índice]

La implementación MIDI se basa principalmente en el uso de mensajes de nota. Una octava (sus 12 teclas entre blancas y negras) permite elegir cuál será el próximo patrón que se reproducirá de entre los 12 presentes en el preset cargado. Otra octava se dedica a controlar los ‘mute’ del mezclador. Una tercera octava da acceso a disparar manualmente los 10 sonidos.

Junto con ello, existe un amplio uso de mensajes MIDI CC (controller change) para poder actuar sobre los parámetros de los diez sonidos. Los canales 1 a 10 se destinan a cada uno de los 10 instrumentos a ese respecto y la lista de asignación de CCs por defecto puede modificarse si lo deseamos.

No está prevista la grabación de patrones en tiempo real, sólo a través de programación en la rejilla de celdas, a pesar de que en la pantalla de StiX veremos unos botones de stop y play acompañados de otro que parece el clásico ‘rec’. Los botones stop y play son para parar/lanzar la reproducción de patrones (que también puede venir comandada por vía MIDI desde el DAW), pero el de rec realmente lo que hace es activar el envío de mensajes MIDI desde StiX hacia el DAW para poder registrar los patrones en el DAW en formato MIDI.

Conclusiones

[Índice]

Se trata de la primera incursión en cajas de ritmo desde Xils-Lab y acorde con su tradición, mira hacia lo analógico desde una reconstrucción virtual. La veo especialmente indicada para amantes del sonido analógico/vintage en cajas de ritmo pero que a la vez no pueden soportar ya la extrema rigidez de unos patrones limitados a un 4/4 con semicorcheas. Lo analógico hoy se usa por su sonido, pero las estructuras de ritmos electrónicos actuales abundan en aumentar los contrastes internos dentro de cada patrón combinando subdivisiones fuertemente contrastantes a las que StiX lleva con una facilidad pasmosa, difícil de encontrar en hard o en soft. En cuanto al por lo demás muy correcto secuenciador de ritmos, queda en mi lista de deseos la extensión a patrones de más de un compás.

Hablando de la generación de sonido, el uso de la síntesis es notablemente más abierta (y difícil) que en otros sistemas de ritmo analógicos reales y/o virtuales, porque aquí no se trata de media docena de parámetros en cada sonido (eso o menos es lo que ofrecen tantísimas cajas de ritmo), sino de una arquitectura generalista que es necesario entender y aprovechar con conocimiento para crear sonidos desde cero. Alternativamente los cientos y cientos de sonidos presentes de fábrica son un amplio surtido del que partir para retocando lo mínimo (a menudo sin salir del modo ‘easy’) llegar a personalizar suficientemente el sonido para cada tema. Se agradece, cómo no, la presencia de sonidos muy clásicos 606, 808, 909, SP12, Linn, etc. que casi siempre están basados en muestreo.

Con todo, en el vídeo se aprecia el apego por la concepción más ‘analógica’ y ‘vintage’ en cuanto a sonoridades. Algo que la presencia de la reproducción de muestras en el tercer oscilador puede compensar y ampliar hacia otros terrenos, como las percusiones latinas y otras que apreciáis en el vídeo y ‘robadas’ de una TR-727. Pero es un muestreo a la vieja usanza, muy al estilo de las cajas ochenteras, con sonido mono y grabaciones cortas, quedando fuera de lugar varias capas en velocidad, loops y otros usos del muestreo.

En definitiva, un sistema ambicioso y notablemente abierto, pero sin ser universal. Su terreno voluntariamente elegido es el analógico/vintage renovado en cuanto a unas posibilidades de secuenciamiento muy ampliadas. Si coincide con tus gustos/necesidades, un candidato más a la lista en la que ya hay sistemas combatiendo hace tiempo como Spark de Arturia, Punch de R. Papen, Tremor, o tantísimos otros. Pero son propuesta bien distintas y cada una refuerza algunos aspectos que marcan su distinción. Si la dislocación a la que me he referido varias veces en el texto y en el vídeo es tu objetivo y si los sonidos analógicos/retro son tu terreno, seguramente añadas a StiX un par de puntos extra en cualquier comparativa.

Más información | StiX by Xils (179 €)

Te puede interesar