Universal Audio Volt Gen 2: probamos la nueva gama de interfaces con DSP integrado
Cuando se piensa en interfaces de Universal Audio, lo primero que viene a la cabeza son los Apollo: su calidad de audio y su capacidad para procesar en tiempo real con DSP sin consumir recursos del ordenador ni añadir latencia. La serie Volt llegó como una propuesta más asequible, con mucha calidad de audio y ciertas funciones de procesamiento, aunque siempre resueltas en el dominio analógico.
La generación 2 de los Volt cambia eso: incorpora procesamiento digital de señal en el propio interfaz. No hay que esperar lo mismo que en un Apollo, porque aquí no se pueden cargar ni parametrizar plugins, pero sí un juego de preconfiguraciones que emulan distintos sabores de previo mediante EQ y que, en los modelos Max, añaden saturación armónica y tratamiento de dinámica (compresión/limitación). Hemos tenido en el estudio el Volt 4 y lo hemos sometido a algunas medidas, cuyo resultado podéis ver en el vídeo que acompaña a este artículo.
La familia se compone de seis interfaces. Varios de ellos admiten ampliación por ADAT, que permite sumar ocho entradas adicionales conectando por fibra óptica un conversor analógico-digital externo.
- Volt 1 (aprox. 150$ de precio oficial): es el único sin display. La ganancia se ajusta con un control manual, por lo que no hay automatización de ganancia. Tiene dos entradas, una para micrófono o línea y otra para instrumento (guitarra o bajo), dos salidas para uso estéreo y dos conexiones USB, la segunda para alimentación dedicada cuando la conexión de datos no basta, por ejemplo al usarlo con un móvil.
- Volt 2 (220$): dos entradas y dos salidas, pero ahora ambas admiten micrófono, línea o instrumento de alta impedancia, con dos jacks frontales para guitarra o bajo y dos combos traseros XLR/jack. Incorpora el display y, con él, control digital completo del previo e integración con el DAW.
- Volt 4 (300$): cuatro entradas y cuatro salidas. Dos de las entradas tienen previo y admiten micrófono, línea o instrumento; las otras dos son solo de línea. Incorpora conexión ADAT y un tercer puerto USB que funciona como hub para conectar al propio interfaz un teclado, un ratón o un instrumento y comunicarlo todo con el ordenador por un solo cable.
Los tres modelos Max, además del procesamiento ampliado, comparten MIDI in/out, el hub U
SB y la conexión ADAT, de modo que las diferencias entre ellos están en la conectividad de audio:
- Volt 2 Max (300$): dos entradas y dos salidas, ambas entradas con previo y aptas para micrófono, línea o instrumento de alta impedancia.
- Volt 4 Max (400$): cuatro entradas y cuatro salidas; como en el Volt 4, solo dos entradas llevan previo (y admiten también instrumento de alta impedancia) y las otras dos son de línea.
- Volt 4P Max (500$): las cuatro entradas tienen previo y admiten micrófono; dos de ellas aceptan además instrumento de alta impedancia.
Los previos ofrecen 60 dB de ganancia y destacan por su limpieza: no colorean ni distorsionan y su suelo de ruido es muy bajo incluso a ganancia máxima, como pudimos comprobar en nuestras pruebas (ver más abajo). El carácter se añade, si se quiere, con el DSP interno, que procesa la señal en el propio interfaz sin enviarla al ordenador, y por tanto sin latencia ni consumo de recursos.
En los Volt 1, 2 y 4, la función Tone permite elegir entre un modo neutro y tres coloraciones: Warmth, Focus y Shine. En los Max, el procesamiento va más allá de la ecualización e incluye saturación y compresión.
Otras funciones:
- Phantom de 48 V individual en cada canal con previo.
- Enlace de canales: pulsando el control principal se vincula una pareja de canales (1 y 2, por ejemplo) para que compartan exactamente la misma ganancia, útil con parejas de micros o fuentes estéreo.
- Auto: ajuste automático de ganancia. En la prueba, con una voz que entraba con demasiado nivel, el interfaz avisó de que había que bajarla en origen; una vez hecho, fue subiendo la ganancia hasta fijarla en 8 dB, en un punto adecuado para evitar distorsión.
- Direct: monitorización directa por auriculares de lo que entra por las entradas físicas, sin pasar por el ordenador y sin latencia, seleccionable canal a canal.
- Control de nivel y mute de la salida principal y de auriculares.
Claramente el display no es un adorno. Frente a los habituales pilotos simples, anillos LED o columnas de pocos segmentos de esta gama de precios, esta pantalla gráfica ofrece una representación de niveles muy detallada. Con una pulsación larga se pasa a la vista de medidores, con columnas para las entradas, par de salida principal y salida de auriculares. En los modelos Max muestra además la reducción de ganancia del compresor de cada canal. En esa vista, todavía es posible moverse uno a uno por los canales y ajustar su ganancia.
Al ser el control plenamente digital, incluida la ganancia de los canales con previo, toda la configuración puede delegarse en el ordenador. Donde más luce es en LUNA, el DAW de Universal Audio, cuya versión gratuita se incluye: desde el propio canal del DAW se puede ajustar cómo debe estar configurado el interfaz al grabar en cada pista. Al pasar de una a otra pista actualiza su configuración, sin necesidad de tocar el hardware. La integración con LUNA es la más completa, pero otros DAW, como Logic, también permiten controlar la ganancia.
En esta generación, UA ha mejorado los previos, la conversión A/D y D/A y los drivers en lo relativo a la latencia. Los conversores trabajan a 32 bits y admiten hasta 192 kHz, además de todas las frecuencias habituales inferiores. El margen dinámico supera los 125 dB; el resto de especificaciones están detalladas en la web de Universal Audio.
Para las pruebas hemos usado el generador de tonos y frecuencias de Hispasonic, disponible en la web, alimentando el interfaz desde el navegador, junto con dos herramientas gratuitas: el analizador de espectro SPAN de Voxengo y el osciloscopio MOscilloscope de MeldaProduction.
Una primera prueba con ruido sirvió también para comprobar el loopback del interfaz: sin ningún cable entre salidas y entradas, el propio Volt puede devolver hacia las salidas principales lo que recibe del ordenador por USB.
Para evaluar la parte analógica, en cambio, conectamos con un cable una de las cuatro salidas a una de las entradas. Estos son los resultados:
- Ruido de fondo: con la ganancia del canal 1 a cero, el analizador marca unos -144 dB (realmente debidos a que estábamos grabando a 24 bits). Con la ganancia al máximo, 60 dB, y esto es mucho más significativo, sin nada conectado, el ruido sube, lógicamente, pero se mantiene en unos -102 dB, una cifra más que decente para ese nivel de ganancia.
- Recorte: con un seno de 440 Hz, a ganancia 11 y con el true peak rozando el 0 dBFS, apenas aparecen componentes no deseadas. Solo en el último medio decibelio vimos asomar alguna distorsión, todavía a más de 60 dB por debajo de la señal principal. Solo al rebasar el máximo de la representación digital es cuando ya inevitablemente se dispara la distorsión, con la forma de onda visiblemente recortada en el osciloscopio y abundante contenido armónico en el espectro.
Es decir: un previo plano y limpio, sin coloración ni saturación propias, que solo empieza a distorsionar a menos de medio decibelio de rebasar el límite digital.
Con el mismo loopback por cable y ruido blanco, el analizador muestra lo que hace cada modo respecto a la respuesta plana:
- Warmth: el cambio más sutil. Mantiene la presencia en graves y rebaja ligeramente el resto.
- Focus: recorta claramente los graves, refuerza sobre todo la banda de 1 a 8 kHz y rebaja los extremos, poniendo el foco en la zona donde voces y muchos instrumentos tienen su mayor presencia.
- Shine: desplaza el balance hacia los agudos, con un comportamiento en escalón: plano en graves hasta unos 600 Hz, una rampa intermedia y de nuevo plano, ya más alto, a partir de 2 o 3 kHz.
En el vídeo podéis escucharlos con voz hablada, castañuelas y un cuarteto vocal. Las diferencias dependen del material: con el cuarteto, los primeros modos se notan mucho, pero el paso de Focus a Shine apenas se aprecia, porque el propio contenido tiene poca energía en esa zona.
Además de LUNA, la compra incluye más de una docena de plugins de Universal Audio: compresores, ecualizadores, channel strips, simuladores de amplificador, un afinador vocal, un par de sintetizadores, una simulación de grabación en cinta y un delay de cinta. Es una colección que rivaliza con la que acompaña a los Apollo. Se suman títulos de otros fabricantes, como Melodyne o Virtual Bassist y Virtual Drummer de UJAM.
Por si os da curiosidad esta es la lista:
- Software de la propia UA (UAD Volt Studio Bundle)
LUNA Digital Audio Workstation
Topline Vocal Tune
UA 610 Tube Preamp & EQ Collection
Century Tube Channel Strip
Teletronix LA-2A Tube Compressor
UA 1176 Classic FET Compressor
Pure Plate Reverb
Galaxy Tape Echo
Oxide Tape Recorder
Vibe Analog Machines
PolyMAX Synth
Anthem Analog Synth
UAD Lion '68 Super Lead Amp
UAD Showtime '64 Tube Amp
Soft de terceros
Melodyne Essential by Celemony
Ampeg® SVT-VR Classic Bass Bundle by Plugin Alliance
Virtual Drummer DEEP by UJAM
Virtual Bassist DANDY by UJAM
Splice INSTRUMENT
Prisma - Producer Lab by UVI
FL Studio Producer Edition (3 months free)
Access to exclusive Puremix audio education content
Con la generación 2, Universal Audio coloca la serie Volt en una posición difícil de igualar en su rango de precio y prestaciones. El display, que podría parecer anecdótico, resulta muy útil por la riqueza de sus medidores, y el control totalmente digital abre la puerta a la integración con los DAW. El procesamiento interno es de calidad, y los previos son limpísimos: neutros si así se quiere, con la opción de añadir color mediante ecualización en los modelos básicos o saturación y compresión en los Max.