Grabación

Grabación de guitarras: Nociones básicas

14/04/2002 por psrq

Tu guitarra

Tengas una Paul Reed Smith de Luthier o una imitación de Telecaster de 100 euros, tu guitarra siempre tiene que estar a punto para tocar, y esto supone una serie de detalles que no dejaremos aparte por obvios que nos parezcan.

Siempre que vayas a grabar utiliza cuerdas nuevas; las cuerdas usadas pierden su color por determinados factores. Tampoco hay que ser neuróticos con esto, pero si tienes una grabación importante y quieres que tu guitarra esté en las mejores condiciones, debes usar cuerdas nuevas.

Chequea tu afinación siempre que puedas, antes de cada toma incluso. Lo ideal es poner un afinador que tenga salida thru y tenerlo conectado siempre. Si eres un guitarrista amante del vibrato, tus cuerdas se desafinarán con facilidad. Comprueba siempre que la guitarra esté bien octavada, es decir que la afinación sea igual en el traste 12 que con la cuerda al aire.

Pon especial atención a las interferencias, sobre todo las causadas por los monitores de ordenador. Busca en la sala la posición adecuada en donde las interferencias sean menores, y en la medida de lo posible apaga esos monitores para matar el problema.

Usa diferentes tipos de guitarras o de sonidos cuando quieras tenerlos bien separados en la mezcla, y ecualízalos de manera que no se estorben en el espectro de frecuencias, dándole espacio en la mezcla a cada uno de los sonidos atenuando o realzando frecuencias.

Si tenemos pistas de sobra, las técnicas modernas de grabación en disco duro nos permiten hacer varias tomas de un mismo solo para así elegir después la mas acertada o una combinación de ellas. Habitualmente, los efectos en el estudio se aplican durante la mezcla; sin embargo, en el caso concreto de los guitarristas es importante que el sonido se grabe procesado para comodidad del ejecutante, especialmente si lleva un wah wah, un delay o algo que influya sobremanera a la hora de interpretar. Efectos como una reverb se pueden monitorizar durante la grabación grabando la señal seca y aplicándola después. Lo importante es que el guitarrista se sienta cómodo con su sonido mientras lo ejecuta.

La grabación

Experimenta. Esto es esencial, no hay una técnica correcta a la hora de grabar una guitarra. Los factores a tener en cuenta una vez tengamos nuestra guitarra a punto son principalmente:

  • Microfonía
  • Multiefectos
  • Amplificadores

Aquí hay todo un mundo de técnicas, posiciones, trucos... trataremos de sugerir unos cuantos, pero lo esencial es que cojas tu equipo y que juegues con él. El mejor truco es el que uno mismo ha descubierto, ha probado y ha visto que es el adecuado para conseguir el sonido que persigue en cada situación. Nos limitaremos a exponer unas cuantas propuestas a modo de puntos de partida, para llegar al fin deseado: tener nuestro propio sonido y controlar todos sus aspectos.

Juega con las posiciones de los micros. Utiliza uno o varios. Ponlos en ángulo recto apuntando hacia el altavoz, pon uno detrás, mezcla las diferentes señales... Todo es posible, lo importante es experimentar

Si quieres que tu ampli suene con menos graves, levántalo del suelo y ponlo en alto. Por el contrario si lo que buscas es un sonido con graves demoledores, ponlo en una esquina. En este sentido, la distancia entre el micro y el ampli suele desempeñar un papel esencial.

Habitualmente, situar el micro enfrente del altavoz a un palmo (o menos) de distancia, dará como resultado un sonido grave, con cuerpo y "punch" ("pegada"). Conforme vayamos aumentando la distancia, el sonido se hará más ligero, brillante y "ventilado".

Y ahora una cuestión: ¿es posible conseguir un sonido redondo, lleno, sin hacer un uso abusivo de los graves y la saturación? La respuesta es... difícil lo tienes. Pero puedes intentar un truco usado por Eddie Van Halen, y que consiste en la utilización de dos micros simultáneamente. Uno de ellos lo colocas enfrente del cono del altavoz, dejando una distancia suficiente para evitar el desagradable zumbido del exceso de graves. El otro micrófono, enfócalo hacia la esquina del altavoz... dejando un espacio mayor que en el otro caso. De esta manera obtendrás un sonido más rico y denso, muy apropiado para que tus solos guitarreros no recuerden al cascajo de Extremoduro, Reincidentes, y demás pandilla.

Resulta desconcertante observar cómo muchos guitarristas no se desprenden de su Shure SM57 ni para ir a la ducha. Sin embargo, otros rastrean hasta en los cubos de basura para encontrar micros o accesorios deliberadamente viejos, con la intención de sonar parecido a alguien, en algún disco, editado algunas décadas atrás.

Toca en la sala de control si es que tienes la posibilidad, y así podrás oir por los monitores lo que se esta grabando exactamente a través de los micros. De lo contrario, puedes llevarte una gran decepción (con el consiguiente cabreo), al comprobar que ese magífico riff que acabas de interpretar, lleno de destreza y sentimiento... debe ser repetido porque no ha sonado exactamente como tú pensabas que estaba sonando. O mejor dicho: al cacharro que graba no le ha sonado igual que a ti. Así que asegúrate bien y experimenta desde la cabina, antes de dar pasos en falso. Graba la señal del ampli con los micros y a la vez, graba la guitarra por linea o con algún efecto y experimenta con ambas señales en la mezcla

Si buscas engordar tu sonido, trata de tocar lo mismo en dos pistas diferentes; es una alternativa menos artificial que un chorus, y puede dar resultados interesantes paneando las tomas. Pero cuidado, ya lo dijo Yngwie Malmsteen en una de las célebres entrevistas/vaciladas que solía conceder... "demasiado a menudo, 2 pistas simúltaneas no se suman... sino que se restan".

Otro experimento curioso es colocar un micro en la guitarra y recoger el sonido de la púa y de las cuerdas; conseguirás una pista brillante para añadir a la mezcla. Como ejemplo práctico, escucha Been Caught Stealin, tema de los alucinantes Jane's Addiction, donde Dave Navarro aplica esta técnica. Cuidado con las puertas de ruido, utilízalas con cabeza; si decides usar una, ponla después de la distorsión, pero antes de un delay o una reverb, para que la puerta no se coma la cola de la reverb o la cola del delay.

En definitiva, todo esto es papel mojado si lo aplicas de forma autómata. Lo importante es escuchar atentamente lo que estás tocando; lo ideal sería tener a un técnico que ponga micrófonos mientras tocas y que vaya cambiando el tipo de micrófono y la dirección hacia donde apunta, hasta que oigas que el sonido se adapta a lo que quieres conseguir.

Esperamos haber abierto vuestra curiosidad con estas 4 pinceladas sobre grabación de guitarras. Es tu turno; te toca ir al estudio y empezar a crear tu propio mundo de sonidos.

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