Recreando "Fade to grey" de Visage con Sequential Fourm: técnicas con un analógico moderno
- Qué es Sequential Fourm
- Aftertouch polifónico: el detalle que cambia las melodías
- El feedback del mezclador: del engrosamiento al armónico fantasma
- La introducción: dos sonidos para dos secciones
- El bajo: dos pasadas duplicadas y panoramizadas, sincronizadas vía MIDI
- Los acordes: doblado tocando a mano
- La cortinilla: glide y dos pasadas en sentido contrario
- La melodía: aftertouch polifónico para puntualizar
- El "ultrabass": notas pedal con el panel tocado en directo
- El LFO en random: una nota, un filtro distinto
- Modulación del filtro desde el oscilador a velocidad audio
- La batería: lo único que no es Fourm
- Conclusiones útiles para el trabajo con analógicos
Cuando un sintetizador lleva un tiempo en el mercado, una review más al uso aporta poco. Por eso, en lugar de repasar especificaciones del Sequential Fourm, hemos preferido enchufarlo, abrir Logic y recrear con él un tema concreto: Fade to Grey, el clásico de Visage de 1980. La idea es enseñar cómo se usa de verdad un analógico polifónico moderno dentro de una producción: cuándo tocar las teclas, cuándo tocar los mandos, cuándo grabar en MIDI y cuándo grabar audio en caliente mientras se manipula el panel.
Importante de entrada: salvo la batería, todo lo que se oye en la recreación está hecho exclusivamente con el Fourm, partiendo de sonidos de fábrica con retoques mínimos. La fidelidad al original no es del 100% (en su día se usaron Polymoog y otros instrumentos muy específicos de la época), pero el ejercicio sirve para algo más útil: ver qué da de sí este sinte con un ejemplo musical real.
El Fourm es un sintetizador analógico compacto que Sequential presentó en septiembre de 2025. Sobre el papel, su arquitectura es clásica:
- Teclado slim de 37 teclas con aftertouch polifónico (keybed Tactive desarrollado por Sequential), asignable a varios destinos.
- 4 voces de polifonía con dos VCOs por voz.
- Filtro paso bajo de 4 polos derivado del Prophet-5.
- Un mezclador con feedback que admite mucha intensidad, capaz de saturar y descomponer el sonido.
- Envolventes separadas para filtro y amplificador.
- Un único LFO compartido para todas las voces.
- Matriz de modulación heredada del Pro-1, directamente en el panel.
- Salida mono: es analógico puro y duro, sin efectos integrados.
El panel muestra la mayor parte de los parámetros de los sonidos. Hay funciones globales y algunos parámetros adicionales accesibles vía menú (afinación, volcado de sonidos, tipo de aftertouch, tipo de pedal), pero también atajos: manteniendo pulsada la tecla con rótulo azul que está debajo de un parámetro, accedes directamente a él. Pulse Width del oscilador A o B, por ejemplo, se editan así sin entrar en menús.
Uno de los atractivos de Fourm es su aftertouch polifónico. La diferencia respecto al aftertouch monofónico (de canal) se aprecia con claridad incluso en sonidos monofónicos con cola larga. Con aftertouch monofónico, si presionas una tecla nueva mientras otras se están extinguiendo, el aftertouch afecta a todas las notas activas. Si por ejemplo el aftertouch está abriendo el filtro, las notas que estaban muriendo "reviven" de golpe, lo que no suele ser el objetivo.
Con aftertouch polifónico cada tecla responde individualmente. Puedes presionar una sola nota para abrir su filtro y dejar que las demás sigan apagándose a su ritmo. En la pista que recrea la melodía cantada del tema, sacamos provecho de esta característica: animar puntualmente alguna nota sin alterar las que están desvaneciéndose.
El mezclador del Fourm tiene capacidad de regular un feedback con un comportamiento muy destacable. A niveles bajos engrosa el sonido; a niveles altos puede llegar a entrar en una zona no lineal en la que aparecen armónicos fantasma, ecos en otras octavas y otras rarezas que no estarían ahí sin él.
Lo mostramos en el vídeo con uno de los sonidos de fábrica que usa precisamente ese feedback poderoso para producir notas que parecen sonar en otra afinación cuando el sonido de cada nota está muriendo. Si quitas el feedback, todo eso desaparece. La cantidad se ajusta como cualquier otro parámetro y se puede llevar de muy poco a muy agresivo, así que conviene experimentar.
El arranque del tema pide un sonido principalmente de armónicos impares (mezcla de pulso y triangular), bastante plano. Hemos partido de un preset y lo hemos modificado simplificándolo y dejándolo con menos variación, más estático. Además sumamos un segundo sonido más rico para la segunda mitad de la intro. Son dos pistas separadas, no un único sonido modulado. También en el original había superposición de varios elementos para contruir una introducción que siempre me ha parecido deliciosa por el ambiente que genera antes de iniciar el tema.
El riff de bajo de Fade to Grey es saltarín y muy reconocible. En este caso lo hemos recreado usando dos sonidos diferentes panoramizados L y R para ampliar la sensación de espacio en un elemento tan protagonista. Para no renunciar a la sincronización exacta entre las dos capas, la técnica usada ha sido:
- Preparar el riff como una pista MIDI en Logic.
- Disparar esa pista MIDI hacia el Fourm.
- Grabar la salida de audio del Fourm en una pista de Logic con el primer sonido.
- Hacer una segunda pasada con un sonido diferente, también disparado por la misma pista MIDI.
- Panoramizar las dos grabaciones a izquierda y derecha.
El resultado es un bajo perfectamente sincronizado entre las dos capas (cosa imposible a mano) pero con dos timbres distintos que se abren en el estéreo. En la sesión final solo hay audio: el MIDI se usa como herramienta para generar las pasadas.
Para los colchones de acordes, en cambio, sí se ha tocado a mano dos veces, con dos sonidos distintos. Eso introduce pequeñas variaciones humanas entre las dos pasadas que dan vida al conjunto. Es una decisión consciente: para bajos sintéticos saltarines, mejor MIDI; para colchones de acordes, mejor tocar las dos pasadas para que no sean clones idénticos.
Con todos los sonidos, cuando los escucháis desde Logic, he usado algunos efectos, muy evidentes en estos colchones de acordes. Sim embargo cuando me veis tocando directamente Fourm, es su sonido en bruto.
Una de las partes más reconocibles del tema es una cortinilla con glide. Para construirla se necesitaba un sonido muy plano (pulsos sin más, frío) y con glide claramente perceptible. Lo construí desde un preset sin glide, pero que sí tenía un timbre útil.
La grabación se hace así:
- Se prepara la nota de arranque.
- Al iniciar la grabación, se hace el glide ascendente hasta la nota de destino.
- Se graba una segunda toma con un recorrido distinto, en sentido descendente.
- En la mezcla, mientras una de las tomas ha acabado su recorrido ascendente, la otra inicia un movimiento a la contra.
Como el Fourm no tiene efectos, la grabación inicial queda muy "muerta" para este tipo de efecto. Un eco+reverb discreto añadido en la mezcla la coloca en el espacio sin restarle el carácter limpio que pedía la sección.
La línea melódica de la voz se ha tocado con un sonido ligeramente transformado de los presets de fábrica. Tiene cola larga, así que las notas se solapan unas con otras incluso sin reverb añadido (aunque en la mezcla se añadió, desde luego). Aquí es donde entra en juego el aftertouch polifónico que mencionábamos antes: permite animar notas sueltas (filtro, vibrato, lo que se haya enrutado) sin alterar las que ya están sonando en cola.
Esta pista es un soporte armónico: notas pedal de la fundamental de los acordes con alguna nota de aproximación cuando cambia la armonía. Como las notas son muy estáticas, durante la grabación de audio estuve tocando en caliente los mandos del Fourm para darle vida, aprovechando que no había que tocar muchas notas.
En concreto, se juega con la apertura del filtro (muy cerrado al principio, abriendo gradualmente) para que el sonido vaya ganando presencia poco a poco. Es una técnica clásica del trabajo con analógicos: si la nota es estática, el timbre no tiene por qué serlo. También se cambiaron otros parámetros sobre la marcha al ir tocando.
El LFO del Fourm, además de las formas de onda habituales (diente de sierra, cuadrada, triángulo, sample & hold), tiene un modo random que genera un valor diferente con cada nota interpretada. Es un detalle que abre posibilidades que siempre me han gustado y por eso quería aplicarlas aunque sea introduciendo partes en el arreglo que no tienen presencia en el tema original.
En la recreación se ha usado así:
- El mismo patrón rítmico del bajo.
- Reproducido por MIDI para grabar dos copias panoramizadas.
- Ambas copias copia usan un mismo sonido con el LFO en random asociado al filtro.
- Como cada nota en cada uina de las dos tomas recibe un valor de LFO distinto, el filtro se ajusta de forma diferente nota a nota sin coincidir en las dos tomas
- Mientras grababa reproduciendo el patrón MIDI, tenía las dos manos libres para tocar el panel. Y lo hice intensamente en cada una de las dos tomas_ frecuencia de corte, intensidad de envolvente, resonancia, y también la cantidad de modulación del oscilador B sobre el filtro.
Esta es una de las posibilidades menos obvias y más interesantes del Fourm, heredada de la matriz de modulación tipo Pro-1. El oscilador 2 puede modular varios destinos a velocidad audio. Si se enruta hacia el filtro:
- Cantidad mínima: añade un brillo característico al filtro.
- Cantidad media: aporta cierto carácter vocálico al sonido.
- Cantidad alta: rompe el sonido por completo.
Hay otras posibilidades de modulación desde el oscilador B que incluyen la capacidad de modular la frecuencia del oscilador A, llevando al terreno clásico de la FM analógica. Modular el filtro a velocidad audio es menos habitual, pero muy recomendable. Bien dosificado, da resultados muy musicales.
El patrón principal de batería proviene de una Roland CR-78 (la caja de ritmos usada en Fade to Grey), que he extraído con una IA desde la grabación original. La calidad sonora es lo que es —pobre, como casi todo lo que se hace con IA hoy—, pero al estar en segundo plano y con mucha instrumentación alrededor, funciona.
En el momento en que el arreglo lo pide, entra una pista adicional con un kit básico de Logic: bombo, caja y algún hi-hat cerrado. Nada más. El tema original tampoco tiene mucha más densidad rítmica.
Más allá del ejercicio en sí, el método deja varias ideas aplicables a cualquier producción con un sintetizador analógico moderno:
- MIDI para precisión, manos libres para timbre. Si necesitas que dos pasadas estén perfectamente sincronizadas, dispara desde MIDI y graba audio. Las manos se quedan libres para tocar los mandos en directo y animar el timbre.
- Doblar capas con sonidos distintos, no idénticos. Una doble pasada con dos timbres diferentes panoramizada da espacio sin engordar artificialmente.
- El feedback no es solo para "ensuciar". En cantidades pequeñas engrosa; en cantidades grandes genera comportamiento no lineal con resultados sorprendentes.
- El aftertouch polifónico no es marketing. En sonidos con cola, la diferencia respecto al monofónico es sustancial y cambia cómo escribes y tocas las melodías.
- El LFO en random por nota es un truco rápido para que un patrón repetitivo deje de sonar repetitivo.
- Si el sinte no tiene efectos, los pones tú. No es una limitación grave: un eco discreto, un phaser o un reverb en la mezcla resuelven sin contaminar el carácter analógico de la pista grabada en seco.