Sintetizadores

Recreando "Fade to grey" de Visage con Sequential Fourm: técnicas con un analógico moderno

30/04/2026 por

Cuando un sintetizador lleva un tiempo en el mercado, una review más al uso aporta poco. Por eso, en lugar de repasar especificaciones del Sequential Fourm, hemos preferido enchufarlo, abrir Logic y recrear con él un tema concreto: Fade to Grey, el clásico de Visage de 1980. La idea es enseñar cómo se usa de verdad un analógico polifónico moderno dentro de una producción: cuándo tocar las teclas, cuándo tocar los mandos, cuándo grabar en MIDI y cuándo grabar audio en caliente mientras se manipula el panel.

Importante de entrada: salvo la batería, todo lo que se oye en la recreación está hecho exclusivamente con el Fourm, partiendo de sonidos de fábrica con retoques mínimos. La fidelidad al original no es del 100% (en su día se usaron Polymoog, vocoder y otros instrumentos muy específicos de la época), pero el ejercicio sirve para algo más útil: ver qué da de sí el sinte en un contexto musical real.

Qué es Sequential Fourm

El Fourm es un sintetizador analógico compacto que Sequential presentó en septiembre de 2025. Sobre el papel, su arquitectura es clásica:

  • 4 voces de polifonía con dos VCOs por voz.
  • Filtro paso bajo de 4 polos derivado del Prophet-5.
  • Un mezclador con feedback que admite mucha intensidad, capaz de saturar y descomponer el sonido.
  • Envolventes separadas para filtro y amplificador.
  • Un único LFO compartido para todas las voces.
  • Matriz de modulación heredada del Pro-1, directamente en el panel.
  • Teclado slim de 37 teclas con aftertouch polifónico (keybed Tactive desarrollado por Sequential), asignable a varios destinos.
  • Salida mono y sin efectos integrados: es analógico puro y duro.

La filosofía del panel es directa: lo que ves es lo que tienes. Hay funciones globales y algunos parámetros adicionales accesibles vía menú (afinación, volcado de sonidos, tipo de aftertouch, tipo de pedal), pero también atajos: manteniendo pulsada la tecla con rótulo azul que está debajo de un parámetro, accedes directamente a él. Pulse Width del oscilador A o B, por ejemplo, se editan así sin entrar en menús.

Aftertouch polifónico: el detalle que cambia las melodías

Una de las cosas que justifica el formato del Fourm es su aftertouch polifónico. La diferencia respecto al aftertouch monofónico (de canal) se aprecia con claridad en sonidos con cola larga.

Con aftertouch monofónico, si presionas una tecla nueva mientras otras se están extinguiendo, el aftertouch afecta a todas las notas activas. Si por ejemplo el aftertouch está abriendo el filtro, las notas que estaban muriendo "reviven" de golpe. Eso a veces es lo que buscas, pero muchas veces no.

Con aftertouch polifónico cada tecla responde individualmente. Puedes presionar una sola nota para abrir su filtro y dejar que las demás sigan apagándose en paz. En la pista de la melodía cantada del tema, este comportamiento es exactamente lo que se necesita: animar puntualmente alguna nota sin alterar las que están en cola.

El feedback del mezclador: del engrosamiento al armónico fantasma

El mezclador del Fourm tiene una toma de feedback con un comportamiento muy intenso. No es un detalle decorativo: a niveles bajos engrosa el sonido o lo enturbia un poco; a niveles altos entra en una zona no lineal en la que aparecen armónicos fantasma, ecos en otras octavas y desafinaciones que no estarían ahí sin él.

En la recreación, uno de los sonidos de fábrica usa precisamente ese feedback poderoso para producir notas que parecen sonar en otra afinación. Si quitas el feedback, todo eso desaparece. La cantidad se ajusta como cualquier otro parámetro y se puede llevar de muy poco a muy agresivo, así que conviene experimentar.

La introducción: dos sonidos para dos secciones

El arranque del tema pide un sonido principalmente de armónicos impares (mezcla de pulso y triangular), bastante plano. Para esto se ha partido de un preset y se ha simplificado: menos variación, más estático. Cuando entra el detalle de la "campanita", se cambia a un segundo sonido más rico y enriquecido por feedback. Son dos pistas separadas, no un único sonido modulado.

El bajo: dos pasadas duplicadas y panoramizadas, sincronizadas vía MIDI

El riff de bajo de Fade to Grey es saltarín y muy reconocible. Para conseguir esa sensación de espacio sin renunciar a la sincronización exacta entre las dos capas, la técnica usada ha sido:

  1. Preparar el riff como una pista MIDI en Logic.
  2. Disparar esa pista MIDI por cable hacia el Fourm.
  3. Grabar la salida de audio del Fourm en una pista de Logic con el primer sonido.
  4. Hacer una segunda pasada con un sonido diferente, también disparado por la misma pista MIDI.
  5. Panoramizar las dos grabaciones a izquierda y derecha.

El resultado es un bajo perfectamente sincronizado entre las dos capas (cosa imposible a mano) pero con dos timbres distintos que se abren en el estéreo. En la sesión final solo hay audio: el MIDI se usa como herramienta para generar las pasadas.

Los acordes: doblado tocando a mano

Para los colchones de acordes, en cambio, sí se ha tocado a mano dos veces, con dos sonidos distintos. Eso introduce pequeñas variaciones humanas entre las dos pasadas que dan vida al conjunto. Uno de los sonidos lleva añadido un phaser en la mezcla, ya que el Fourm no incorpora efectos.

Es una decisión consciente: para bajos sintéticos saltarines, mejor MIDI; para colchones de acordes, mejor tocar las dos pasadas para que no sean clones idénticos.

La cortinilla: glide y dos pasadas en sentido contrario

Una de las partes más reconocibles del tema es una cortinilla con glide. Para construirla se necesitaba un sonido muy plano (pulsos sin más, frío) y con glide claramente perceptible. Como ningún preset cumplía las dos condiciones, se construyó uno desde otro existente.

La grabación se hace así:

  1. Se prepara la nota de arranque.
  2. Al iniciar la grabación, se hace el glide ascendente hasta la nota de destino.
  3. Se graba una segunda toma con un recorrido distinto, en sentido descendente.
  4. En la mezcla, mientras una pasada está cayendo, la otra se mantiene moviéndose a la contra.

Como el Fourm no tiene efectos, la grabación inicial queda muy "muerta". Un eco discreto añadido en la mezcla la coloca en el espacio sin restarle el carácter limpio que pedía la sección.

La melodía: aftertouch polifónico para puntualizar

La línea melódica de la voz se ha tocado con un sonido ligeramente transformado de los presets de fábrica. Tiene cola larga, así que las notas se solapan unas con otras incluso sin reverb añadido. Aquí es donde entra en juego el aftertouch polifónico que mencionábamos antes: permite animar notas sueltas (filtro, vibrato, lo que se haya enrutado) sin alterar las que ya están sonando en cola.

El "ultrabass": notas pedal con el panel tocado en directo

Esta pista es un soporte armónico: notas pedal de la fundamental con alguna nota de aproximación cuando cambian los acordes. Como las notas son muy estáticas, durante la grabación de audio se tocan los mandos del Fourm en tiempo real para darle vida.

En concreto, se juega con la apertura del filtro (muy cerrado al principio, abriendo gradualmente) para que el sonido vaya ganando presencia poco a poco. Es una técnica clásica del trabajo con analógicos: si la nota es estática, el timbre no tiene por qué serlo.

El LFO en random: una nota, un filtro distinto

El LFO del Fourm, además de las formas de onda habituales (diente de sierra, cuadrada, triángulo, sample & hold), tiene un modo random que genera un valor diferente con cada nota interpretada. Es un detalle que el Pro-1 no tenía y que abre posibilidades inmediatas.

En la recreación se ha usado así:

  1. El mismo patrón rítmico del bajo, dos octavas más arriba.
  2. Reproducido por MIDI con dos copias panoramizadas.
  3. Cada copia usa un sonido con el LFO en random asociado al filtro.
  4. Como cada nota recibe un valor de LFO distinto, el filtro se ajusta de forma diferente nota a nota.

Mientras el patrón se reproduce solo (estaba en MIDI), las dos manos quedan libres para tocar el panel: frecuencia de corte, intensidad del envolvente, resonancia, y también la cantidad de modulación del oscilador 2 sobre el filtro.

Modulación del filtro desde el oscilador a velocidad audio

Esta es una de las posibilidades menos obvias y más interesantes del Fourm, heredada de la matriz de modulación tipo Pro-1. El oscilador 2 puede modular varios destinos a velocidad audio. Si se enruta hacia el filtro:

  • Cantidad mínima: añade un brillo característico al filtro.
  • Cantidad media: aporta cierto carácter vocálico al sonido.
  • Cantidad alta: rompe el sonido por completo, entrando en territorio de modulación de frecuencia analógica.

Modular el oscilador A desde el oscilador 2 lleva al terreno clásico de la FM analógica. Modular el filtro a velocidad audio es menos habitual y, bien dosificado, da resultados muy musicales.

La batería: lo único que no es Fourm

El patrón principal de batería es un estilo Roland CR-78 (la caja de ritmos histórica de Fade to Grey) generado con IA. La calidad sonora es lo que es —pobre, como casi todo lo que se hace con IA hoy—, pero al estar en segundo plano y con mucha instrumentación alrededor, funciona.

En el momento en que el arreglo lo pide, entra una pista adicional con un kit básico de Logic: bombo, caja y algún hi-hat cerrado. Nada más. El tema original tampoco tiene mucha más densidad rítmica.

Conclusiones útiles para el trabajo con analógicos

Más allá del ejercicio en sí, el método deja varias ideas aplicables a cualquier producción con un sintetizador analógico moderno:

  • MIDI para precisión, manos libres para timbre. Si necesitas que dos pasadas estén perfectamente sincronizadas, dispara desde MIDI y graba audio. Las manos se quedan libres para tocar los mandos en directo.
  • Doblar capas con sonidos distintos, no idénticos. Una doble pasada con dos timbres diferentes panoramizada da espacio sin engordar artificialmente.
  • El feedback no es solo para "ensuciar". En cantidades pequeñas engrosa; en cantidades grandes genera comportamiento no lineal con resultados sorprendentes.
  • El aftertouch polifónico no es marketing. En sonidos con cola, la diferencia respecto al monofónico es sustancial y cambia cómo escribes y tocas las melodías.
  • El LFO en random por nota es un truco rápido para que un patrón repetitivo deje de sonar repetitivo.
  • Si el sinte no tiene efectos, los pones tú. No es una limitación grave: un eco discreto, un phaser o un reverb en la mezcla resuelven sin contaminar el carácter analógico de la pista grabada en seco.
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