Capítulo 2: La Magia del Cine

07/11/2011 por tortugapimienta

La Magia del Cine (Tortuga Pimienta)Esta semana me invitaron a un pase en una sala de cine de la película "The Rolling Stones Live In Texas 1978". Es un concierto que dieron el 18 de julio de 1978 en Fort Worth, Texas, tras el lanzamiento del "Some Girls".

Vale, es una campaña para vender el correspondiente DVD que editan justo a tiempo para la campaña navideña, pero el concierto se filmó en 16 mm y, como en otras ocasiones, la mezcla de sonido es de Bob Clearmountain. En estos tiempos que corren, ver una película musical o, mejor dicho, un concierto de rock en una sala de cine es un lujo del que pocas veces podemos disfrutar, así que no había excusa posible.

Mi condición de fan (casi) incondicional de las huestes del señor Jagger no impidió que comenzase a fijarme en asuntos propios de mi condición a poco de comenzar la proyección. Es una maldición provocada por la deformación profesional. No puedes asistir a un concierto y escuchar la música sin más, hay que fijarse en los micrófonos, la amplificación, los instrumentos… A veces envidio al público llano, que disfruta de la música o del cine sin más.

Al poco de comenzar la proyección surgen las preguntas ¿no tenían más monitores que un par de gigantescos sidefills a los lados del escenario? ¿qué modelo de micro tiene Mick para cantar, en una era pre-58s? ¿cómo de fiables eran los sistemas inalámbricos para las guitarras allá por 1978?

Posteriormente pasé a tratar de entender lo que estaba escuchando, pensando en las condiciones en que se habría grabado. Seguramente llevaron su unidad móvil para grabar el audio ¿16 pistas sería suficientes para grabar cómodamente a la banda o lo grabarían con 24? Los ambientes de público sonaban bastante claros, quizá demasiado. El piano Wurlitzer que toca Mick Jagger mientras canta "Far Away Eyes" suena excepcionalmente limpio, ni una sóla nota fuera de sitio, y eso que está cantando… Los ambientes de público se oyen por los canales de surround sin que apenas se cuelen las palabras de Jagger presentando el tema, o los instrumentos sonando en el escenario. Muy sospechoso.

Casi sin querer, empecé a considerar el uso que habrían hecho de lo que, cariñosamente, llamo "La Magia del Cine". Ya sabéis, cuando vemos un tiro de pistola en una película de cine, el sonido que escuchamos pocas veces se corresponde con un sonido de pistola real. Los sonidos de pistola reales son bastante insulsos y no provocan en nosotros, los espectadores, la reacción que debieran. Hay que utilizar un sonido suficientemente estruendoso e impresionante para tener sensación de realidad…. curioso.

Aplicado al mundillo de las grabaciones en directo, podemos considerar que La Magia del Cine es toda aquella manipulación que hagamos y que vaya encaminada a que lo que estamos viendo suene real, pero también impresionante. Regrabaciones, ediciones y cualquier otro truco que consiga engañar al oyente para que lo que se escucha parezca real.

El grado de trampas que se aplican en la grabación de conciertos en directo es análogo al grado de trampas que se pueden hacer en un estudio de grabación cuando se trabaja en un disco convencional. El caso más benigno es aquel en que lo que escuchamos se corresponde rigurosamente con lo que sucedió en el escenario, en el recinto donde se haya grabado el concierto. El caso más grave, aquel en que nada de lo que se escucha se corresponde con la realidad.

No me parece muy comprometido utilizar público sampleado para aumentar o corregir el ambiente de público de una grabación en directo. Puede suceder que los micros no captaran bien el fervor de los fans y haya que simularlo. Cuando los ingenieros de sonido de los grupos trabajan con un volumen excesivo, pueden tapar al público, haciendo imposible el uso de los ambientes grabados. En la película de los Stones, el público sampleado ayuda a limpiar el sonido y a controlar el ambiente en los canales laterales del surround. Puede ser público del mismo concierto, grabado en un momento en que el escenario está tranquilo, o puede ser público de librería. Eligir ambiente de público de librería exige prestar atención a las dimensiones del recinto: no podemos utilizar ambiente de público de un estadio olímpico para una grabación en un teatro. Sonaría muy raro.

Lo malo viene cuando el público canta, da palmas, o hace cualquier otra cosa que no sea tan sencilla de samplear o sustituir. Bueno, en alguna ocasión hemos tenido que añadir palmas con un teclado conectado a un sampler, o incluso juntar a unos cuantos voluntarios para que coreasen algún estribillo y apoyar a un público demasiado indolente.

Regrabar voces o instrumentos es algo que únicamente debería hacerse en aquellas ocasiones en que lo justifique algún problema técnico. Recientemente tuvimos que regrabar una guitarra acústica por un error en el cableado que impidió que se grabase el instrumento. Regrabar una pista porque la interpretación es mala no deja en muy buen lugar al artista.

En general, cuando algún desastre lo requiera, es mejor editar que regrabar. Una línea de teclado con un error, una voz con un desafine que se puede copiar de alguna repetición dentro de la misma canción es pecado menor. En ocasiones, hemos grabado un par de pases de un concierto para guardarnos las espaldas. Si los músicos tocan con claqueta, resulta sencillo sustituir una parte errónea con la misma parte de otra toma. A veces, sirve con grabar algún ensayo, alguna prueba de sonido.

Regrabar supone tener que igualar niveles, previos de micro y cualquier otro elemento que inteviniese en la grabación original. Cuando se regraba, hay que tener máximo cuidado. Al contrario que en el estudio de grabación, en un escenario hay muchos micros abiertos. Se puede regrabar una pista, pero hay que tener en cuenta lo que se pueda colar por el resto de los micrófonos, especialmente los ambientes.

Si se trabaja con imagen, una parte sustituida o regrabada puede no corresponderse con lo que se ve en la imagen. A veces es peor el remedio que la enfermedad.

¿La trampa máxima? En una ocasión, nos llamaron para grabar varios conciertos de un conocido grupo de gira por aquí. Preparamos un listado de material para poder grabar 48 pistas, grabadores, previos de micro y demás. Pero nos sacaron del error cuando nos comentaron que únicamente teníamos que grabar el canal de la voz, la claqueta y 6 micros de ambiente de público. El resto del audio se correspondía con las sesiones de grabación del disco que el artista presentaba. Es decir, iban a sumar ambientes al disco. En otra ocasión, la grabación del directo únicamente sirvió como referencia para que, sistemáticamente, se sustituyeran todas las pistas por equivalentes grabados en el entorno controlado del estudio. Y hace menos de 10 días hemos grabado a un artista que lleva el 80 % del show pregrabado. Probablemente hay demasiada Magia del Cine. Que llamen a la Policía Musical.

El grado de manipulación de una grabación de este tipo depende de muchos parámetros. No pretendo abordar en profundidas las cosideraciones morales del asunto, que las hay. Allá cada uno con sus motivos, con sus escrúpulos.

Tampoco preguntéis los nombres de los artistas involucrados. Forma parte del secreto profesional. Esa información no puede salir del acuario de la Tortuga Pimienta. Hagamos lo que hagamos, al final tiene que dar la impresión de que la actuación es real o, mejor aún, que supera la realidad. La Magia del Cine.

postdata: os recomiendo que veáis la película de los Stones. Buena fotografía, buen sonido, y uno de los grupos que, a día de hoy, no usa demasiado La Magia del Cine.

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Comentarios
  • #1 por espasonico el 07/11/2011
    La diferencia es que el cine te lo venden como ficción. Regrabar en exceso en un disco o DVD de supuesto directo es una estafa, especialmente la voz.
  • #2 por tortugapimienta el 07/11/2011
    Esas son las consideraciones morales a las que me refiero. Es tan cuestionable como aplicar el autotune. Pero son herramientas que, convenientemente manejadas, pueden optimizar nuestro trabajo, ¿no?
  • #3 por espasonico el 07/11/2011
    No nos corresponden a nosotros esos juicios morales. Como técnicos hacemos lo que nos piden, pero no deja de parecerme una estafa, autotune incluído.
  • #4 por cobita el 07/11/2011
    interesante, yo me dedico al sonido para cine pero he grabado bandas en vivo y he hecho todas esas "trampitas" q mencionas sin ningun escalofrio moral. En un vivo, el sonidista puede hacer q la banda suene tremenda o sea una hemorragia auditiva, no veo xq no hacer lo mismo en post produccion. Los errores d los musicos por otro lado, es algo q me apasiona encontrar ya q solucionarlos y q funcionen, es un verdadero desafio (sobre todo con imagen, cosa q se puede subsanar facilmente con el montaje usando planos detalles o planos del publico) Uno se da cuenta cuando un musico sabe lo q hace o esta "zafando" y puede uno ayudarlo. Creo q el arte despues de todo, no es unidisciplinario y q hay q dejar los dogmatismos para la iglesia, no para el arte. yo pienso asi, sera q me tome muy a pecho lo q dijo di palma "La cámara miente siempre, miente 24 veces por segundo", no veo porque no hacer lo mismo con el sonido..
  • #5 por klos el 07/11/2011
    Muy interesante el artículo y las opiniones circundantes
  • #6 por the_can_opener el 07/11/2011
    Bueno, ya que lo citamos a Di Palma podemos seguir con Michele Chion. Como introduce quien escribe el blog desde el momento que entras en un cine "En estos tiempos que corren, ver una película musical o, mejor dicho, un concierto de rock en una sala de cine es un lujo del que pocas veces podemos disfrutar, así que no había excusa posible." estás aceptando por el solo hecho de entrar un "Contrato Audiovisual", que como bien dice cobita te eximen de cualquier limitación que te pueda generar una equivocada ética.
  • #7 por nandopolis el 07/11/2011
    Inquietante...
  • #8 por Adrian Txarras el 07/11/2011
    Muchas veces la imagen ayuda a impulsar el sonido. Creemos mas en lo que vemos y no en lo que escuchamos. Hace como 2 años me toco grabar en vivo a una banda de metal. La banda estaba muy bien equipada y sonaba realmente bien. Pero... las guitarras estaban muy mal tomadas, y el sonido era espantoso. Previendo esto, tuve la brillante idea de grabar un par de canales adicionales con las guitarras limpias, antes de entrar en en ampli y despues de los pedales. Al momento de mezclar reamplifique las guitarras .....CON UN PLUGUIN ! Amigos musicos y colegas me han lleagdo a decir "oye, como suenan esos Messa Boggie !" y era un pluguin !! Como dije, crees en lo que ves no en lo que escuchas.
  • #9 por Nathan Cifuentes el 07/11/2011
    Jejejeje, y luego hay gente con muy poca inteligencia, como Yngwie Malmsteen, que graba un directo en CD y en VHS y en el CD regraba algunas guitarras y añade efectos y en el VHS lo deja tal cual xD
  • #10 por tortugapimienta el 07/11/2011
    Lo del plugin-simulador-de-ampli en las guitarras es un ejemplo muy bueno también, igual que sustituir los sonidos de batería con sound replacer o algo similar. Pero eso son cosas que hacemos también en el estudio. La reflexión trata de centrarse más en las cosas que pasan cuando nuestros clientes están en un escenario.

    Como siempre, mientras tomemos las herramientas de edición de que disponemos como algo encaminado a solucionar problemas puntuales, y no acabemos dependiendo de ellas, todo estará más o menos bien.
  • #11 por fanfan el 07/11/2011
    Creo que Mili Vanili preparan tambien un Dvd de directos... habrá que estar atentos.
  • #12 por espasonico el 07/11/2011
    Si todo eso está muy bien desde el punto de vista del técnico. Pero como consumidor, si compro un DVD que pone que está grabado en directo ( y encima ponen la fecha ), si hay regrabaciones evidentes, como consumidor me siento timado.

    He currado en DVDs donde lo único real del directo era la batería. Y no es un caso aislado. El mercado está lleno de DVDs más falsos que un billete de 3 euros.

    Tampoco es algo nuevo. Grandes discos o videos en directo contienen regrabaciones. Ya se hacía en los 70 y algunos los disfruto, como The Last Waltz, pero eso no quita que una parte de mi se sienta timado
  • #13 por _Tex_ el 07/11/2011
    @ Adrian72, acojonante lo que nos cuentas xD
    Es que los plugins de distorsión hoy en día suenan de pelos.
  • #14 por Soundscapes el 07/11/2011
    Interesante... grabar público enlatado pase, pero regrabar instrumentos porque el bonico del tó no da para más... a eso no le encuentro la gracia. Para mí la gracia de escuchar un directo es la imperfección o humanidad que destila.

    Por cierto, adoro como suena el disco "Alevosia" de Aute, así que felicidades por la parte que te toca.

    saludos!
  • #15 por Jamboneirus el 07/11/2011
    Y volvemos a la famosa secuencia, aunque este "en tiempo real", no deja de ser algo previamente tocado, y libre de errores humanos, si esto le aunamos una grabación de disco en vivo, con sus retoques posteriores, ahora si que no sabriamos si realmente conviene comprar un dico en directo.Me acuerdo de al menos 2 discos con este recurso...ya no se ni que pensar.
  • #16 por mousil el 07/11/2011
    jejeje... sois unos cachondos... cintando a Michel Chion y todo!! jeje

    Un artículo curioso!

    Salud
  • #17 por petar el 07/11/2011
    ...ja... yo estoy encontrando inmoral el que me cuenten estas cosas... Prefiero seguir disfrutando de mis discos "en directo" en la "ignorancia"... :) aunque, como dijo el Chapulín Colorado: "lo sospeché desde un principio".
  • #18 por the_can_opener el 07/11/2011
    #17 Bueno... ya que estamos con las citas lo usamos a Giacomo Leopardi... ”La ignorancia es la mayor fuente de felicidad.”
  • #19 por rodhuerta el 08/11/2011
    Sinceramente en estos casos yo me voy más por el resultado, la pieza final terminada. ¿la disfruto?;¿no la disfruto?;¿gusta o no?. No veo porque no deba existir regrabaciones. En el cine no tomamos como un timo el que el 90% del material haya sido regrabado (como es el caso del señor de los anillos). Opino que hay cosas que simplemente hay que disfrutarlas, creo que como productores vamos más por ahí, pero no sé. Por otro lado, el uso de secuencias en un director que incluyen cosas que bien podríamos estar tocando en vivo es otro tema, en general al asistir a un directo no me gusta escuchar voces pregrabadas, partes de guitarra innecesarias para el arreglo también previamente grabadas, etc. Mi humilde opinión. Saludos a todos,
  • #20 por tortugapimienta el 08/11/2011
    Sí, por eso lo llamo "La Magia del Cine". Si el resultado es más espectacular manipulado que sin manipular, ¿por qué no lo vamos a poder hacer?

    Creo que, aplicado de forma ética y con buen gusto, debería ser para bien. Aplicado de forma despiadada y desaprensiva es, como siempre, decepcionante.

    No nos sentimos timados si las piernas de Pretty Woman no son de Julia Roberts, pero nos fastidia que Carlos Santana regrabe parte de un solo de guitarra para la reedición/remasterización/lo-que-sea de Woodstock. Hay que ver cómo somos.

    Personalmente, dentro del caparazón de la Tortuga Pimienta, hay una lucha entre la parte fan (bastante purista) y la parte "profesional" (por decirlo de alguna forma).
  • #21 por Producer one el 09/11/2011
    si algo "se vende" como directo, debe ser en directo.
    solo faltaba q fueras a ver una orquesta sinfónica y tocaran en playback.
  • #22 por tortugapimienta el 09/11/2011
    si nos ponemos así, habría que retirar todos los actos que llevan algo de música pregrabada... también es trampa. Por cierto, conozco un par de casos de actuaciones de orquestas sinfónicas en las que el público escuchaba la "magia del cine". Mover una orquesta sinfónica en un tour mundial es muy caro. Es más barato contratar músicos locales, convenientemente apoyados por "la magia".
  • #23 por Producer one el 09/11/2011
    las orquestas con "minidisc" se llevan el dinero por arte de magia
  • #24 por ruidostudios el 10/11/2011
    Este tema aborda la principal cuestión artístico-moral de nuestra profesión: usar trampas o no en las grabaciones (incluyendo las de estudio). Hace como tres años -quizá cuatro, nunca se me dieron bien las fechas- vino a Madrid alguien como mínimo comparable a Clearmountain: George Massenburg. El motivo era una conferencia en la que probablemente casi todos esperábamos oir hablar de frecuencias, Q, respuesta de Impulso Infinito, cosas así...
    Y sin embargo en lo que nos insistió varias veces fué en que grabáramos MÚSICA tocada en vivo en el estudio, que no usáramos Autotunes, cut-and-pastes, beat-inspectors,...
    De hecho creo recordar que mencionó como ejemplo uno de los discos de la difunta Amy Winehouse en el que se habían planteado como obligación poner el ProTools en modo DESTRUCTIVO, como en la "Edad Media": si la toma siguiente que hagas es peor que la que ya has grabado, será la que quede para la posteridad, así que tú verás.
    No se si creerle del todo. Lo cierto es que en su parte de Blackbird Studios graban casi todo a lo vivo, todos a la vez, incluso él mismo en medio del grupo, que no entiendo cómo se aclarará, ni con cascos. Una gozada de ver en Youtube.
    Pero en esa conferencia tan ilusionante la triste vuelta a la realidad hispana la puso un asistente que dijo: "ya, pero si a mi estudio va a grabar un grupo que sabe lo que se puede hacer y me lo exige, ¿les digo que no les grabo?"

    Vivir de esto o ser moralmente irreprochable: That is the question...
  • #25 por tortugapimienta el 10/11/2011
    No creo que sea cuestión de moralidad. La grabación en modo "destructivo" afecta más al músico. A nosotros nos liberaría de bastante trabajo de edición. Pero hay que tocar bien.

    Me he encontrado muchos artistas a los que se les llena la boca cuando hablan de grabar en analógico, pero después son incapaces de hacer una toma buena del tirón.

    Al final, es cuestión de hacer las cosas con cariño y con sentido común. Pero la reflexión que habla de "la magia del cine" apunta más a la cuestión del directo.

    Yo creo que las "herramientas profesionales" están ahí para ayudarnos a corregir problemas y optimizar una mezcla. El problema es cuando el medio se convierte en el fin, entonces trabajamos pensando que, después, vamos a aplicar la magia del cine sea o no necesaria.