Sintetizadores

Arturia KeyStep 37 mk2: música generativa e improvisación automática para todos los públicos

26/02/2026 por Pablo Fernández-Cid
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Veredicto
Igual que los KeyStep originales supieron dar respuesta eficaz y muy bienvenida ante la demanda de controladores integrables no solo con MIDI sino con los sistemas analógicos y modulares y su control basado en voltaje, los mk2 añaden atención al interés creciente por la creación musical basada en conceptos generativos. Y no solo para músicas 'aleatorias' por sí, sino también en usos más convencionales con una sorprendente capacidad de usar una secuencia polifónica como motivo para un arpegio. Una atípica combinación de prestaciones a un precio nada disparado.

Pros

  • Sorprendente y adictiva ida y vuelta entre arpegios y secuencias, con patrones que no solo se 'transponen' sino que se pliegan a la armonía desde las teclas
  • Posibilidades generativas y de aleatorización controlada bien concebidas y fáciles de aplicar
  • La pantalla facilita enormemente el uso respecto a la generación anterior
  • Conectividad amplia, y posibilidad de servir como puente entre sistemas DAW, MIDI y con control CV.
  • Aftertouch

Contras

  • El metrónomo visual no resulta suficiente
  • Convendría mayor información sobre cómo se usan las secuencias llevadas a arpegio
  • Sería útil poder alojar varios arpegios de usuario
  • Para manejar un DAW intensamente hay otros controladores (incluso en Arturia) más acertados

Diez años después de la llegada del KeyStep original, Arturia presenta la segunda generación de su controlador-secuenciador en formato extendido de 37 teclas. El Arturia KeyStep 37 mk2 incorpora herramientas de generación musical en tiempo real, una pantalla OLED, cuatro encoders sensibles al contexto y una conectividad ampliada. Ya os aviso: puede engancharos, así que ojo con la cartera.

Contexto: del mk1 al mk2, pasando por el modelo de 32 teclas

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Arturia ya nos adelantó las novedades de esta generación mk2 hace apenas tres meses con la versión de 32 teclas (KeyStep mk2), que con un precio de 129 € supuso una renovación profunda del concepto original, manteniendo el mismo orden de precio. Ahora, KeyStep 37 mk2 amplía la propuesta con cinco teclas adicionales -completando tres octavas-, la incorporación de cuatro encoders rotativos dedicados y una tira de 39 LEDs sobre el teclado que proporcionan información visual sobre la interpretación, el estado de bancos, secuencias, patrones de arpegio y contexto de escala.

Los cuatro encoders cambian sustancialmente el flujo de trabajo respecto al modelo de 32 teclas, permitiendo acceso directo a parámetros de secuenciador, arpegiador, acordes y mutación sin necesidad de bucear en menús. Para mí la versión de 37 aventaja claramente a la de 32, salvo que se busque el mínimo tamaño posible, las tres octavas completas resultan más útiles y, sobre todo, dan cabida a esos cuatro encoders que marcan la diferencia en el manejo.

Construcción y teclado del KeyStep 37 mk2

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El KeyStep 37 mk2 mantiene un formato compacto (550 x 147 x 35 mm) con un peso de apenas 1,6 kg. Arturia ha conseguido mantener un precio competitivo -189 € de PVP recomendado- incorporando más funciones y una pantalla gráfica. El panel trasero pasa de metal a plástico respecto a la generación anterior, que es la única concesión visible para contener el precio. En cualquier caso, la construcción es sólida y competente.

Las teclas Slimkey, diseñadas por Arturia, ofrecen sensibilidad a la velocidad y aftertouch. El tacto es bueno para unas teclas reducidas. La velocidad y el aftertouch son útiles y expresivos, algo que no siempre puede decirse de los teclados de miniteclas, donde hay algunos que son un auténtico espanto. El aftertouch, de canal, permite intervenir sobre el timbre de los sonidos en tiempo real con naturalidad, algo que se agradece mucho al interpretar sobre las secuencias.

De secuencia a arpegio y viceversa: mi función preferida

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Si tuviera que elegir una sola función que justifique el interés por este controlador, sería la capacidad de convertir cualquier secuencia grabada en un arpegio. El patrón de usuario ocupa la posición 16 entre los múltiples modos de arpegio, y al activarlo, la última secuencia que hemos desarrollado se convierte en un arpegio que podemos explotar armónicamente desde el teclado.

Es lo que más me ha llamado la atención, sin duda, y os recomiendo solo eso ver el vídeo. Un patrón que hayáis grabado con un motivo personalísimo -tal como lo hayáis interpretado/registrado, con sus silencios, su contenido polifónico, etc.- deja de estar anclado a una sola tonalidad o a mera transposición y se pliega en caliente a la armonía que toques desde las teclas. No es una simple transposición: las notas del patrón se adaptan a los acordes que vamos tocando. Puedes desarrollar inicialmente un motivo como secuencia, llevártelo al mundo de los arpegios, empezar a transformarlo con las mutaciones generativas, y encontrar un aire que te sirva para una parte que contraste con algo que ya tenías. Es una ida y vuelta entre arpegios y secuencias sorprendente y adictiva.

Y aquí va una de las pegas: solo se puede almacenar un arpegio de usuario (la posición 16). Sería muy útil poder alojar varios arpegios de usuario para tener distintos motivos propios disponibles sin tener que estar recargándolos desde las secuencias (estas sí, se pueden almacenar). Además, convendría mayor información por parte de Arturia sobre cómo funcionan exactamente las secuencias llevadas a arpegio: el proceso es fascinante pero los detalles de cómo se mapean las notas no quedan del todo claros ni en la interfaz ni en la documentación.

Secuenciador polifónico por pasos: la base de todo

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El secuenciador por pasos admite 64 patrones organizados en cuatro bancos de 16, cada uno de ellos con hasta 64 pasos polifónicos de ocho notas. La grabación puede hacerse paso a paso o en tiempo real, con posibilidad de cuantización durante la grabación o a posteriori, y permite overdub para ir añadiendo capas de notas sobre un patrón existente.

Los patrones se pueden encadenar mediante la función Chain para construir secuencias más extensas, rebasando los 64 pasos. También es posible incluir silencios y ligaduras durante la grabación, corregir notas grabadas paso a paso, añadir o eliminar notas con apoyo de la pantalla, o incluso grabar automatizaciones de controles de modulación. Cada patrón puede tener asignada una escala específica y un mensaje de cambio de programa completo (con banco y programa) para seleccionar automáticamente el sonido del sintetizador que debe usarse.

Para la grabación en tiempo real se puede usar una guía visual a modo de metrónomo, aunque siendo sincero, el metrónomo visual se queda un poco corto: lo más cómodo es disparar simultáneamente alguna caja de ritmos o un patrón de percusión desde el DAW para tener una referencia rítmica sólida. Las amplísimas posibilidades de sincronización lo facilitan.

Destacaré la función Nudge, que permite rotar el patrón hacia delante o hacia atrás, y que es otra de mis preferidas. A veces, con un patrón que ya tienes grabado,m el simple hecho de trasladarlo un poco le da un carácter totalmente nuevo porque marca los acentos y las notas en posiciones a contrarritmo. Es una de esas funciones sencillas pero muy eficaces para buscar nuevas sensaciones desde el material que ya has desarrollado.

También es posible variar durante la reproducción la longitud del patrón, lo que permite generar polirritmos al establecer longitudes que no coincidan con el compás, rompiendo la regularidad y produciendo resultados muy interesantes.

Arpegiador de 16 modos: mucho más que arriba y abajo

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El arpegiador ofrece 16 modos de arpegio que van mucho más allá de los clásicos. Los primeros 6 modos cubren los patrones tradicionales: ascendente, descendente, ascendente-descendente, aleatorio, orden de pulsación y bloque (acorde). Mucho más renovadores los 9 patrones exclusivos de Arturia, cada uno con un carácter rítmico y textural propio.

Algunos de ello son monofónicos con todos los pasos activos y mucha densidad rítmica; otros dejan huecos deliberados que generan un caminar completamente distinto. Los hay espartanos, con notas que duran más de un paso, y los modos 12 a 15 incorporan polifonía ofreciendo desde burbujeo rítmico denso hasta acordes sostenidos con poca actividad. Una forma inmediata de situarse ante texturas diferentes, como punto de partida para las mutaciones generativas que generarán muchas otras propuestas y que comentamos un poco más adelante.

Se puede seleccionar y modificar durante la ejecución la figura musical con la que queremos que avance, el número de octavas en las que se despliega el arpegio, o incluso la longitud del desarrollo del patrón antes de reiniciarse, esto último muy interesante para conseguir regularidad sea cual sea el número de notas que interpretemos, o al revés para evitar esa regularidad y desencajar la repetición del arpegio respecto a los compases.

Mutate, Spice y Dice: las funciones generativas del KeyStep 37 mk2

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Este es otro el grupo de funciones con las que KeyStep 37 mk2 se distingue claramente de cualquier controlador convencional, y que me han apasionado. Permite partir de una secuencia o de un arpegio (incluso el de usuario) y generar variaciones automáticas pero guiadas a través de parámetros para respetar las intenciones que busques. Probablemente el mayor atractivo del mk2 junto a la mencionada posibilidad de los arpegios 100% de usuario tras haber grabado una secuencia.

El botón Mutate transforma el patrón activo -ya sea una secuencia o un arpegio- cada vez que se pulsa, generando variaciones emparentadas con el original pero distintas en disposición de notas, silencios, posiciones rítmicas y contenido polifónico. Esta función, inspirada en la que incorpora el sintetizador Arturia MicroFreak.

Lo crucial es que las mutaciones no son puramente aleatorias. Los cuatro encoders permiten dirigir el carácter de la transformación, ajustando sus reglas, muy bien concebidas y fáciles de aplicar. En las secuencias podemos controlar probabilidad, aleatoriedad, densidad de polifonía y densidad de pasos activos. En los arpegios son otros parámetros, asomando 4 aspectos bien interesantes: la mayor o menor presencia de silencios -evitando esos agotadores arpegios que se disparan en todos los pasos-, la mayor o menor reiteración de las notas graves en el desarrollo del arpegio -ayudando a darle 'peso' o a convertirlo en una textura más ligera-, el grado de polifonía -muy agradecido frente al concepto tradicional de arpegio monofónico-, o el poder reclamar que las notas se lleguen o no a extender más de un tiempo, consiguiendo en conjunto con facilidad unos motivos arpegiados musicalmente más variados.

De nuevo tanto para secuencias como para arpegios, tenemos adicionalmente las funciones 'Spice' y 'Dice', añadiendo otra capa de variación más. Spice actúa sobre la duración y acentos de las notas añadiendo variación rítmica, así como ratcheting ocasional (redisparo múltiple de alguno de los pasos). Se regula la aplicación del 'spice' en mayor o menor grado desde la tira táctil que reemplaza a la habitual rueda de modulación. El patrón de 'spice' que se aplica, cuando queráis buscar otro aire, se puede modificar 'tirando los dados' para que genere una propuesta aleatoria renovada, a través de 'Dice', haciendo un triple clic sobre esa misma tira táctil. 

La combinación de Mutate y Spice/Dice dispara las ideas: propone nuevas versiones del material que mantienen parentesco con la idea original pero abren caminos inesperados.

Modo acorde con conducción de voces automática

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El modo Chord permite definir acordes personalizados manteniendo pulsado el botón Chord y tocando las notas deseadas, o bien seleccionar entre acordes predefinidos (mayor, menor, séptima mayor, etc.). Una vez configurado, cada tecla dispara el acorde completo, construyendo polifonía desde una sola tecla.

Arturia ha incorporado opciones de articulación interesantes: el acorde puede sonar en bloque o desplegarse en el tiempo (strum) con diferentes direcciones -ascendente, descendente, alternante o aleatorio- y con duración fija o sincronizada al tempo. También es posible controlar cuántas notas del acorde suenan en función de la velocidad o el aftertouch: si tocas suave suena una sola nota, si tocas fuerte suenan todas.

Especialmente interesante es la función de voicing (conducción de voces): al activarla, el controlador busca la disposición de notas más cercana al acorde anterior en lugar de transportar mecánicamente todas las voces. El resultado es un movimiento mínimo entre voces al cambiar de acorde, al estilo de lo que haría un arreglista al escribir una conducción armónica. Son funciones poco habituales y bien resueltas que contentan a distintos tipos de necesidades musicales.

Escalas: corrección armónica global para no salirse de tono

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El modo Scale permite aplicar una restricción de escala global que afecta tanto al teclado como al secuenciador y al arpegiador. El repertorio de escalas es nutrido: mayor, menor, todos los modos (dórico, frigio, lidio, etc.), pentatónicas mayores y menores, blues, étnicas (con tintes japoneses, húngaros, árabes...) y la posibilidad de definir escalas de usuario seleccionando manualmente qué notas sobreviven.

Cuando se aplica una escala, el teclado corrige automáticamente las notas. Lo más interesante es el efecto sobre una secuencia existente: el mismo patrón, los mismos tiempos, más o menos la misma interválica, pero llevado a otra escala/modo. En el vídeo veréis un motivo originalmente en modo menor que pasa instantánemente a sonar árabe sin que tuviera nada que ver con aquello originalmente. Te permite llevar la canción a otro modo de forma inmediata, e incluso, si no conoces la escala, si lo deseas el teclado corrige igualmente lo que interpretes.

Cuatro encoders y control MIDI CC en cuatro bancos

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Los cuatro encoders son sensibles al contexto: controlan los parámetros generativos de las funciones 'mutate', controlan en modo arpegiador el tipo de arpegio, división temporal, rango de octavas y longitud, en modo acorde ajustan los parámetros de strum y voicing, longitud y otros parámetros básicos de las secuencias... todo ello con posibilidad de intervención durante la intepretación.

El botón MIDI CC convierte los cuatro encoders en controladores MIDI estándar organizados en cuatro bancos (A, B, C y D), lo que proporciona acceso a 16 parámetros CC diferentes. Aunque son solo cuatro controles físicos, el cambio de banco es inmediato y cada encoder es totalmente configurable. Resultan muy útiles para controlar parámetros de sintetizadores en tiempo real: filtro, envolventes, lo que se quiera asignar.

Es precisamente aquí donde el modelo de 37 teclas se diferencia más del de 32: tener los encoders a mano para manejar los parámetros de Mutate o para controlar CCs sin recurrir a la pantalla resulta mucho más ágil. Dicho esto, conviene tener claro que para manejar un DAW intensamente hay otros controladores más adecuados, incluso dentro del propio catálogo de Arturia (como los KeyLab). El KeyStep 37 mk2 brilla como secuenciador, arpegiador, generador de ideas, y centro de control para hardware; como controlador de DAW puro se queda algo limitado, aunque es perfectamente posible usar sus botones de transporte para lanzar rec/play/stop/pause en el DAW o en hardware conectado.

Conectividad: CV/Gate, MIDI DIN, USB-C y sincronismo analógico

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El panel trasero ofrece una conectividad amplia que permite servir como puente entre sistemas DAW, MIDI y control CV. La conexión USB-C sirve para alimentación y comunicación MIDI con ordenadores, tablets o incluso teclados escenarios que admitan un segundo controlador vía USB (la mayor parte de las workstations actuales lo permiten, con lo que se puede combinar el KeyStep con un teclado  de escenario o sintetizador). Los puertos MIDI DIN de cinco pines (entrada y salida) cubren la conexión con hardware clásico.

Para el mundo analógico y modular, el controlador cuenta con cuatro salidas CV de 3,5 mm: Pitch, Gate, Mod 1 y Mod 2 (esta última nueva en los mk2). Las salidas de modulación son asignables a velocidad, aftertouch, rueda de modulación, valores aleatorios por nota, envolventes configurables e incluso LFOs sincronizables. La salida Pitch es configurable entre voltios por octava y hercios por voltio, y la señal Gate admite formatos V-Trig a 5 V (estándar Eurorack), a 12 V (típico de los grandes modulares Moog) y S-Trig (puesta a tierra, habitual en algunos sintetizadores japoneses clásicos). También es posible activar legato en la señal Gate y portamento en el pitch.

Las entradas y salidas de sincronismo analógico admiten los estándares más habituales: 4 ppqn (Eurorack), 24 ppqn y 48 ppqn (cajas de ritmos vintage) e incluso el formato específico de las cajas de ritmo Korg analógicas antiguas. Si tenéis equipo analógico, lo podéis comandar y sincronizar usando el KeyStep como puente con vuestro DAW o hardware preferido. La entrada de pedal acepta tanto pedales de sustain (con detección automática de polaridad) como pedales de expresión, con posibilidad de calibrar el rango para acomodar cualquier modelo.

Pantalla OLED y navegación sin ordenador

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Una de las incorporaciones más bienvenidas del mk2 es la pantalla OLED con capacidad para representar texto y gráficos, acompañada de un encoder pulsable para la navegación. Facilita enormemente el uso respecto a la generación anterior: da muchísima información, agiliza las operaciones y hace la vida más sencilla sin tener que estar recordando el manual constantemente.

Pero lo más relevante es que ahora todos los ajustes del controlador son accesibles directamente desde el propio hardware, sin necesidad de conectar un ordenador ni recurrir al software MIDI Control Center. Canal MIDI de salida, canal de entrada, comportamiento de las tiras táctiles, asignación de CC para cada encoder en cada banco, configuración de las salidas CV, curvas de velocidad y aftertouch (lineal, logarítmica, exponencial), sensibilidad del aftertouch, polaridad del pedal, calibración de pedales de expresión... Todo está aquí dentro. En las versiones anteriores, muchos de estos ajustes íntimos de la máquina exigían acudir al ordenador, así que el avance es muy notable.

Software incluido con el KeyStep 37 mk2

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El KeyStep 37 mk2 incluye licencias de Analog Lab Intro (más de 500 sonidos) y Ableton Live Lite. Las actualizaciones de firmware se manejan desde MIDI Control Center, con el que también podréis hacer backup/restore del contenido de los KeyStep, reorganizar las secuencias, o editar desde ordenador los parámetros si es que lo preferís en algún momento a hacerlo desde el propio teclado.

KeyStep 37 mk2 vs KeyStep mk2 (32 teclas): ¿cuál elegir?

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Ambos modelos comparten el mismo motor de secuenciación y arpegios, las funciones generativas Mutate/Spice/Dice, la pantalla OLED y la conectividad ampliada con dos salidas CV Mod. Las diferencias principales del modelo de 37 teclas son: las cinco teclas adicionales para completar tres octavas, los cuatro encoders dedicados con botón Control (frente a la navegación exclusiva por pantalla y encoder del modelo de 32), la tira de 39 LEDs sobre el teclado, y las funciones avanzadas exclusivas de las salidas CV Mod (LFOs sincronizables, envolventes ASR y envolventes cíclicas). El precio pasa de 129 € (KeyStep mk2) a 189 € (KeyStep 37 mk2).

Para quien priorice la portabilidad extrema y el precio más ajustado, el modelo de 32 teclas cubre las necesidades fundamentales. Pero las tres octavas, los encoders y no tener que depender de conectar un segundo teclado para ciertas cosas hacen que, en mi opinión, los 60 € de diferencia estén más que justificados.

¿Para quién es y para quién no es el KeyStep 37 mk2?

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Aunque su conectividad CV/Gate y sus funciones de sincronismo analógico lo hacen especialmente atractivo para usuarios de sintetizadores modulares y hardware analógico, sería un error encasillarlo como un producto exclusivamente para músicas electrónicas o para modulares. Las herramientas generativas, el arpegiador de 16 modos y, muy especialmente, la capacidad de convertir secuencias en arpegios son recursos compositivos válidos para cualquier género musical. Incluso para música muy tonal o muy pop: el poder crear un arpegio basándote en una secuencia que hayas elaborado y llevarlo a la armonía que te interese tiene aplicaciones fascinantes en cualquier contexto.

Ahora bien, es importante no confundir lo que es: el KeyStep 37 mk2 es ante todo un secuenciador-arpegiador con teclado y conectividad híbrida. Si lo que se necesita es un controlador para manejar un DAW de forma intensiva —con faders, pads, integración profunda con el software—, hay opciones más adecuadas, incluso dentro de Arturia con la gama KeyLab.

Conclusión

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Igual que los KeyStep originales supieron dar respuesta eficaz ante la demanda de controladores integrables no solo con MIDI sino con los sistemas analógicos, modulares y su control basado en voltaje, los mk2 añaden atención al interés creciente por la creación musical basada en conceptos generativos. Y no solo para músicas "aleatorias" por sí, sino también en usos más convencionales, con una sorprendente capacidad de usar una secuencia polifónica como motivo para un arpegio que se pliega a la armonía que toquemos en tiempo real. Una atípica combinación de prestaciones a un precio nada disparatado.

Preguntas frecuentes sobre el Arturia KeyStep 37 mk2

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¿Cuántos patrones almacena el secuenciador del KeyStep 37 mk2?
El secuenciador admite 64 patrones (4 bancos de 16), cada uno con hasta 64 pasos polifónicos de 8 notas. Los patrones se pueden encadenar para crear secuencias más largas.

¿Cuántos modos de arpegio tiene el KeyStep 37 mk2?
Dispone de 16 modos de arpegio, incluyendo los clásicos (ascendente, descendente, aleatorio) y patrones exclusivos de Arturia con diferentes densidades rítmicas y polifónicas. El modo 16 permite convertir una secuencia propia en arpegio.

¿El KeyStep 37 mk2 puede funcionar sin ordenador?
Sí. Se alimenta por USB-C (desde un cargador o powerbank) y puede controlar sintetizadores hardware, módulos Eurorack y cajas de ritmos directamente mediante MIDI DIN, CV/Gate y sincronismo analógico.

¿Qué diferencia al KeyStep 37 mk2 del KeyStep mk2 de 32 teclas?
El modelo de 37 teclas añade cinco teclas extra (tres octavas completas), cuatro encoders rotativos con botón Control dedicado, 39 LEDs sobre el teclado y funciones avanzadas exclusivas en las salidas CV Mod (LFOs sincronizables y envolventes). El precio es de 189 € frente a los 129 € del modelo de 32.

¿Es compatible el KeyStep 37 mk2 con sintetizadores modulares Eurorack?
Sí. Cuenta con cuatro salidas CV de 3,5 mm (Pitch, Gate, Mod 1 y Mod 2) totalmente configurables, soporte para V/Oct y Hz/V, formatos de Gate V-Trig y S-Trig, y entradas/salidas de sincronismo analógico.

¿Qué software incluye el KeyStep 37 mk2?
Incluye licencias de Analog Lab Intro (más de 500 sonidos) y Ableton Live Lite.

Arturia KeyStep 37 mk2
Precio: 189 € (PVP recomendado)


Más información | arturia.com

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