La exigencia de mi trabajo

Empezamos a analizar algunas de las creencias que habéis aportado muchos de vosotros al blog. En concreto nos vamos a centrar en aquellas que hacen referencia a la valoración de mis cualidades como músico o técnico. Hemos decidido comenzar por estas, debido al gran número de creencias que habéis aportado que hacen relación a este tema.

Como os comentamos en el post anterior, las creencias irracionales tienen tres características:

  1. Que no están demostradas científicamente. Es decir qué la evidencia real es mínima.
  2. Que no existen hechos reales que la justifiquen. Es decir, realmente no siempre ocurre como yo pienso que ocurre.
  3. Y la más importante de todas, su inflexibilidad. Una creencia inflexible, no permite la posibilidad del error. Siempre debe ocurrir tal y como es, un mínimo error indica un fracaso total. Al ser inflexible, el posible error implicará una valoración muy negativa de mi. “Tengo que hacerlo muy bien y sino, soy un fracasado.”

Este tipo de creencias genera un gran estrés. Si tengo que rendir en mi actividad y no me permito fallar, la ansiedad es enorme.

La manera de minimizar esta ansiedad, es analizar cuáles son las creencias que me están “haciendo daño” y flexibilizarlas poco a poco. Es decir, permitirme el error. Darme cuenta que lo más importante no es si fallo o no, lo más importante es aun fallando, saber mantener la serenidad y seguir rindiendo de manera optima. El fallar no es un gran error, el gran error es que el fallo me cree dudas, inseguridad, rabia y todo ello me haga cometer otros fallos por estar preocupado por lo que acaba de pasar. Si considero el error como parte del proceso ya estoy flexibilizando y por tanto minimizando la ansiedad que me produce la situación.

Cambiar mi discurso ayuda a flexibilizar. Si es así, ante situaciones comprometidas no me pondré excesivamente nervioso. No me gustaría en absoluto fallar, pero si ocurre no pasa nada, forma parte del juego.

Cambiar el discurso significa por ejemplo:

“Tengo que...” por “me gustaría....”.

“Siempre....” por “la mayoría de las veces...”.

“Nunca....” por “pocas veces...”

“Me gustaría hacerlo muy bien” en vez de “tengo que hacerlo muy bien”.

¿Qué sería de PsicoEscénico si cada vez que abrimos un nuevo post, pensáramos que tenemos que complacer a todo el mundo que lea estas líneas?. ¿Os imagináis si creyéramos que a cada uno de vosotros tuviéramos que daros la solución perfecta?. Escribir en Hispasonic pasaría de ser un placer, a una responsabilidad enorme y por lo tanto un gran estrés.

Veamos ahora vuestras aportaciones:

- Si no consigo una calidad de sonido optima en mis mezclas mi música no valdrá nada.

Ojo, calidad optima!!!. Si calidad optima la entendemos como algo por encima de mis posibilidades, la exigencia es enorme. La creencia por tanto sería muy inflexible, ya que si no es "optima" no valdrá NADA.

- Soy un inútil. Todo lo que hago suena a más de lo mismo.

Todo es igual siempre y por tanto la valoración que hago de mi es muy negativa. Consecuencia, autoestima por los suelos.

- Haciendo este sweep-tapping a 8 dedos tan cutre, nunca llegare a ninguna parte. Necesito una técnica como la de Steve Vai o nadie me hará caso.

Haciendo lo que hago, NUNCA seré bueno.

- Todo lo que hago es una mierda.

Sin comentarios. TODO y MIERDA. ¿Alguien da más para que sea aun más inflexible?

- Puedo sonar mejor, mis letras no son tan buenas, cualquiera lo hace mejor que yo...

¿Cualquiera lo hace mejor?, ¿seguro?. ¿Qué evidencia hay de esto?. ¿No es excesivamente inflexible esta frase?

- Tiene que salir perfecto: ni fallos de memoria, ni técnicos...y transmitir.

Exigencia al 100%. Tiene que salir perfecto. ¿Seguro?, ¿perfecto tiene que salir? O quizás tendría que salir suficientemente bien?. Además no tienen que salir perfecto, te gustaría que saliera perfecto pero si no sale perfecto también puede salir bien.

En definitiva, para minimizar la ansiedad y mejorar la valoración que hacemos de nosotros mismos flexibilizar al máximo.

Os proponemos que os pongáis a prueba. La próxima vez que os enfrentéis a esa situación comprometida (tocar en directo, grabar a alguien, mezclar vuestra música, etc), antes de llegar al lugar donde realizareis ese trabajo, pensar cuál será el objetivo que buscáis y procurar que ese objetivo sea lo más flexible posible. Si realmente aceptáis ese objetivo y os lo tomáis como vuestro, la ansiedad se reducirá.

PsicoEscenico

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Comentarios
  • #1 por vallelop el 17/01/2008
    Cuando me van a judgar por algo que he hecho me pongo nerviosisima, como si tuviera que demostrar lo buena que soy... y eso causa un mal rato a mi y tb a quien judga...
    Leyendote es que me da la risa, risa sana,eh, Gracias por recordar que es importante no pasar ni un solo mal rato en esta vida tan corta.. :)
  • #2 por sergioloud el 18/01/2008
    a mi me pasa igual. el otro día mi jefe me preguntó unas cosas, de lo más inocentes, y me puse de los nervios por si lo decía mal o algo... en fin...
  • #3 por djmakei el 19/01/2008
    Muy interesante el tema abierto en el Blog. De hecho opino que la actividad de creador va más por el sentirse a gusto con uno mismo que contentar a los demás, y para eso se ha de empezar por ser flexible. Pero la duda que tengo es.... ¿que hay que hacer para motivarse y no caer en la pereza siendo flexible?
  • #4 por guitarflow el 20/01/2008
    Hola amigos, otro interesante tema de reflexión. me parece que la propuesta de psicoescénico tiene sentido pero tal vez no termine de actuar en el fondo del problema, que no creo que esté en la sección de nuestro HD donde residen los pensamientos racionales. Sigamos hablando del tema. Saludos y gracias.
  • #5 por Artist_Unknown el 22/01/2008
    Me ha encantado esta entrada del blog, de verdad. Quizá tenga mucho que ver el hecho de que tenga problemas por la ansiedad que me producen "esas" creencias. Aunque tengo que decir respecto a esto:

    "antes de llegar al lugar donde realizareis ese trabajo, pensar cuál será el objetivo que buscáis y procurar que ese objetivo sea lo más flexible posible. Si realmente aceptáis ese objetivo y os lo tomáis como vuestro, la ansiedad se reducirá."

    Me parece muy difícil creer que ese tipo de visualizaciones sean, al menos en mi caso, efectivas. En mi opinión las creencias, y las sentencias de mi juez interior, estan demasiado arraigadas en el inconsciente como para que, mdediante el razonamiento consciente, pueda neutralizarlas. Me gustaría creer que sí hay maneras de cambiar esos pensamientos negativos. Seguro que hay mecanismos para hacerlo, pero no creo que sean suficientes ese tipo de técnicas como para engañar al "tan poderoso juez interno".

  • #6 por NAcc el 22/01/2008
    Hola,

    he apreciado que muchos de vosotros apeláis al un "incosciente" que nos gobierna sí o sí:

    guitarflow: «no creo que esté en la sección de nuestro HD donde residen los pensamientos racionales»

    Artist_Unknown: «(...) las sentencias de mi juez interior, estan demasiado arraigadas en el inconsciente como para que, mdediante el razonamiento consciente, pueda neutralizarlas»

    Me permito aportar mi granito de arena a tan interesante debate. Es curioso como al hablar sobre psicología en seguida todos nos ponemos a opinar y a generar nuestro juicio en base a nuestras percepciones y "autopercepciones" (ósea, la manera que yo mismo me percibo). Probablemente muchos de vosotros os basáis en vuestra experiencia para afirmar que estos procesos no son modificables, ya que residen en recónditos entresijos de la mente. Es como aquello de: "no te pongas nervioso hombre", claro, como si uno tuviera un "fader" para regular el nerviosismo, el perfeccionismo, la obsesividad, etc.

    Aunque cueste creer, nuestras acciones vienen determinadas por el planteamiento y el mismo ejercicio de dichas acciones.

    Yo puedo decir: "este domingo voy a hacer una paella perfecta", lo cuál sería un tremendo error, pues probablemente no será perfecta (habrá quién la encuentre sosa, otros salada, o otros encontrarán más rica la de su madre) y nos generará un problema de no haber alcanzado NUESTRA IMPOSICIÓN.

    Sin embargo puedo plantearme: "voy a intentar hacer una paella lo más rica posible", lo cuál será verdad, aunque se nos queme y la tengamos que tirar a la basura, porque lo hemos intentado.

    Los niveles de auto-exigencia no los dicta el inconsciente, son cuestión de entrenamiento. No podemos pretender cambiar nuestra manera de plantearnos la vida, las actuaciones, la composición, de la noche al día, pero sí que podemos "modularlo" y al final sale solo.