Sonido e imagen

La magia del microsonido en millones de gotas de agua sonando en menos de dos minutos

El sonido además de entenderse en términos de ondas puede ser estudiado (y controlado) en términos de partículas, de granos. De esta concepción del sonido surgen técnicas como la síntesis y el procesamiento granular, además de las posibilidades que tienen las máquinas y los entornos electrónicos o digitales para analizar, conocer y manipular el sonido desde los milisegundos, desde lo micro.

Decía John Cage en el siglo pasado, en un futuro el hombre podría alcanzar todo el rango del tiempo, del microritmo, de la misma forma a como se entiende la imagen visual por fotogramas. Y así este microtiempo se ha vuelto un territorio más claro y amplio, sobre todo en sus aplicaciones musicales y estéticas, como se refleja claramente en los métodos de exploración granular del sonido surgidos en las últimas décadas, donde contamos con una amplia variedad de herramientas y funciones para la generación granular y la exploración de las formas sonoras más sutiles y pequeñas, los granos.

Sin embargo, lo grandioso de estos granos es su capacidad de interacción y la forma como construyen los sonidos más extensos, cosa que puede comprobarse fácilmente en cualquier sinte o sampler granular, donde inmediatamente se percibe como los sonidos se construyen a partir de esos pequeños corpúsculos de sonido, configurados según las capacidades de la aplicación utilizada, pero siempre estructurados a partir de su cantidad, de su relación, de la variación que presenten en el tiempo, etc. Lo llamativo es que esta granularidad del sonido no es un asunto propio de la tecnología; es decir, el grano del sonido es natural, se manifiesta en la escucha misma. Los granos habitan la percepción, el mundo; todos los sonidos son granulares, granulosos, atómicos, dado que tienen textura, detalle, armónicos, elementos sutiles y pequeños, en estrechos rangos de tiempo, de frecuencia, de ritmo, para lo cual la lluvia sirve de ejemplo perfecto, como refleja exquisitamente el siguiente vídeo.

Su título es "Nakamura’s Amaoto no Yurai", que traduce "El origen del sonido de la lluvia", creado por el talentoso artista japonñes Yugo Nakamura, quien realiza en la corta pieza audiovisual una sencilla pero profunda exploración de la granularidad del tiempo y el sonido, a partir de la relación entre el sonido y la imagen visual, pero antes de comentar acerca de él, mejor verlo/escucharlo:

La lluvia expresa una experiencia de escucha en la que masivos granos de sonido se presentan con una diversidad exquisita, dado que cada gota moldea su sonoridad a partir del choque con la superficie, la cual varía intensamente, por tanto todas las gotas caen en materiales diferentes, con velocidades variables y en momentos también cambiantes. En ese orden de ideas, si observamos la dinámica de las gotas, podemos entender varios asuntos de la concepción granular del sonido como tal.

Por un lado encontramos la densidad en la dinámica misma del tiempo y en los materiales físicos que se accionan en el choque de las gotas. Es decir, la cantidad de gotas que se van acumulando en el tiempo se relaciona con los materiales con los que las gotas golpean, los cuales afectan el contenido armónico del golpe, su extensión, etc. Por eso los granos generados por el choque de las gotas pueden escucharse como diferentes entre sí. Si contrastamos (como bien hacen en el vídeo) los momentos donde solo hay pocos granos, con etapas más densas donde son miles al tiempo, inmediatamente encontramos la particularidad del fenómeno y la riqueza de la escucha que resulta del hecho de no que cada grano sea único.

De hecho, en los conceptos de la granularidad del sonido se encuentra el concepto de "nube", el cual está íntimamente relacionado con la densidad entendida en términos de la dinámica granular, y de hecho es un parámetro encontrado a menudo en sintes, samplers, o delays granulares. La densidad determina la cantidad de granos, cantidad que a su vez establece la "nube". Igualmente sucede con las nubes del cielo: las más densas traen tormentas, grandes cantidades de gotas. Igualmente las nubes sonoras más densas portan grandes cantidades de granos. Basta con escuchar la textura sonora generada cuando van ya millones de gotas reproducidas y mezcladas en el vídeo, para escuchar lo denso y complejo de la textura formada.

Por otro lado, es posible encontrar otra relación del grano y la gota, y es en el transcurrir del fenómeno. Si observamos la forma como llueve, no siempre es igual, porque las gotas tienen sus tiempos, están en una secuencia; no caen todas inmediatamente dado que tienen una dinámica, su propio orden. Y el sonido granular opera de la misma forma a las gotas que van cayendo en llovizna y van aumentando para convertirse en diluvio, cosa que el vídeo logra plasmar bellamente y el título refleja de forma directa, dado que ese "origen del sonido de la lluvia" se expresa como subyacente en esa singularidad de cada grano.

Y no podríamos ignorar que aquí estamos ante un corto audiovisual experimental, por lo que cabe destacar la relación que la granularidad del sonido logra con respecto a la imagen visual de la pieza; es impecable, tanto por el hecho de ofrecer visualmente una sincronización a lo que sucede con el sonido, como por aportar gráficamente depurar la complejidad implícita en lo que podría parecer un evento tan simple como una gota. Igualmente los granos podrían parecer simples, pero son los responsables de los demás sonidos, los constituyen.

Todos los sonidos que escuchamos son granulares, salvo que en no todos al escuchar estamos atentos al grano, pero siempre está; lo que pasa es que al viajar tan rápido y de forma masiva, los sonidos se nos escapan y no alcanzamos siempre a distinguir lo granular, de la misma forma a como en el vídeo podemos distinguir más claramente los granos cuando son pocos, a cuando miles de gotas invaden la percepción.

Sin lugar a dudas un experimento sencillo pero capaz de generar todo tipo de inquietudes para la reflexión. Para más creaciones del versátil artista responsable de la obra, visitar su web oficial.

Vídeo vía musicofsound

 

Miguel Isaza
EL AUTOR

Miguel se define como un oyente e investigador que relaciona la filosofía, el arte, el diseño y la tecnología del sonido. Vive en Medellín (Colombia) y es el fundador de varios proyectos relacionados con el diseño sonoro, como Infinite Grain, ÉTER, Designing Sound y Sonic Terrain.

¿Te gustó este artículo?
9
Comentarios
  • #1 por Mister Carrington el 19/06/2015
    Muy interesante el punto de vista sonoro. Desde luego, como dices en la noticia, para reflexionar sobre el tema.

    Y no menos interesante y trabajoso el vídeo. ¿Cuántas pistas de audio llegan a haber? ¿Cuántas pistas de vídeo llegan a haber?
  • #2 por Lisboetas el 19/06/2015
    que maravilla
    Lo he visto 5 vecesy podira verlo 1000 mas

    gracias
  • #3 por Raygun el 19/06/2015
    me encanta.
  • #4 por FernanYEA (Affectum) el 19/06/2015
    wooooooooo
  • Ban
    #5 por dav_ el 19/06/2015
    Genial !!!
  • #6 por ! el 20/06/2015
    Se dibujó una sonrisa en mi rostro,exactamente al terminar de ver-escuchar el video.

    Pd-Extrañaba tus posts,me da mucho gusto que estés de regreso.
  • #7 por Corion el 20/06/2015
    Tanto la redacción como el video te dejan un buen sabor de boca para todo el día.
  • #8 por Apple_THC el 21/06/2015
    que pasada, me flipa!
  • #9 por vitalicio el 22/06/2015
    Ningún caracol sufrió daños durante el rodaje :mrgreen:
    1
  • #10 por Naturalb el 26/07/2015
    jajaja... gracias por este video tan divertido