Informática musical

Steinberg Wavelab 4.0

    La edición de audio para PC tradicionalmente nunca ha sido una parcela demasiado concurrida, siendo la competencia mucho menos feroz que en el campo de los secuenciadores o los estudios virtuales basados en VST. Esto es básicamente por la supremacía de dos aplicaciones que se encuentran muy por encima del resto (con la posible excepción de Cool Edit): Sonic Foundry Soundforge y Steinberg Wavelab. Soundforge comenzó la carrera hace varios años sacándole varias cabezas al resto con la implementación del estándar DirectX para la aplicación de plugins desarrollados por terceros, además de incorporar con el programa un buen paquete de efectos, funciones de looping, comunicación con samplers y un montón de utilidades más.     Wavelab, por su parte, tuvo unos inicios más modestos y hubo que esperar a su segunda revisión para obtener efectos DirectX además de implementar el novísimo por aquel entonces estándar VST. A pesar de incorporar escasos plugins de serie y pocas funciones de edición, Wavelab era mucho más ampliable gracias al sistema VST (montones de plugins gratis) y además funcionaban a tiempo real con una rapidez y suavidad pasmosas. Soundforge fallaba en estos dos preceptos y Sonic Foundry se ha mantenido siempre reticente en la incorporación de VST en todos sus programas, algo que sin duda le ha restado usuarios. Steinberg no ha hecho sino aprovecharse de estas carencias a lo largo del desarrollo de Wavelab, añadiendo cada vez mas utilidades (tostado de CDs, funciones de sampling) a su veloz motor de audio. La culminación y ampliación de todo lo esbozado en anteriores versiones la encontramos en este definitivo Wavelab 4. Pasamos a comentar las novedades introducidas.

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Interface gráfico

    De todas las revisiones de Wavelab, esta es la que aporta mayores novedades al interface. Las barras de herramientas y los iconos son un tanto XP, es decir infantiles, sin embargo los diseños de Steinberg nunca han estado, a nuestro juicio, a la altura de la competencia así que Wavelab sigue la tradición.

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220_640.jpg    Lo primero que llama la atención al abrir un archivo de audio es su representación gráfica, con reminiscencias a Recycle. El fondo contiene degradados y la forma de onda distingue su silueta con un color diferente. Los colores de toda la ventana, incluidos los de los medidores y marcas de todo tipo, se pueden personalizar y memorizar. Cada formato de audio tiene su color distintivo asociado, lo cual viene muy bien para ver de un vistazo con qué estas trabajando. Discrepamos, sin embargo, en los degradados y las siluetas de onda, que no ayudan a entender nada en particular sino mas bien todo lo contrario, crean confusión y ralentizan la fluidez de visualización si nuestra tarjeta gráfica no es muy potente. No obstante ambos se pueden desactivar y recomendamos hacerlo, así que se convierte en un mal menor. Seguimos contando con el sistema de layouts para recordar configuraciones de pantalla, aunque encontramos mas intuitivo el sistema de screensets que Emagic incorpora en sus productos.  

Sistemas de análisis

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    Se ha añadido una nueva barra de herramientas que da acceso directo al nuevo sistema de medidores y análisis en tiempo real. Disponemos de medidor de niveles, de fase, de bits usados en la muestra, analizadores de espectro por bandas o por FFT y un osciloscopio. Todos se pueden usar de forma simultánea, ser congelados en un momento determinado o usados para analizar solo secciones. Parece más que suficiente. Seguimos contando con el ya clásico analizador de frecuencias en 3D, muy útil para observar el comportamiento en frecuencia de una mezcla final. El comparador de archivos de audio se encarga de crear un nuevo archivo llamado delta que contiene las diferencias entre dos seleccionados. Si por ejemplo aplicamos una compresión y generamos un archivo nuevo, el archivo delta nos enseñará el audio añadido o sustraído.  

Master section

223_640.jpg     También nos encontramos con una Master Section renovada, siguiendo un estilo muy de Nuendo, componiéndose ahora de tres paneles independientes que podemos minimizar según los vamos necesitando, de cara a tener mayor espacio de trabajo. El panel superior es el de Efectos, con ocho inserciones y las opciones de solo y bypass que encontrábamos en anteriores versiones, a mayores de poder guardar configuraciones completas de las combinaciones de efectos que deseemos. Un detalle de los que te alegran el día: la posibilidad de intercambiar entre si los efectos en la cadena o moverlos a ranuras de inserción vacías con solo arrastrarlos y soltarlos. Dada la gran frecuencia con la que solemos desear insertar nuevos efectos al principio o a mitad de la cadena agradecemos efusivamente la iniciativa de Steinberg y emplazamos al resto de los desarrolladores de secuenciadores, editores y estudios virtuales a seguir ejemplo. Debajo de los efectos esta el panel Master, con los habituales medidores e indicador de dropouts. Si disponemos de un ratón con rueda de scroll podemos usarla para manejar los faders de nivel. Poco ha cambiado pues, así que pasamos directamente al nuevo panel de Dithering. Este panel no es mas que una ranura de efectos adicional que se coloca al final de la sección master. Podemos definir con el organizador de plugins que efectos aparecerán aquí, dispongan de dithering o no. De esta forma es posible realizar dithering con el algoritmo interno de Wavelab, con los afamados algoritmos Apogee incluidos de serie o, por ejemplo, con el dithering de un Waves L2 si disponemos de él. La estructura del nuevo Master Section parece en todo caso muy flexible.  

Procesos off-line

224_640.jpg     A los procesos habituales de normalización, fades, crossfades, timestretch o corrección de tono se le suma ahora un restaurador de formas de onda que permite actuar como un eficaz eliminador de clicks o incluso como restaurador de audio en pequeñas secciones en las que éste se encuentra cortado. Es bastante común que al realizar extracciones de audio con una unidad CD-ROM de mala calidad se obtengan errores en forma de secciones vacías, así que estas pueden ser tratadas mediante este método que interpola la información del resto del archivo de audio y ?se inventa? el audio omitido de una forma bastante eficaz.     Otro proceso derivado del de corrección de tono es el armonizador que nos permite obtener hasta 16 voces con distinto panorama y tono a partir del archivo de audio original. Por su parte, la función de inflexión de tono permite dibujar la envolvente que deseamos aplicar a la sección de audio seleccionada añadiendo puntos de inflexión a nuestro antojo.En general, los procesos offline son básicos en cantidad pero de muy buena calidad, especialmente el timestretch y el restaurador de ondas. Una gran novedad en Wavelab 4 es que los procesos offline, así como los renders del master section se realizan en segundo plano, permitiéndonos trabajar con otros archivos de audio mientras se completan las tareas sin apenas enterarnos. Si unimos esto a la posibilidad de proceso de archivos por lotes nos encontramos ante un sistema verdaderamente práctico.  

Plugins

    Uno de los puntos mas duramente criticado en las versiones 2 y 3 de Wavelab era la escasez de efectos en forma de plugin, sobre todo comparado con la cantidad que ofrecían Sounforge o Cool Edit que casi hacían innecesarias las ampliaciones. La respuesta de Steinberg no se ha hecho esperar y esta vez ha dotado a Wavelab de dieciséis plugins VST y diez nativos. Éstos últimos son básicamente los que encontramos en la revisión anterior con un interface gráfico ligeramente retocado al ya clásico e incómodo estilo rack de Steinberg (nos preguntamos sobre la utilidad de una rueda de datos y diminutos botones de página en la pantalla de un PC) que creíamos desterrado con Nuendo y el añadido de un resampler a tiempo real que depende de las resoluciones soportadas por nuestra tarjeta. Con pocas novedades a la vista en los nativos nos centraremos en los VST. 225_640.jpg    La primera sorpresa es la inclusión de un nuevo algoritmo de reverb, distinto al de Cubase o Nuendo, denominado Naturalverb. A los parámetros habituales de pre-delay, filtros paso-bajo y paso-alto, tamaño y damping se añade una sección dedicada a los efectos de gate reverb. Sin llegar a las exquisiteces de una Renaissence Reverb, en conjunto suena realmente bien para su consumo de recursos, con un timbre poco metálico al que nos tienen acostumbrados los plugins de inferior calidad. Q es un procesador de ecualización muy similar al de nuendo con cuatro bandas, dos de las cuales son de medias frecuencias totalmente paramétricas, permitiendo una Q muy estrecha si es necesario. Las bandas de bajos y altos pueden actuar como filtros shelve normales o bien como paso bajo / alto respectivamente. 226_640.jpgSu sonido es adecuado para pequeños retoques y masterizado ya que encontramos que para efectos mas musicales son mejores otros procesadores. Declicker y Denoiser son dos herramientas de limpieza y restauración de audio básicas pero funcionales, aunque de inferior calidad a las que encontramos en otros paquetes de mastering. Externalizer se encarga de mejorar la percepción estéreo cuando usamos auriculares. El compresor multibanda nos permite separar la señal en hasta cinco bandas y procesarlas por separado, además de añadir soft clip de emulación analógica y supone un añadido de buena calidad al paquete. Spectralizer es un efatizador armónico básico tipo aural exciter y Voice Attenuator es capaz de separar las voces de la mezcla con resultados irregulares. Finalmente, VST Dynamics es el mismo plugin de mastering que encontramos en Cubase VST y aporta funciones básicas de compresión, limitación y una eficaz puerta de ruido que resulta muy útil.El resto de los efectos son otras funciones sencillas de mastering y la mayoría no disponen de interfaz gráfica. En general el paquete VST está enfocado a la post-producción, dejando las ediciones esotéricas en manos de terceros, lo que nos parece una política muy respetable pero no dejamos de pensar que Steinberg se podía haber ?estirado? mas en este aspecto.  

Creación de CDs

    Wavelab es un editor de audio que extiende sus capacidades al masterizado y realización de proyectos en CD, integrando en un solo paquete una solución a la creación y finalización de montajes de audio para múltiples aplicaciones. Aquí es donde Steinberg pone el énfasis de presentarlo como un paquete sumamente integrado como solución global. En la versión 3 ya disponíamos del quemado de CDs de audio pero en Wavelab 4 disponemos de la posibilidad de montarlos de cualquier tipo, ya sean de datos, de audio o mixtos. Mediante la edición de marcadores es posible alterar el Red Book a nuestro antojo, pudiendo insertar ?pistas ocultas? al comienzo de un CD por ejemplo o alterando las distintas pausas entre pistas e incluso anularlas aunque teóricamente nuestra grabadora sea incapaz de hacerlo. También tenemos control absoluto sobre los códigos ISRC, los subíndices, los tiempos pre-roll y absolutamente todo lo que se nos ocurra. Podemos exportar el proyecto como imagen y exportar o importar los archivos cue. Para rematar la faena también se ha incluido un editor gráfico de carátulas bastante sencillo en uso y características. Los back-up plans y las bases de datos de audio personalizadas nos ayudan a mantener todo en orden y mejorar las búsquedas de archivos. Toda esta potencia deja a Wavelab en solitario frente a la competencia, es sin duda uno de sus puntos fuertes y lo convierte en un editor de audio único en este sentido.  

Sampling

227_640.jpg    Las funciones de sampling también han sido actualizadas con las utilidades de crossfade looping y loop tone equalizer. La primera, muy similar a la que encontramos en Soundforge, ayuda a encontrar puntos de loop perfectos gráficamente ya sea a mano o dejando que Wavelab nos sugiera los puntos óptimos, pudiendo variar el grado de intensidad de búsqueda. El loop tone equalizer nos permite hacer loops en sonidos que se prestan poco a éste proceso como los que tienen mucho decaimiento o con timbres muy cambiantes. El proceso realiza complejas alteraciones en los armónicos y en los niveles del audio y en la práctica resulta muy preciso. También existe la posibilidad de usar Wavelab como editor de samplers externos, incluido Halion con el que permite intercambiar lotes de ficheros de audio.  

Audio Montage

    El Audio Montage no está enfocado a la edición de audio multipista como podrían pensar algunos, sino mas bien como herramienta de montaje de CDs y producción multimedia que apenas requiera unas pocas pistas de audio. En este sentido salta a la vista la flagrante falta de, al menos, un reproductor de archivos de video. Puede que Steinberg esté apostando por Nuendo en este sentido, pero suena entonces algo cínico anunciar Wavelab como utilidad de sonorización. Poco ha cambiado en esta parte del programa desde la versión 3, así que seguimos teniendo el montaje por clips, los fundidos automáticos (que son fantásticos) y el acceso a los plugins. Es una utilidad que sigue demostrando ser bastante poco intuitiva comparado con otros editores multipista y a nuestro modo de ver requiere una profunda revisión que amplíe su funcionalidad y comodidad en posteriores versiones.  

Añadidos generales

El motor de audio ha sido actualizado con el soporte de ASIO (ya era hora) y WDM kernel-streaming. Una pena que no se pueda acceder el panel ASIO desde la propia aplicación, pero no todo podía ser perfecto. Se ha añadido también un algoritmo de compresión llamado OSQ que no pierde información de audio y, aunque estas iniciativas ya las tomaron otros antes, se trata de una característica interesante. La posibilidad de seguir con tu trabajo mientras guardas los archivos parece caída del cielo y el motor de audio se muestra tan ágil como siempre. Aunque mejorable en algunos aspectos menores, nuestro beneplácito, pues, para Wavelab 4.  

STEINBERG WAVELAB 4 - 570 €

Pros

Contras

· Edición de CDs muy flexible · Master Section mejorada · Trabajo con tareas en segundo plano
· Útiles herramientas de medición y análisis
· Funciones de restauración de audio
· Buena reverb de bajo consumo
· Dithering de Apogee de serie
· Representación de ondas confusa y lenta
· Falta de reproductor de archivos de vídeo
· Audio Montage poco intuitivo
· Paquete de plugins VST algo rácano
· Layouts poco funcionales  
Puntuación - 8,5

Por Autoy

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Comentarios
  • #1 por ANGEL GABRIEL el 23/09/2010
    TIENE LA MISMA FUNCION QUE SOUND FORGE?