Grabación

Al panoramizar, respeta a los tres grandes

Uno de los aspectos de la mezcla que más se pasa por alto o se da por hecho es la panoramización (panning), el acto de situar un elemento en el campo sonoro. Para entender el panorama primero debemos saber que el sistema de sonido estéreo —dos canales de audio separados, cada uno con su altavoz— representa el sonido en el espacio. Panoramizar nos permite elegir dónde situamos un sonido en ese espacio.

De hecho, panoramizar es mucho más que eso. El paneo puede crear emociones aportando movimiento a la pista y añadiendo claridad a un instrumento apartándolo del camino de otros sonidos que pueden colisionar con él. Una correcta panoramización de una pista también puede hacer que un sonido suene más grande, amplio o profundo, o todo a la vez.

En este extracto de la cuarta edición del Mixing Engineer’s Handbook echamos un vistazo a las tres áreas de panoramización que se deben respetar en una mezcla: extremo izquierdo, extremo derecho y centro ("los tres grandes").

Panoramización: left, center, right
2016 Bobby Owsinski

Es obvio que en el centro suele ir paneado el elemento musical más prominente (como la voz solista), pero también va el bombo, el bajo e incluso la caja. Aunque poner el bajo y el bombo en el medio es una técnica musicalmente coherente y aceptada por todos, sus orígenes vienen de la era del vinilo. Con las primeras grabaciones en estéreo a mediados de los 60, a veces la música de la banda se paneaba a un canal, mientras que las voces se panoramizaban al canal opuesto. Esto era así porque el estéreo era algo tan novedoso que las técnicas de mezcla y grabación para ese formato todavía no estaban refinadas, de modo que las mesas de mezcla disponibles en aquella época ni siquiera tenían potenciómetros de paneo. En vez de eso, se utilizaba un interruptor de tres vías para asignar la pista a la salida izquierda, derecha o ambas (el centro). A veces, los canales se dedicaban sólo a la izquierda o la derecha, como en la famosa consola REDD de Abbey Road Studios que se utilizó para grabar a los Beatles y otros grandes grupos del momento.

Por tanto, los elementos musicales tendían a panearse al extremo a cada lado, y esto causaba graves problemas al cortar los discos de vinilo: si había un pico de graves en un lado, se producía un desequilibrio en la energía de baja frecuencia que podía provocar que el estilete cortase mal el disco master. La única forma de evitarlo era disminuir la cantidad de energía de bajas frecuencias para equilibrar los lados, o panear al centro el bajo y el bombo —y cualquier otro instrumento con mucha información en graves—. De hecho, un ecualizador especial llamado "elíptico" (elliptical EQ) se utilizaba durante el cortado de discos para mover toda la energía de graves desde los lados hacia el centro, para prevenir problemas.

Igualmente, como resultado de la vasta cantidad de fuentes estéreo y pseudo-estéreo que llegaron al mercado a lo largo de los años, los ingenieros de mezcla empezaron a panoramizarlas a los extremos izquierdo y derecho sin pensarlo demasiado, ya que su principal tarea es conseguir que las cosas suenen más grandes y amplias. ¡Y de repente, todo sonaba enorme! El problema llegaría después, cuando casi todos los teclados y efectos venían con salidas estéreo —muchos son pseudo-estéreo realmente, con algo de chorus en uno de sus dos canales—. Ahora la tentación sería panear todas esas fuentes "estéreo" a los extremos izquierdo y derecho, unas sobre otras. El resultado fue el "big mono".

“Creo que hay tres territorios sagrados en una mezcla; si pones algo ahí, debes tener una razón increíblemente buena para hacerlo. Son el extremo izquierdo, el centro y el extremo derecho. Me he fijado en que algunos ingenieros de mezcla cogen las pistas de sintes y efectos e instintivamente las panean a los extremos. Al final, acaban teniendo todo un descarrilamiento en los márgenes del espectro estéreo. Luego panoramizan el bombo, caja, bajo y las voces al centro, y queda todo ese material apilado, con unas cosas encima de otras. Si fuera algo visual, no podrías ver lo que hay detrás de lo que tienes enfrente".

Dave Pensado

Bobby Owsinski
EL AUTOR

Bobby Owsinski es un veterano de la industria de la música que ha trabajado en más de cien producciones y da cursos en Berklee College of Music, Trebas Recording Institute, Nova Institute y Lynda.com. Varios de sus 24 libros, como Mixing Engineer’s Handbook y The Recording Engineer’s Handbook, están entre los más vendidos del sector. Web de Bobby Owsinski.

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