El oído te engaña: mezcla (también) con la vista

El sentido del oído funciona de forma comparativa y es adaptativo, por lo que compensa lo que escucha todo el tiempo. Es fácil hacer la prueba. Escucha durante varios minutos tu canción favorita re-ecualizada con los agudos muy exagerados. Al poco rato te acostumbrarás y cuando vuelvas a dejar la ecualización plana verás como todo te suena carente de agudos.

Cuando llevas muchas horas trabajando, o cuando el entorno no es el más conveniente, el oído tiende a cansarse por lo que uno de los métodos más sencillos para ir controlando el proceso es basarnos en otro sentido, en este caso la vista. Para ello, existen algunas herramientas muy útiles, entre las que destacan los analizadores de espectro.

Esta entrada es parte del temario de los dos workshops exclusivos de mezcla para música electrónica y mezcla para música acústica que impartiré el mes que viene en Madrid. Más información en http://antipop.es/blog/index.php/2012/05/workshop2012/

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El analizador de espectro es una herramienta que sirve para monitorizar qué frecuencias y en qué proporción está sonando en un intervalo de tiempo dado. Generalmente, consiste en una gráfica en la que en el eje Y se representa en dB, siendo el valor máximo 0 dB, y en el X la frecuencia, típicamente entre 20 Hz y 20 Khz a una frecuencia de muestro de 44.1 Khz.

La distribución de las frecuencias en el eje X suele ser logarítmica, dado que el oído humano no reacciona de igual manera a todo el espectro, siendo más sensible a las frecuencias agudas que a las graves. Si observáis el gráfico, más de la mitad del espacio es dedicado al rango 20 Hz-1Khz, mientras que en el resto se aglutina todo el rango 1Khz-20Khz.

Otro truco que usan los analizadores de espectro es el rebalanceo de la señal que muestran, compensando los extremos del espectro. Una gráfica típica sin compensar sería algo así:

Como podéis observar, el espectro tiene mucha más información en graves que en agudos, lo que hace que tenga un aspecto de “pendiente decreciente”, que dificultad la legibilidad. Para compensar esto, algunos programas incorporan un parámetro denominado “pendiente” (slope). Aquí un ejemplo con un ajuste de +4.5 dB:

De esta forma es más sencillo entender y comparar el contenido espectral visualmente.

Analizar y comparar espectros es una forma muy interesante de ver si tu mezcla se va a trasladar correctamente o si sigue las convenciones de cierto estilo, pero NUNCA debe sustituir al oído. Aunque esto da para más de un artículo.

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