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Marketing musical: storytelling, el arte de contar una buena historia

Música, imágenes, vídeos, redes sociales, dossieres… Los contenidos y las herramientas que manejamos en cualquier campaña de marketing musical han de contarlo todo acerca de los artistas. El storytelling nos sirve de hilo argumental para comunicar su identidad. Es una vía para comunicar quiénes somos, un envoltorio para presentar la realidad de los artistas de forma atractiva para el público.

¿Qué demonios es el storytelling? Para entender este concepto, uno de los ejemplos que más me gusta no tiene nada que ver con la industria musical. Es el caso de Actimel. El analista Jaime García Cantero lo explica de forma muy ilustrativa: “¿Qué es Actimel? Actimel no es yogurt, no es un postre; es una historia, es sanidad, es salud. ¿Por qué? No lo sabemos. Porque tiene Casei Imunitass, dicen. ¡Qué son los Casei Imunitass! ¡Nadie lo sabe!”.

Supuestamente estamos ante un producto milagroso que revitaliza el organismo y que se presenta (¡atención!) en dosis con envases blancos. También es una cuestión de identidad: está suficientemente bueno para ser vendido como un yogurt líquido, pero sabe lo suficientemente mal para que nos creamos que es bueno para la salud. Ciertamente, la empresa ha explotado una imagen cercana al medicamento. Tras muchos años anunciándose como producto saludable, la marca se vio obligada a retirar su publicidad. No cometamos el mismo error. Para que la historia no caiga por su propio peso, tiene que estar respaldada por la realidad. Mentir al personal descaradamente está feo.

La industria del espectáculo no se queda corta. Desde Hollywood, con su starsystem y su fábrica de sueños, hasta los grandes nombres de la historia del pop. Y aquí entramos en materia.

Aunque no sea storytelling en sentido estricto, siempre encontraremos un fuerte componente teatral alrededor de la música. O, por lo menos, siempre es deseable que lo tenga. Al fin y al cabo, el público no suele acudir a los conciertos para ver tocar a cuatro tipos normales y corrientes, por regla general. ¡Estamos hablando de comunicación! Es imprescindible que los artistas tengan muy en cuenta su discurso, su identidad y su imagen. Ojo, no caigamos en la trampa de la burda manipulación. La gente no es idiota. No se trata de mentir, sino de ofrecer el lado más atractivo e ilusionante a la audiencia.

Es una cuestión de identidad. Se trata ofrecer a la audiencia algo más que canciones, de comunicar quiénes somos. No hablamos solamente de fotografías de sesión, que también. Nuestro nombre artístico, nuestra marca, nuestras declaraciones, nuestra forma de vestir, nuestra forma de actuar, nuestros vídeos, nuestra música, nuestras redes sociales... Todo ello emerge de nuestro discurso. Y nuestro storytelling debe tener su base en nuestra identidad.

No obstante, hay que ser extremadamente cuidadosos para no pasarse de rosca. Porque existen cientos de artistas con un discurso tan planificado que terminan por resultar forzados y artificiales, ya sea porque son directamente productos prefabricados, o porque han rizado demasiado el rizo. Un ejemplo célebre lo tenemos en las boybands donde cada miembro es un personaje con una personalidad concreta (tenemos al chico sensible, al chico malo, al divertido, al chico fuerte y protector, etc.) para un target concreto dentro de un público objetivo bien delimitado. Normalmente este tipo de grupos está dirigido un target adolescente, mucho más vulnerable en el sentido publicitario de la palabra. Casi siempre, se nos presentan biografías edulcoradas e irreales, que solo ese target se cree, de chicos de los barrios bajos que luchan por el sueño americano (y que acaban consiguiéndolo). Estas propuestas musicales corren el riesgo de acabar careciendo de autenticidad y son vulnerables al paso del tiempo. De todas formas, no todas las propuestas musicales están concebidas para durar. A veces simplemente son concebidas como meros productos musicales dirigidos a un público determinado en un tiempo determinado.

Otras veces, en cambio, se persigue rizar ese rizo y forzar la exageración. Ahí tenemos los clásicos del hair metal que llevaron la extravagancia de los años 80 hasta sus últimas consecuencias. A veces, incluso detrás de un artista prefabricado podemos encontrar cierta autenticidad que le permite sobrevivir al paso del tiempo, ya sea porque detrás se esconden autores e intérpretes de gran nivel, por nostalgia, o porque, sencillamente, el artista en cuestión vive de forma sincera su propio papel dentro de este espectáculo preconcebido. Es en este último caso cuando un storytelling exagerado tiene su punto de conexión más fuerte con el público objetivo. Presumiblemente, Ozzy Osbourne es prácticamente tal y como lo vemos, no tiene que esforzarse en interpretar mucho. Por tanto, es muy probable que la gran mayoría de las locuras que sus biógrafos cuentan sobre él sean ciertas. El storytelling particular de Ozzy Osbourne hará hincapié en ello y eludirá hablar del cantante como un ciudadano ejemplar.

Decíamos antes que al público no le gusta ver en un concierto a tipos normales y corrientes. Sin embargo, podemos encontrar algunas excepciones aparentes que vienen a confirmar esta regla. Buen ejemplo de ello son algunos grupos independientes, que esgrimen la bandera de la autenticidad y la autoproducción. En estos casos, ese es su discurso: son auténticos a rabiar… tan auténticos que, por ejemplo, se permiten el lujo de subirse a un escenario vestidos como cualquier hijo de vecino. Sus biografías también nos recuerdan lo normales y auténticos que son. Pero, incluso así, todo show es una puesta en escena y todo show tiene sus tiempos, su ritmo, su discurso. 

Si nos queremos poner ortodoxos, el storytelling siempre estará estructurado y comunicado al público en forma de historia con un planteamiento, nudo y desenlace. Una historia que sirve para crear un vínculo emocional con el público, que alude a temas universales: la vida, la muerte, el amor, el odio... De ahí la importancia de que las biografías de los artistas no sean las típicas. Cuando alguien os pregunte acerca de la historia de vuestro grupo, hay que darle al coco y tener preparado algo más que "empezamos a tocar por diversión y poco a poco fuimos dando más conciertos, etcétera, etcétera".

El secreto está en plantear el asunto desde un punto de vista natural, pero ser conscientes en todo momento de su importancia. Porque, queramos o no, la música es comunicación. Todos nuestros actos comunican, y es una buena idea que preparemos a conciencia una estrategia. "¿Qué queremos decir? ¿De qué hablan nuestras canciones? ¿Qué historia queremos contar? ¿Cómo queremos contarla? ¿Con qué argumentación y estructura debemos contarla para crear un vínculo emocional? ¿Qué datos de nuestra biografía debemos resaltar para poner en relieve un aspecto en concreto?”. 

Ejemplos: Si eres cantante de una banda de rock and roll tabernera, es posible que tus juergas monumentales digan muchas cosas sobre ti y tu música que conecten con tu público. Si, en cambio, lo tuyo es el canto gregoriano, evita mencionar el tema (excepto si eso sirvió para llegar a algún momento de redención, arrepentimiento e iluminación divina). Los grupos y solistas deben tener clara su identidad para trabajar su discurso y su biografía a partir de ahí. Es su responsabilidad que esa identidad sea transmitida de forma atractiva para el público.

Sí, tal y como estáis pensando, el ejemplo más célebre de storytelling en los últimos años de marketing musical es el de "me hice famoso gracias al boca oreja de las redes sociales". De ello hablaremos en el próximo capítulo. ¡Es mi tema favorito!

 

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FOTOGRAFÍAS: Maktub.

Etiquetas: marketing musical
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Comentarios
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  • #1 por Rubinetto (aka Klóniko) el 26/02/2013
    La imagen, la personalidad, el nombre artístico, el mensaje... el fondo de armario de la industria del espectáculo.
  • MOD
    #2 por Soyuz el 26/02/2013
    Una pregunta que se me ocurre por mera curiosidad es... ¿todos los grupos famosos calculan de esa manera su identidad y la repercusión pública que pueda tener, o algunos "son así" y los percibimos tal como son?

    Y hasta qué punto, tomando conciencia de la importancia de la identidad y su percepción por los demás, no perdemos parte de esa identidad o autenticidad? ¿Puede eso jugar en contra del propósito último del storytelling, dando una apariencia artificial y restando credibilidad a la "historia"?
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  • #3 por metagilda el 26/02/2013
    A mí jamás me ha gustado la actitud provocadora de cantantes ni de bandas. No digo que no me guste el rock, pero lo que me gusta es la honestidad; hay grupos que salen a escena como diciendo "nena, esta va a ser una gran noche, nos beberemos todas las bebidas del bar y luego te lo haré bla bla bla..." no me gusta, ni la actitud provocativa ni la teatralidad forzada de muchos cantantes que tienen que salir a escena e interpretar un papel en plan lascivo o provocador... sé que es una parte muy importante de la música, pero prefiero ver a gente haciendo buenas canciones y disfrutando de manera auténtica que a un capullo haciendo posturitas...

    De hecho, me pasó hace poco en un festival en Gijón. primero tocaba Standstill, que jamás había escuchado y me habían recomendado... increíble, salieron tal y como son y dieron un conciertazo de espanto... y luego salen el columpio asesiono... el bajista (creo) poniendo posturitas y fumando y en plan superestrella del rock, lo suficiente como para tapar lo que había debajo con una puesta en escena lamentable, en mi opinión; para mí, horribles. Y luego para acabar la noche salió Love of Lesbian, que, aunque no me gusta su música, hicieron un concierto que para sus fans puede ser entretenido, porque estos sí que dotaron de teatralidad el bolo y aún así se nota que son tipos corrientes, humildes (esa sensación da) y parecen buena gente, no parecen el típico expresidiario agresivo que se mete en líos, bebe bourbon y se las tira a todas.

    Son tres posturas, a mi parecer, validas, pero me horripila enormemente todo ese espectáculo lamentable de agresividad. tranquilamente puedes hacer rock y no parecer tonto.
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  • #4 por Sr. Brocoli el 27/02/2013
    Alguien escribió:
    Son tres posturas, a mi parecer, validas, pero me horripila enormemente todo ese espectáculo lamentable de agresividad. tranquilamente puedes hacer rock y no parecer tonto.


    AMEN
  • #5 por MisterOwn el 27/02/2013
    alguien con razón dijo:... escribió:
    sé que es una parte muy importante de la música, pero prefiero ver a gente haciendo buenas canciones y disfrutando de manera auténtica que a un capullo haciendo posturitas...
    y quién te dice que lo hacen de manera auténtica? a lo mejor también es parte de esa apariencia pero mucho más controlada y natural.
    Está claro que como se ha hablado en el artículo, se corre el riesgo de caer en la superficialidad y en la falta de naturalidad pero comparto la idea de que tienen que haber "algo mas" que buena música para llegar a mucha gente (si es lo que se pretende claro...)

    Muy interesante, saludos.
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  • #6 por modelt el 27/02/2013
    No lo se.
    Si, es cierto que a la gente no les interesa ver a tipos común y corriente sobre un escenario, pero si los mismos tipos hacen un gran show con mucha parafernalia pero su música "apesta" terminaría con un resultado peor y finalmente preferible ver a un tipos común y corriente sobre un escenario pero tocando buena música. Y esta de mas decir que si me gusta mucho su música pues incluso compraría su disco y le daría "Me gusta" a su sitio Facebook, ajajaja, pero no es broma.

    Creo que los tres asuntos son cosas importantes, tanto la música, la imagen y el "Show" que hagan. Solo hay que saber equilibrar bien todo dependiendo al publico que quieres llegar.
  • #7 por metagilda el 27/02/2013
    "y quién te dice que lo hacen de manera auténtica? a lo mejor también es parte de esa apariencia pero mucho más controlada y natural.
    Está claro que como se ha hablado en el artículo, se corre el riesgo de caer en la superficialidad y en la falta de naturalidad pero comparto la idea de que tienen que haber "algo mas" que buena música para llegar a mucha gente (si es lo que se pretende claro...)"

    Pues para mí no hace falta que haya nada más. Sólo unos music@s tocando en el escenario y que sean profesionales, se crean lo que hagan y se lo pasen bien...
  • #8 por Cyber_feniX el 27/02/2013
    Nos olvidamos de que el gran público no tiene ni idea de música y que van a conciertos a pasarlo bien. A la mayoría le gusta una buena teatralidad (no toda teatralidad se hace bien) o el ritmo y desenfreno, sobretodo si el grupo es desconocido o poco famoso. Muchas veces, el ser natural y simple o un sinvergüenza coincide con la naturaleza del grupo y sus miembros, y eso siempre se transmite de una manera más sincera al público y es mejor recibido, reforzando de manera natural el storytelling.

    Como reflexión a comentarios anteriores y otros que he leido en muchos artículos, creo que nos olvidamos que el público no son músicos. Nos cuesta la vida ponernos en la situación del público, del conocimiento casi nulo de la música en sí o de la poca importancia que se le da a lo que se escucha, sustituyendolo por el mero entretenimiento. Es la razón del porque están vacíos los recitales de jazz (por muy buena música que haya) y porque se agotan las entradas de pitbull haya donde vaya.
  • #9 por Fioran el 27/02/2013
    El artista de verdad no necesita disfrazarse ni decir estupideces. Es artista y punto y el público lo nota.

    La Gran Industria Cultural no quiere artistas nuevos, que digan cosas nuevas, porque los artistas dicen las cosas de verdad y no se pueden controlar. Y además es arriesgado.

    Es preferible un producto bien controlado, obediente y sin neuronas que minimice el riesgo y no les dé problemas.

    Por eso creo que los músicos deberíamos volver a tomarnos la música como un oficio artesano, ser nuestros propios empresarios y dejarnos de creer los cuentos de hadas de la mitología musical de los últimos 60 años donde triunfar en la música era estar siempre de gira, con drogas, follando, podridos de dinero y con todo el mundo adorándote allá donde fueras. Todo eso tiene mucho más de marketing que de historia real, pero claro, allá cada cual con lo que se crea.
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  • #10 por Aitor Wilzig aka EleFuNK el 27/02/2013
    Que buen artículo. Verdades desde la primera a la última palabra...
  • #11 por metagilda el 27/02/2013
    #8

    yo creo de verdad que mucha gente que PAGA por ver conciertos va porque le gusta la música que hace ese artista o grupo. También los hay, y a montones, que pagan por ir allí a lucir palmito. Bastantes. A los artistas (y lo digo porque estoy con un grupo dando conciertos por ahí) nos interesa principalmente la gente que viene a escuchar nuestra música, y yo, como público, paso de gastarme dinero en algo que no me interesa; creo que esto es bastante lógico.

    Si quieren vender millones de discos y mostrar toda su parafernalia teatral, bien por ellos; a mi, como músico, aunque sea amateur, y amante de la música, lo que me importa es escuchar y que me escuchen, nada más.

    Pero si hay un tío lanzando llamas por la boca en un concierto, eso ya es otra cosa :plasplas: :plasplas:
  • #12 por metagilda el 27/02/2013
    #9 Perfecto, así es como debe ser
  • #13 por metagilda el 27/02/2013
    Creo que eso del jazz no tiene mucho que ver; al fin y al cabo, pitbull y toda esa basura son productos de marketing. Estoy casi seguro de que si le diesen el mismo bombo y pasta a un grupo de esos, llenaban estadios. Sí, la mayoría somos estúpidos porque nos bombardean con estupideces para que podamos seguir lobotomizados. Para mi, toda esa mierda no es música. Es un producto de marketing igual que el detergente que puedes tener en la estantería de un supermercado. Algo de usar y tirar.
  • #14 por dawson el 27/02/2013
    Yo, personalmente, lo que más odio de un grupo es cuando explican que el bajista tocaba heavy o mierdas de este estilo. Es que no puedo, me pongo enfermo, "la suma de personalidades tan distintas que da lugar a algo tan único", vaya palo. Luego vendría la peña que hace folkete o lo que esté de moda, con sus barbas y sudaderas con capucha, y dice "es que yo antes era skater, vengo del hardcore", como para justificar un trasfondo de autenticidad, unas raíces en el underground a la vez que un pasado de chico malo. Venga, cuéntame otra. O los que resulta que, oh, tienen 27 años y escuchaban a MBV en los 90, con ¿13 años?, claro, ahora resulta que todo el mundo los escuchaba, por eso triunfaron tanto.
    A veces casi me alegra que la música vaya tan mal en este país y a éstos les vaya tan mal como al resto.
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  • #15 por ea el 27/02/2013
    Que cada segundo nos bombardeen con una avalancha incesante de mala música, de bazofia musical si se prefiere llamar es algo normal en estos tiempos en los que el verdadero artista quedó relegado detrás del telón hace ya muchísimo tiempo y en cambio los que "triunfan" (me da risa la palabra porque vaya tela...) son los muñecos rotos.

    Dios se pone uno a pensar y la cantidad de mierda musical que rula por todos lados es inmensa. Ya sólo partiendo de que la nota LA no está afinada en su frecuencia correcta para encauzar mejor el cerebro borreguil se hace uno la idea del siniestro tema que tenemos como "cultura". Se lo han montado bien estos usureros.
  • #16 por Cyber_feniX el 28/02/2013
    #13 Es que el storytelling al fin y al cabo es marketing. No tiene nada que ver con la calidad del artista sino en como se vende y a quien se vende.
  • #17 por pueblo el 28/02/2013
    #14

    Dios, creo que leí algo muy parecido (la referencia dobre MBV y el disco nuevo) , igual lo escribiste tú y todo jeje.

    Aunque fuí y soy amante de la teatralidad en rock, lo que comentais sobre muchos grupos catalogados de indies en este país me da la risa con muchos...mucha pose de cara a la galería y mucha verborrea tonta. Ahora, que también hay un buen montón de grupos del indie patrio en los que ya ves que más que la música (que puede estar muy bien, eso no lo quito) lo que importa es que llevan las rayban de moda, las chupas de nosequé, camisetas merc y las converse...por decir algo. Supongo que se entiende lo que quiero decir.

    Y sí, marketing, lo que equivale a mentir en la mayor parte de los casos (generalizando claro).
  • #18 por DG_Sanz el 28/02/2013
    Muy bueno el artículo. Yo también pienso que en el marketing no se deberían contar mentiras pero si maquillar la verdad para que resulte mas atractiva.
    Y siempre es positivo llevar la teatralidad al directo, el postureo o como lo queráis llamar. Los estereotipos están ahí porque venden, claro que también se agotan y el público no es tonto (o si)
  • avatar
    #19 por --385971-- el 02/03/2013
    Para #9 Fioran

    Pues los números dicen lo contrario, sino que se lo pregunten a Mötley Crüe (siempre los uso de ejemplo).

    Su primer concierto grande fue una auténtica mierda, sonaban fatal y el cantante no daba una, aún así la gente enloquecía y las chicas enseñaban las peras. Para quitarse el sombrero oye. Hace unos semanas estuve en un concierto de un artista independiente, buen cantante y buen guitarrista, ¡PERO VAYA BODRIO DE CONCIERTO!

    Para #13

    "Estoy casi seguro de que si le diesen el mismo bombo y pasta a un grupo de esos, llenaban estadios."

    ¿No crees que si fuera así ya les estarían dando ese bombo? Yo creo que si les dieran el mismo bombo a un grupo de Jazz experimental seguramente llenarían el estadio, en 10 minutos lo habrían vaciado y se quedarían los 4 gatos de que se levantan a las 3 de la mañana para ver los conciertos de Jazz en TVE.

    Para #15

    " Ya sólo partiendo de que la nota LA no está afinada en su frecuencia correcta "

    ¿La frecuencia correcta para quién? ¿quién tiene la verdad absoluta: un violinista europeo, un violinista americano, un violinista europeo tocando a 50 grados en el Sáhara?

    "Que cada segundo nos bombardeen con una avalancha incesante de mala música"

    A mí no me gusta Justin Bieber, pero mejor que yo será cuando el llena estadios y yo el disco duro de archivos WAV que no van a ningún sitio, ¿no? ¡Ahora va a resultar que es que en Hispasonic somos todos unos genios incomprendidos!
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  • #20 por rocknmagic el 04/03/2013
    #2

    Realmente, no estoy muy seguro de que en la práctica todos los grupos famosos calculen premeditadamente su identidad. Sí estoy seguro de que, si estos grupos son famosos, con casi toda probabilidad la promoción y el management están gestionados por agentes externos... y estos sí tienen muy en cuenta la identidad del grupo a quien representan o promocionan (o deberían).

    Muchos de estos grupos "son así y los percibimos tal como son", pero la promoción debe ir encaminada a ayudar a que el público así los perciba, a que el mensaje no llegue (por así decirlo) "distorsionado".

    Otras veces, directamente, se edulcora demasiado la realidad. Y ahí enlazo con tu segunda cuestión :P

    Estas herramientas de marketing pueden jugar en contra si exageramos demasiado. Podemos perder credibilidad y caer en el ridículo si forzamos demasiado la máquina.

    Lo ideal es nunca dejar de lado la realidad, nunca inventar historias raras. Se trata más bien de saber contarlas, de saber utilizar los códigos que mejor se adecuan a un proyecto musical.

    Ejemplo: el otro día en la Cadena Ser estaban promocionando un festival que van a hacer en Granada con artistas de Granada (con Jota, Miguel Ríos, Lory Meyers, etc, etc). ¿Cómo nos contaban la historia? El gancho era la propia ciudad de Granada como lugar de epicentro musical, su importancia en la escena del pop-rock independiente, de cómo era un lugar con una identidad propia, su movida estudiantil-cultural... Por supuesto también se mentó a Lorca como "artífice honorífico" de la identidad cultural de la ciudad. ¿Era mentira todo eso? No. ¿Nos lo contaban todo muy bonito? Sí. Básicamente de eso se trata.
  • #21 por Fioran el 06/03/2013
    #19
    Warrenbeat, en ningún momento he dicho que el artista tenga que ser exquisítamente técnico. Hay muchos ejemplos de cantantes que no son un prodigio técnico que digamos, Bob Dylan, Sabina, Leonard Cohen... y perfectamente se pueden catalogar como artistas. ¿Los Sex Pistols o Los Ramones eran técnicos? ¿Los Rolling Stones?
    Y así muchos ejemplos.
    Ser artista no es sinónimo de ser impecable técnicamente. A veces la técnica acompaña, a veces no. No tiene nada que ver con mi mensaje anterior.
  • #22 por albalaclava el 08/03/2013
    Este artículo está bien, a mi entender y para empezar porque está bien masterizado y equilibrado, jeje (tiene en cuenta los excesos y defectos más comunes de la propaganda del Tin-Pan Alley... aunque me pone nervioso que a algo que toda la vida se ha dicho 'saber venderse' o 'por el boca a boca' ahora se le llame "Storytelling"; palabro peligroso que será seguramente del gusto de quienes gustan de soltar cada dos por tres términos del estilo de "creatividad", "trabajar duro", "auténtico", "honestidad", "cool" y cosas así que transforman cada día más el circo de la música en un cruce entre la Pasarela Cibeles y la Iglesia de Vuestro Señor Jesucristo, donde hay que decir que se sufre mucho y se suda más que picando piedras para vender más sonrisas y evitar que los que de verdad están picando piedras se las tiren a ellas y ellos, en fin...

    Aparte de eso, es evidente que saber venderse, venderle la película, transmitir cosas a los demás, siguen siendo esenciales en un negocio que juega/maneja/manipula/conecta con los sentimientos de la gente, y proviene de esa época en que la gente tenía menos cosas y lo esencial era vender "actitud" y excitación; también hay que tener en cuenta que antes los músicos querían cambiar el mundo a través de su mensaje, y ahora la mayoría de los músicos sólo quieren tocar...

    Cuidado, que también está esa no-actitud de los indies que nos asola desde mediados de los 90 y que los mantiene todo el rato dejando claro que no saben dónde están los verdaderos sentimientos ni como transmitirlos, pero bueno, como esa cosa de los sentimientos es cosa del Mainstream, pues, ¡qué asco que los Beatles fueran Mainstream! El jipismo mola más ahora en Ibiza y qué groseros fueron los Pistols por darle de hostias al establishment británico, eso jamás lo habrían hecho los Pet Shop Boys ni su pródiga camada bastarda. Y así llegamos al "yo sólo tengo cerebro para lo que es lo más, y lo más tirado" de la carne de cañón de macrofiesta.

    El problema es que el verdadero disfraz es el del hechicero, el que se pone para sacar cosas de dentro; pero hay demasiada peña por ahí que se ajusta el disfraz en modo corsé bajo la piel para reflejar cosas de fuera.

    Que sí, que antes se exageraba todo mucho, y que los músicos ahora van más de honestos porque sus códigos son muy de calle; pero no nos engañemos, que la democratización de la música nos lleva a que muchos individuos no aptos para hacer algo mágico, algo intenso, algo personal, etc., estén ahí porque tienen un Storytelling de lo más "casual" y de lo más convincente...

    Si no sientes nada verdaderamente interesante, ¿cómo se lo vas a transmitir a los demás?
  • avatar
    #23 por --448188-- el 08/03/2013
    Storytelling no debería ser más que contar historias, para éso están las canciones, y no la imagen. La música debe hablar por sí misma. La imagen no es más que algo vacuo y superficial. O al menos es lo que yo opino.
  • #24 por 3ɅƦ WøøD el 09/03/2013
    vaya ejemplo el del actimel! pero así es, el trabajo de marketing alrededor de un producto comercial consiste en poco menos que darle forma y vida humana... no es ninguna pijada, es un tema que asusta. El marketing nos trata como poco menos que automatas y los grandes fabricantes invierten ingentes cantidades de dinero con el fin de sacarnos hasta el último euro.

    Por supuesto, la industria musical solo es otro tipo de industria más, con los mismos objetivos (generar dinero) y con los mismos métodos. Por cierto, si a alguien le preocupa su salud que no tome actimel. O al menos que se informe!
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    #25 por --122019-- el 14/03/2013
    Yo creo que hay numerosos artistas que no recurren a estos artificios tan tontos. Yo de Bruce Springsteen o U2 no sé nada de sus vidas personales, no sé si han elaborado una mierda de storytelling de esa para sus fans, pero si lo han hecho no le habrán dado tanta bomba. ¿Alguien sabe algo, por ejemplo, de la vida personal de Enya? ¿algo que no tengas que meterte en la wikipedia para enterarte?
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