Si me hubieran dado a elegir, creo que hubiese construido cuatro paredes iguales sin puerta y me hubiera quedado dentro de la cabina para siempre por dos razones; la primera, para disfrutar lo que construimos, pero la razón de mayor peso sería ¡No tener que pensar cómo construir la puerta!, pero tranquilos porque una solución (o al meno una idea) la tenéis disponible en este artículo, donde veremos primero la construcción del marco y después la construcción de la propia puerta.