perversafantasia_hs

Blog de Bad Suite

Tarragona, España
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Artículos

  • Ya no hay vuelta atrás. La peli empezó, y tengo la sensación de estar fuera de ella. Tal vez no sea realmente mi peli: quien sabe; en todo caso esa sensación de estar perdiéndome algo, se combina con una mejoría anímica importante; -"me siento mejor que hace unos meses, así que olvídate de Kurt"-.

    El pasado domingo escuché un disco interesante. "El criador de Cuervos" de FranDef. Como banda sonora de un domingo tarde, esos sonidos pueden llegar a construir en mi cabeza, una visión del mundo que no desaría que fuese cierta.

    Uno de los momentos más "defectuosos" durante la escucha, se produjo mientras sonaba el tema "No miraba a ninguna parte". Un track durillo, obsesivo, casi irritante. Creo que vislumbré más allá de esos sonidos: la ausencia de uno mismo; el fín de la conciencia y la miseria humanoide.

    "No miraba a ninguna parte." - Tal vez le habían arrancado los ojos, o tal vez no le quedaba un lugar en su mundo, donde depositar la retina, y arrancar un poco de esperanza -

    En ocasiones, es mejor mirar al infierno, que no mirar a ninguna parte.

    Esta semana no ha sido mala del todo. El accidente de tráfico del otro día no me afectó tan negativamente como esperaba.

    Hay proyectos en marcha. Mis amigos parecen estar ahí.

    Proyectos... la cabeza guarda muchas cajas olvidadas, en azoteas oscuras y casi putrefactas.

    Son lugares recónditos y poco frecuentados, que almacenan pensamientos de muy diversos tipos: desde recuerdos carentes de importancia, que decidimos enterrar sin compasión; hasta momentos fugaces de felicidad que ni siquiera recordamos, y que si lo hicieramos, tal vez cambiaríamos por completo nuestra vida.

    Y yo sé que allí duermen, como niños asustados esperando el matadero; permanecen encerrados: son mis viejos proyectos que siguen ahí, perpetuados por un narcisismo en fase terminal.

    Algún día los mataré....pero hasta entonces...

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  • Luz, silencio, sueños. El sol destierra residuos de oscuridad; la noche anterior huye hasta un rincón de mi habitación, y permanece oculta, entre una silla, y un par de zapatos. El cuarto está bañado en penumbra. Mis ojos se entreabren lentamente.

    Recuerdos, sentimientos confundidos con el alba: Amanecer.

    Hace unos meses mis domingos de soltero eran un auténtico infierno. El encierro en casa ya no resultaba "especial". Ya no tenia nada de fascinante. La soledad y el descanso, se habían convertido en una pesadilla.

    Solía levantarme tarde, sobre las 15:00 h. Esquivar o no la comida en casa de mi madre, era una decisión que ni siquiera me aportaba interés. El primer cigarrillo del día, con el estómago vacío, y el corazón aún más. La televisión encendida, algun libro entre manos, cuyas hojas apenas leía. El comedor casi a oscuras. El alcohol aún en las venas.

    En ocasiones comía de pié, devorando un sandwich en un par de bocados. Un vaso de leche. La ducha podía esperar unas horas.

    ¿Dormir de nuevo? ¿Encender el ordenador? Inernet, y una lectura rápida del correo. Hispasonic y cuatro cigarrillos en poco mas de una hora. Un cierto agobio me consumía, una claustrofobia melancólica y mortuoria me acechaba.

    El teléfono sonaba. La idea de ir al cine con algun colega no me apasionaba. En caso afirmativo, solía disfrutar poco de la película.

    Si me quedaba en casa, terminaría por regresar a la tumba-cama, y encerrarme en una burbuja intemporal: un espacio a medio camino entre la llegada del domingo, y el fín de la noche anterior. Un retraso al avance de la realidad dentro de mi cabeza; jugaba con el tiempo, yo Dios de las resacas.

    Gracias a Dios, ahora los domingos han cambiado un poco. Acepto y me tomo con más humor este día tan extraño, y contradictorio. El domingo del soltero ha mejorado. Aunque no vaya al cine intento llenar mi casa de amigos. Y durante la tarde, mi amiga me visita y me ayuda a seguir adelante.

    Tengo también nuevos amigos en aquel messenger que tanto odiaba; me lo tomo todo con más calma. Yo diría que soy más optimista, más positivo. Temo menos el lunes, y viajo con serenidad hasta estados emocionales más dignos.

    No me complico la vida. No me devoro tanto la olla. Al menos intento creer que es así.

    Quien sabe cuanto durará este estado de gracia.

    Quien sabe cuando volveré a pensar en la muerte.

    Quien sabe.....

    ......y polvorienta, la noche anterior respira, la percibo, la siento entre las ropas de ayer; pero ahora no es un castigo sinó una esperanza, y un fragmento de realidad que significa que aún estoy VIVO.

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  • Una mirada por la ventana, me descubre un pequeño bosque de cemento y de luz. Los coches parecen contenedores de carne viva y fresca, deslizándose por un cinta transportadora camino de algun matadero de almas.

    Dejo de mirar a través del cristal y vuelvo la vista a mis dos comañeros. Estamos en mi piso, en la pequeña habitación, donde suelo componer y tocar el teclado.

    Marcos ha traído su guitarra acústica, y Enric se ha adueñado de la mía, tras comprobar como mis arpegios de principiante, son a la vez demasiado extraños para ser valorados con frialdad.

    Al momento me siento en el kawai k4; un sinte en el que aún no me he metido a fondo, ni con el que tampoco creo que pueda aprender a sintetizar nada decente. Pero las teclas tienen un tacto increíble, y hay un preset especialmente interesante; su sonido me recuerda un poco a una guitarra, más grave y densa; una especie de piano al que le sienta muy bien el chorus del sinte.

    Hacía tiempo que no quedábamos para tocar por puro placer. Finalmente optamos en que yo sacaría una melodía con el teclado y ellos me acompañarían, con las guitarras; uno haría la parte rítmica, y el otro intentaría clavar algún solo de bolsillo.

    En un par de minutos consigo uná melodía aceptable, y nos pasamos una hora tocando, improvisando, riendo y sobre jodiendo muchas notas. Últimamente (pienso), las cosas van un poco mejor.

    Esa tarde me lo pasé bien; aparqué el secuenciador, los libros de estudio, y dejé también atrás mis penas, o tal vez fué que las vi desde una óptica distinta. No sucumbí tampoco a la tentación de fumar hierba, y terminé sereno, pero feliz.

    La noche llegó y me cubrí de sonidos y formas, entre una nebulosa de gente que bebía, bailaba, charlaba.

    El local no está nada mal, aunque hace tiempo que mi autoestima no progresa mucho y me cuesta estar en un sitio mucho tiempo, sin rebuscar entre mi narcisismo infantil.

    Pero el caso es que al terminar la jornada, y volver a casa, acepto con digna resignación y sin lamentos baratos, todo lo acontecido las últimas horas. A veces las cosas sencillas, son más complejas de lo que aparentan. Me prometo reflexionar sobre ello....

    Amanece un domingo distinto. Consigo eludir bajones anímicos y a otras criaturas malévolas de mi mente, y de nuevo la noche ha caído sobre mi, y me siento bastante bien, e incluso algo animado.

    El lunes todo sigue en la misma linea, y por momentos, pienso en que mi cabeza está saliendo realmente de su oscuro purgatorio. Me fascina el hecho de que yo mismo estoy aceptando mis limitaciones y frustraciones, sin que eso significa sangrar por todo el cuerpo.

    Y lo mejor de todo, es que sigo esperando la llegada del "gran día", pero sin prisas, pacientemente; cada día es una pequeña parte de ese "día"; las lineas vitales del destino, se entrecuzan de forma caprichosa, pero siempre hay un sentido detrás, o almenos intento creer eso.

    Lunes 30 de enero 18:01 pm. Respiro con lentidud mis 30 años, y mis ojos se iluminan durante un instante. Creo que este tipejo llamado Jordi, puede incluso llegar a sorprenderme algún día.

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  • Minutos antes de volver a casa:

    19:24

    Ilusión: maldita farsante, ¿donde coño te metes? Ni te veo ni te siento, eres parte del pasado, aunque no de un pasado muy lejano. Me gustaría volver a sentirte, como lo que eres, un estímulo, un motivo para seguir adelante con dignidad, y no tener que seguir viajando a ninguna parte.

    Aunque tengo que admitir en este inicio del 2006, estoy adiviniando de nuevo tu silueta; entre la luz de las persianas al amanecer, aunque no eres lo que eras y yo no soy lo que querría ser.

    19:30

    He contado hasta 10 motivos para levantarme de la cama por las mañanas. No son muchos pero es más de lo que he tenido durante el 2005. Eso está bien. Lo que me inquieta es el motivo numero 9: "Levantarme, para ver si llega el gran día".....

    ... ¿Que cojones significa "el gran día"? ¿Una idealización imaginaria de mi perturbada cabeza? Tengo curiosidad por adentrarme en ese "gran día"...

    ¿De que coño se trata? Si lo pensé será por algo. Puede que en ese "gran día", suene mi tema "El Día D": tal vez mi versión acústica con mi voz desafinada y esos soundfonts tan maltrechos, o tal vez sonará la versión de FranDef, con esos sintes desgarradores y esa sutil guitarra, arpegiando.

    Ni idea...

    19:33

    Viaje al supermercado. Cuando salga de este curro mediocre pero pasable, tengo que pasar por el super a comprar un poco de lechuga, y un par de cosillas más. Es un trayecto que normalmente aporta muy pocas cosas, pero últimamente estoy intentando sacarle partido.

    Intento recibir algún estímulo visual agradable; como una desconocida que desee compartir un rato extraño en la sección de verduras. Un rato extraño sin mediarnos palabra, pero con tal vez alguna mirada furtiva.

    Cuando salgo del supermercado, y subo a mi coche, suelo encender un cigarrillo que normalmente no necesito. Es un paso más hacia la tumba en cierto modo, pero quiero dejarlo antes de los 40. Me quedan 10 años para contaminarme y lamentarme de tanto vicio "alquitránico". (palabra absolutamente inexistente).

    19:40

    Ya queda menos para salir de aquí. Antes he hablado un rato con mi amiga Marta por teléfono.

    Desde que me dejó mi exnovia,

    Marta es la única chica que realmente me ha tratado bien, y me ha valorado y querido.

    Hemos compartido cosas bonitas, y le tengo un gran cariño. Es una chica guapa y con un gran corazón.

    Mis amigos dicen que debería ir en serio con ella, pero cuando intento valorar esa posibilidad, un sabor agridulce inunda mis neuronas. El "feeling" mágico, ese Magic moment de Lou Reed, ese instante alucinógeno de amor, y de emoción, y esa mística energía que siente uno por las mañanas cuando está enamorado: con Marta no siento nada de eso. Sé que ella tampoco los siente, así que no es cuestión de seguir escarbando en el tema.

    Marta y yo vivimos un momento interesante, bonito, de amistad, cariño y algo más de vez en cuando. Hay que vivir eso y no tomar conclusiones equivocadas.

    19:45

    Ya queda menos para iniciar el camino a casa. Pero antes he de pasar por el super.

    Salud.

    7
  • Sabado por la noche. Me arrastro por las barras de los pubs, y las salas nocturnas, como un largarto intemporal, que tan solo desea que le le lleven a casa: pero por favor, que antes me den una pequeña dosis de alcohol.

    Tengo 30 años, los cumplí el agosto pasado. Podría parecer que el cielo ha oscurecido mucho desde que llegué a los 28, y en cierto modo todo ha cambiado bastante.

    El pasado sábado estuve unas horas frente al ordenador. Desde mi secuenciador abrí una instancia del Moog Modular. La CPU chillaba como una vírgen en su sueño nocturno de "La primera vez".

    A pesar de todo, me las arreglé para "desmantelar" algunos presets; intenté dejarlos irreconocibles, y que sonaran a algo extraño y raro, y que además me convenciera. Mi conocimiento substractivo de la sintesis es muy básico. Pero al final me pareció que los pads sonaban a cualquier cosa menos a pads de preset.

    Y sin embargo todo me pareció demasiado psicótico, un sonido inyectado en una psicodelia muy personal, que tal vez hubiera convencido a Jim Morrison.

    Llega la noche, y el ser humano, inseguro, soso, e impredecible en que me he convertido, se arrastra por la noche; las luces parpadean en el interior de mi cabeza; hay un sentimiento de calidez que me gusta, resulta adictivo en cierto modo.

    Ella es demasiado joven. 20 años son un incompleto proyecto de mujer, desaconsejable para una mente que aún no ha salido del purgatorio.

    Es demasiado preciosa, y yo soy demasiado viejo. Pero de alguna forma noto que me hace algo de caso. Las hordas de buitres y lobos no cesan de mirar. Lo peor es que me miran como si formara parte de la misma manada.

    Ella me dió su móbil. Se llama Vanessa. La típica chica a la que le encanta que la miren; una chica a la que le gusta tener muchos amigos, conocer gente, bailar mucho, hablar poco. Y sobre todo le cuenten lo guapa que está. Por descontado yo también lo hice, caí en el patrón típico; últimamente me cuesta salirme del patrón. Todo ello me hace sentir algo ridículo.

    No existe la menor química entre nosotros. Solo un deseo de sexo, que tal vez desee compartir.

    Al final solo un número de teléfono en un papel. Lo guardo como si fuese un salvoconducto, que me ayudase a llegar a la playa de la eterna juventud, donde las preocupaciones se disipan entre los amaneceres cálidos y emocionantes.

    El domingo me siento como un crío. Siempre la misma historia. No sé lo que quiero exactamente, no sé si lo de ayer fué una buena idea. Pero estoy harto de que me juzguen, y me descarten en base a impresiones demasiado tempranas. ¿Que sabrán ellas de mi vida o lo que se cuece en mi cabeza?

    Llamé a ese teléfono pero no contestó. No he sabido nada de ella. Probablemente buscaba un cuerpo de chaval de 25 pero a los 30 no eres el mismo. O tal vez fué mi poca capacidad de seducción; mi escaso talento para convencer; mi carisma dañado por las frustraciones.

    Me encantaría que hoy me cogiese el teléfono. Pero no voy a llamar. En realidad no sé que es lo que estoy haciendo. Tal vez busco el olvido, entre carne suave y sedosa; el cariño que hace tanto tiempo que no recibo.

    O tal vez solo quiero testear mis emociones; ponerlas a prueba: ¿serás capaz de disfrutar sin miedo a los remordimientos, sin comerte demasiado la olla? ¿Serás capaz por una vez de disfrutar sin ningún otro fín que el mismo placer?

    Tal vez, el miedo a crecer me sigue arrastrando en un viaje hasta el fin de la noche. Pero no tengo ganas de dar explicaciones. No me siento culpable. Salir del purgatorio no es tarea facil, pero si lo haces y además consigues no mirar atrás, cualquier placer pasajero es un buen compañero en el camino.

    Creo que voy a hacer una llamada....

    5
  • El 2005 ha sido un pequeño aspirante a infierno. Un "pack" nauseabundo con su propia muerte incluída, y un paquete de depresivas heridas, duras de cicatrizar.

    Hay poco que salvar en esta travesía de 365 malos rollos. He sido un naufrago en los mares de los sueños baldíos, y perdidos.

    Pero entre el hundimiento de mis emociones y aspiraciones, he rescatado cosas, pequeños momentos o fragmentos que me han ayudado a seguir adelante.

    Este final y principio de año, me ha servido para tener un mínimo de esperanza. Pero no hay lugar ni tiempo para sentimentalismos.

    Estas semanas vacacionales, la hierba ha vuelto nocturnamente; su naturaleza profunda pero confusa, ha condimentado películas y programas de televisión; también el monitor del ordenata, entre parametros de un mal preset.

    Sí, he vuelto a fumar tras bastante tiempo, y realmente, me ha servido para constatar que no soy adicto a la hierba, ni me obesiona especialmente, pero que al mismo tiempo a veces me puede llevar a pasear por jardines absurdos pero felices, muy alejados de la metrópolis.

    Empieza ya el 2006, y no puedo evitar mirar atrás, para pensar en que tal vez ahora, pueda dejar de caer de mi cutre pedestal. Y pueda seguir mi camino, buscando un pedazo de ilusión. Un pedazo de ilusión, en mundo color miedo.

    Aunque la música dejó de motivarme hace meses, sigo teniendo una cierto respeto por ella. Sigue llenándose el HD de audio poco trabajado, de sonidos de sinte agotados, de fragmentos de piano ambiciosos pero débiles, y de ideas, letras y grabaciones de voz muy mejorables, aunque llenas aún de sentido.

    El 2006 será no nos engañemos, un año transitorio y tal vez extraño, pero ya me conformaría con ello.

    Que tengais todos un buen año.

    8
  • Al llegar a casa, tras un par de días caóticos, confusos, extraños; días difíciles de entender; al llegar a casa, tras una noche extraña pero no mala: he sentido por primera vez en mucho tiempo, la felicidad que desearía para mi, pero que tan lejos queda aún. Y sin embargo, he creído posible que pueda ser mia.

    Ha sido una extraña percepcion. ¿whisky?

    Sinceramente, no lo sé. Tal vez tan solo un recuerdo, pero pronto lo sabré....

    6
  • Próximamente, una creación de mi cabeza, va salir de sus oscuros pasillos neuronales, para acercarse a la realidad más verídica y sincera.

    Aún no tiene nombre, pero posee ya toda una vida, que ahora desea proseguir más allá de los límites de lo fantástico.

    Hasta hace poco, y siempre dentro de mi cabeza, este tipo disfrutaba a su modo, de una exitencia bastante mediocre, aunque llena de pequeñas alegrías, y de espontaneas vivencias dentro de lo cotidiano.

    Iba a casarse pronto, en el trabajo las cosas marchaban bastante bien. Estaba ahorrando para comprarse un piso junto a su chica. No era un triumfador, pero estaba lejos del rebaño de perdedores que acechan las calles.

    Este tipo era de algún modo feliz, pero se sentía absolutamente perdido, entre la maraña de los sueños no realizados, y de todo lo no experimentado.

    El tipo en cuestión, decidió romper con todo. Quemar los papeles y recuerdos del pasado, y sin sentirse obligado a dar demasiadas explicaciones, se marchó lejos; dejando tras de sí, un grupo de responsabilidades emocionales y cárnicas.

    Ahora pasa sus noches en pensiones y moteles más oscuros que la misma moche; situados en las afueras de pueblos, aparentemente poco concurridos. Pasa los atardeceres frente a los sucios ventanales de ciudades dormitorio, en habitaciones indivuales repletas de muebles de saldo,frente a televisores fabricados hace 10 años; tomando cerveza fría en barras extrañas, frecuentadas por prostitutas, dementes y triumfadores de bolsillo.

    Ha conocido a gente muy diversa, y escuchado conversaciones acerca de la muerte, del engaño, y sobre los sueños que se hunden en el fango. Pero también ha encontrado en esos aspirantes a soñadores, una parte de él que ni siquiera recordaba.

    No sabe si ahora es feliz, pero de lo que está seguro, es que este nuevo modo de vida, guarda aún muchas sopresas y secretos.

    Sabe que ha dejado atrás a una chica que le amaba, y a un futuro que a priori resultaba ilusionante. Pero sus ilusiones deambulan ahora por senderos distintos. Aunque no sabe lo que quiere, sí sabe lo que no desea.

    Se ha portado como un cerdo, pero por primera vez un muchos años, no se arrepiente de nada cuando sale el sol.

    Aunque hace poco que se halla fuera de casa, ha hecho ya algún amigo; un personaje tan imperfecto como él: un tipo raro, ligeramente desequilibrado, con el que ha debatido mucho acerca de lo moralmente correcto, y lo naturalmente obsceno.

    En definitiva, su vida ha cambiado.

    Pronto, muy pronto vais a saber de él, y del nuevo camino que ha emprendido.

    Hasta ese intante, seguirá oculto en mi mente.

    0
  • Carretera perdida. The lost higway. desde luego siempre te gustó esa película, pero no entenderé como puede marcarte tanto en una sola noche.

    Cuesta entenderlo chico. Cuesta.

    Eres un tipo extraño. Pones tu mente patas arriba, y luego colocas cada mueble en su sitio, ayudándote simplemente por el misticismo inconexo de unas imágenes sobreproducidas y ególatras de un director enfermo.

    David Lynch y sus jodidas historias. Siempre te has sentido muy identificado. Supongo que el arquetipo de personaje perturbado, aunque consciente de sus paranoias, te seduce más que cualquier tía buena que se precie.

    No has recuperado la confianza realmente. No te equivoques. Tan solo has terminado con un período de incotrolados pensamientos, de tortuosos caminos que no llevaban a ninguna parte.

    Ha cesado el Viaje a ninguna parte. Ya hora deseas que llegue el día de estar "a las puertas de cualquier otro lugar".

    Como David Pullman en Carretera perdida, eh? Hay algo que te fascina de ese personaje; el hecho de que folle mucho, no es ni tan siquiera la superficie de lo que te encandila, seguro. ¿Que es? Tal vez la casita lujosa en la urbanización, con esas paredes y pasillas densos, y esa atmosfera enfermiza pero protectora; la enfermedad a veces puede proteger de la salud de la realidad. ¿Que te apasiona de esa película? ¿El hecho de el otro personaje sea un rompebragas desequilibrado, que no teme a todo lo que en cambio tu temes?

    O tal vez que él es un tipo majo, y tu eres del más absoluto montón....

    Siempre he tenido la teoría de que la presión suele hacerte reaccionar, aunque una pasada de rosca, acostumbra también a hundirte en la miseria y el desamparo.

    Hay una esperanza ahí fuera. Una felicidad tal vez, pero de lo que tienes que estar seguro es que hay una realidad que no vas a cambiarla, y tendrás que adaptarte a ella. Tendrás que disfrutar de las flores del camino, y no solo del almuerzo en el destino más próximo.

    La vida es ahora. Ya corren los minutos, las horas.

    El tiempo es un loco sin escrúpulos. Un mercenario de la muerte.

    Adelante pues....

    7
  • Acabo de regresar de la playa. No suelo ir por la tarde, prefiero la brisa matutina de las 11:00 am, que no el sol desgastado pero poderoso de las 16:00 pm.

    De todos modos, necesitaba huir de casa, así que he pasado la tarde tirado en la arena, y sobre todo metido en el agua.

    La pierna dolía mucho la jodida, pero me he decidido a olvidarla un poco.

    Pero la playa tenía hoy un encanto especial, similar al del inicio del verano. Ese encanto que parece flotar en el aire, como una reverb imaginaria; se respiran sentimientos en el ambiente, y las chicas parecen recién salidas de un paraíso prohibido.

    Ese tipo de ambiente me relaja, aunque se acumule gente a mi alrededor; aunque familias enteras me rodeen con sus conversaciones, y sus discuciones; lo importante es que me siento de algún modo acompañado por ellos; me siento partícipe de algo simple pero real, que me arranca de mis fantasías imperfectas, y de mi caos impoluto (esto quedaría pefecto como nombre para mi maqueta).

    Lo cierto es que esta tarde he respirado parte de ese ambiente, esos sentimientos primaverales ubicados en el origen estival.

    He estado nadando un rato; había mucho espacio para progresar durante un rato tranquilamente, sin que nadie obstaculizara mis torpes 100 metros braza.

    Durante ese nado, entre olas poco agresivas, la mente se ha apaciguado un poco; y al terminar, y mantenerme a flote sobre el agua para descansar, he visto un sol encendiendo la superficie de las olas, que a ratos parecía nieve sobre una montaña, y en otros instantes semejaba las brasas encendidas de un incendio, sobre un desierto azul en un planeta desconocido.

    Las imágenes se sucedían lentamente, como en una película mal coloreada, pero muy real y sincera.

    A lo lejos, más allá de la arena, he visto calles empedradas de mármol, y escaleras que ascendían entre calles pequeñas; había pequeños chalets, y construcciones preciosas, y algunas menos prominentes, con verdes persianas bajadas, y ventanas entreabiertas: en su interior, he supuesto que existía una realidad, unas historias que contar; y tal vez algun ensueño imaginario, en el que alguna chica me invitaba a pasar hasta un salón con vistas a la playa.

    He vuelto a mirar las olas, y la luz que diseñaba su superficie.

    Durante unos instantes, me he olvidado de todo: hasta de mi mismo.

    No había nada de trascendental, ni filosófico en ese momento, ni ningún mensaje subliminal de naturaleza profunda. Solo una pequeña sensación de bienestar, y tal vez un breve pedazo de lo que podríamos llarmar, el sentido de la vida.

    Pero en todo caso, yo estaba solo, y me gustaría no convencerme de que la soledad es en cierto modo el mensaje oculto de la existencia; y que tras esa soledad interior, se hallan las respuestas que en muchas ocasiones buscamos.

    -[el espíritu interior, es un jodido animal que nunca termina de despertar del todo]-

    ...

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