Ya veo que hay un consenso.
Sin embargo, y a modo de despedida (realmente en este momento no tengo tiempo para seguir con esto) quiero compartir mis dudas al respecto, ya que creo que son de orden filosófico y vienen al caso.
No me provoca ningun rechazo la idea de una ciencia que ejerce de marco legal, de instancia que vela legítimamente por la racionalidad y veracidad de los argumentos y las pruebas. Aquí , creo que se me ha malinterpretado desde el principio, como si fuese un defensor a ultranza del posmodernismo o un sofista poco preparado. Por supuesto que no pienso que la verdad no exista, ni que la lógica racional sea un invento puramente subjetivo y desconectado del mundo. Nada de eso.
Mi postura es intermedia, simplemento no pienso que el conocimiento pueda ser absoluto ¿de qué depende nuestro conocimiento? ¿de la experiencia?..ésta depende de nuestros sentidos (o aparatos que los amplifican) y los sentidos no solo captan la forma del mundo sino que simultáneamente e inevitablemente también le dan forma..¿de la razón? La razón depende de sí misma, o de otra razón que a su vez…en una regresión infinita. No podemos aislar observador y objeto de forma completa, es un sinsentido racional, solo cabe la aproximación.
No hay escapatoria racional: Lo mismo que posibilita el conocimiento le crea sus propios límites y le impide erigir certezas absolutas.
“Cuando creemos que poseemos la verdad, debemos saber que lo creemos no creer que lo sabemos”
La ciencia no puede garantizarnos la verdad objetiva, ninguna demostración puede demostrar que haya demostraciones verdaderas, por ejemplo “las matemáticas son verdaderas” no puede demostrarse matemáticamente, si digo “las ciencias experimentales son verdaderas” no puedo verificarlo experimentalmente.
Es importante no confundir conocimiento y ciencia, cuando te llaman a declarar en un juicio no se te pide que demuestres experimentalmente tus palabras, es posible que baste con que digas lo que crees o sabes y con la conformidad con otras personas.
Me parece que es necesario tomar conciencia del “como si”. Es cierto que el como si de la ciencia es, a priori, un medio para alcanzar mayor conocimiento, pero es necesaria esa conciencia, no hay que confudir el como sí con el “es lo que es” del realismo ingenuo.
La vida esté llena de verdades que son indemostrables, verdades no científicas, así como teorías que hoy nos parecen ciertas y que se rebelarán falsas mañana.
Cuando alguien le dice que cree en Dios, es normal que un científico le pida pruebas de su existencia o de su posible falsación..pero ¿cómo puedo falsear la proposición “ la única forma de garantizar que algo es cierto o falso es el método científico?, es obvio que esa proposición no puede ser rebatida, pues si encuentro una verdad usando otro procedimiento no puedo llamarla verdad ni falsedad y si encuentro que algo es falso usando el método científico lo único que hago es legitimarlo.
Vuelvo al principio, creo en la ciencia como marco legal (consensuado), donde se conjuga la racionalidad y la experimentación en pro de la adquisición de conocimientos, pero creo que es necesaria cierta dosis de escepticismo y, porqué no, sano relativismo para que en su tarea de “jardinería” (de poda de las malas hiervas…charlatanes, interesados, engañabobos etc) no arranque posibles flores que quizá rebelen aspectos ignotos para los cuales aun no estamos preparados.
Nota: Nada de lo que he escrito es original, otros muchos lo han dicho antes, pero me baso en ellos para dar forma a mis inquietudes, esas sí, completamente mías.
Por cierto, se me olvidó comentarte que el psicoanálisis no se imparte como disciplina científica en ninguna universidad, que yo sepa.
La formación de los psicoanalistas corre a cargo de Asociaciones profesionales de psicoanalistas, al margen de la comunidad académica y científica.
No tan la margen; los lakanianos son parte de la academia
la Universidad de Barcelona, que es la que yo conozco no forma psicólogos expertos en ningún tipo concreto de tratamiento, se estudian (con más o menos profundidad) las alternativas que se considera tienen un valor terapeútico probado o aceptado clinicamente, y una de ellas es el psicoanálisis (aunque no tal como lo practicaba Freud, obviamente, sino en la forma actual de su evolución y ramas). El hecho que para ser psicoanalista debas pertenecer a una asociación profesional y formarte específicamente es algo que, en gran parte, ocurrió por voluntad propia de los fundadores del psicoanálisis, viendo la proliferación de seudopsicoanalistas. En la universidad de Barcelona se estudian y practican tratamientos dentro del enfoque freudiano pero con desarrollos cognitivistas y otros matices, por ejemplo la Terapia Focal Breve. En la Universidad, cuando yo estudié jamás oí a un profesor decir que Freud no era un científico, o que el psicoanálisis no puede ser aceptado científicamente, sí por supuesto que se informa de los límites, problemas metodológicos y de los aspectos controvertidos, que los tiene por supuesto. Bueno, hablo de hace unos años, quizá ahora la cosa ha cambiado mucho.
Es normal que un realista extremista como Bunge y uno de los inventores del conductivismo como Eysenck piensen así, rebatirlos implica volver a empezar el debate de nuevo, yo ya he expresado lo que pienso al respecto.
Que a estas alturas de la película alguien pretenda refutar a Berkeley, Hume, Kant, Hegel, Schopenhauer, Mach, Comte, Bergson, Dilthey, Carnap, Wittgenstein, Husserl, Heidegger, Gadamer, Derrida, Putnam, Davidson, Rorty..entre otros muchos, con argumentos del tipo "la realidad es real" o "A=A", para fundamentar que la ciencia experimental es la "única" forma de acceder al conocimiento de la realidad objetiva (porque eso es lo que defiende Bunge o Any Rand) me provoca una sensación de profundo cansancio. Es una marea que no cesa de "volver" desde Aristóteles y que me recuerda esas charlas de bar donde siempre hay uno que , cuando las cosas se complican exclama: "las cosas son como son y punto" (sin precisar que ese "como son" se refiere a su forma concreta de ver las cosas).
#284
Yo así lo veo, esto del lo que es es lo que es es como el alcalde de Briñas, que decía: aquí no hay más cojones que los que arden, majos...