Sintetizadores

MFB Dominion Club: primer contacto y demo de sonido

MFB y Dominion son dos nombres, de marca y de producto respectivamente, bien conocidos en el mundo de los sintes analógicos. Llamar Dominion Club a su nueva criatura nos hizo acercarnos al stand de MFB en Superbooth (sólo a 5 metros del de Hispasonic) pensando que se trataría de una edición 'low cost', por el formato pequeño y la ausencia de teclado, del motor del Dominion-1, pero no. Es un producto bien diferenciado, con carácter propio. Hereda el diseño de algún elemento, pero las diferencias son demasiadas tanto externa como internamente.

Su aspecto es similar al de las cajas de ritmo TanzMaus y TanzBar Lite, con un chasis sencillo de aluminio denso en potenciómetros y botones de pequeño tamaño. El precio también se situará, como el de sus hermanas, en el amigable entorno de los 519€. Se trata de un sintetizador monofónico (no parafónico) de tres osciladores, cuya base es analógica (dos de los tres osciladores, el filtro, y algunos otros elementos), aunque con módulos digitales también como el tercer oscilador, que es capaz gracias a ello de ofrecer un complemento muy interesante con varios algoritmos que aportan sonoridades de tipo ruido, FM, wavetable, y otras.

Las formas de onda en los dos osciladores analógicos y también en los dos LFOs, son continuamente variables en un recorrido que visita diente, triángulo, cuadrada, etc. pero que permite usar una especie de 'morphing' o transición gradual entre ellas. El oscilador digital también tiene un control de variación de su forma de onda. Incluso el filtro (24 dB/oct) cuenta con 'morphing' para hacer una transición desde paso bajo hasta paso alto, sin olivdar paso banda y elimina banda.

Las posibilidades de modulación son amplias, y permiten también atacar a esos controles de 'morphing' en osciladores y filtro desde los LFOs y envolventes, que llegan a ser tan veloces como podemos esperar en MFB. Cuenta también con dos subosciladores para refuerzo de graves, una puerta XOR en funciones de 'pseudo--anillo', y activación de función sync.

Tener esa colección de funciones con el sello MFB por aprox. 500€ suena ya atractivo de por sí, pero la magia real de este Dominion Club está en el hecho de que todos sus controles envían/reciben MIDI y por tanto permiten automatización total, algo que aprovecha a la perfección su secuenciador. Sin necesidad de equipos externos, el secuenciador a bordo de Dominion Club ofrece patrones de 8 compases de longitud en los que cualquier actuación sobre cualquier control queda registrado. Con un centenar de patrones internos y la posibilidad de realizar 'bakups' vía USB-MIDI, se completa un equipo que hace honor a su apellido 'Club' al ofrecer esta posibilidad de secuencias de modulación con un alcance integral que se han convertido en un estandar ya para la producción de música electrónica pulsante y saltarina bien alejada del relax de la música planeadora a los que se destinaron los muy primeros secuenciadores analógicos. Estamos en otra época, y Dominion Club se ha concebido para ella.

Hablando de USB-MIDI, no sólo puede conectarse a un ordenador o dispositivo inteligente, cuenta de fábrica con una segunda conexión USB con funciones de 'host' que permite enganchar directamente un teclado o controlador USB sin presencia ni intermediación de ordenador.

La demostración de su sonido corre a cargo de Uwe George, a quien pedimos que jugara un rato con Dominion Club ante nuestras cámaras.

Pablo Fernández-Cid
EL AUTOR

Pablo no puede callar cuando se habla de tecnologías audio/música. Doctor en teleco. Ha creado diversos dispositivos hard y soft y realizado programaciones para músicos y audiovisuales. Toca ocasionalmente en grupo por Madrid (teclados, claro).

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