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Allen & Heath Xone:96, toma de contacto

Introducción

Xone:92 ha sido desde su llegada al mercado hace 15 años uno de los dos estándares en cuanto a mixers de club en salas de todo el mundo. Si un DJ quería pinchar con un mixer analógico lo más probable es que pidiera en su rider este dispositivo de Allen & Heath. Esto ha sido así de manera continuada porque la marca consideró que su mixer era tan completo en cuanto a funciones y tan correcto en su sonido que hasta ahora nunca ha necesitado actualizar el producto. Durante estos años Allen & Heath ha lanzado otros productos, tanto mesas digitales –la gama Xone:DB– como otras mesas analógicas –las Xone:3D y 4D, y la Xone:PX5 son analógicas y montan un interfaz de audio digital– pero siempre manteniendo en su catálogo la Xone:92, con lo que obviamente no podían considerarse reemplazos ni tampoco “evoluciones” de la mesa. Así que todo el mundo ha estado esperando a que la marca en algún momento lanzara algo que lo reemplazara, más que nada porque dada la cantidad de años que el producto ha aguantado en primera línea era lógico que el reemplazo fuera una máquina realmente sobresaliente capaz de aguantar en el mercado una cantidad similar de años. 

La llegada de la Xone:96 fue anunciada con tiempo, en primavera ya se supo oficialmente de su existencia por un anuncio oficial de la marca, aunque un par de meses antes muchos ya sabíamos que iba a llegar por diversas filtraciones e informaciones que se movieron por la red. Durante el verano fue mostrada en varios eventos e incluso ya se pudo ver a algunos DJs empleando unidades de preproducción. Todo el mundo esperaba que nada más finalizar el verano el producto ya estuviera en tiendas, pero ha habido que esperar hasta casi finalizar el año para poder ver llegar las primeras unidades a tiendas, y de ahí ahora las veremos saltar a cabinas y estudios personales.

Hemos podido contar durante un corto espacio de tiempo con una unidad para poder hacer un análisis rápido del producto y contaron nuestras primeras impresiones del mismo en este artículo, y además vamos también a daros la opinión experta de Rafa Siles y Nacho Gil, DJs residentes de la sala Barraca en Valencia, un lugar muy apreciado por los fanáticos del buen Techno. 

Al margen del artículo de hoy, en unas semanas esperamos ofreceros un segundo artículo donde entraremos más en profundidad en algunos aspectos técnicos y sonoros de la mesa, y que acompañaremos de un completo vídeo resumen. Creemos que un producto tan trascendental como este que probablemente vaya a estar en el mercado los mismos años que su predecesor bien merece una atención bien detallada. 

Construcción, controles y conexiones

La Xone:96 está construida sobre un chasis totalmente metálico, el panel superior tiene un acabado en color metálico pulido con tacto extremadamente suave, mientras que los laterales son en color negro con el serigrafías del modelo del aparato en blanco. Llaman la atención las grandes ranuras de ventilación que la mesa tiene en los laterales. El ensamblaje en general es de una calidad sobresaliente. 

La mesa cuenta con potenciómetros muy firmes, esta firmeza es homogénea en todos ellos. Hay tres tipos de botones en la mesa, unos planos con iluminación circundante para la preescucha y modo/activación de filtros, que son de plástico, y luego tenemos unos del mismo tamaño pero de goma y con iluminación central que se emplean tanto para la asignación del MIDI a los puertos USB como para los canales de retorno C y D, y finalmente unos minúsculos pulsadores que encontramos para algunas funciones como elegir si el auxiliar 1 es pre o post-fader o si los canales de 11 y 12 de entrada del interfaz se usan para el auxiliar 2 o para la grabación del master. Aunque todos los botones son correctos, los de goma los he encontrado con un tacto un poco raro, y personalmente hubiera preferido que no los hubieran empleado, colocando todos del mismo estilo que los de los cues y filtros. Tenemos también los pequeños interruptores de 3 posiciones para asignación de filtro y de posición del crossfader que ya conocíamos de la Xone:92.

El layout de los controles es muy similar al de la 92, basta con mirar cualquier imagen de ambas mesas para apreciarlo, pero no es lo mismo. En cada uno de los 4 canales principales seguimos contando con una EQ de 4 cortes, pero los dos cortes que en la 92 llegaban hasta -30db aquí los tenemos rotulados como hasta -27db. El segundo auxiliar a diferencia de la 92 no tiene posibilidad de ser pre o postfader. En los dos canales designados como A y B cambia también la EQ con respecto a la 92, ya que ahora en lugar de dos controles para los medios tenemos unos medios paramétricos en los que podemos elegir desde 190Hz a 2.7kHz y aplicar una atenuación o realce desde los -24 hasta los +10db, mientras que el resto de la EQ de estos canales también la han hecho diferente, funcionando en modo isolator desde la cancelación total de la frecuencia hasta los +6db. 

Cambian también los filtros que ahora disponen de una distorsión controlada mediante un potenciómetro rotulado como Crunch, que está ubicada en el antiguo espacio asignado a los LFO de la 92 –que ya no están–, espacio también aprovechado para colocar en la 96 los dos nuevos canales C y D cuyos controles se reducen al encendido y nivel de señal. Finalmente, explicar que los botones de selección de fuente sonora han sido sustituidos por interruptores rotativos dado que ahora la mesa cuenta con muchas más posibilidades de entradas.

El crossfader aunque parece lo mismo de siempre no lo es, se trata de un Innofader Mini, y se nota mucho la diferencia. A pesar de que el mixer no está pensado específicamente para turntablistas esta pieza la vuelve más polivalente. Los faders de 60mm no son como los de la 92, son más firmes respecto a la fuerza que hay que aplicar, pero con un deslizamiento suave, homogéneo y sin fricciones de ningún tipo. En los vúmetros tenemos 9 segmentos en los de canal y doble vúmetro de 11 en el de master, que hace una doble función como vúmetro para la preescucha.

Respecto a conexiones, seguimos teniendo en el panel trasero dos entradas RCA por canal, pero ahora contamos con interruptores para asignar al interfaz de audio de la tarjeta cual de las dos queremos usar en caso de realizar grabaciones o de querer emplear DVS. A las conexiones en jack de 1/4 de envío y retorno de la Xone:92 para los auxiliares en este modelo hay que añadir dos pares más de conexiones de este tipo para las entradas de los canales C y D, además de las conexiones del “mundo digital” de este modelo, que son dos conexiones USB tipo B y una conexión ethernet para el protocolo Xlink de Allen & Heath que se emplea para los controladores de la marca –Xone:K2, etc.–. Y seguimos contando con la conexión MIDI de 5 pines que ya había en la 92. 

Las conexiones de micro para los canales A y B siguen siendo en formato XLR. Tenemos una salida master en formato XLR, otra booth en jack de 1/4 y una salida de grabación en formato RCA. La conexión Audio Sync Out en formato minijack tiene mucho secretismo, en el manual sólo se indica que es para conectar “futuros accesorios”, pero os aviso de algo: esos futuros accesorios son unidades de efectos que va a lanzar Allen & Heath.

La preescucha de auriculares merece mención especial, ya hay doble sección independiente de preescucha. La ubicada sobre el panel superior se controla normalmente desde los botones de cue y los controles cercanos a la conexión, mientras que en la esquina inferior izquierda tenemos los controles de la segunda preescucha, que funciona con un interruptor rotativo para elegir lo que queremos preescuchar y tiene sus conexiones en el panel frontal.

En uso

Preferí empezar con la mesa empleando dispositivos externos, un par de reproductores y un sampler que tengo con varias salidas independientes. Mezclar con la 96 es una pura delicia. La suavidad y longitud de los faders proporcionan una experiencia de total precisión mezclando canciones, es una de las primeras cosas que aprecias. El paramétrico de la EQ de los canales A y B te termina de proporcionar la sensación de total control sobre la mezcla. Puedes permitirte el lujo de que los vúmetros piquen bien arriba, cuesta mucho hacer distorsionar la mesa. 

Hablando de distorsión, no pude evitar probar rápidamente el intrigante “Crunch” de los filtros, y debo reconocer que me decepcionó un poco. Esperaba una distorsión con más personalidad y compresión, me sonaba un poco a pedal “fuzz” de guitarra cuando lo ponías muy fuerte. Creo que como mejor puede emplearse es simplemente para dar un “toque” de agresividad al filtro, pero no para aplicarlo a tope.

 

Ahora hay disponibles dos modos de preescucha, un modo que podríamos llamar “clásico” en el que eliges para la preescucha un sólo canal y al pulsar otro desactiva el anteriormente seleccionado, y el modo “latching” que se activa pulsando a la vez durante más de 3 segundos dos botones de cada uno de los filtros. Este nuevo modo es como funcionan la mayoría de mesas actuales, que permite seleccionar simultáneamente varios canales en la preescucha y que para los que como yo les gusta hacer las mezclas en los auriculares es ideal. 

Muy destacable que ya no tenemos aquel chasquido de la 92 en cuanto activabas el filtro, ahora se activa limpiamente y da la sensación de que aunque lo actives y no hayas comenzado a aplicarlo no te comes esa porción del subgrave que se merendaba la 92. Aunque esto lo analizaremos al detalle en el próximo artículo sobre la Xone:96. Otras cosa que detallaremos en ese artículo será la respuesta de la mesa al pinchar con vinilo o la precisión al detalle de la EQ, algo para lo que ya estoy preparando varios tests “milimétricos”.

Empleando el interfaz de la mesa todo son facilidades, gracias a que Traktor certificó esta mesa antes de que lo “abrieran” para usar cualquier interfaz para funciones DVS, con sólo conectarla los canales de entrada y salida se asignan automáticamente. Eso sí, los canales 2 y 3 quedan configurados como los canales A y B de Traktor –algo muy habitual últimamente, que en dispositivos de 4 canales el software asigne los dos primeros decks a los 2 canales dispuestos en el centro–. Las posibilidades de ruteo que ofrece el aparato combinando el interfaz interno con las entradas analógicas hace que sencillamente no te termines nunca la mesa, y puedas fácilmente enviar audio a otros programas para que lo procesen como si fueran unidades de efectos externas, o meter desde un secuenciador –Live es la opción más lógica– patrones rítmicos a tu sesión. 

Respecto a la latencia del interfaz, se puede bajar trabajando a 96kHz hasta los 2.7ms, reproduciendo 4 pistas en Traktor simultáneamente con dos bancos de efectos activados en modo single esto no provocaba ningún problema de artefactos sonoros ni congelaciones. La versión de Traktor empleada fue Traktor Pro 3.0.2. Una curiosidad sobre el interfaz es que a pesar de que normalmente Traktor selecciona por defecto la frecuencia de muestreo más alta disponible, con este dispositivo se selecciona automáticamente la opción de 48kHz. El interfaz es class compliant, no necesita drivers en macOS pero sí en Windows. 

Un poco de ayuda externa

Para hablaros del sonido que entrega la mesa empleando el interfaz de audio y compararlo un poco con las posibilidades de otras combinaciones de hardware, he contado con la ayuda inestimable de Rafa Siles y Nacho Gil, residentes de la sala Barraca en Valencia. Ellos estuvieron probando de forma muy exhaustiva la Xone:96 junto con una Model 1 empleando el PA de la sala y escuchando los resultados desde diferentes posiciones, y me ofrecieron las impresiones que obtuvieron tras sus pruebas, que les llevaron una jornada entera encerrados en la sala. ¿Por qué decidieron comparar con Model 1? En el desarrollo de esta mesa participó tanto Andy Rigby-Jones como Alex Zinn, el primero estuvo implicado en el diseño de la Xone:92 mientras que el segundo lo ha estado en el de la Xone:96. Actualmente tanto Model 1 como Xone:96 salen de la misma factoría del grupo Audiotonix Limited en el Reino Unido, todo este cúmulo de coincidencias y similitudes hacía interesante esta comparativa. Veamos los resultados que obtuvieron.

Equipamiento Rafa Siles:

  • Macbook Pro 15” 2014
  • RME Fireface UFX
  • Cables jack-RCA de NEO D+

Equipamiento Nacho Gil:

  • Macbook Pro 13” 2018
  • MOTU Ultralite MK3
  • Cables jack-RCA de  NEO D+

Todas las pruebas se realizaron empleando Traktor Pro 2 dado que tenían contrastada la fiabilidad de este software en sus directos. En las pruebas se comparó la Model 1 conectada a los interfaces de audio de cada DJ con la Xone:96 empleando su propio interfaz.

  • Primera comparativa: tema utilizado “Destroy everything you touch” (Sasha Invol2ver Remix) de Ladytron, techno con pista vocal. No se aprecia ninguna diferencia entre las dos mesas.
  • Segunda comparativa: tema utilizado “Vision” (Rodhad Remix) de Radio Slave, techno. Nuevamente no consiguen apreciar diferencias.
  • Tercera comparativa: tema utilizado Exzentrisch (Shlomi Aber Remix) de Pan-Pot, techno “brutal”. Por la mínima diferencia parece que la Model 1 suena mejor.
  • Cuarta comparativa: tema utilizado Systematic (Original Mix) de Circuit Breaker, acid techno. Una vez más no se aprecian diferencias. 

En todas las canciones se llevó la señal de las canciones hasta donde los vúmetros marcaban +6dbs.

Como prueba final comparando música a través de una mesa y otra, compararon exhaustivamente la parte de la canción Systematic en la que sólo hay bombo y sintetizador de bajos –la idea era comparar la respuesta en graves–, llegando a la conclusión de que la Model 1 ofrecía ahí un sonido algo más grueso. Otra prueba que realizaron comparando Model 1 vs Xone:96 fue comparar la curva de los faders, llegando a la conclusión que la curva lineal –de las tres posibles seleccionabas, poniendo la palanca a la izquierda– de la 96 es muy similar a la de la Model 1, sin llegar a ser exactamente igual.

También se realizaron pruebas exclusivas a la Xone:96. Os detallamos los resultados:

  • Probaron a fondo la existencia o no del antiguo “click” al activar/desactivar el filtro y si el click se colaba a través del PA de la sala. Ni rastro del “click”.
  • Buscaron si había pérdida de frecuencias graves al activar el filtro pero sin aplicarlo. Y aquí sí encontraron una curiosa diferencia –que ni yo mismo he logrado apreciar–, y es que al activar el filtro a una pérdida momentánea de graves. Esto sucede en lugar del antiguo click, e incluso sucede al activar el filtro sin que esté asignado el filtro al canal –palanca en posición central–. 

Realizaron algunas pruebas más, apreciando lo siguiente:

  • El interfaz de la Xone:96 tiene más ganancia de entrada que la MOTU Ultralite MK3.
  • No lograron apreciar diferencia sonora alguna entre la “calidad” del interfaz interno de la Xone:96 y la MOTU Ultralite MK3. 
  • La RME Fireface UFX suena mejor que el interfaz de la Xone:96 “por una mínima diferencia”. 
  • El canal 2 de la Xone:96 sonaba inicialmente peor que el resto, pero este problema desapareció tras actualizar el firmware de la mesa. 
  • Empleando el interfaz de la mesa y llevando el PA de la sala a un 75-80% de su capacidad no apreciaban distorsión o artefacto sonoro alguno en la señal. 

Respecto a la preescucha por auriculares apreciaron lo siguiente:

  • A pesar de que existen varias salidas independientes para auriculares, se pueden emplear todas a la vez sin que haya pérdida alguna de volumen.
  • Comparando Xone:96 con Model 1, esta última tiene mejor calidad de sonido en la salida de auriculares y mayor volumen.

Conclusiones de Rafa Siles y Nacho Gil

Allen & Heath ha dado un auténtico puñetazo en la mesa con este mixer. Este mixer continúa teniendo las cualidades sonoras de la 92, pero con muchas mejoras, como por ejemplo las aplicables al filtro. La tarjeta de sonido es lo que más nos ha impresionado, especialmente que suene sin grandes diferencias respecto a grandes tarjetas de RME o MOTU, o que suene sin pérdida de calidad alguna al llevar el master justo por debajo del punto de distorsión. 

Hasta aquí

Como se ha indicado al principio, en este primer artículo nos íbamos a centrar exclusivamente en las impresiones que hemos tenido del mixer tras una primera toma de contacto, y de paso contaros las impresiones de nuestros DJs colaboradores. Como punto final a este primer encuentro con el que probablemente será en unos meses un nuevo estándar de club para determinados tipos de DJ, remarcar la alta calidad general del mixer en su construcción, el sonido tan sólido que entrega –aunque el sonido va a ser objeto de profundo análisis en nuestro próximo artículo–, y la excelente sensación que deja por el precio que tiene. Reconozco que desde hace años suelo emplear mixers digitales por la mayor flexibilidad que ofrecen, pero debo reconocer que Allen & Heath me ha hecho repensar algunos de mis principios al respeto de los mixers analógicos con un producto que no esperaba encontrar tan bien acabado y tan versátil. Si tuviera que destacar algo negativo, quizá sería el nuevo “Crunch” de los filtros, que me ha resultado como distorsión algo decepcionante, aunque reconozco que tengo unos gustos muy específicos para este tipo de procesado.

Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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