Informática musical

Galaxy X, un sintetizador por convolución y una montaña de sonidos

Galaxy Instruments presenta Galaxy X como un instrumento diferente, como un sintetizador que explora una nueva vía que si bien lleva mucho tiempo usándose en otros procesos relacionados con el audio, hasta ahora no se había explotado en el campo de la síntesis, al menos no de la forma que lo han hecho aquí.

Ahora bien, eso es algo que todos hemos leído o escuchado en varias ocasiones y lo cierto es que esas promesas no siempre se cumplen. Así que la pregunta natural llegados a este punto es: ¿Realmente aporta algo novedoso Galaxy X al mundo de la síntesis y al mercado de la tecnología musical?

Concepto

Galaxy X es un sintetizador por convolución, el primero del mercado según sus desarrolladores, y se presenta junto con tres librerías repletas de sonidos, loops e instrumentos además de otras herramientas y aderezos varios que resultan ideales para todos aquellos que gusten de la manipulación y el diseño sonoro.

Si por un casual hay alguien que esté leyendo este análisis y no tenga del todo claro qué es eso de la convolución, consiste en modificar una muestra de audio aplicándole características de una segunda muestra (denominada impulso), dando así, una tercera muestra que resulta ser una combinación de ambas. Es evidente que se trata de una explicación muy resumida y sintetizada, pero es un marco suficientemente descriptivo para entender como funciona Galaxy X.

Primeras impresiones

Tras algo más de 70 minutos de instalación, no está nada mal si tenemos en cuenta que son más de 15 Gb de contenido, más algunos minutos adicionales destinados a activar las librerías (cada una de las tres que se incluyen han de activarse de forma individual) ponerse a funcionar con Galaxy X no lleva demasiado tiempo.

Una vez lanzada la plataforma Engine de Yellow Tools y después de haber seleccionado un preset por defecto o alguno de los más de 1.000 archivos que incluye su librería, se cargará la interfaz de Galaxy X. Lo primero que reclama tu atención es la enorme ‘X’ (‘X Eye’) que hay en el centro de la ventana, que no es otra cosa que el medidor de ‘X Factor’ y viene a ser, por decirlo de algún modo, el corazón del sintetizador.

La interfaz es clara, directa y sólo presenta un puñado de controles que, a pesar de no resultar excesivos, en absoluto se quedan cortos ofreciendo, por ejemplo, herramientas de degradado de audio, efectos varios o arpegiador, entre otros elementos.

Panel de edición de Galaxy X

No se tarda mucho en coger el ritmo de Galaxy X, todo está bien ubicado y etiquetado con claridad y, a excepción de la sección ‘X Engine’ (por la nomenclatura propia más que por los procesos en si), el resto de procesos le serán familiares a cualquiera que tenga algo de experiencia con software musical o instrumentos electrónicos. Eso si, Galaxy X tiene un serio problema con la ingente cantidad de material que suministra. Puede parecer raro lo que digo y seguro que alguno se estará preguntando algo del estilo de “cómo va a ser un problema que una librería de sonidos incluya mucho material”, pues si, como ya veremos más adelante, la cantidad de instrumentos, sonidos, efectos de sonido, loops e impulsos hace que se requiera de bastante tiempo para llegar a sacarle todo el jugo a este sintetizador aunque sólo sea por ubicar de un modo general dichos contenidos y, sobre todo, para llegar a saber como influyen los ya mencionados impulsos en las diferentes fuentes de la librería.

Aunque también puede darse el caso de alguien que se limite a utilizar los presets configurados de fábrica, en ese caso, lo que comento tan sólo será un dato anecdótico. Aunque tengo que decir que si alguien adquiere Galaxy X y sólo utiliza sus presets, se limitará a arañar la superficie de un instrumento que, sin ninguna duda, ha sido diseñado para experimentar con él durante horas y que, paralelamente a exigir mucho tiempo para llegar a dominar su librería, gran parte de su potencial proviene de “no saber qué pasará si combino esto con esto”, aunque, como digo, en los primeros acercamientos es fácil perderse o no conseguir resultados aprovechables.

Estructura

La estructura de Galaxy X no tiene mayores secretos, como ya he dicho, la interfaz es clara y no está repleta de controles, menús, submenús y elementos que entorpezcan la edición.

El sonido se genera siguiendo un circuito bien definido partiendo de la sección ‘Sources’, desde donde se pueden cargar hasta tres fuentes de sonido y ajustar sus respectivos volúmenes. Inmediatamente después, las fuentes que se hayan seleccionado pasan a la sección ‘Pre X’, donde se pueden encontrar efectos de degradado de audio, arpegiador, generador rítmico, compresor y un efecto de delay. Todos estos procesos se aplican antes de llegar a la zona de convolución ‘X Engine’, que es la siguiente parada del recorrido.

Es en la zona de convolución donde la cosa es un poco diferente si comparamos a Galaxy X con otros instrumentos. Aquí se selecciona el impulso y se definen los parámetros de acción que dicho impulso tendrá al proyectarlo sobre el audio entrante y a menos que se sepa lo que se está cargando, no es fácil adivinar cual será el resultado final. Por último, la sección ‘Post X’ añade algunos procesos adicionales como ecualización, filtro, auto-pan e incluso reverberación, que también resulta ser por convolución.

Sección X- Engine (Zona de convolución)

Sonido y librería

Es difícil cuantificar la cantidad de recursos que aporta la librería de Galaxy X, en serio. El número de elementos que incluye, ya sean muestras, instrumentos, efectos de sonido, loops o impulsos es realmente titánico.

Además, no se trata sólo de ese número de elementos vistos de forma aislada, si no de la cantidad de combinaciones que la arquitectura de Galaxy X permite hacer con ellos. Si hablamos en esos términos, tendremos un número incalculable de potenciales sonidos, cierto es, que lo más seguro es que no todos sean aprovechables (o si, no lo se, eso ya depende de cada usuario y de cada situación), pero os aseguro que pocas veces he visto semejante festival de muestras y posibles combinaciones.

A la librería de Galaxy X se le puede “atacar” de varias maneras. La más directa es dedicarse a cargar presets ya programados. Son más de 1.000 los incluidos entre las 3 colecciones y ya están listos para interpretar, aunque evidentemente son totalmente editables con las herramientas del panel de edición, lo que seguramente resulte lo más adecuado en los primeros usos. Cargar un preset e ir haciendo cambios en las fuentes de audio, ediciones en los efectos e ir probando diferentes impulsos para ir familiarizándose con la librería.

Categorías de presets de Galaxy X

La otra posibilidad pasa por cargar un preset por defecto y crear el sonido desde cero, es decir, seleccionando las fuentes sonoras (en total hay más de 4.000 fuentes sonoras diferentes basadas en más de 16.000 samples), aplicando los procesos que se crean necesarios e interactuando con la sección ‘X Engine’.

Una vez que ya sabemos como funciona la librería, queda comentar el contenido incluido:

‘X Keys’ está mayoritariamente compuesta por instrumentos tonales acústicos y sintéticos, aunque sobre todo priman los sonidos acústicos. Algunos son reales, otros no tanto, otros derivan de articulaciones aisladas de instrumentos concretos, de objetos, de voces, y otros, que directamente parecen salidos de lo que bien podría considerarse una mente ‘perturbada’ (evidentemente hablo desde un punto de vista sonoro y lo digo en el buen sentido y con todo el cariño).

En total más de 1.000 fuentes sonoras organizadas en 41 categorías de muy diversa naturaleza.

‘X FX’ se centra en efectos de sonido de todo tipo. Sonidos de circuit bending, materiales, ambientes, ruidos varios, objetos chocando, frotándose o rompiéndose y así hasta llegar a más de 2.000 fuentes sonoras distribuidas en 20 categorías.

‘X Loops’ es la tercera y última de las librerías y contiene más de 5000 loops. La mayor parte son percusivos pero también se pueden encontrar un buen puñado de loops tonales y algunas voces.

Recuerda, que además de esta auténtica ‘Santa Bárbara’ sonora, los elementos de cada librería (no es posible hacerlo entre librerías) se pueden combinar entre sí cargando desde una fuente hasta tres al mismo tiempo en una única capa, e incluso, al estar basado en Engine de Yellow Tools, se pueden apilar capas adicionales y asignarlas a otros canales MIDI o al mismo canal, permitiendo que la bola sea cada vez más y más grande.

Y, por si fuese poco, aún faltan los impulsos de la sección ‘X Engine’, donde se puede elegir entre más de 1400 impulsos sacados de todo tipo de objetos, ambientes sonoros, equipos electrónicos, resonancias, voces, etc.

Cierto es que los impulsos no son sonidos, pero cada impulso interactúa de una forma diferente sobre el material tratado y, en algunos casos, las diferencias entre la fuente y el resultado son completamente inesperados. En otros, por el contrario, la incidencia de los impulsos es mucho más sutil.

Como ya dije al empezar este epígrafe, es difícil medir todo lo que incluye la librería de Galaxy X y espero que te haya quedado al menos mínimamente claro, y si no, tranquilo, yo llevo unas semanas usándolo y aún me siento perdido cuando lo pienso.

Pero no todo en la vida es cantidad, lo más importante en una librería de sonidos es cómo suena y qué permite hacer con sus sonidos.

Bien, aquí llegamos a un punto especialmente complicado de explicar. No todo el mundo busca lo mismo y es difícil valorar qué porcentaje de material puede aprovechar cada usuario.

Los instrumentos, efectos y loops de Galaxy X sin procesar, sin sonar espectaculares, suenan bien. Son limpios y cumplen, pero no se pueden comparar directamente con otras librerías, además, no sería justo. Galaxy X no busca ofrecer un rompler de sonidos “al uso”, ni una colección de instrumentos orquestales sampleados al detalle. Más bien se trata de una herramienta avanzada de diseño sonoro con la que obtener registros algo diferentes, muy diferentes y en algunos casos, completamente demenciales.

Personalmente y siendo sincero, creo que no todo lo que sale de Galaxy X es fácilmente aprovechable, al menos en producción musical, si más en diseño sonoro, un campo en el que se podría considerar a Galaxy X como un auténtico filón.

Esto no quiere decir que este instrumento no tenga utilidad práctica en producción musical, si que la tiene y dependiendo del estilo y de las manos que lo usen puede llegar a tener mucha.

Cabe destacar un último punto en lo que a su sonido se refiere. Debido a la naturaleza de la convolución, muchos de los sonidos que se generan con Galaxy X comparten cierto parecido sonoro, sobre todo cuando la cantidad de ‘X Factor’ aplicada va aumentando. Es una pena, ya que cuando eso sucede, la versatilidad de Galaxy X baja considerablemente y si tenemos en cuenta la cantidad de material incluido, resulta un tanto decepcionante que eso pase. Aunque tampoco pasa siempre.

Conclusión

Al principio de este análisis me preguntaba si Galaxy X aportaba algo nuevo al ya bastante saturado mercado de instrumentos virtuales y la respuesta es que en cierto sentido si que lo logra. Realmente el concepto de Galaxy X es novedoso y como ya he dicho ofrece infinidad de opciones a la hora de buscar nuevos sonidos, pero tampoco llega a ser algo revolucionario. Un usuario experimentado podría lograr cierta similitud si sabe como combinar un sampler (se necesitarían varias instancias), algunos efectos y una o varias reverbs de convolución. Eso si, los resultados no serían los mismos y el tiempo a invertir sería muy superior.

En resumen, Galaxy X es una increíble herramienta de diseño sonoro que permite resultados difíciles de conseguir de otro modo, al menos, con la sencillez y rapidez que lo permite este instrumento y aunque le quedan algunas cosas que mejorar, si eres de los que busca sonidos originales y extraños, deberías tener muy en cuenta a Galaxy X que, sin reinventar la rueda, si que aporta cierta carga de innovación al mercado, lo que, sinceramente, no es poco en estos días.

LO MEJOR

  • Muchas y buenas herramientas ideales para diseño sonoro
  • Facilidad de uso
  • Una librería inmensa llena de material útil, aunque llegar a dominarla es una tarea ardua y que lleva tiempo

LO PEOR

  • Consume gran cantidad de recursos
  • El matiz que aporta ‘X-Engine’ hace que, en muchos casos, los resultados se antojen demasiado similares
  • Algo inestable por momentos

Noticia del lanzamiento de Galaxy X en Hispasonic

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