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Pioneer DDJ-XP1, review del controlador accesorio para Rekordbox

El DDJ-XP1 es el relevo natural del DDJ-SP1, el primer controlador accesorio que lanzó Pioneer para trabajar con Serato, marca con la que en aquel momento mantenía una estrecha relación ya que todos sus productos para ordenadores estaban diseñados específicamente para este software. El DDJ-SP1 ha permanecido en el catálogo de Pioneer durante unos cuantos años, y además evolucionaron el producto convirtiéndolo en una extensión de control para los reproductores XDJ-1000MK2 y CDJ-2000NXS2, algo que ninguna otra marca había hecho nunca. Estaba claro que el reemplazo de este controlador tendría que ser algo en lo que la marca pusiera mucho esmero.

La llegada del DDJ-XP1 trajo información muy interesante, el producto puede emplearse como controlador específico de Rekordbox, tal y como era de esperar, y además se ha mantenido el concepto de que sirva como extensión de control de los reproductores de gama alta. Además, por un precio similar al del DDJ-SP1 obtenienes muchos más pads y la licencia de Rekordbox y la expansión DVS. ¿Un chollo por parte de Pioneer? Hoy analizamos a fondo este producto para conocer bien sus aciertos y carencias, y por supuesto para explicároslo bien.

 

Unboxing e instalación

El controlador viene en una sencilla caja envuelto en porexpan y acompañado de un cable USB, manual y tarjetas con números de serie para activar las licencias de Rekordbox y su expansión DVS.

El dispositivo no requiere absolutamente ningún tipo de driver o activación puesto que es totalmente USB MIDI class compliant, con lo que ni en Windows ni en macOS necesitas instalar ningún driver, tan sólo conectarlo a un puerto USB del ordenador. Aunque oficialmente no tiene soporte para iOS, en las pruebas realizadas conseguí hacerlo funcionar con un iPad Air 2 y un iPhone 7 empleando un adaptador oficial de Apple de lightning a USB3 para cámaras y usando a la vez un adaptador de corriente de 12W –también puedes usar un hub USB alimentado–, y el aparato funcionaba sin problema con aplicaciones de iOS que permitieran usar controladores MIDI standard.

Con un ordenador, el controlador está diseñado para ser usado con Rekordbox, así que lo lógico es instalar este software empleando las licencias incluidas. La instalación requiere dar de alta una cuenta en los servicios online de Pioneer DJ –puedes acceder a todos con la misma cuenta, tanto a Rekordbox, como a Kuvo o al foro de usuarios de Pioneer– a la que quedarán asociadas todas las licencias que de Rekordbox y las expansiones que instales, de forma que en una instalación posterior simplemente deberás introducir tu cuenta de usuario y todo quedará activado directamente. Tras instalar Rekordbox la expansión DVS se activa desde dentro del software empleando el otro número de serie suministrado. 

Construcción y controles

El DDJ-XP1 está construido en su totalidad con materiales plásticos para la carcasa y botones, y goma para los pads y las cuatro patitas de la base. Tiene un acabado de pintura negra mate en casi toda la cubierta salvo en la parte superior del frontal que utiliza algo similar al metacrilato –queda francamente bien a pesar de que se marquen una barbaridad los dedos–. 

La mayoría de los botones tienen retroiluminación, y aunque mantienen la típica pulsación rápida de los botones que suele emplear Pioneer, los pulsadores que albergan debajo no transmiten la misma sensación de solidez que otros dispositivos de la marca. Entre la construcción 100% plástico y el tipo de pulsadores, a pesar de que el producto parece bien ensamblado, se percibe tan robusto como su predecesor el DDJ-SP1. Por supuesto esto son sensaciones subjetivas, quizá el producto a la larga sea mucho más resistente, pero lo que transmite es justamente lo que acabo de explicar.  

El dispositivo tiene la friolera de 45 botones, 22 para cada deck más el botón de Shift, y la mayoría tienen doble función. En cada lateral, 4 botones son para la activación de efectos y para mantener la posición de la tira táctil al quitar el dedo, 3 para los loops automáticos, 2 para cambiar de página de hotcues o de banco del sampler, 2 para el control de la tonalidad de la canción, 3 para Master Tempo, Sync y Slip Reverse; finalmente nos queda cuantización, carga de canción y un botón para cambiar entre control interno o DVS, que a su vez sirve para cambiar del deck 1 y 2 al 3 y 4. Y entre todos los botones un encoder pulsable y el botón de Shift. 

 

¿Nadie echa nada en falta entre tanta función? Yo sí: un botón para la función Slip. Además es un poco extraño que tenga un botón para la función Slip Reverse y no uno sencillamente para Slip. También me resulta llamativo que no haya botones para aprovechar las funciones de grabación y reproducción de secuencias del sampler, ya que los pads pueden usarse para disparar muestras. De todos modos esto tiene solución, ya que hay varios botones sin función secundaria asignada, y con la pulsación del botón Shift todos ellos envían mensajes de nota diferentes, con lo que se pueden mapear esas funciones que no están a la función secundaria de dichos botones. Esta solución no obstante no viene indicada en el manual, y además requiere un conocimiento algo más profundo del software de lo que algunos suelen tener. Curiosamente el controlador sí puede controlar la parte del secuenciador que sirve para invocar las distintas secuencias. 

Los 32 pads distribuidos en dos bloques de 16 ofrecen mejores sensaciones, la goma es muy suave y agradable al tacto, y aunque no son los pads mas blandos que he probado –quizá aquí Maschine se lleva el premio– y creo que son muy similares en dureza a los que emplea el Toraiz SP-16. Los pads son perfectamente cuadrados y su tamaño es de 2,5cm de lado; aunque no tengo a mano una para comparar creo que son como los de los controladores DDJ-SX y SX2. Están retroiluminados con un buen brillo para la alimentación USB exclusiva que utiliza y pueden mostrar 16 colores diferentes. Cada bloque de 16 pads tiene 8 capas que se seleccionan con los cuatro botones que hay sobre ellos, en Rekordbox cada capa tiene una función de control asignada –hotcues, pad fx, beat jump, sampler, keyboard, pad fx 2, beat loop y key shift–, mientras que fuera de Rekordbox puedes emplear las 8 capas para disparar mensajes diferentes de notas MIDI, con lo que tienes más de 10 octavas. 

Las dos tiras táctiles de los laterales también son una grata sorpresa, a pesar de ser algo estrechas ofrecen una de las mejores respuestas que he visto nunca en este tipo de controles, y tienen en el lateral unos leds para dar una indicación aproximada del valor en el que están. Tiene todo el sentido del mundo que funcionen bien, Pioneer tenía que esmerarse en este control ya que se han retirado todos los potenciómetros para efectos con los que contaba el DDJ-SP1.

En uso

El DDJ-XP1 es bastante intuitivo de utilizar, todas las funciones del aparato están rotuladas de manera bastante clara en los botones, tanto las principales como las secundarias. No es complicado hacerse a la ubicación de cada botón, su distribución está bien pensada y cualquiera se puede hacer con el control del dispositivo en un par de horas. La respuesta es buena –especialmente las tiras táctiles–, aunque el umbral de respuesta de los pads quizá algunos lo encuentren un pelín alto, aunque tratándose de un producto especialmente dirigido a DJs veo lógico esto para que no se registren acciones involuntarias en los pads por un leve roce sobre uno de ellos. Una de las funciones más divertidas para controlar con este aparato es la de Keyboard para disparar cues en diferentes tonalidades

Cuando usas en Rekordbox el controlador, junto al icono para abrir el modo de mapeo MIDI, se activa el botón PAD, que abre una ventana de configuración para el DDJ-XP1. Ahí puedes personalizar las 8 capas de control de los pads para que en lugar de controlar las funciones que vienen asignadas “de serie” puedas controlar otras, como por ejemplo el Slicer o la función de disparo de secuencias del sampler. 

Es precisamente probando los pads donde me llega una pequeña decepción con el controlador, y es que los pads no son sensibles a la velocidad. Da igual lo fuerte o suave que los golpees, si disparas una nota siempre es con valor de velocidad 127. Estaba claro que aparte del uso intensivo del plástico, de alguna forma habían tenido que ahorrar para poner tantos controles en un aparato junto con las licencias de software. En la práctica esto significa que la función Velocity Sampler no tenga ninguna diferencia con la de Sampler “a secas”, de hecho esa función no puede seleccionarse desde el configurador de pads de Rekordbox para el controlador, y si alguno se planteaba comprar este controlador por darle un uso alternativo en tareas de producción quizá se lo piense dos veces. 

Las tiras táctiles las he encontrado un buen reemplazo a los potenciómetros de efectos que tenía el DDJ-SP1, está claro que no es lo mismo, pero la forma de reemplazarlos la encuentro bastante inteligente y además responden como ya he dicho muy bien. En el fondo, aunque el software permita grandes combinaciones de efectos, la gran mayoría de los DJs no suele necesitar 8 potenciómetros para controlarlos, así que Pioneer aquí han sido prácticos de forma inteligente. La función Hold de las tiras táctiles es muy práctica, como su nombre sugiere permite levantar el dedo de la tira manteniendo el valor de la última posición que tocaste. 

El aparato tiene una visibilidad muy buena en ambientes con poca iluminación –de hecho es espectacular, todo hay que decirlo– y no hay posibilidad de error con los botones. También es interesante comentar que el puerto de conexión USB –el único conector que tiene– está hundido en el panel posterior, lo cual ayuda a que no haya desconexiones involuntarias.

Conclusiones

 

El DDJ-XP1 es un controlador accesorio para Rekordbox muy bien diseñado y que ofrece una solución de control bastante práctica y a precio competitivo para los que disponen de mesa de mezclas y platos o reproductores y quieran pasarse el software de Pioneer a la vez que adquirir un controlador que les permita tomar el mando de una muy buena cantidad de funciones del software al tiempo que las licencias necesarias para el mismo. Ahora bien, hay que entender por lo que se paga aquí, ya que dada la construcción de este hardware, en materiales plásticos al 100%, y el tipo de pads integrados sin sensibilidad a la velocidad, a mi entender las licencias que incluye el aparato en el fondo las estás pagando en parte y no son “de regalo”. 

Me gustaría destacar una vez más el hecho de que los pads tienen 8 capas reales de mensajes MIDI, algo poco habitual y que a mi entender compensa un poco la carencia antes comentada. Además el hecho de que sea un dispositivo USB MIDI class compliant lo hace más sencillo de instalar y hace que te plantees poder usarlo más allá del ámbito de las funciones DJ.

 

Lo mejor:

  • Gran cantidad de controles y distribuidos de forma inteligente y fácil de usar.
  • No necesita drivers ni configuración, todo es conectar y listo.
  • Tiras táctiles muy divertidas.
  • Precio competitivo.

Lo peor:

  • Construcción totalmente en plástico.
  • Pads sin sensibilidad a la velocidad.
Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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