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Review de Audio Technica ATH-PRO5X y ATH-PRO7X, auriculares profesionales para DJ

Introducción

El mercado de auriculares DJ apenas ha tenido avances durante los últimos años, pocas marcas han logrado en los últimos años lanzar modelos que consigan ofrecer algo especialmente novedoso o supongan una mejora importante, más aún si tenemos en cuenta que a veces esos pequeños avances son a cambio de alguna contraprestación. Algunas marcas han logrado ofrecer auriculares con un sonido excelente pero a cambio de que sean muy pesados, otras apenas han logrado auriculares muy resistentes, pero a cambio de entregar un sonido francamente mejorable. Además el precio de los auriculares DJ no suele ser precisamente bajo, con lo que también muchas veces los compradores no quieren arriesgar y apuestan por cosas excesivamente mitificadas –HD-25, te estoy mirando a ti–, ignorando así otras propuestas. Con semejante panorama, una empresa como Audio Technica se ha atrevido a lanzar dos modelos nuevos de auriculares profesionales para DJs, así que es inevitable que haya querido probarlos para poder contaros los resultados que ofrecen. ¿Son dos simples modelos más o realmente ofrecen algo interesante como para que un DJ se plantee invertir su dinero sin arrepentirse por no haberlo hecho en propuestas más clásicas? Amigos, he estado probando los Audio Technica ATH-PRO5X y ATH-PRO7X, y hoy os lo cuento en este artículo.

Primeras impresiones

Las dos soluciones que ofrece Audio Technica corresponden a las dos variedades de auricular profesionales, siendo el modelo 5X el modelo over-ear y el 7X el modelo on-ear. El diseño de ambos modelos es totalmente distinto, y se nota que están claramente dirigidos a públicos y bolsillos diferentes, fin de cuestas el ATH-PRO7X cuesta el doble que el ATH-PRO5X. El 5X tiene un diseño más clásico, mientras que el 7X es mucho más minimalista y de aspecto más moderno y elegante. 

Al tomar contacto con ambos modelos, y a pesar de sus diferentes diseños y acabados, ambos auriculares coinciden totalmente en una característica: son extremadamente ligeros. Y no sólo el auricular, el típico cable rizado que en algunos auriculares es extremadamente pesado y hasta llegas a notar que “tira” del auricular cuando estás de pie y el cable cuelga, en estos dos auriculares no supone un problema porque emplean un cable bastante ligero. También hay que destacar en las primeras impresiones que teniendo ambos modelos en las manos claramente el ATH-PRO7X transmite sensaciones de mejor construcción, quizá porque a pesar de ser físicamente más pequeño que el ATH-PRO5X es ligeramente más pesado, y eso da pistas de la solidez de las diferencias en los materiales empleados. Pero entremos en detalles con cada modelo al respecto de esto

 

Construcción

En el modelo ATH-PRO5X hay que destacar que hay un uso importante de plástico rígido para construir las “cazoletas” de los auriculares y la pieza que las une a la diadema. La diadema es una banda de acero con un recubrimiento de imitación de piel bastante ancho y un acabado de aspecto “cosido” bastante clásico que para mi gusto está algo pasado de moda. La diadema cuenta también con un acolchado cómodo, aunque la tela de esta parte tiene un tacto algo áspero. Las almohadillas son bastante blandas y tienen un recubrimiento de imitación de piel agradable al tacto.

Por su parte, el ATH-PRO7X tiene una diadema cuya banda de acero es bastante más ancha que la del otro modelo, y tanto el acolchado inferior de la misma como el remate de plástico de la parte superior van pegados directamente. Las cazoletas de este modelo son también de plástico, pero en lugar de emplear una pieza intermedia basculante, van directamente insertadas en la diadema. La imitación de piel de las almohadillas de este modelo es mucho más agradable al tacto que la del otro. 

Ambos modelos emplean los mismos cables de conexión, vienen con cada auricular dos cables bastante ligeros, uno normal y otro rizado, en un extremo la conexión es minijack y viene incluido un adaptador con rosca para jack estéreo normal –6.35mm– mientras que el otro extremo es lo que se conoce como microjack  –2.5mm– y se inserta en ambos modelos en la cazoleta izquierda. Este extremo tiene dos topes que tras insertar la conexión si giras el cable producen un bloqueo del mismo para evitar desconexiones del cable por tirones. 

Ergonomía y comodidad

Ambos auriculares son bastante cómodos, como decía antes su ligereza favorece mucho esto. Pero entrando de lleno en matices, debo señalar que el ATH-PRO5X por el tamaño de la diadema y el tipo de tela empleada en la misma resulta algo “caluroso”, algo que he podido comprobar y mucho ya que las pruebas las he realizado entre junio y julio. La sensación no es sólo patente cuando los llevas en la cabeza; cuando te los quitas y te los dejas en el cuello transmiten la misma sensación. Por su parte, el ATH-PRO7X es tan cómodo que puedes llegar a olvidar que llevas unos auriculares puestos, tal cual; además de ligero los materiales son suaves y agradables. 

Dentro de los aspectos de comodidad, ambos destacan en que puedes ajustarlos correctamente a tu cabeza sin notar esa sensación desagradable de que comprimen el pabellón auditivo, y que normalmente pasadas un par de horas puede llegar a convertirse en una sensación de dolor molesto. Sin embargo, mientras que esto no repercute en la ergonomía del ATH-PRO7X, sí lo hace en la del ATH-PRO5X, que tienden a desplazarse un poco de su posición en tu cabeza ante cualquier movimiento brusco que hagas con ella. De hecho diciendo “no” con la cabeza de forma repetida y un poco rápido, yo me los puedo quitar de la la cabeza sin tocarlos con las manos. El ATH-PRO7X no tiene este problema, tiene mucha mejor sujeción a tu cabeza y aunque puedan dar la sensación de que se van a desplazar un poco con movimientos bruscos, al final siempre se mantienen en el sitio.

Estas impresiones, que pueden parecer un poco contradictorias porque los over-ear suelen tener mejor agarre que los on-ear y aquí nos está pasando lo contrario, creo que puede deberse a la distribución incorrecta del peso de los ATH-PRO5X, ya que la diadema pese a ser muy ancha pesa muy poco y las cazoletas y las piezas de sujeción a la diadema concentran más el peso, haciendo que los movimientos laterales de cabeza produzcan un movimiento de inercia en las cazoletas que termina sacándote los auriculares de la cabeza. Como digo, esto con los ATH-PRO7X no sucede –claro, cuestan el doble–, y además en general se percibe más firme el ajuste en la cabeza.

Sonido

Llegamos a la parte clave de esta review. Haciendo una escucha general de música en diversos estilos de electrónica para pistas de baile, se aprecia claramente que el ATH-PRO7X saca unos graves más potentes, y se perciben más presentes los subgraves. El sonido del ATH-PRO5X no saca malos graves, tiene un sonido más “nivelado”, pero claramente el ATH-PRO7X demuestra por qué cuesta el doble; su sonido es más apropiado para un DJ de club y tiene poco o nada que envidiar a auriculares dentro de su mismo rango de precios. En el resto del espectro sonoro no se perciben diferencias especialmente relevantes escuchando música más allá de algo menos de definición en la parte alta del espectro por parte del ATH-PRO5X, pero como no podemos escuchar toda la música del mundo, hagamos el análisis un poco más técnico.

Probando con un generador de frecuencias, el ATH-PRO7X no tiene respuesta alguna hasta llegar a los 8Hz, a partir de ahí va todo bien hasta llegar a los 350Hz aproximadamente donde pierde un poco de respuesta, aunque la recupera sobre los 430, lo cual no es muy preocupante. Se vuelve algo “mordiente” entre los 800 y los 900, pero luego vuelve a recuperar la “normalidad” hasta llegar a los 1300, donde hace algunos extraños –pequeños “huecos” ocasionales de respuesta–, alrededor de los 1800 el auricular izquierdo me hace algunos extraños aunque es posible que sea mi machacada audición, y entre los 3000 y los 3500 hay una notable bajada de respuesta que se recupera alrededor de los 4.000. Entre los 5000 y los 5500 tenemos otro “agujero”, y por encima de los 13000 se pierde mucha respuesta, aunque realmente a partir de aquí por mi edad y por mi desgaste auditivo sería muy osado seguir emitiendo juicios objetivos. En general considero buena la respuesta para el precio y función a la que están destinados estos auriculares.

Realizando el mismo test a los ATH-PRO5X, no tenemos respuesta alguna hasta los 20Hz aproximadamente, aunque de menor amplitud que con ATH-PRO7X, para después haber una pequeña bajada en respuesta alrededor de los 140Hz que se recupera al llegar a los 200Hz. La pérdida que tenía el ATH-PRO5X alrededor de los 350 se repite aquí pero antes de llegar a los 300 y de forma muchísimo más acusada para recuperarse en los 470Hz. Alrededor de los 1100 hay algunos extraños que desaparecen al llegar a casi los 1700; todo sigue bien hasta los 2400, donde hay otra notable bajada de respuesta que no se remonta hasta los 3500 para luego volver a hacer extraños que no desparecen hasta pasar los 5000Hz. Desde ahí hasta los 6100 todo va bien para luego ir mostrando desigualdades en la respuesta hasta los 9000Hz, a partir de ese punto pierden mucha respuesta y no tengo claro si merece la pena seguir. Considero el análisis de la respuesta un poco por debajo de mis expectativas dado el precio de los auriculares, y aunque no los considero malos para una escucha informal, es claramente preferible para pinchar el otro modelo tomando como referencia estos resultados.

Según Audio Technica, entre los transductores de ambos auriculares hay una diferencia de 5mm –40mm para los ATH-PRO5X y 45mm para los ATH-PRO7X–, y mientras los del modelo más barato soportan hasta 1.500mW, el de mayor precio soporta hasta 2.000mW. Y aunque no lo indican, probablemente además del tamaño haya diferencias en cuanto a los materiales de los transductores. Cabe destacar que ambos modelos son de baja impedancia –34 y 37 ohms–. Todos estos datos nos van haciendo entender las diferencias sonoras y de precio entre ambos.  

Respecto al aislamiento que ofrecen los auriculares, aunque los ATH-PRO5X son unos over-ear que deberían aislar mejor, no hay una diferencia excepcional comparados con los ATH-PRO7X que son on-ear. Y ninguno de los dos modelos en general es sobresaliente en aislamiento, son simplemente “decentes”. No obstante esto no me supone una sorpresa y lo encuentro normal, dado que el bajo peso de todos los materiales empleados ya me hacía sospechar algo así. Cuando se trata de elementos aislantes pasivos, tienes que tener en cuenta que lo ligero difícilmente te va a dar un resultado similar a un auricular fabricado con materiales gruesos y pesados. Así que ya sabes, o ligero y poco voluminoso pero con un aislamiento pasable, o grande y pesado pero con un aislamiento más poderoso. En auriculares magia todavía no hay.

Conclusiones

De ambos modelos presentados por Audio Technica, el realmente interesante es el ATH-PRO7X, tanto por la comodidad y ergonomía que ofrece como por los resultados sonoros. Lo ligeros que son no está para nada reñido con un sonido con muy buenos graves y una buena definición general. Son unos muy buenos auriculares para trabajar en una cabina DJ e incluso en otras muchas situaciones, y son un modelo a tener en cuenta por quienes busquen invertir los aproximadamente 200€ que cuestan en unos auriculares de alta gama.

En otra posición distinta quedan los ATH-PRO5X, no son unos malos auriculares, pero su diseño es a mi juicio algo anticuado, y su ergonomía mejorable; para el precio al que se están comercializando –unos 99€– su sonido no es malo, pero el problema es que ese precio los deja un poco en “tierra de nadie”, ya que puedes obtener auriculares con resultados similares por algo menos de dinero, y unos con resultados sonoros perceptiblemente mejores y un diseño algo más moderno por no mucho más. 

Para acabar me gustaría decir que hay un factor que, como suele pasar en este tipo de artículos, no puedo evaluar con profundidad, y es la durabilidad de los productos. Y aunque algún lector sé que se quejará de esto, me gustaría que la gente entendiera que no puedo asegurar con unas semanas de pruebas que unos auriculares vayan a durar 3, 5, 10 o 15 años. A priori ambos parecen bien construidos y no han mostrado signos de desgaste en estas semanas en las que han sido mis auriculares de uso diario, siendo las sensaciones de contrucción más favorables con respecto al ATH-PRO7X.

Más información en la web de Audio Technica.

Teo Tormo
EL AUTOR

He trabajado como productor musical y discjockey. Desde hace años investigo y analizo la tecnología musical aplicada al DJ, buscando siempre las herramientas más innovadoras y observando su impacto en la industria musical.

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