Informática musical

Compresión paralela: más punch en tus mezclas digitales

Un poco de historia

Hablando de producción musical soy de los que piensan que no cualquier tiempo pasado fue mejor. Es evidente que trabajando con los sistemas analógicos de la vieja escuela conseguimos un color, que queramos o no, ya nos viene predeterminado por las características de las máquinas empleadas. Esto, lejos de ser un problema, era aprovechado por los técnicos para dar mas “punch” y calidez a las pistas. Buena parte de ese color se conseguía fácilmente durante la grabación, utilizando técnicas como tape compression o tape saturation, que facilitaban el proceso de la mezcla, ya que, al contrario de hoy en día, se contaba con recursos más limitados, y las mezclas no eran tan hiperprocesadas. Con esto no quiero decir que antes al mezclar se limitaran sólo a ajustar los niveles, un poco de EQ, una pizca de reverb y... "voilà", mezcla terminada, pero os sorprenderíais de lo simples que son algunas mezclas de temas que consideramos obras maestras.

No voy a entrar en la eterna discusión de qué es mejor, si el analógico o el digital. Personalmente creo que los dos tienen sus cosas buenas y sus desventajas, y lo que está claro es que hay que plantear la mezcla de formas diferentes para llegar a resultados similares.

Hoy en día son pocos los afortunados que pueden permitirse el lujo de grabar en analógico, ya que el precio es realmente elevado. Sólo el precio de las cintas representa una parte muy importante del presupuesto total de la mayoría de producciones actuales, además el mantenimiento y puesta a punto de un grabador analógico supone una importante suma de recursos y tiempo.

En principio, los sistemas digitales son mucho más "neutros” y eso implica que todo el color y la calidez que podíamos conseguir más fácilmente con los sistemas analógicos no los tenemos de entrada, por eso tenemos que cambiar nuestra forma de trabajar respecto a como se hacía anteriormente. Una de las técnicas que nos puede ayudar es la llamada compresión paralela. No es una técnica nueva, ni pretende emular las técnicas antes citadas de grabación en cinta, de hecho se utiliza desde hace mucho tiempo, pero creo que es ahora en los entornos digitales actuales, que su uso nos puede representar una importante ayuda en nuestras mezclas.


La técnica

Su principio es sencillo: se trata de utilizar un compresor como un efecto más, y por tanto, hacer un envío auxiliar, como un envío de reverb, hacia un compresor insertado en el máster del bus que utilicemos.

Compresión paralela

Si nos fijamos en la imagen de arriba (haced click para ampliar) veremos que el canal 1 tiene un envío auxiliar hacia el bus 1, y en el máster del bus 1, llamado aux 1, hemos insertado un compresor, en concreto un API 2500. El envío auxiliar tiene que ser estéreo y post fader, y tiene que seguir el panorama del canal. Esto quiere decir que el envío de bus seguirá cualquier modificación que hagamos en el canal: volumen, EQ, dinámica, pan… etc.

Hay diferentes maneras de ajustar el compresor, pero una de las más utilizadas y que mejores resultados proporciona es la que veis en la imagen: attack al mínimo, ratio infinito, release al mínimo. Por supuesto tenemos que activar la compensación de latencia en el software que utilicemos ya que de lo contrario tendremos unos problemas de phasing bastante desagradables.

La idea es que después de trabajar cada pista como siempre: EQ, dinámica, etc... vamos añadiendo un poco de compresión paralela a las pistas que queramos, y veremos que conseguimos ese “punch” extra que nos faltaba. El principio es sencillo: al enviar la señal al compresor con un ajuste tan extremo, éste recorta todos los picos y realza las partes más suaves de la señal, consiguiendo un sonido más gordo.

Además, al trabajar con un envío auxiliar, el sonido original de cada pista no es modificado, sino que se le añade en la proporción que queramos el efecto de compresión paralela. De esta manera no nos cargamos la dinámica y conseguimos más pegada. Si escuchamos en solo el máster del bus 1 veremos que el efecto es realmente muy agresivo, pero es precisamente esa agresividad mezclada con la señal original la que nos ayuda a conseguir pegada. No se trata de aplicar compresión paralela a todas las pistas, veréis que hay que encontrar la proporción justa para que funcione, pero una vez estéis familiarizados con esta técnica os va a resultar de gran ayuda.

Cada compresor tiene un color diferente, pero por regla general funcionan mejor compresores con ataques rápidos. Por supuesto también podéis utilizar un compresor hardware estéreo, y si es de válvulas mejor.

Os invito a que experimentéis en vuestra próxima mezcla, y veréis que después de un poco de práctica, tendréis a vuestra disposición una herramienta más para conseguir “ese sonido soñado”.

Toni París es profesor de técnicas de grabación en la escuela de música avanzada y sonido EUMES (Girona). Durante 10 años fue técnico de sonido de directos de diversas formaciones musicales y, desde el año 2001, combina la dirección técnica de los estudios 44.1, situados en Aiguaviva, con diversas tareas de técnico de sonido de directo.

Ha trabajado en la mezcla de bandas sonoras para películas como “El Lobo”, Filmax o “Salvador”, Mediapro. Ha trabajado con reconocidos artistas de diferentes estilos: en Jazz ha mezclado más de 100 discos de intérpretes nacionales e internacionales como Guillermo Klein y Los Guachos, Nicola Sabatto & Jeff Hamilton, Llibert Fortuny, Raynald Colom, Spanish Brass Luur Metals o Big Mama, entre otros. También ha realizado proyectos Pop-rock para artistas como Nena Daconte, Pedro Javier Hermosilla, Els Amics de les Arts y otros cantantes como Mayte Martín, Nina, Beth, Lluís Llach, Maria del Bonet o Gerard Quintana.

Ha trabajado también en proyectos musicales para televisión para programas como Oh happy day, Kubala Moreno i Manchón o Gran Nord.

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