Buscamos emociones

No diríamos nada nuevo si afirmamos que la música provoca emociones. Todos tenemos ciertas composiciones musicales que al escucharlas cambian nuestro estado de ánimo. Incluso desde hace ya muchos años, la música se utiliza como herramienta terapéutica en tratamientos psiquiátricos dirigidos a mejorar el estado emocional de los enfermos. Las emociones en la música pueden aparecer por innumerables motivos. Por identificación por ejemplo. Puede ocurrir que estés pasando por un momento afectivo importante en tu vida, ya sea positivo o negativo y al escuchar una canción, de pronto te sientes identificado con ella y la emoción aflora exageradamente.

La asociación es otra forma de generar emociones a través de la música. Puede ocurrir que asocies una canción a una persona, o a una situación concreta que hayas vivido. Al escuchar al cabo de los años esa canción, revives la situación y por supuesto la emoción, aunque esta vez de manera más controlada. En el proceso creativo de un disco, todos los profesionales implicados, compositor, técnico de mezclas y masterización, productor, músico, etc., deben tener claro qué emoción o emociones se buscan con cada canción. Cada uno debe aportar su granito de arena facilitando que el oyente llegue a ellas de forma clara. Si un disco es grabado con un equipo de primera categoría y en ninguno de los procesos de creación se busca intencionadamente provocar algún tipo de emoción en el público, el fracaso a nivel de ventas, es sólo cuestión de tiempo. Son muchos los factores que la producción musical debe tener en cuenta según la emoción que se busque. La base rítmica, la instrumentación armónica, los in crescendos, la mezcla, etc. Un sinfín de trucos que son básicos en la producción musical. Saber mezclar es mucho más que saber mover potenciómetros y si pasamos por alto algo tan esencial en la música como las emociones, el resultado final carecerá de fuerza y será inexpresivo. Ni la identificación, ni la asociación son herramientas que podéis controlar a la hora de buscar emociones con vuestra música. Es muy difícil prever que alguien se sienta identificado con la letra, además sería una minoría del público. También es imposible prever que alguien en una situación emocionalmente importante en su vida, esté escuchando vuestra canción o vuestra mezcla. No podéis utilizar estos recursos, no son viables. Y bien, entonces ¿cómo podemos trabajar las emociones en nuestras mezclas?. Pues es ahí donde os invitamos a participar. Os proponemos que comentéis qué recursos utilizáis tanto a nivel de composición, como de producción y mezcla para conseguir llenar de emociones un tema. Seguro que aparecen formulas muy distintas de buscar una misma emoción y seguro que alguno de vosotros podéis ofrecer a los demás vuestra experiencia. Esperamos vuestras aportaciones. PsicoEscénico.

¿Te gustó este artículo?
0
Comentarios

Regístrate o para poder comentar